lunes, 29 de abril de 2013

Piedras (dulces) de los Espíritus Golpeadores


Los golpeadores son unos serviciales espíritus subterráneos que se dieron a conocer en tiempos de los fenicios, cuando éstos navegaban para intercambiar sus artículos por productos como cobre, estaño, plata y plomo. Antes de la llegada de los fenicios los mineros no tenían que excavar mucho en la tierra para encontrar los minerales que necesitaban. El auge del comercio provocó que los mineros tuvieran que ir abriendo galerías cada vez más profundas en la tierra. Pronto empezaron a oír misteriosos golpes, que al principio  pensaron que eran de otros mineros trabajando en las cercanías. Pero la experiencia les enseñó que los golpes, o bien anunciaban un desastre inminente en forma de derrumbamiento, o bien eran señales que les guiaban a una rica veta de mineral.  Los mineros desarrollaron con rapidez la ciencia de la golpeología, y los golpeólogos expertos eran capaces de descifrar fácilmente el código del golpeador, que les guiaba en las direcciones más convenientes o les advertía que tuvieran cuidado. Cuando los mineros emigraron a otras partes del mundo, descubrieron que existen golpeadores en todas partes, aunque en algunos sitios se les dan nombres diferentes. Pero su comportamiento es parecido. Nadie ha conseguido ver a un golpeador más que de forma fugaz. De vez en cuando, cuando vamos por el campo o el bosque, un ligero desprendimiento de tierra en una grieta de las rocas indica que un golpeador acaba de ocultarse a toda prisa. Otras veces un minero encuentra en el polvo del fondo de un pozo un rastro de pequeñas pisadas, que desaparecen cuando empieza  a examinarlas.  Hay buenas razones para creer que los golpeadores tienen cierta semejanza, y quizás  parentesco, con los gnomos. Igual que hay buenas razones para creer en su existencia y si no… mira lo que han dejado en mi jardín:

PIEDRAS DE LOS GOLPEADORES (Piedras dulces de chocolate)



Ingredientes:

170 grs de chocolate blanco de cobertura (he utilizado Nestlé postres).
100 grs de leche condensada.
3 galletas oreo minis (creo que con 2 ó 2 ½  llega)
 Pizca de cacao en polvo.
Pizca  de café  descafeinado soluble.
1 gota de colorante rojo en gel (opcional).




Elaboración:
Troceamos muy bien las galletas oreos y las reservamos.
Ponemos el chocolate troceado y la leche condensada  en una cazuela y la llevamos a fuego bajo , vamos mezclando y removiendo y cuando la mitad del chocolate está fundido  retiramos la cazuela del fuego y removemos enérgicamente, con el calor residual se acabará de fundir el chocolate, si no es así pues lo volvemos a acercar un poquitín más al
fuego.
Removemos bien el chocolate ya fundido con la leche condensada y le añadimos las migas de las galletas oreo. Si queremos piedras de distintos colores dividimos la masa en las mismas partes  que los colores que queramos,  yo hice 4 grupos: sólo con las galletas, con las galletas más cacao, con las galletas más café (descafeinado) y con las galletas y un puntito de colorante rojo en gel.
Tapamos con  papel film  y dejamos reposar una media hora.  Pasado este tiempo moldeamos las piedras a “nuestro aire”

Nota: al principio será una masa bastante grasa, esto es debido a la manteca del chocolate blanco, no te asustes, puedes apretar cuando esté tibia la masa (cuando la coloreemos)  e intentar quitarle un poco del exceso de grasa con papel de cocina.

