miércoles, 30 de enero de 2013

Choquitos en su tinta ???


En Castilla hay pueblos, tenemos pueblo y vamos al pueblo en Galicia hay aldeas, se vive en la aldea y se va a la aldea. Pero tanto en los pueblos como en las aldeas las personas mayores son harto sabias y saben de quien eres por la fisonomía o por el tono del habla, cuando te preguntan ¿De quién eres?  Se refieren a tus abuelos no a tus padres y yo creo que ya lo saben antes de que respondas, sólo quieren confirmarlo. Hablando de esto me comentaba mi amiga Cris que ella de pequeña estaba un tanto traumatizada por culpa de un vecino de la aldea pues un día le preguntó eso, lo que decimos, ¿Y tú de quien eres? Y cuando ella le respondió que era nieta de… el vecino de dijo: “Xa dicía eu, ¡que bos dentes tes!” (ya decía yo, ¡qué buenos dientes tienes!) lo de los dientes la marcó tanto, que cuando se reía ponía la mano delante de la boca ( esto duró una temporada, ahora ríe abiertamente, sin complejos). Y es que, su familia era conocida en la aldea por tener una buena y bonita dentadura. A día de hoy, mi amiga “ten uns bos e bonitos dentes” como ya dijo su vecino hace años. Tu y yo vamos a preparar, inspirándonos en J.M. Arzak,  un plato que nos va a poner los dientes a prueba… de risas:

CHOQUITOS EN SU TINTA??




Ingredientes (2 personas):
  Para preparar esta receta necesitaremos que McGiver nos preste sus pinzas sujetapapeles.

8 choquitos pequeños.
Salsa de tinta:
2 c.s de aove
1 cebolla rallada.
1 diente de ajo.
Unas ramitas de perejil.
2 c.s de tomate frito.
½ tomate rallado.
6 almendras crudas.
3 hebras de azafrán.
Las tintas de los choquitos.
3 c.s de vino blanco seco.
¼ vaso de agua.
2 hojas de gelatina hidratadas en agua fría.

Elaboración:


Limpiamos bien los choquitos y reservamos sus tintas para la salsa.
 Las cabezas  y tentáculos los picamos muy, muy pequeños y los reservamos.


Preparamos la salsa:
Ponemos un cazo al fuego con el aove, cuando esté caliente le añadimos la cebolla y rehogamos 3 ó 4 minutos. Mientras se hace esto,  machacamos en el mortero el ajo y el perejil, añadimos las almendras y  el azafrán y  molemos todo bien. A esto le añadimos las tintas, removemos con una cuchara y le echamos el vino blanco, mezclando todo bien en el mortero. Reservamos.
A la cebolla del cazo le añadimos el tomate rallado y dejamos que se haga un par de minutos. Incorporamos las cabezas y los tentáculos de los choquitos superpicados de la muerte, le damos un par de vueltas y le ponemos el tomate frito. Volcamos en el cazo la preparación del mortero, deslavamos el mortero con el agua, se lo añadimos al cazo y dejamos cocer unos minutos.
Fuera del fuego, añadimos las hojas de gelatina remojadas y las integramos bien en la preparación.
En una cubitera vamos depositando porciones de la salsa de tinta y dejamos en el frigorífico hasta que se solidifique (ahorramos tiempo si lo metemos directamente al congelador).
En cada choquito metemos una de nuestras gelatinas de tinta y con ayuda de una pinza sujetapapeles sellamos el choquito. (Lo mismo con el resto).
 Pintamos los choquitos con aceite y reservamos hasta el momento de hacerlos.




Encendemos la plancha (o en una sartén al fuego) y cuando esté bien caliente ponemos a hacer nuestros choquitos con la pinza puesta, un par de minutos por cada lado, una vez en el plato de servir  ¡con cuidado de no abrasarnos! retiramos la pinza.


