martes, 12 de junio de 2012

Zapatillas de pan


¡¡ ESOS ZAPAAATOS !!. Este era el grito de guerra de mi abuela durante los años que, por motivos de estudios, mi hermana y yo vivimos con ella. Y lo que tocaba era quitarse los zapatos, casi, casi en la escalera, ponernos las zapatillas que siempre estaban detrás de la puerta y cómo no, subirnos (si, subirnos porque eran dobles o triples en altura) a unas bayetas de esas amarillas y con el borde en rojo e ir sobre ellas deslizándonos  por determinadas partes de la casa, a saber: pasillo dormitorio y “salita” (no llegaba la cosa para salón, aunque ahora cualquier apartemento entraría en esa salita). Pero lo más chocante (ridículo, friqui, escéntrico … -adjetivar al gusto) de todo es que, el suelo no era de madera ni mucho menos, estaba cubierto de un plástico duro (sintasol), eso sí, con el dibujo de unos cuadraditos que imitaban a la perfección al parquet… ¡Santo Dios, cómo cuidaba mi abuela aquel suelo…!
Con vistas a vengarme, no de mi abuela, sino de todas las bayetas que cualquier ser humano (y no tan humano) haya tenido que utilizar:

ZAPATILLAS DE ANDAR POR CASA…O NO


Ingredientes:

2 bollitos (pulguitas) de pan por persona.
Relleno al gusto: queso, jamón, tomate….
















Elaboración:
Miramos bien el bollito, por todos los lados y también por abajo y calculamos un “pelín” menos de la mitad para hacer el “empeine” de nuestra zapatilla, con la máxima precisión, como si de una operación a corazón abierto se tratara, cortamos sin llegar al final y sacamos la miga. Ya está nuestra zapatilla. Ahora la rellenamos a gusto del consumidor.


Nota: Dejo fotos de zapatillas para niños y para adultos (por el tamaño). Si se quieren hacer en caliente podemos meterlas unos minutos en el horno, pero… cuidadín con calentarlas mucho y quemarnos dedos y boca.










De adolescente
De adulto






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