Las piedras dulces y... cuatro que no lo son.
Los golpeadores nos han dejado una piedra para  poder ver a las hadas....


sábado, 27 de abril de 2013

Bulgur con Verduras y Pollo en la Calabaza


La dulzura de la calabaza combina bien con los ingredientes salados, se abre paso entre los sabores ácidos y se deja querer  por hierbas como el romero, el  tomillo o la salvia. Su sabor dulce deja que se expresen todos los ingredientes que la acompañan, cuando se asa sus bordes adquieren un ligero sabor a miel  que acompaña perfectamente a carnes suaves como el pollo e incluso a quesos. Si buscamos, descubrimos que tiene un ligero sabor a castañas. Te cuento esto porque para hoy he preparado un delicioso plato lleno de aromas, muy especiado pero también muy, muy sano. Y como he utilizado bastantes especias voy a aprovechar para contarte (aunque seguro ya lo sabes) las especias que se utilizan para la mezcla quatre-épices y para la cinco especias. La mezcla quatre- épices lleva: clavo, jegibre (o canela), nuez moscada y pimienta blanca; es una mezcla dulce, afrutado  y picante. La mezcla cinco especias se compone de: camela, anís estrellado, semillas de hinojo, clavo y pimienta de Sichuán. Dicho esto te cuento con qué y cómo preparar:

BULGUR CON VERDURAS  Y POLLO EN LA CALABAZA ESPECIADA




Ingredientes (2 personas):
Pimiento rojo muy picadito (2 c.s)
Pimiento verde muy picado (2 c.s)
Cebolla muy picada (2 c.s)
1 ajo muy picado.
Calabacín muy picado (2 c.s)
Zanahoria picada (1 c.s)
¼  pechuga de pollo cocida y deshebrada.
6 c.s de bulgur (trigo tierno)
1 rodaja grande de calabaza o 2 más pequeñas.
1 ­+  3 + 2 c.s de aove.
½ c.c de jengibre molido.
½ c.c de tomillo.
½ c.c de orégano.
½ c.c de romero.
½ c.c de cominos.
Pimienta negra molida.
Sal.
Pizca de nuez moscada.
Zumo de ½ lima.
Hojas de menta.

Elaboración:

Calabaza cocida 
Picamos la calabaza con un palillo, la salpimentamos y regamos con 1 c.s de aove y la cocemos en el
microondas a máxima potencia 2 minutos.  Dejamos que se enfríe un par de minutos y luego la aliñamos con todas nuestras hierbas y especias (tomillo, romero, jengibre, pimienta, nuez moscada, comino, orégano) por ambos lados. Reservamos.
Cocemos el bulgur en agua con sal. El doble de agua que de sal, en 20 minutos (que es más o menos el tiempo que tarda en absorber el agua) estará. Reservamos.
Ponemos las 3 c.s de aove en una sartén y le echamos la cebolla y el ajo, cuando estén doraditos le añadimos los pimientos y la zanahoria, dejamos unos 5 minutos que se rehoguen y le añadimos el calabacín que estará todo preparado en otros 5 minutos.  A esto le añadimos el bulgur cocido y removemos bien, para que los sabores se fundan. Apagamos el fuego, pero dejamos la preparación al calor.
En una sartén amplia (debe caber perfectamente la rodaja de calabaza) ponemos 2 c.s de aove a calentar.  Cogemos nuestra calabaza especiada y la doramos un par de minutos o tres por cada lado, notaremos cómo las especias inundan con su olor nuestra cocina. Ponemos la calabaza en un plato y en su agujero central colocamos el bulgur con las verduritas, sobre calabaza y bulgur exprimimos el jugo de ½ lima y coronamos la preparación con unas hojitas de menta.


jueves, 25 de abril de 2013

Mango caramelizado y Coco en un Bizcocho


La torpeza para hacer una buena fotografía la he heredada de mi padre sin lugar a dudas. A mi padre no le gustaba esperar por nada, las cosas tenían que ser YA!!!  Si hacía una foto y tenía que mandarla a revelar y esperar un par de días por ella… eso era poco menos que una eternidad y tanta espera como que no  iba con él,  por eso,  no tenía cámara de fotos  tenía POLAROID (que yo recuerde tuvo tres). Nos decía “poneros para la foto” y daba lo mismo en la posición que nos colocáramos o  el gesto que pusiéramos, siempre salían igual sus fotos: con los personajes mutilados, bien sin pies o bien  con la cabeza como un poco cortada. Nunca fue capaz de sacar una foto “como dios manda”. Nosotros le decíamos: va ... déjalo, que da lo mismo, pero hasta hace casi nada ha seguido insistiendo  y no por ello mejorando. Es muy rara la foto en la que salen todos sus componentes enteros, eso sin mención alguna al encuadre, que sería algo así como qué es el encuadre?. Lo de sacar la foto y darnos el papel para que lo agitáramos  (procedimiento de secado al aire) según se iba formando la imagen era algo que nos cautivaba de pequeños. Pues eso es lo que ha pasado con mis fotos de hoy, parecen hechas con la vieja Polaroid de mi padre. Así que pido disculpas, de entrada, por la calidad con la que está fotografiado este:

