miércoles, 17 de abril de 2013

Las Galletas de las Hadas


Las Hadas son una comunidad internacional de seres inmortales, originarios de Italia, donde se les llamaba fatae. Cuando la civilización romana se extendió a otros países, las fatae siguieron a los romanos y se establecieron en los mismos territorios. Las Hadas nunca lograron establecerse en Grecia porque las ninfas y dríades las expulsaron, pero se extendieron hacia el este, hasta muchas partes de Asia. En los últimos cuatro siglos han acompañado a los emigrantes europeos a Norteamérica, Australia y otras partes del Nuevo mundo. Un hada, sea macho o hembra suele adoptar la forma de un humano perfecto en miniatura. Quienes las han visto dicen que son aproximadamente “tan altas como la cabeza de un perro”. Sin embargo pueden aumentar o disminuir a voluntad, encogiéndose hasta el tamaño de un piñón o creciendo hasta la altura de un hombre. Contrariamente a la creencia popular las hadas no tienen el poder de hacerse invisibles. Los pájaros, caballos, perros, vacas y demás animales las ven claramente. Pero los humanos sólo pueden verlas entre dos parpadeos de un ojo. Existen algunas excepciones a esta regla general. Una es cuando las hadas mismas utilizan su poder mágico (denominado “glamour”) para permitir que los mortales las vean. Otra excepción tiene lugar en ciertas fases de la luna: por ejemplo, cuando hay luna llena en la Noche de San Juan. En tales ocasiones, un mortal puede ver sus danzas y celebraciones, pero si se acerca mucho a mirar pueden castigarle con la locura lunar. Una tercera excepción es el uso de una piedra en la que se haya hecho un agujero por acción de las aguas de un río (las piedras horadadas encontradas en la playa no sirven), si un mortal mira a través del agujero de una de estas piedras podrá ver claramente a la hadas.  Te cuento esto porque he preparado:
LAS GALLETAS DE LAS HADAS




Ingredientes:

250 grs de harina.
100 grs de azúcar glás.
175 grs de mantequilla a temperatura ambiente.
1 yema.
45 grs de almendra molida.
20 grs de semillas de amapola blanca.
¼ c.c de levadura royal.
Pizca de sal.
Para aromatizar:
La piel rallada de ½ limón.
Haba Tonka rallada.
¼ c.c de canela molida.

Elaboración:

 Tostamos ligeramente y molemos las semillas de amapola.
Mezclamos la harina, el azúcar, la levadura, la almendra molida, las semillas molidas y la sal y tamizamos todo esto en un bol amplio. Añadimos la mantequilla y la vamos mezclando con los dedos, hasta que esté bien mezclado, luego amasamos un poco. Añadimos la yema y continuamos mezclando hasta que esté completamente integrada en nuestra masa.
Dividimos la masa en tres partes y a cada una le ponemos su aromatizante (procuro no utilizar aromatizantes artificiales) en este caso: limón, haba Tonka (es muy, muy paracido su sabor al de la vainilla y no deja los puntitos negros de la vainilla) y canela.
Mezclamos bien cada una de las masas y la envolvemos en papel film para dejarlas descansar como 1 hora
en el frigorífico.
Extendemos la masa, cortamos nuestras galletas y volvemos a meter la bandeja con las galletas cortadas otro ratito al frigorífico, unos 10 minutos, mientras se precalienta el horno a 180º.
Metemos las galletas a hornear, en unos 10 minutos estarán (cuando los bordes comiencen a dorarse). Apagamos el horno y dejamos dentro las galletas un par de minutos o tres, las sacamos y dejamos enfriar en la bandeja, para que no se rompan al manipularlas.
Una vez que estén bien, pero que bien frías las decoramos al gusto. Yo lo hice así:
Con los mismos cortadores corte masa de fondant que había estirado mucho (no me gusta que quede gruesa, ya es bastante dulce fina) y las dejé 24 horas antes de decorarlas.
Para decorarlas utilicé obleas comestibles (aquí) estampadas y pintura en gel. Retoqué, pinté con mis pinceles y añadí alguna perlita dulce o estrellas de azúcar… tú decóralas como más te gusten.



Nota: las semillas de amapola tienen un delicado aroma a frutos secos. La amapola de la que se obtiene esta semilla es la de la planta del opio. Esta planta ha sido utilizada en los fumaderos de opio de China por sus propiedades narcóticas y por sus virtudes contra el dolor. La concentración de alcaloides en las semillas es muy baja por lo que su consumo es perfectamente aceptable.

4 comentarios:

  1. Las galletas son una belleza!!, y la historia no lo es menos, enhorabuena y besitos:-)

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