viernes, 22 de junio de 2012

Huevo Chichipán


Lleva toda la vida de un lado para otro, no ha deshecho una maleta y ya tiene otra preparada. Se ha gastado toda su fortuna y mucho más que pidió prestado en  viajar  y viajar, a veces llega exhausta, y crees que no volverá a emprender más viajes, pero no bien se ha recuperado continúa y todo, porque está  buscando “El lugar más bonito del mundo” con el fin de instalarse en él definitivamente. Cree que será la antesala de su felicidad, pero en su búsqueda está perdiendo tiempo, amor, amigos, silencios, risas, paseos, noches…todo, porque no sabe que el lugar más bonito del mundo está  donde se encuentra la gente que te quiere y a la que quieres. Yo conozco un lugar de estos, de los más bonitos del mundo, se llama Santovenia y allí vive un montón de gente sencilla, amigable, generosa, divertida. Gente que comparte lo poco que tiene que es una inmensidad; cuando caigo por allí me voy para casa con el corazón arropado y una bolsa llena de lechugas, tomates, cebollas, ajos,huevos..., me lo regalan mis amigos. Una de las veces que  pasé por allí me regalaron “Chichas” (probadura de matanza o probadura de chorizo, como gustéis) y huevos.
Con vistas a homenajear a todos mis amigos de Santovenia, porque ser español es un honor, ser de Zamora un orgullo pero ser de Santovenia… es “Un Don de Dios”:

HUEVO CHICHIPAN




Ingredientes: Para 4 personas
4 panecillos de chapata precocidos (en Lidl)
150 a 200 grs de chichas.
4 huevos.
1 c.s de aceite

Elaboración:

Cortamos la parte superior de las chapatas y con cuidado de no romperlas, sacamos la miga del interior. Reservamos.
En una sartén ponemos la cucharada de aceite y cuando esté caliente añadimos las chichas a fuego no excesivamente fuerte, para que suelten la “grasilla”, unos 10 minutos. Retiramos del fuego. Ponemos el horno a 200º. Colocamos las chapatas en la bandeja del horno y las rellenamos  con las chichas, cascamos un huevo en cada chapata y los metemos 7 minutos al horno, el tiempo que tarde en cuajar el huevo, pero que la yema quede poco hecha. Podemos “pintar” con agua la chapata si queremos que quede más crujiente. Los "sombreritos" de las chapatas los colocamos al lado, debemos tener cuidado para que no se quemen (yo me despisté un pelín).



5 comentarios:

  1. UYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY pero que buena pinta !!

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  2. Pues el sabor un poco "picantillo" ni te lo imaginas.

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  3. A tu receta en mi casa le llamamos "Nidos con huevo y picadillo". Lástima que los tenga prohibidos, los recuerdo ricos, ricos...

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  4. Pues sí, en tu casa se tiene que comer bárbaro,y el"título" creo que es más acertado que el mío.Ahora cuéntame cómo los haces.

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  5. Cuando hacíamos pan en el horno de leña del pueblo, en la época de la matanza, con el "picadillo" de los chorizos, haciamos una especie de "bollos preñaos", y cuando salian del horno, se les cortaba la coronilla, se les añadia uno o varios huevos fritos, y listos para comer. Cada comensal cogia su "nido" y se iba al patio, con el pan de la tapa se mojaba la yema y el resto se comia como un bocadillo. No se podía perder el tiempo fregando platos... había que hacer los chorizos , las morcillas... ¡Qué tiempos!

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