MANGO CARAMELIZADO Y COCO EN UN BIZCOCHO



Ingredientes:

1 mango hermoso y “al punto” (½ mango para decorar y ½ mango para caramelizar)
200 ml de nata.
200 gr de harina de repostería.
100 grs de coco rallado y tostado.
3 huevos hermosos.
150 grs de azúcar.
80 grs de mantequilla blanda.
1 sobre de levadura royal.
Para el mango caramelizado:
200 grs de azúcar
1 vaina de vainilla.
 ½ mango (200 / 250  grs) cortado en cubitos pequeños.
150 grs de agua hirviendo.
Glaseado:
1 hoja de gelatina.
½ vaso de zumo de manzana (o almíbar).

Elaboración:

Mango caramelizado:
Cocemos el azúcar en seco (sin líquido alguno, como cuando hacemos caramelo) con el interior de la vaina de vainilla hasta el punto de caramelo. Añadimos el mango en cuadraditos muy pequeños y el agua, cocemos durante 2 minutos y enfriamos.
En un bol amplio batimos los huevos y le añadimos la nata, mezclamos y añadimos el resto de los ingredientes mezclándolos muy bien. A esta masa le añadimos nuestro mango caramelizado y lo removemos bien, bien.
Encendemos el horno a 180º, que se vaya calentando.
Untamos un molde desmontable con mantequilla y espolvoreamos con harina (esto se llama encamisar el molde) vertemos aquí nuestra preparación y la llevamos al horno a 170º durante 35 minutos. De todos modos, haz la prueba del palillo para ver si está bien cocido o en caso de que no lo esté déjalo unos minutos más.
Dejamos enfriar el bizcocho antes de decorarlo.
Una vez frío retiramos una capa superior para dejarlo lo más igual posible, vamos que no nos quede más alto de un lado que de otro.
Cortamos el mango en láminas muy finitas y las vamos colocando de la parte de fuera alrededor  del bizcocho, la siguiente capa un poquito encima y así hasta llegar al centro del bizcocho. Cortamos unas virutas de coco fresco y se las ponemos por encima y rematamos la faena con un par de hojitas de menta.
Glaseado:
Hidratar la gelatina 5 minutos, escurrir y disolverla en zumo o almíbar caliente. Dejar enfriar y luego pintar la fruta. 




martes, 23 de abril de 2013

Choupa y Quinua


2013 ha sido proclamado el año internacional  de la quinua. No sé si por la FAO, La ONU, La OTAN o la OTI, pero este es oficialmente el año de un grano pequeño,  muy pequeño,  pero capaz de erradicar el hambre, la desnutrición y la pobreza del mundo a poco que lo cuidemos. Es el único vegetal que posee todos los aminoácidos esenciales, oligoelementos y vitaminas para la vida y aún por encima, no contiene gluten. Es capaz de crecer en condiciones muy duras y soportar temperaturas desde los -8ºC hasta los 38ºC, además de que podemos sembrarlo desde el nivel del mar hasta los 4.000 m de altura y es resistente a la sequía y a los suelos pobres. Es un grano que me cautivó desde el mismo momento que lo probé. Se adapta a dulce y salado, combina con carnes, pescados, verduras… Vamos que no te lo puedo “vender” más. Hoy he decidido preparar la quinua con verduritas y esconderla y mira lo que he hecho:

LA CHOUPA  QUE SE COMIÓ LA QUINUA.


