jueves, 11 de octubre de 2012

Suspiro Limeño


“Déjame que te cuente, limeño,
ay, deja que te diga,
moreno, mi pensamiento!
A ver si así despiertas del sueño,
del sueño que entretiene,
moreno, tu sentimiento.” (Chabuca Granda).

Hace años, más de los que yo quisiera, me regalaron un libro de cocina que editaba una compañía peruana (San Fernando) dedicada a comercializar aves y huevos. Era y es, un libro sencillo, sin grandes aspavientos ni florituras, pero lleno de recetas fantásticas y hoy no he podido por menos de abrirlo para ti, por la página que dice:

SUSPIRO LIMEÑO


Ingredientes (4 personas):

1 bote de leche condensada (370 gr).
1 bote de leche evaporada Ideal.
3 yemas.
½ vaina de vainilla o ½ haba Tonka rallada.
3 claras.
120 grs de azúcar.
65 c.c de Oporto
Canela molida.

Elaboración:

En un bol batimos las yemas y las reservamos. Ponemos un cazo al fuego con las dos leches y la vainilla o la ralladura de haba Tonka y le añadimos las yemas, sin dejar de remover cocemos hasta que espesa un poco (textura natillas) momento en que retiramos la preparación del fuego y la vertemos en una fuente un poco honda (en cuencos individuales, transparentes queda más lucida).
Ponemos en un cazo el azúcar con el Oporto y llevamos a ebullición hasta conseguir un almíbar a punto de hebra (o hilo).
Montamos las claras a punto de nieve firme (en la Thermomix 4 minutos velocidad 3 ½  a 37º).
Sobre las claras montadas y mezclando suavemente dejamos caer el almíbar. Vertemos este merengue dulce y brillante sobre la crema de las leches y lo espolvoreamos con canela molida.


“Jazmines en el pelo y rosas en la cara
airosa caminaba la flor de la canela
derramaba lisura y a su paso dejaba
aroma de mixtura que en el pecho llevaba.”

1 comentario:

  1. Me has dejado suspirando al ver esta dulzura y hermosura de postre, me hace evocar recuerdos y revuelve mi mente y corazón...despertando mis sentimientos y emociones cuando anduve por lima

    "tengo hacia ti un inmenso sentimiento de gratitud
    por todo lo que hizo y deshizo muy dentro de mí
    Jamás me dejare vencer sin bregar antes con impetu, manteniendome firme con la convicción de lograr mi éxito.
    Son tantas las emociones que inundan mis ojos
    para delizar el aprecio que siento por su persona, me dejo marcado he indeleble su partida
    empañando mi timidez y reluciendo lo mejor de mí.
    muchas muchas gracias.....por todo...

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