sábado, 11 de agosto de 2012

Huevos de Panacotta y yema de mango


A veces las cosas no salen o no son como uno desea y no queda otra que conformarse con lo que te toca en suerte y no malgastar energía cabreándote para ni por  nada. Que ¿por qué digo esto? Verás, dice el refrán: “Lo que natura non da Salamanca non presta”, pues bien, Salamanca tampoco es muy generosa, que digamos, en el tema de las telecomunicaciones, y aquí me hayo yo a los pies de Fray Luis de León sin poder acceder a internet de forma continua, se me va, se me viene, ahora tengo señal, dentro de medio minuto no… todo un poema y una rotura de nervios que acompañados de los  cuarenta y tantos grados a la sombra, pues eso…, no pienso gastar “nadita” de mi tiempo ni energía en cabrearme, que bastante tengo con la calorina que hace.
Con vistas a relajarnos y disfrutar un poco en la cocina, hoy prepararemos un plato fresco, dulce y divertido:

HUEVOS DE PANACOTTA Y  YEMA DE MANGO EN NIDO DE ALGODÓN DE AZÚCAR


Ingredientes:

Panacotta:

200 cc de nata semimontada.
120 cc de leche entera.
75 gr de azúcar.
3 hojas de gelatina.

 Yema de Mango:


La pulpa de ½ mango maduro.
1c.c de zumo de lima.
2 c.s de azúcar.





Para la presentación:
Algodón de azúcar.
cereales crujientes.

Elaboración:

Empezamos con la yema de mango: trituramos el mango junto con el zumo de lima y el azúcar con la batidora. Distribuimos el puré en moldes muy pequeños (yo he utilizado una huevera de plástico donde vienen los huevos de codorniz, ya te he dicho que no se debe tirar todo, que hay cosas que se pueden reutilizar, como esto) y los ponemos a congelar.
 Mientras preparamos la Panacotta: Ponemos las hojas de gelatina a remojar en agua fría. Semimontamos la nata. Calentamos la leche junto con el azúcar y cuando esté templada le añadimos las hojas de gelatina bien escurrida y las disolvemos  perfectamente fuera del fuego. Añadimos la leche con la gelatina a la nata y procuramos mezclar todo muy bien. Untamos con aceite de girasol una cubitera semiesférica (esto facilitará el desmoldado) y ahí vertemos parte de la panacotta, como hasta la mitad, llevamos  la cubitera al frigorífico para que solidifique un poco (o al congelador para acelerar el proceso), el resto de la panacotta que siga a temperatura ambiente, la utilizaremos pronto. Pasados unos 8 ó 10 minutos sacamos la cubitera del frigo/congelador (la panacotta estará  ya casi cuajada) y le ponemos una de nuestras bolitas de mango y cubrimos con el resto de la panacotta. Volvemos a meter al congelador para que acabe de solidificarse. Debemos sacarlo como 1 hora antes de servir para que no esté congelado el interior. Es más fácil desmoldar congelado, cuando no lo está se corre el riesgo de romper.
Si utilizamos algodón de azúcar, hay que colocarlo justo cuando se sirve, pues con la humedad del huevo el algodón "desaparece".( lo venden en botes pequeños en las tiendas de chuches y en algunos supermercados como Gadis)
He preparado varias versiones, incluso una para compartir.

Este fué a por leña,
este encontró un huevo...


este lo cogió, este lo frió...




















Y este más pequeño...Todíto se lo comió.

5 comentarios:

  1. estupenda la presentacion,me ha encantado.lo del algodon de azucar no lo hare buscare otra base,ya lo pensare.

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  2. Que ideal Sonsoles y y estará super rico porque panacotta y mango...
    Un beso

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    1. La verdad es que fueron todo un éxito, para los niños sobre todo por la presentación y para los adultos por los contrastes de sabores... y texturas. Bss Victoria.

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  3. Me encanta¡¡¡ que cosas más originales haces, me gustan tus ideas para impresionar en la mesa, los huevos están perfectos. Un besazo.

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    1. Azucena, parto de un principio: " si a mí no me divierte... a los demás tampoco" y aunque coma yo sola, me encanta alegrarme la vista...Besos

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