La Choupa (jibia, pota)  es un cefalópodo marino semejante al calamar, pero de calidad inferior y, no solo la calidad, el precio también es muy inferior, cosa que es muy positiva.Y a mi parecer, tiene más marcado el sabor a mar que el calamar. Según mi pescadero (al que para ilustrarme sobre los peces y pescados y cómo tratarlos tengo muy en cuenta y sigo sus consejos), al ser algo más dura que el calamar conviene hacer lo que con todos los cefalópodos (p.e el pulpo) que no es otra cosa que limpiar y congelar un mínimo de 24 horas y luego… guisar al gusto de cada uno y cada cual. En este caso dejamos los cuerpos de las choupas limpios pero enteros (los vamos a rellenar) y los tentáculo también limpios y enteros.

Ingredientes (para 4 personas):

Dos  choupas grandes (500/ 600 grs cada una).
80 grs de quinoa (una taza mediana)
El doble de agua o caldo que de quinoa (2 tazas).
2c.s de puerro muy, muy picado.
½ cebolleta muy picada.
1 diente de ajo picado.
2 c.s de calabacín picadito.
1 c.s de pimiento verde muy picado.
1 c.s de pimiento rojo muy picado.
½ zanahoria picadita.
Unas algas rehidratadas (he utilizado Wakame, pero otras irían igual de bien)
Un poquito de tomillo.
Pizca de jengibre molido (opcional)
Sal y pimienta.
3 c.s de aove.
Para la olla:
3 c.s de aove
½ cebolla en dos trozos.
1 diente de ajo entero.
2 hojas de laurel.
6 granos de pimienta.
½ vaso de vino blanco seco.
1 vaso de agua (escaso).
Una pizca de sal ahumada por el plato (hará que suba un ligero aroma que evoca los pescados ahumados)

Elaboración:

Lavamos y picamos todas las verduras muy chiquititas, pues van a acompañar a la quinua que es muy pequeña y si no… pues queda un poco basto el plato y nosotros somos fisnos.
Lavamos la quinua y la escurrimos.
Ponemos 3 cucharadas de aove en la cazuela y echamos la cebolla, el puerro y el ajo, cuando está esto pochadito (no quemado), tardará unos 7 minutos le añadimos el pimiento rojo y el verde, dejamos un par de minutos o tres y le añadimos la zanahoria, el calabacín y las algas picadas, dejamos que se hagan unos 5 minutos a fuego bajo, lo sazonamos y le ponemos el tomillo y el jengibre.
Incorporamos la quinua le damos un par de vueltas y le añadimos el agua, dejamos que cueza hasta que absorba todo el líquido (en 15 ó 20 minutos estará). Apagamos el fuego y reservamos.
Nuestras choupas ya estarán limpias y perfectamente descongeladas, con ayuda de una cuchara vamos rellenando el cuerpo de la choupa con la quinua, que quede bien apretadito y cerramos “el bicho” con ayuda de un palillo. Lo mismo con la otra. Nos sobrará quinua, no pasa nada porque la pondremos a un ladito del plato.

En la olla a presión ponemos 3 cucharadas de aove y echamos la cebolla y el ajo entero, cuando estén dorados añadimos el laurel y las bolitas de  pimienta e introducimos las choupas rellenas y los tentáculos, para que se doren un pizquito por fuera. Le damos dos vueltas y vertemos el vino que dejamos  evaporar durante 3 minutos, momento en el cual añadimos el agua. Cerramos la olla y cuando empieza  a echar vapor dejamos que pasen 10 minutos y ya tendremos nuestro fantástico MAR Y MONTAÑA.