Nota: Como la gelatina no es termorresistente con el calor se fundirá y cuando partamos nuestros choquitos aparecerá la salsa.
Sugerencia: Podemos utilizar la tinta que viene en bolsitas congelada y sustituir los choquitos por chipirones.

lunes, 28 de enero de 2013

Ombligos de Venus (Tortellini) de Calbacín caramelizado con romero


Tuvo que haber sido la misma diosa del amor, Venus, el modelo de los irresistibles anillos de pasta de los tortellini. Según la leyenda (yo soy muy de leyendas, me gustan más que las historias reales), en uno de sus viajes a la Tierra, Venus se detuvo en una modesta fonda y pidió alojamiento y algo para comer. Cuando el hostelero se presentó en su habitación con una copa de vino y un plato de comida, se encontró frente a Venus desnuda. Impresionado por la forma perfecta de su ombligo, corrió a la cocina para reproducirlo en una pasta.
La realidad es que los tortellini son el símbolo culinario de Bolonia. En sus calles se pueden contemplar a los fabricantes de pasta en plena faena. Generalmente los tortellini se sirven en un caldo espeso (por sustancioso) o con salsa de carne. Aunque si su relleno es “especial” servidos con un poco de buena mantequilla o un aromático aceite de oliva virgen extra…Para que más!!! Es como recibir la visita de Venus.

OMBLIGOS DE VENUS (TORTELLINI) DE CALABACÍN CARAMELIZADO CON ROMERO.


Ingredientes:

(Sigo las indicaciones que me dieron hace tiempo de “cada 100 grs de harina, 1 huevo”)
Para los tortellini:

200 gr de harina de uso corriente.
2 huevos.
1/2 c.s de aove
Pizca de sal.
Pimienta negra recién molida.
Aove c.s
Queso parmesano rallado (opcional)
Una ramita de romero
Para el relleno:
1 calabacín no muy grande.
1 vaso de vino blanco seco.
2 c.s de azúcar integral.
Romero fresco muy picadito.

Elaboración:

Relleno:
Lavamos bien el calabacín y sin pelarlo lo picamos muy, muy menudito. Ponemos una sartén con 2 c.s de aove al fuego y cuando esté caliente le añadimos el calabacín, lo dejamos unos 3 minutos y le añadimos el azúcar, el vino blanco y el romero, dejamos que se haga a fuego bajo, lentamente unos 25 minutos, hasta que se evapore todo el líquido y nos quede una textura como de mermelada .
Tortellini:
Tamizamos la harina (aunque no es necesario) y con ella hacemos un volcán dentro del cual cascamos los huevos y añadimos la sal y el aove. Vamos amasando poco a poco, primero con la punta de los dedos y después con toditas nuestras dos manos. Que quede bien ligado todo, con alegría y energía. El resultado es una masa un poquitín dura pero que se despega de las manos. Puede ocurrir que no sea así (dependiendo del tamaño de los huevos), que nos quede como un poco húmeda entonces le añadimos un poquitín más de harina, si por el contrario nos queda demasiado dura (seca) le añadimos un poquito de agua o caldo. Tapamos la masa bien y la dejamos “dormir” 30 minutos.
Luego dividimos la masa en varias bolas y las vamos trabajando de una en una. Si tenemos máquina a máquina y si no… rodillo que dios te crió.
Con ayuda de un cortapastas (los venden especiales para esto) vamos cortando los circulitos de masa y los rellenamos (no mucha cantidad) con el preparado elegido. Doblamos como si fuera una mini empanadilla y le damos la forma del ombligo de Venus. Según los vamos haciendo, los espolvoreamos con un poquito de harina, para que no se nos peguen.


Y por fin:
Ponemos abundante  agua con sal a hervir y cuando esté hirviendo volcamos nuestros ombligos y cocemos un minuto, si 1 minuto. Los sacamos del agua con ayuda de una espumadera y los colocamos en el plato de servicio, regamos con el aove y le ponemos una ramita de romero. El calor hará que “el perfume” del romero llegue a nosotros.



sábado, 26 de enero de 2013

Galletas de Pistachos y Agua de Azahar (las galletas de Sherezade)


Uno de los libros que más me gustó de niña fue el de Las mil y una noches con los viajes de Simbad el Marino, las aventuras de Aladín , o las travesuras de Ali Babá y los 40 ladrones..., me fascinaba la capacidad que tenía Sherezade de ir encadenando unas narraciones con otras y  cómo despertaba el deseo de seguir para saber cómo continuaba. La historia era más o menos así: El príncipe Shariar dolido por la infidelidas de su esposa, decide desposar cada noche a una doncella diferente, a la que manda decapitar por la mañana. Sherezade idea un plan para acabar con esta pesadilla: Se ofrece al sultán y le pide a su hermana menor que la acompañe y cuando llega la noche le suplica al príncipe que la deje despedirse de su hermana contándole una historia, que pronto “engancha” al príncipe, pero la interrumpe en el momento más interesante, justo al llegar la mañana; el príncipe le pide que se la siga contando en la siguiente noche. El sultán permanece entretenido  e intrigado con los relatos de Sherezade, donde hay palacios que vuelan, descomunales genios escondidos en diminutas botellas…, y tras mil y una noches decide perdonar a Sherezade y hacerla su reina. Me he inspirado en esta heroína  de mi infancia para preparar:

