martes, 13 de noviembre de 2012

Pastel de tomates secos


Cuanto más me informo como que más me despisto y menos entiendo muchas cosas, te cuento: Dice Harold McGee (científico que nos habla de la relación que existe entre la ciencia y la gastronomía) hablando de los huevos, que la agitación diluye la clara y así es mejor guardarlos en un estante de la nevera que no en la puerta. Y todavía mejor si es en un recipiente cerrado, ya que así se retarda la pérdida de la humedad. Cuenta muchas más cosas sobre los huevos en su libro “La cocina y los alimentos”, pero a mí es esta la que más me llama la atención por lo siguiente: me imagino que los señores que fabrican frigoríficos se gastan un dineral en I+D, y digo yo ¿nadie les ha contado que dejen de poner las hueveras en la puerta?, Sr McGee ¿por qué no habla ud con el Sr Bosch, o el Sr Fagor, por nombrar a dos  y les cuenta todo lo que pone en su libro, para que tomen nota? Personalmente este Sr McGee me preocupa pues en su libro posterior “La buena cocina” afirma  (cito textualmente):" el papel de aluminio de cocina está  hecho de aluminio".  Sacad vuestras propias conclusiones… Bromas aparte, son dos libros francamente buenos que se definen en dos palabras im- prescindibles.
Con vistas a no diluir mucho la clara de los huevos propongo:

PASTEL DE TOMATES SECOS, QUESO FETA Y HOJAS DE  ALBAHACA



Ingredientes (para la mitad de un molde de 17X8X8, según el metro de IKEA):


8 tomates secos en aceite, picaditos.
50 grs de queso feta desmenuzado.
Unas hojas de albahaca fresca picadas.
3 huevos.
100 grs de leche evaporada.
2 c.s de maicena.
½ c.c de levadura royal.
Aceite y harina para untar el molde.

Elaboración:

Encendemos el horno a 180º calor arriba y abajo y vamos haciendo la preparación:

Batimos los huevos y le añadimos la leche evaporada, mezclamos e incorporamos la maicena y la levadura volvemos a mezclar todo y le añadimos los tomates picaditos, el queso desmenuzado y las hojas de albahaca picadas (como 3 c.s); removemos todo bien y lo vertemos en un molde previamente untado con aceite y espolvoreado de harina. Cocemos al baño maría unos 20 minutos (hasta que pinchemos y salga limpio el palillo).
Para acelerar el proceso cogemos el agua muy, muy caliente del grifo para preparar el baño maría.




Nota: admite más maicena o harina (por lo menos otro par de cucharadas), pero a mí me gusta que quede suave como un flan.










 Así preparo yo los tomates secos en aceite:
Compro los tomates secos en la frutería y los dejo que se rehidraten en agua templada (al principio, luego se va enfriando, lógico) una noche. Al día siguiente los escurro bien del agua, los seco y los meto en un tarro junto con unos ajos pelados, unos granos de pimienta,un poquito de orégano seco y ½ c.c de azúcar. Todo esto lo cubro con aove y lo dejo “descansar” en un lugar oscuro. Los voy utilizando según las necesidades y el aceite lo empleo para aliñar ensaladas o para la pasta.

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