Un plato económico y lleno de sabor, con los matices del tomillo para el toque montañés y el de las algas para el toque marino.

domingo, 21 de abril de 2013

Bizcocho de A.O.V.E, Azafrán y Fresas...en una lata


Si Diógenes levantara la cabeza y el resto del cuerpo, este hubiera sido su gran día, no me cabe la menor duda de que habría disfrutado de lo lindo.  Que por qué, pues porque estoy “ordenando” el trastero. ¡Madre mía la cantidad de cosas que uno puede llegar a almacenar en poco espacio y me atrevería a decir que en menos tiempo! No llevo mucho tiempo viviendo en esta casa y ya tengo el trastero lleno de “pimbes” (como decía mi sobrina Carmen de pequeña), pimbes por aquí, pimbes por allá, pimbes, pimbes, pimbes… Ya estoy en la segunda fase del proceso, momento de guardar botes, tarros, latas, bolsas, cajas… para llevarlos a reciclar y así dejar espacio para volver a iniciar el ciclo de la vida de este y cualquier trastero, dejarlo vacio para ir llenándolo de lo mismo que lo acabas de vaciar, para volver a vaciarlo y continuar así… hasta ¡dios sabe cuándo! De entre todas las cosas allí guardadas he rescatado una lata con las medidas  y dimensiones justitas para preparar:

BIZCOCHO DE A.O.V.E, AZAFRÁN Y FRESAS... EN UNA LATA.




El vaso de yogurt vacio nos servirá de medidor.

Ingredientes:
1 yogurt griego.
2 vasos de yogurt de azúcar.
2 vasos de yogurt de harina.
1 vaso de yogurt de almendra molida (sustituible por avellana o nueces)
1 vaso de yogurt de aove ( he utilizado Baeturia Organic. Variedad: Morisca)
3 huevos.
1 sobre de levadura royal
Unas hebras de azafrán (15 hilitos)
½ kg de fresas frescas (no fresones)

Elaboración:

Lavamos las fresas, las secamos y les quitamos el rabito (se lo dejé para la foto, luego lo quité).
Tostamos un poco el azafrán y lo reservamos.
Mezclamos la harina, con la almendra molida y la levadura y reservamos.
Batimos los huevos con el azúcar, le añadimos el yogur y mezclamos bien, añadimos el aove e integramos todo bien.  Añadimos de 2 ó 3 veces la mezcla de harina y por último los hilitos de azafrán. Mezclamos bien.
Colocamos papel de hornear en nuestro recipiente elegido (lata, molde de horno, fuente de pirex…) vertemos la mezcla del bizcocho llenando como ¾ partes del molde elegido (crecerá al hornearse)y le ponemos las fresas enteras.
Precalentamos el horno a 180º y cocemos nuestro preparado. Si hemos elegido moldes pequeños en unos 20 minutos estará listo, si lo hacemos en un único molde dejaremos de 30 a 35 minutos.


viernes, 19 de abril de 2013

Adivina, Adivinanza...


Hoy te propongo una adivinanza, primero la lees  e intentas adivinarla con tus propias armas (intuición,  imaginación, recuerdo, memoria y… hasta olvido, para olvidarte que eres un adulto y estás  intentando adivinar una adivinanza.)  El premio es que así sabrás de lo que va la receta de hoy antes de leerla.  No he querido poner el nombre  en la entrada porque si no, no habría nada que adivinar y este pequeño  juego ya no lo sería. Es fácil y seguro que sólo tienes que utilizar una de las armas. Vamos a ello: “Alto, altanero, gran caballero, gorro de grana, capa dorada y espuelas de acero. Quién es?”  Te diré que jugar a las adivinanzas con niños o con abuelos es un pasatiempo divertido, como también lo es inventarte tus propias adivinanzas. No se necesita ningún aparato especial ni espacial, tampoco electricidad o batería de litio, sólo tiempo, tiempo para compartir y para disfrutar. Y también tiene su valor terapéutico pues ayuda a seguir ejercitando la memoria. Bueno dicho todo esto paso a mostrarte mi propuesta de hoy:



La respuesta a la adivinanza es: Gallo. Yo no puede conseguir las crestas de gallo y me he tenido que conformar con las de pollo, pero el plato salió casi, casi igual de rico…



CRESTAS ENMOLADAS Y... TAMBIÉN GUISADAS

CRESTAS DE GALLO ENMOLADAS



Ingredientes (4 / 6 personas):

24 crestas de gallo ya cocidas.
½ botecito de Mole rojo.
2 pastillas de chocolate negro (6 de las pastillitas de fundir).
75 ml de nata para cocinar.
1 bolsa de tortillas para tacos (de maíz o de trigo).
Aceite de girasol para freír.
Unas almendras para adornar.