GALLETAS DE PISTACHOS Y AGUA DE AZAHAR
 ( las galletas de Sherezade)



Ingredientes:

125 grs de harina de todo uso.
60 grs de azúcar.
35 grs de pistachos molidos.
87 grs de mantequilla (a temperatura ambiente)
1 yema.
1 c.s de agua de azahar.




Elaboración:
Lo primero es quitar la piel a los pistachos ¿cómo? Pues así: quitamos la cáscara a los pistachos y los pesamos cuando tengamos la cantidad que necesitamos, paramos. Ponemos un cazo con agua al fuego y cuando rompe a hervir echamos los pistachos, los dejamos ½ minuto y los sacamos, los secamos bien y frotándolos unos con otros se desprenderá parte de sus pieles, el resto…a mano.
Molemos los pistachos (que queden en polvo) y los mezclamos con la harina, tamizamos esto en un bol, le añadimos el azúcar y mezclamos con la mantequilla, cuando está todo bien integrado le añadimos la yema y el agua de azahar, amasamos un poco (tampoco nos pasamos), envolvemos en film y al frigorífico durante 30 minutos.
Estiramos la masa (lo ideal es que quede de ½ cm de grosor) y cortamos con un cortapastas.

Precalentamos el horno a 170º. En unos 10- 12 minutos estarán. Dejamos enfriar en la bandeja, fuera del horno. Hasta que no estén bien frías no conviene tocarlas, para que no se rompan.
El sabor es intenso, muy agradable y el aroma frutal del azahar aporta la nota árabe.
homenaje a la música.
Al día siguiente podemos decorarlas con fondant o glasa. Yo he utilizado fondant y luego las he pintado a mano (no han quedado muy allá). Seguro que a ti te quedan mejor.   




jueves, 24 de enero de 2013

Pollo a los Cuatro Quesos dentro de una Pizza


Permiteme que te cuente: Acuario es el aguador que ocupa la undécima casa del Zodíaco. Es el encargado de hacer llover sobre el Hemisferio Norte cuando la Tierra pasa bajo la influencia cósmica de su casa, entre enero y febrero de cada año. Originalmente, Acuario era Ganimedes, hijo del rey Tros de Frigia. Era un joven de extraordinaria belleza, y de todas las partes del mundo acudían viajeros a verle hacer ejercicio desnudo, excepto por el gorro frigio con que cubría sus cabellos. Pronto atrajo a atención de Zeus, señor del Olimpo, que era un ardiente admirador de la belleza, femenina o masculina. Zeus hizo un trato con el rey Tros, que cambió a su hijo por un par de corceles celestiales, tras lo cual Zeus se transformó en un águila para transportar a Ganimedes al Olimpo. Se le dio el cargo de camarero de los dioses. Todos los dioses y diosas se mostraron encantados por la gracia y belleza del joven que llenaba sus copas. Por fin, Zeus le premió con la inmortalidad, asignándole un lugar en los cielos, en forma de constelación. Como sirviente de los dioses, Ganimedes se había mostrado abierto y comunicativo, dispuesto a hacer amistad con todos ellos y haciendo gala de una mente despierta y sensible. La verdad es que a veces se metía en apuros por hablar demasiado, y otras veces discutía violentamente, a fin de impresionarles con sus propias ideas. En la actualidad, cuando Acuario se encarga de la tarea cósmica de refrescar a los mortales, en lugar de a los dioses, los humanos nacidos bajo su influencia pueden absorber sus características personales. Hoy es el cumpleaños del acuario más importante de todos los mundos y constelaciones y quiero celebrarlo preparándole su plato preferido:

POLLO A LOS CUATRO QUESOS DENTRO DE UNA PIZZA.


