lunes, 8 de abril de 2013

Lapiceros de Chocolate


Hace mucho tiempo, casi tanto como años tengo que sé que es mentira eso de que “la letra con sangre entra”. Podrá ser un cuadro de Goya, pero no una frase digna de pronunciar y menos, mucho menos, de aplicar. Tuve la gran suerte de ir a una escuela de parvulitos, de los 3 a los 6 años, cuya maestra “La Señora Pepa” era una M-A-E-S-T-R-A que nos enseñaba que las letras entran con amor y ternura y se quedan contigo si las recibes con ilusión. Nos enseñaba en un viejo abecedario colgado en la pared para luego pasar al  catón despacito, con paciencia  y ternura, primero las vocales, luego las consonantes… ahora juntábamos vocales y consonantes y más adelante con palmadas contábamos las sílabas de cada palabra… El resultado era que todos (bueno, casi todos) empezamos a amar las letras y sus caprichosas combinaciones, para un poco más adelante empezar a leer los cuentos de Perrault, Anderser, Grimm...Las aventuras del Capitán Trueno y Crispín… Esta Maestra no enseñaba desde la más profunda convicción y vocación por la enseñanza. Hoy como homenaje  a ella y a todos los auténticos maestros, en cualquiera que sea su disciplina que te parece si les obsequiamos con:

LAPICEROS DE CHOCOLATE


Hoy vendrá mi primo McGiver a ayudarnos con: pajitas para refrescos (geniales por el grosor las de McDonalds –algo bueno tendrían que tener-) una jeringuilla (para alimentación) cuya punta entre en la pajita. La paciencia la pondremos nosotros. La idea la he tomado prestada de Mabel, que tiene unas cosas maravillosas y unas explicaciones que hacen que todo resulte sencillo.

Ingredientes:
Chocolate para fundir (puede ser negro o con leche).
1 clara de huevo.
Opcional:
Chocolate blanco para fundir.
Colorantes alimentarios (gel)
Masa brisa o quebrada (refrigerada).



Elaboración:

Fundimos el chocolate, bien al baño maría o bien en el microondas, si es en el microondas mejor hacerlo de poco tiempo en poco (cada 15 segundos) y removiéndolo cada vez para evitar que se queme y se estropee. Una vez fundido metemos dentro un extremo de  la pajita y  en el otro extremo encajamos la jeringuilla y “succionamos” con ella el chocolate, que no llegue hasta el extremo mismo. 
Sacamos la jeringuilla y llevamos nuestra preparación al congelador ( unos 10 minutos) para que endurezca. Ya tenemos la primera mina para nuestras pinturas.
Lo mismo con el resto. Hacemos tanta pajitas como pinturas vayamos a preparar y… alguna más que siempre hay desastres.
Si vamos a utilizar el chocolate blanco y los colores pues fundimos un poquito de chocolate blanco con unas gotitas de leche, removemos, le añadimos unas gotas de colorante y hacemos el mismo proceso que para rellenar las pajitas con el chocolate negro o con leche.

Una vez congeladas las minas para sacarlas de las pajitas con ayuda de un cutter o bisturí cortamos la pajita a lo largo por un lado y a lo largo por el otro y ya sale la mina. Si se rompe, no pasa nada, que al ir en el interior de la masa se volverá a juntar.
Cortamos rectángulos de masa brisa un poquito más largos que nuestras minas de chocolate y de un ancho que permita envolverlas bien. Pincelamos con la clara la masa, colocamos encima la mina de chocolate, envolvemos procurando que quede bien, bien sellado (a mí algunas se me abrieron y el chocolate se salió: caos) borde y extremos.
Podemos pincelarlas por fuera con un poquito de leche o de huevo y espolvorear con azúcar.
Las metemos en el frigorífico (incluso en el congelador) antes de hornearlas, así se dorarán por fuera, pero el chocolate “no sufrirá”.
Mientras se calienta el horno a 200º, en la rejilla del horno colocamos papel de hornear y entre cada barrita de la rejilla ponemos nuestras pinturas, para mantener su forma redondeada mientras se cuecen en el horno. Tardarán unos 7 u 8 minutos. Estate pendiente para que no se te churrusquen.


Nota: Gracias Mabel por tu idea,  ha servido para homenajear a LA MAESTRA de parvulitos.

3 comentarios:

  1. que chulis.. me encantan
    http://senoritamandarina.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  2. Creo que son las fotos más chulas que has hecho hasta ahora!

    ResponderEliminar
  3. Desde Google + me vengo a tu cocina con vista llamada por los lapiceros y leo la entrada que me gusta tanto o más que la receta y como maestra que soy me llega al alma.
    Me quedo contigo.

    ResponderEliminar