Preparación:
Para no alargarnos con el tiempo de cocción vamos a recurrir a la olla a presión. Ponemos a cocer las crestas en  abundante agua con sal, unas bolitas de pimienta y 2 hojas de laurel en la olla (podemos añadir ½ cebolla). Cuando empieza a soltar el vapor contamos 20 minutos. Apagamos el fuego y dejamos enfriar para poder destapar.
Escurrimos las crestas y las reservamos.



Preparamos el mole como indica en el bote, pero le añadimos las dos pastillas de chocolate negro y la nata. Mientras se va haciendo y calentando cortamos las tortillas en triángulos y las freímos en aceite de girasol bien caliente, las escurrimos sobre papel de cocina.
Ponemos las crestas  dentro del mole para que se calientes bien.
Presentamos nuestras crestas enmoladas sobre las tortillas fritas.

CRESTAS DE GALLO GUISADAS



Ingredientes (4 / 6 personas):

24 crestas de gallo.
1 cebolla.
2 hojas de laurel.
1 zanahoria  pequeña picada.
1 tomate blando troceado.
1 pimiento rojo (½ si es muy grande).
2 dientes de ajo.
1 guindilla (opcional)
½ c.c de cominos tostados.
½ c.c de pimentón de La Vera.
Unas hojas de perejil.
½ vaso de vino blanco seco.
½ vaso del agua de cocción de las crestas.

Elaboración:

Cocemos las crestas en en la olla  como hemos hecho para la receta anterior.
Escurrimos las crestas y las reservamos.
Picamos la cebolla y la ponemos a pochar junto con 1 diente de ajo, la zanahoria y el pimiento rojo. Que se vaya pochando.
 En el mortero machacamos el otro ajo con el perejil y los cominos y añadimos aquí el vino blanco. Reservamos.
Ponemos las crestas escurridas en la cebolla, le damos dos vueltas le echamos la guindilla y las hojas de laurel, removemos y le añadimos el pimentón, removemos rápidamente para que no se requeme el pimentón (amargaría) añadimos el tomate troceado y enseguida vertemos el contenido del mortero. Le ponemos la mitad del agua  y dejamos que cueza unos 15 minutos, si vemos que es necesario le añadimos un poco más de agua. No debe quedar muy caldoso, por eso lo de ir añadiendo el agua poco a poco.
 
Un guiso al que hace referencia  Leonardo Da Vinci.


Nota: En Zamora es frecuente encontrar las crestas en los mercados y pollerías, aunque no tanto las de gallo como las de pollo.

miércoles, 17 de abril de 2013

Las Galletas de las Hadas


Las Hadas son una comunidad internacional de seres inmortales, originarios de Italia, donde se les llamaba fatae. Cuando la civilización romana se extendió a otros países, las fatae siguieron a los romanos y se establecieron en los mismos territorios. Las Hadas nunca lograron establecerse en Grecia porque las ninfas y dríades las expulsaron, pero se extendieron hacia el este, hasta muchas partes de Asia. En los últimos cuatro siglos han acompañado a los emigrantes europeos a Norteamérica, Australia y otras partes del Nuevo mundo. Un hada, sea macho o hembra suele adoptar la forma de un humano perfecto en miniatura. Quienes las han visto dicen que son aproximadamente “tan altas como la cabeza de un perro”. Sin embargo pueden aumentar o disminuir a voluntad, encogiéndose hasta el tamaño de un piñón o creciendo hasta la altura de un hombre. Contrariamente a la creencia popular las hadas no tienen el poder de hacerse invisibles. Los pájaros, caballos, perros, vacas y demás animales las ven claramente. Pero los humanos sólo pueden verlas entre dos parpadeos de un ojo. Existen algunas excepciones a esta regla general. Una es cuando las hadas mismas utilizan su poder mágico (denominado “glamour”) para permitir que los mortales las vean. Otra excepción tiene lugar en ciertas fases de la luna: por ejemplo, cuando hay luna llena en la Noche de San Juan. En tales ocasiones, un mortal puede ver sus danzas y celebraciones, pero si se acerca mucho a mirar pueden castigarle con la locura lunar. Una tercera excepción es el uso de una piedra en la que se haya hecho un agujero por acción de las aguas de un río (las piedras horadadas encontradas en la playa no sirven), si un mortal mira a través del agujero de una de estas piedras podrá ver claramente a la hadas.  Te cuento esto porque he preparado:
LAS GALLETAS DE LAS HADAS