Ingredientes (para 4 personas):

La parte blanca de un puerro muy picadita.
6 lonchas finas de bacon muy picadas.
1 pechuga de pollo (las 2 mitades) limpia de piel y grasa.
1 bolsa de preparado de 4 quesos (rallados)
1 c.c de orégano.
1 paquete de mini-pizzas.
Sal y pimienta.
2 c.s de aove + un poquito para "pintar" la masa.
Salsa de queso:
4 quesitos en porciones.
200 ml de nata para cocinar

Elaboración:

Ponemos el aceite en una sartén a fuego bajo y cuando esté caliente le añadimos el bacon muy picadito y dejamos que se haga lentamente hasta que “suelte” su grasa y esté crujiente (pero no quemado) añadimos el puerro y dejamos que se haga unos 7 minutos. Salpimentamos y dejamos que se enfríe un poco.
paso 1
Cortamos la pechuga en trozos (ni muy grandes ni excesivamente pequeños, más o menos como tiras de 6X3 cm. Reservamos.
paso 2
Cojemos una de las bases de pizza y con ayuda del rodillo la estiramos un poquito, para que nos quede más fina, sobre ella colocamos (paso 1) un par de cucharadas de la mezcla de puerro y bacon, le añadimos un puñadito de la mezcla de cuatro quesos (paso 2), ponemos el pollo encima lo salpimetamos y le espolvoreamos un poquito de orégano, podemos ponerle un poquito más de queso (paso 3), tapamos con otra de las bases de pizza, la "pintamos" con aceite y espolvoreamos con orégano (paso 4).
paso 3
paso 4
Hacemos lo mismo con las otras 3 preparaciones.
Precalentamos el horno a 180º y metemos nuestras “pizzas”en unos 12 minutos estarán. Mientras, preparamos la salsa para ponerle un poco por encima de nuestra pizza cuando salga del horno.


Salsa de queso:
Ponemos un cazo (o sartén) al fuego y le ponemos los quesitos, los aplastamos un poquito con una cuchara de madera y le añadimos la nata, removemos y removemos y en unos minutos tenemos la salsa lista.
Nota: Puedes utilizar otros quesos, quedará igualmente bueno.

miércoles, 23 de enero de 2013

Chips de Coliflor Asada con Salsa Tahini


No puedo más, y sólo llevan dos días. He estado viendo y leyendo a cerca de Madrid ConFusión 2013 y estoy hasta asustada ¡Dios mío, hay que ver lo que investigan, idean y crean los chefs de nuestro suelo patrio! Uno que hace chorizos de calamar, y hasta morcones pasando por rabo de toro sin toro y con atún…Y no está loco. Otro que le busca y rebusca la quintaesencia de todo lo que tiene hojas y en algún momento fue verde y con ello elabora maravillas.  Y pensar que nosotros de niños decíamos que en el año 2000 comeriamos como los astronautas, una pastillita y ya. Y esto, nos parecía cienciaficción!!! La verdad es que lo de la pastilla como que no ha cuajado mucho, seguimos siendo de masticar como en el 36 D.C ; eso sí, las raciones van por ese camino y en algunos casos ya han llegado al nivel píldora pues no son mayores que el tamaño de una lenteja pero según lees la receta te dice que allí está construido y deconstruido un conejo de monte en sus jugos y con dos o tres texturas y todo ello… a baja temperatura. Bromas aparte, estoy fascinada hasta los límites de la confusión con lo que veo y leo, tanto es así que he  decidido hacer todíto lo contrario utilizando una coliflor preciosa, igualita que un ramo de novia y preparar uno de los platos simples, simples donde los haya pero lleno de sabor  que creo te gustará probar:

CHIPS DE COLIFLOR ASADA CON SALSA TAHINI




Ingredientes:

1 coliflor no muy grande.
1 c.c  de comino en polvo.
1 c.c de jengibre molido.
1 c.c de sal de apio (o sal común).
Pimienta negra molida.
Un poquito de nuez moscada (al gusto)
Aove
 Salsa Tahini:
2 c.s de Tahini (puré de sésamo, de venta en herbolarios)
2 c.s de yogurt griego.
Zumo de ½ limón.
½ diente de ajo muy picadito.
Unas hojas de perejil picadas.


