miércoles, 13 de febrero de 2013

San Valentín en una patata y con una galleta


Ella quería hacerle a su enamorado una comida maravillosa, que con el primer bocado supiera lo mucho que le amaba. Soñaba con el mantel que pondría en la mesa, la colocación de los cubiertos y  por soñar, soñaba que tenía la receta de la felicidad guardada en algún sitio. El ruido del centrifugado de la lavadora la devolvió a la realidad. Era el día de San Valentín, mediados de febrero (para ella, tal y como andaba su economía, finales ya) las 13:30 en el reloj de la cocina y en una hora quien entraría por la puerta  no era  precisamente Grey (ni el de la anatomía y tampoco el de la sombra) sino Gregorio, SU GREGORIO,  el de la barriguita cervecera dispuesto a hacerla un día más, sentir la reina  y señora de la casa, la mujer más feliz sobre el planeta tierra. Sin casi tiempo, pocos recursos pero con todo el amor del mundo  esparcido por cada rincón de la casa (igual que él dejaba la ropa) se colocó el delantal, puso Kiss FM y mira lo que mi amiga (según me contó) le preparó a su enamorado mientras pensaba que a veces leer, según qué, puede perjudicar seriamente la salud: 



SAN VALENTÍN EN UNA PATATA


Ingredientes:

2 patatas  medianas lavadas.
4 lonchas finitas de bacon.
4 huevos de codorniz.
1 diente de ajo.
Pimienta negra recién molida.
1 trufa.
1 c.s de aove.
½ diente de ajo


Elaboración:
Ponemos agua con sal a hervir y cocemos las patatas con su piel (unos 20- 25 minutos).

Mientras, picamos muy menudito el bacon. Ponemos una sartén con el aove y el  ajo picado  al fuego, cuando empiece a dorarse el ajo añadimos el bacon y dejamos que se haga a fuego lento hasta que esté crujiente. Cuando esté  el bacon lo sacamos (escurriéndolo) para un plato y reservamos.
Cuando nuestras patatas estén frías, con ayuda de un cortapastas con forma de corazón, les hacemos un huequito que vaciamos con cuidado y ayuda de un sacabolas (la pulpa que sacamos la reservamos para hacer un puré). El fondo de la patata lo picamos con un palillo de brocheta, para que el juguillo del bacon le penetre.  Rellenamos con el bacon, le cascamos dos huevos de codorniz en cada patata y las llevamos al horno a 150º unos 10 minutos. Hasta que el huevo cuaje.
La pulpa que hemos retirado la chafamos con un tenedor y le añadimos un poquito del aceite de freir el bacon, un puntito de pimienta  y una yema de huevo (de codorniz), lo mezclamos todo muy bien y por encima le picamos un poquito de trufa (esto, será la base de nuestra patata)
Sacamos las patatas del horno, las colocamos sobre la base y le rallamos unas láminas de trufa. Podemos aromatizar con aceite de trufa.




Y LUEGO LLEGÓ EL POSTRE…

GALLETAS DE SAN VALENTÍN


Ingredientes:

Un paquete de masa brisa refrigerada.
Mermelada de tomate (o la que más nos guste)
 3 ó 4 fresas naturales grandes.
Sirope de maíz (miel o azúcar)
Azúcar (para espolvorear sobre las galletas).
1 huevo (para pintar las galletas)
Nutella




Elaboración:
Cortamos las galletas con los cortapastas, 2 partes por cada galleta, a una de ellas “le quitamos” un corazón (los guardamos para hacer otras galletitas) por donde luego asomará nuestra fresa. Como la masa es neutra  pintamos una de las bases con sirope de maíz (miel o le ponemos un poquito de azúcar), encima colocamos un “pegotito” de nutella y sobre ella un poquito de mermelada (como es San Valentín pues, una roja: tomate, frambuesa, fresa…).
Ponemos la otra base (la que tiene el corazón perforado) encima y procuramos que los bordes nos queden bien pegaditos. Esto con todas nuestras galletas
Precalentamos el horno a 160º y mientras, preparamos las galletitas con forma de corazón con los recortes que le hemos sacado a las más grandes. En la base ponemos mermelada y tapamos con otra base.
Pintamos todas nuestras galletas con  huevo batido y espolvoreamos con azúcar.
Cocemos unos 18 minutos.
 Si en el proceso de cocción se desborda un poco de mermelada, no te preocupes, cuando las saques del horno y estén casi frías lo recortas con  cuidado con las tijeras y ¡tan ricamente!.
Con el mismo cortapastas (el de corazón) cortamos las fresas, luego las laminamos y las colocamos en el hueco de las galletas. Para darles el punto de brillo yo he utilizado un poquito de brillo de manzana, pero si no tienes con una hoja de gelatina y un poco de agua con azúcar puedes preparar el brillo. (Ponemos la hoja de gelatina a remojar en agua fría 5 minutos, mientras calentamos ½ vaso de agua con 1 c.s de azúcar y fuera del fuego le añadimos la gelatina, removemos bien y cuando este casi solidificada se lo ponemos a las fresas para que luzcan como enamoradas).

Nota:
Si estás tan, tan enamorado/a  que en una galleta no cabe tanta dicha, haz una MEGAGALLETA: 2 bases de masa, en una cortas un corazón grandote y sigue los pasos anteriores. Deja que se enfríe, abre una botella de cava y dile lo mucho que le/ la amas entre un bocadito y otro.

FELIZ SAN VALENTÍN !!!!!!!!
Re-nota: Aunque no viene a cuento, o si? recomiendo para pasar un buen rato: “50 sombras de Gregorio” (Rosella Calabró) que me ha inspirado la entrada de este post.

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