Ingredientes:

250 grs de harina.
100 grs de azúcar glás.
175 grs de mantequilla a temperatura ambiente.
1 yema.
45 grs de almendra molida.
20 grs de semillas de amapola blanca.
¼ c.c de levadura royal.
Pizca de sal.
Para aromatizar:
La piel rallada de ½ limón.
Haba Tonka rallada.
¼ c.c de canela molida.

Elaboración:

 Tostamos ligeramente y molemos las semillas de amapola.
Mezclamos la harina, el azúcar, la levadura, la almendra molida, las semillas molidas y la sal y tamizamos todo esto en un bol amplio. Añadimos la mantequilla y la vamos mezclando con los dedos, hasta que esté bien mezclado, luego amasamos un poco. Añadimos la yema y continuamos mezclando hasta que esté completamente integrada en nuestra masa.
Dividimos la masa en tres partes y a cada una le ponemos su aromatizante (procuro no utilizar aromatizantes artificiales) en este caso: limón, haba Tonka (es muy, muy paracido su sabor al de la vainilla y no deja los puntitos negros de la vainilla) y canela.
Mezclamos bien cada una de las masas y la envolvemos en papel film para dejarlas descansar como 1 hora
en el frigorífico.
Extendemos la masa, cortamos nuestras galletas y volvemos a meter la bandeja con las galletas cortadas otro ratito al frigorífico, unos 10 minutos, mientras se precalienta el horno a 180º.
Metemos las galletas a hornear, en unos 10 minutos estarán (cuando los bordes comiencen a dorarse). Apagamos el horno y dejamos dentro las galletas un par de minutos o tres, las sacamos y dejamos enfriar en la bandeja, para que no se rompan al manipularlas.
Una vez que estén bien, pero que bien frías las decoramos al gusto. Yo lo hice así:
Con los mismos cortadores corte masa de fondant que había estirado mucho (no me gusta que quede gruesa, ya es bastante dulce fina) y las dejé 24 horas antes de decorarlas.
Para decorarlas utilicé obleas comestibles (aquí) estampadas y pintura en gel. Retoqué, pinté con mis pinceles y añadí alguna perlita dulce o estrellas de azúcar… tú decóralas como más te gusten.



Nota: las semillas de amapola tienen un delicado aroma a frutos secos. La amapola de la que se obtiene esta semilla es la de la planta del opio. Esta planta ha sido utilizada en los fumaderos de opio de China por sus propiedades narcóticas y por sus virtudes contra el dolor. La concentración de alcaloides en las semillas es muy baja por lo que su consumo es perfectamente aceptable.