Elaboración:


Si queremos que nos quede muy crujiente utilizaremos la mandolina, si no tenemos mandolina pues con un cuchillo cortamos los ramitos de  la coliflor lo más fino posible.
Podemos optar por la versión menos crujiente pero igual de sabrosa, cortando la coliflor en láminas más gruesas, pero tampoco mucho (½ cm, por ejemplo).
Precalentamos el horno a 200º.
Pintamos la bandeja del horno (o el papel de horno) con aove y colocamos las láminas de coliflor. Rociamos la coliflor con las especias y le ponemos una pizca de aove por encima (mejor si utilizamos el spray).
Metemos la bandeja en el horno (preferiblemente con la función de aire) y a los 8 minutos le damos la vuelta a nuestras láminas de coliflor que ya empezarán a tener la textura de chips y empezarán a “caramelizarse” con las especias. Lo dejamos otros 5 minutos y ya estarán. Podemos tomarlas calientes o frías. Si las dejamos  enfriar perderán un poco la textura crujiente, pero estarán deliciosas igualmente.
Si hacemos las láminas más “gorditas” las tendremos 10 minutos por cada lado, quedarán doradas, caramelizadas y no crujientes pero igualmente fantásticas.



Salsa Tahini:
Mezclar todos los ingredientes.









Nota: Estas especias le van muy bien, pero puedes poner las que más te gusten aunque el toque de comino y nuez moscada es insustituible.
Si se te muele al cortarla, no tires nada podemos hacer un puré con eso y poco más.






lunes, 21 de enero de 2013

Pan de Queso Brasileiro o Bolinhos de Queijo


La primera vez que entré en un Rodicio, hace unos quince  o más de años, me impresionó cómo nos servían no sé cuantas clases  (más que clases eran distintos cortes) de carne ensartadas en unas espadas que ¡ríete tu de la Excalibur! y  la precisión y agilidad con la que el camarero las cortaba con otra de dimensiones y filo tal que la de Kill byll segunda parte. Era una extraña mezcla de fascinación y miedo, pues temía que un mal paso pudiera acabar cortándome el pelo ¡como poco!, la respiración ya me la había cortado a la entrada. No estaba yo acostumbrada a ver semejantes samuráis como mozos de comedor, y digo lo de samuráis porque los camareros en cuestión lucían una vestimenta más acorde con una postal a lo: yo estuve aquí que con el servicio que realizaban. Estaba sentada de espaldas a la zona por donde venían a servirnos, he de decir que la comida estuvo muy bien y, entre susto y susto cada vez que aparecía el camarero con semejantes armas a ofrecer más comida, probé cosas riquísimas, entre otras una que de vez en cuando preparo como aperitivo o entrante  y he decido contarte cómo, para que  te animes a hacerla, pues sus ingredientes son sencillos y es fácil de preparar, de las que son 100% de salir bien:

PAN DE QUESO BRASILEIRO O BOLINHOS DE QUEIJO



Esta receta es típica del Estado de Minas Gerais (sureste de Brasil) aunque ahora es popular en todo el país y conocida en el mundo entero.

Ingrediente(para unos 15 bolinhos):

125 grs de polvilho doce.
100ml de leche entera.
25 ml de aceite de girasol.
1 huevo mediano.
50 grs de queso rallado parmesano (o manchego).
Sal




Elaboración:
La preparación es la misma que cuando hacemos masa choux y el resultado final similar a  unos buñuelos suaves.
 Ponemos a hervir la leche, el aceite y la sal. Cuando hierve le añadimos de golpe el polvilho y removemos, que se mezcle bien. Separamos del fuego, seguimos removiendo y cuando está un poco frío le añadimos el huevo mezclando hasta que se integre totalmente y ahora le añadimos el queso rallado y lo removemos bien, bien.
Encendemos el horno a 180º y mientras se va calentando vamos formando bolas como del tamaño de una albóndiga (las puedes hacer más grandes, como tu lo veas) a las que le damos forma con las manos.
Metemos al horno y en unos 12 minutos estarán nuestros bolinhos listos. Ya sabes, a mayor tamaño más tiempo de horno. Cuida que estén doraditos y no quemaditos.


Nota: La próxima vez le voy a poner un poquito de oregano y bacon (o jamón de yon),  pero sólo un poquito, creo que le puede ir bien.


