miércoles, 30 de enero de 2013

Choquitos en su tinta ???


En Castilla hay pueblos, tenemos pueblo y vamos al pueblo en Galicia hay aldeas, se vive en la aldea y se va a la aldea. Pero tanto en los pueblos como en las aldeas las personas mayores son harto sabias y saben de quien eres por la fisonomía o por el tono del habla, cuando te preguntan ¿De quién eres?  Se refieren a tus abuelos no a tus padres y yo creo que ya lo saben antes de que respondas, sólo quieren confirmarlo. Hablando de esto me comentaba mi amiga Cris que ella de pequeña estaba un tanto traumatizada por culpa de un vecino de la aldea pues un día le preguntó eso, lo que decimos, ¿Y tú de quien eres? Y cuando ella le respondió que era nieta de… el vecino de dijo: “Xa dicía eu, ¡que bos dentes tes!” (ya decía yo, ¡qué buenos dientes tienes!) lo de los dientes la marcó tanto, que cuando se reía ponía la mano delante de la boca ( esto duró una temporada, ahora ríe abiertamente, sin complejos). Y es que, su familia era conocida en la aldea por tener una buena y bonita dentadura. A día de hoy, mi amiga “ten uns bos e bonitos dentes” como ya dijo su vecino hace años. Tu y yo vamos a preparar, inspirándonos en J.M. Arzak,  un plato que nos va a poner los dientes a prueba… de risas:

CHOQUITOS EN SU TINTA??




Ingredientes (2 personas):
  Para preparar esta receta necesitaremos que McGiver nos preste sus pinzas sujetapapeles.

8 choquitos pequeños.
Salsa de tinta:
2 c.s de aove
1 cebolla rallada.
1 diente de ajo.
Unas ramitas de perejil.
2 c.s de tomate frito.
½ tomate rallado.
6 almendras crudas.
3 hebras de azafrán.
Las tintas de los choquitos.
3 c.s de vino blanco seco.
¼ vaso de agua.
2 hojas de gelatina hidratadas en agua fría.

Elaboración:


Limpiamos bien los choquitos y reservamos sus tintas para la salsa.
 Las cabezas  y tentáculos los picamos muy, muy pequeños y los reservamos.


Preparamos la salsa:
Ponemos un cazo al fuego con el aove, cuando esté caliente le añadimos la cebolla y rehogamos 3 ó 4 minutos. Mientras se hace esto,  machacamos en el mortero el ajo y el perejil, añadimos las almendras y  el azafrán y  molemos todo bien. A esto le añadimos las tintas, removemos con una cuchara y le echamos el vino blanco, mezclando todo bien en el mortero. Reservamos.
A la cebolla del cazo le añadimos el tomate rallado y dejamos que se haga un par de minutos. Incorporamos las cabezas y los tentáculos de los choquitos superpicados de la muerte, le damos un par de vueltas y le ponemos el tomate frito. Volcamos en el cazo la preparación del mortero, deslavamos el mortero con el agua, se lo añadimos al cazo y dejamos cocer unos minutos.
Fuera del fuego, añadimos las hojas de gelatina remojadas y las integramos bien en la preparación.
En una cubitera vamos depositando porciones de la salsa de tinta y dejamos en el frigorífico hasta que se solidifique (ahorramos tiempo si lo metemos directamente al congelador).
En cada choquito metemos una de nuestras gelatinas de tinta y con ayuda de una pinza sujetapapeles sellamos el choquito. (Lo mismo con el resto).
 Pintamos los choquitos con aceite y reservamos hasta el momento de hacerlos.




Encendemos la plancha (o en una sartén al fuego) y cuando esté bien caliente ponemos a hacer nuestros choquitos con la pinza puesta, un par de minutos por cada lado, una vez en el plato de servir  ¡con cuidado de no abrasarnos! retiramos la pinza.


Nota: Como la gelatina no es termorresistente con el calor se fundirá y cuando partamos nuestros choquitos aparecerá la salsa.
Sugerencia: Podemos utilizar la tinta que viene en bolsitas congelada y sustituir los choquitos por chipirones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada