lunes, 11 de junio de 2012

azucarillos de colores


Si me encontrara con D. Quijote, a  mí no me diría “Con la iglesia hemos topado hermano Sancho” me diría “la ciencia y la tecnología han topado contigo”. Lo reconozco, soy bastante negada, creo que muy negada,  peo me consuela saber que no soy la única. Mi compañera Marisa ha estado unos días de crucero, en un barco precioso con sus salones, sus comedores, sus camarotes con caja fuerte y todo… ¡Menudo lujo!  Y cuando ha vuelto me ha contado que hay más gente tan negada como yo. Una señora que viajaba con ella, el primer día subió un vaso de leche a la habitación, lo metió en la caja fuerte, la cerró y por más combinaciones de números que tocó no consiguió abrirla y allí se quedó  el vaso de leche los 10 días del crucero. Al finalizar el viaje, se conoce que algo le removió  la conciencia y le comentó a uno de los encargados de habitaciones: “Veras hijo, yo el primer día subí un vaso de leche, pero no lo he bajado, porque cerré el microondas y no lo he podido abrir”. Y digo yo…Es que hay microondas que los carga el diablo.

Con vistas a “dominar” un poco a nuestro microondas y alegrar nuestro vaso de leche:

AZUCARILLOS CON FORMAS Y COLORES



Ingredientes:

220 grs. de azúcar blanquilla (también se pueden hacer con azúcar integral, sin colorear, por la forma).
1 c.s de agua mineral.
Colorante alimentario (yo los uso de gel, pero el líquido sirve también).
Molde apto para microondas (esto es importante, no valen los de cubitos normales).


Elaboración:

En un bol ponemos el azúcar, le añadimos el agua y lo mezclamos bien. Dependiendo de los colores que queramos obtener, dividimos el azúcar en otros boles y le vamos añadiendo, con cuidado de no pasarnos de tono, el colorante; para no teñirnos los dedos (cosa que es probable que ocurra, aún con precauciones) mezclamos bien con una cuchara.

Llenamos los moldes y apretamos bien, retirando el sobrante de azúcar.
Ponemos el molde en el microondas a potencia máxima 30 segundos,  y volvemos con otros 30 segundos. Esto se debe controlar bien, pues  con un exceso de tiempo corremos el riesgo de quemar el azúcar y echar a perder nuestra elaboración, y ya que hemos hecho el trabajo pues eso… Llegar hasta el final. Sacamos del micro y dejamos enfriar un poco, si vamos “a lo ansioso” corremos el riego de quemarnos y eso… no gusta.







Nota: No todos los microondas tienen la misma potencia, el mío tiene 850W. Y ya sabéis: a menor potencia más tiempo.


3 comentarios:

  1. Tienes un blog que es la puta ostia !!besitos

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  2. Gracias encanto, me imagino que es "a lo positivo" tu comentario, porque si no, me has hundido...ja,ja.

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  3. jajajajaja es a lo positivo !! joder, me voy a ver un capitulo de "que vida más triste" con tanto curro me olvido de las cosas importantes que me hacen reír.

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