Re- nota: El polvilho es almidón de mandioca, lo hay doce y azedo. Aquí se usa el doce. Es muy barato y lo podemos encontrar en tiendas de productos sudamericanos. Recientemente he visto en el Corte Inglés(al menos en el de Coruña) que tienen unas cajitas con la preparación ya hecha.

sábado, 19 de enero de 2013

Crema de Turrón con espuma de Chirimoya


Esto no sólo pasa en mi casa, me apostaría una cuchara de madera sin riesgo a perderla a que en tu casa ocurre lo mismo, acaban las fiestas de Navidad, pasa el mes de enero y a mediados de febrero vas y te das cuenta que hay o bien una barra de turrón o sólo un trozo envuelto en papel, para que no “pringue” más de lo debido dando vueltas de platito en platito desde hace un mes a lo poco y, surge la gran duda, lo miras, lo remiras y te preguntas ¿Qué hago con esto? ¿Lo tiro?, ¡qué pena, porque este, encima, es del  blando y del caro! El trocito que había en mi platillo, no era muy grande, pero tampoco excesivamente pequeño, tanto que pudiera tirar sin remordimientos así que  sin esperar a mediados de febrero y que lo que ahora es un trozo perfectamente definido pase a convertirse en una masa informe y aceitosa, esto es lo que he hecho:

Crema de Turrón (del blando) con espuma de Chirimoya.



Para esta preparación necesitamos el sifón, pero si no tienes puedes ponerle una nube de nata montada con un poquito de canela molida y… no es lo mismo, pero se le parece muchísimo. Otra opción es que montes la nata con azúcar y café en polvo (el de sobre, es que no quiero decir Nescafé…) que el café y la almendra “se quieren” y van muy bien juntos.

Ingredientes:

Crema de turrón:
250 ml de leche entera.
40 grs de azúcar.
2 yemas.
2 c.s ( 20 grs) de maicena.
85 grs de turrón de Jijona (el blando de toda la vida)
1 c.c de mantequilla.

Espuma de Chirimoya:
1 chirimoya hermosa (o dos no tan hermosas) y muy madura.
3 ó 4 gotas de zumo de limón.
1 c.s de azúcar.
250 ml de nata (35% m.g)
1 carga  de sifón.

Elaboración:

Crema de turrón:
Con ayuda de un tenedor desmenuzamos el turrón muy bien (quedarán trocitos de almendra, a mí me gusta que se noten, que no sea una crema completamente lisa) y reservamos.  En un cazo ponemos a calentar la leche (menos una poquita) con parte del azúcar y el turrón desmenuzado, damos vueltas para que no se pegue y se mezclen bien. Mientras, en otro bol mezclamos las yemas con la maicena y el resto de azúcar, le añadimos  la leche reservada y mezclamos muy bien para que no queden grumos.  Esta mezcla se incorpora a la del cazo y removemos hasta que espese (textura natilla ligera, al enfriar espesa un pelín más), sacamos del fuego y le incorporamos la mantequilla, mezclándola bien,  para que al enfriar no se endurezca la capa exterior.

Versión super rápida:
Poner todos los ingredientes menos la mantequilla en el vaso de la batidora y batir hasta que todos estén ligados, poner a fuego medio, sin dejar de remover hasta que espese.  Al sacar del fuego añadir la mantequilla y remover bien, para evitar que se seque. Aquí no se notarán los trocitos de almendra.


Espuma de Chirimoya:
 Quitamos todas las semillas de la Chirimoya y a la pulpa, para que no se oscurezca le ponemos unas gotas de zumo de limón, y una cuchadada de azúcar.  Con esto hacemos un puré muy, muy fino (con la batidora) que pasamos por un colador (si nos queda algún grumito se tapona el sifón). Ponemos la chirimoya y la nata dentro del sifón, cerramos le colocamos la carga y lo guardamos en el frigorífico en posición horizontal (esto es very important) hasta su uso.

Presentación:
En unos vasitos de yogur ponemos la crema y coronamos con la espuma.


Nota: Puedes probar con otras espumas, las que tu prefieras, pero elige sabores  a lo amor, “que se quieran” aunque a veces sean opuestos.

jueves, 17 de enero de 2013

Rosas de Hojaldre con Queso y Lomo de Sajonia


He de confesarte que no tengo “mano para las plantas”, no se me dan bien ni las de plástico que en los demás sitios adornan y en mi casa deslucen mustias. Conste que he probado con todo, les he hablado en los dos tonos, bajo y alto; las he regado de las dos formas “a lo sequía absoluta”(nada de agua) y “a lo época del monzón”(inundándolas), las he abonado en las estaciones pares, en las impares y  en las cuatro y… nada de nada. Una lleva conmigo unos 10 años, se supone que tendría que estar enorme, tapizando media casa, ¡pues no! está, como decía mi madre cuando  le cogíamos una cría a la  gata para jugar con ella: gafada, vamos que ni crece ni abollece y, la verdad es que después de tantos años, que ya ha hecho tres o cuatro mudanzas conmigo ( a lo peor es eso,  tanto cambio no ha sido bueno) que parece que forma parte del mobiliario de la casa, que me he acostumbrado a verla así todíta desmadejada, que parece que es lo que no es... es una planta depresiva, hoy he pensado hacer una receta y enseñársela, a ver si se anima y se viene un poquito arriba, si a ti te pasa lo mismo con tus plantas o definitivamente has renunciado a ellas, haz como si en tu plato hubiera una maceta, así:

ROSAS DE HOJALDRE CON QUESO Y LOMO DE SAJONIA


  
Mi amiga Geles me envió una foto con un plato más o menos como este, en aquel utilizaban solo una especie de mortadela, sin queso. Yo no soy de mortadelas, prefiero el Lomo de Sajonia y ponerle un poco de queso y un toque de orégano (más mediterráneo).

Ingredientes (para 12 rosas):

12 tiras de hojaldre de unos 25 X 4 cms.
24 filetes finos de Lomo de Sajonia (se parten en dos).
12 lonchas de queso de sándwich (se parte cada una en tres tiras).
Un poquito de orégano (para espolvorear cada tira).
1 huevo batido (para pintar las rosas)

Elaboración:

Colocamos una tira de hojaldre y la espolvoreamos con orégano (puedes añadirle pimienta, comino o la especia que más te guste).
Sobre la tira colocamos el queso cortado en rectángulos del mismo ancho que el hojaldre, no importa que no llegue de extremo a extremo.
Pintado con huevo
enrollados
Sobre el queso y sobresaliendo un poco, ponemos las mitades de los filetes de Lomo de Sajonia y vamos enrollando, de un extremo al otro. Lo mismo para el resto de las rosas. Las colocamos pegaditas unas al lado de otras y cuando las tenemos todas las pintamos con huevo batido para que tengan un color dorado.
Precalentamos el horno a 190º (mejor si es con aire) y metemos nuestras flores, a los 8 minutos dejamos sólo el calor abajo y cubrimos nuestras rosas con papel de aluminio, para que no se quemen en exceso. Cocemos otros 10 minutos. Decora a tu gusto (que sé que lo tienes)



Nota:
Esta vez no lo he hecho, pero se puede espolvorear (muy poquito) con azúcar que le aportará una nota dulce y crujiente a nuestro ramo.
Sobre una base de orégano y sal de rosas.
El lomo de Sajonia, creo que podría sustituirse perfectamente por otro embutido como pechuga de pavo, jamón cocido e incluso chorizo, y podremos cortarlo redondo con un cortapastas, por ejemplo.

martes, 15 de enero de 2013

Albondigas con pasas, piñones ycanela y el corazón de queso


Una buena comida no necesita de grandes cantidades ni de innombrables  y mucho menos de ingredientes caros a los que no tenemos ni educado y mucho menos acostumbrado el paladar (por no hablar del monedero) y que probablemente nos dejan un retrogusto a lo quién me mandaría a  mí. Como diría M. Vázquez Montalbán con unas muestras de Jabugo para la depresión y una botella de vino tinto a 15º de temperatura metafísica ya tenemos servido el banquete. Los 15º de temperatura metafísica del vino los voy a respetar como mandan los sagrados cánones de Baco, el Jabugo lo dejo para otro día en el que mi bolsillo ande más holgado y sobrado, hoy tomaremos algo más ajustado al bolsillo y agradable en plato, mesa y boca, que puedes acompañar de una cerveza bien fresquita  en caso de no querer vino:

ALBÓNDIGAS CON  PASAS, PIÑONES Y CANELA Y EL CORAZÓN DE QUESO.



Ingredientes (12 albondigas):

150 grs de carne de ternera picada.
½ diente de ajo muy, muy picado.
2 c.s de uvas pasas (unas 40)
1c.s de piñones picados.
1 copa de vino dulce.
½ c.c de canela molida.
Sal (opcional).
Perejil picadito.
Queso de cabra (tipo medallones de President)
Harina.
Aceite de girasol

Elaboración:



Le pedimos al carnicero que nos pique la carne una sola vez y ya en casa la aliñamos con el ajo, el perejil, los piñones, la sal y la canela, dejamos una media hora en el frigorífico. Este tiempo (30 minutos) es el que tendremos las pasas (mejor sin semillas) macerando en el vino dulce. Escurrimos las pasas y las añadimos a la carne picada, mezclamos bien. Tomamos una porción de la mezcla de carne (un poco menos de una cucharada) y la ponemos en la palma de la mano, la aplanamos un poco y en el centro colocamos un trozo de queso (como ¼ del medallón) y lo cubrimos bien con el resto de la masa de carne, formamos la albóndiga (por el tamaño es albondiguilla) y lo mismo con el resto. Pasamos nuestras “bolitas” por harina y las freímos en aceite caliente, de pocas en pocas, como no son muy grandes en  unos 3 minutos aprox. estarán listas. 



Nota: Puedes poner otro queso que te guste, pero los  que mejor van con estos ingredientes son los suaves y cremosos.


domingo, 13 de enero de 2013

Galletas de Avellanas y Nutella


Recuerdo un “juego” de cuando eramos niños, alguien dispuesto a obsequiarte con un pequeño y por lo general dulce regalito te decía: “Cierra los ojos y abre la boca” y te ponía una golosina en la boca. Si eras timorato y dudabas de la buena fe (algunas veces no tan buena) del obsequiador pues, tú te lo perdías. Una vez que se conocían las reglas del juego, nada más decirte Cierra los ojos, enseguida abrías la boca, de par en par, como polluelo en el nido esperando la comida. Hoy yo lo he hecho al revés, la dentista me dijo Abre la boca  y como si los párpados estuvieran conectados con los labios se me han cerrado solos, conocedores de que no había ninguna sorpresa y menos dulce, ninguna visita al dentista es placentera. La dentista me ha aclarado que lo de cerrar los ojos como que es más peor que más mejor ya que al anular el sentido de la visión como que agudizamos el resto de los sentidos entre los que están el del tacto (dolor) y el del oído (ruidos taladrantes), y pienso yo que estando en manos del dentista  son los menos recomendables para agudizar. Bueno, una vez pasado el susto los sentidos que  tú y yo vamos a agudizar son los del  olfato y el gusto con:

GALLETAS DE AVELLANAS Y NUTELLA



Ingredientes:

110 grs de azúcar.
70 grs de avellanas molidas.
15 grs de Nutella.
½ c.c de levadura royal.
Pizca de sal.
175 grs de mantequilla (a temperatura ambiente)
1 huevo (a temperatura ambiente)
260 grs de harina­ + una poca para la superficie de trabajo.
1c.s de sirope de maiz para darle brillo.
Nota: a temperatura ambiente significa sacar del frigorífico un par de horas antes los ingredientes.

Elaboración:

Mezclamos los ingredientes secos (azúcar, harina, levadura, sal, avellana molida) y los tamizamos en un bol, añadimos la mantequilla y con las manos mezclamos (como frotando, primero quedará arenoso, luego se integrarán) añadimos el huevo, mezclamos bien y ahora ponemos la Nutella y lo integramos todo.
Dividimos la masa en dos bolas que envolvemos en papel film y guardamos en el frigorífico de 30 a 45 minutos.
Espolvoreamos con harina la superficie donde vamos extender y cortar nuestras galletas. Con ayuda del rodillo extendemos la masa y cortamos las galletas que colocadas en la bandeja hornearemos de 10 a 12 minutos a 170º (hasta que los bordes comienzan a dorarse). Sacamos del horno y dejamos enfriar en la misma bandeja (si las manipulamos antes se nos pueden romper, esto vale para todas las galletas). Le damos el brillo pintándolas con el sirope de maiz.
Nota: si las dejamos dentro del horno, aunque esté apagado, corremos el riesgo de que se nos pasen demasiado.

Quisiera ser un pez , para nadar en tu pecera....(como cantaba  J. L Guerra)


La decoración al gusto de cada cual o sin decoración alguna.En este caso he utilizado colorantes alimentarios en gel (azul, rosa, rojo, amarillo, verde) y en polvo(plateado)