lunes, 15 de abril de 2013

Carpaccio de Mango y Pulpo con Espuma de Patata y Aloe Vera


Hablando en términos generales, creo que a las personas las podríamos dividir en dos grupos: las que siempre encuentran cosas y las que nunca encontramos nada. Las primeras encuentran cosas porque siempre van mirando para abajo, el segundo grupo lo formamos los que miramos siempre para arriba, para las nubes y probablemente aquí lo único que se encuentra es fantasía.  En Galicia se celebro hace unos meses un congreso de observadores de nubes, lo he sabido “a nube pasada” y me parece algo muy interesante, sobre todo ahora en primavera que los cielos cambian más que en otras estaciones. Una de mis aficiones de pequeña (pertenezco a la generación que nunca se aburría aunque a penas tenia juguetes) era mirar las nubes, buscarles formas, ver como se iban difuminando sus caprichosos dibujos. Sigo haciéndolo, aunque ni con la misma mirada ni con la misma frecuencia, ni dedicándole el mismo tiempo. La gente que mira las nubes  suele tener mala prensa, como si perdieran el tiempo, pero realmente es cuando se te ocurren cosas, cuando pierdes el tiempo, porque  para ganar el tiempo primero hay que perderlo. Esta primavera está siendo (de momento) un poco gris y la forma de las nubes apenas cambia aunque sí se mueven,  he pensado regalarle algo de luz con esta flor/sol que es:

CARPACCIO DE MANGO Y PULPO 
CON ESPUMA DE PATATA Y ALOE VERA



McGiver nos va a dejar su mandolina y algún cortapastas (a mí me dejó 3 con  la misma forma de hoja en  diferentes tamaños)

Ingredientes ( 4 personas):

1 mango al punto.
1 ó 2 rabos de pulpo cocidos.
1 patata grande cocida.
200 ml de nata líquida.
20 + 5 grs de Aloe vera deshidratado.
½  vaso de agua mineral para rehidratar el aloe (sirve la del grifo si es de buena calidad)
1 clara batida a punto de nieve fuerte (con una pizca de sal y 2 gotas de limón).
Zumo de 1 limón.
 Aove.
Unas hojas de menta.

Preparación:

En el vaso de agua ponemos a rehidratar  5 grs de  aloe vera (aceleramos el proceso si calentamos un poco
el agua en el microondas).
Ponemos a cocer la patata pelada y troceada (nos llevará menos tiempo) en agua con una pizca de sal. Cuando ya está cocida la escurrimos y reservamos.
*Versión microondas: Sin pelar, lavamos y picamos bien toda la superficie de la patata con un palillo y la cocemos 3 minutos en el micro, dejamos que se enfríe y la pelamos.
Cortamos el pulpo lo más fino filipino que podamos “a lo Bulli” (con una pata damos de comer a una boda) casi transparente, pero procurando no romperlo y lo vamos poniendo  el zumo de limón, lo dejamos marinando.
En un cazo pequeño ponemos la nata a fuego muy bajo y ahí echamos  los 20 grs de  aloe vera y lo dejamos a fuego muy bajo unos 15 minutos para que se infusione bien, bien.
Retiramos del fuego el aloe y la nata y aquí mismo metemos la patata, cuando todavía está caliente la infusión.  Esto lo trituramos con la batidora (notaremos que queda una textura  como gelatinosa, esto es por el aloe pero nos vendrá bien para mantener la  decoración que hagamos con esta preparación). Montamos la clara a punto de nieve fuerte y con movimientos envolventes se lo añadimos al puré de patata y aloe.
El aloe rehidratado lo picamos en cubos pequeños, quedan transparentes.
Pelamos y cortamos el mango en láminas finas con la mandolina, luego estas láminas las “troquelamos” con los cortapastas (de alguna te saldrán 2 ó 3 hojas, calcula). Los recortes ni se te escurra tirarlos, que podemos picarlos en un yogur o en un helado o… así, sin más.


Montamos nuestro plato:
Montamos el plato: Dejamos un hueco en el centro y alrededor vamos colocando los pétalos, primero los más grandes, que pincelamos un poquito  con aove, encima ponemos el pulpo y también lo pintamos con el aove, la capa de pétalos de mango medianos, otra de pulpo y rematamos con los pétalos pequeños. Cada flor lleva: 6 hojas grandes, 6 medianas y 6 pequeñas. Y de pulpo 12 láminas (si son muy pequeñas  ponemos 2 en cada pétalo).  
En el hueco del centro con ayuda de la manga pastelera (o de dos cucharas) depositamos un montoncito de la crema de aloe y unos cubitos de aloe rehidratado alrededor.


Puedes hacer una sola flor más grande, para compartir.

sábado, 13 de abril de 2013

Cofre de Coliflor con Salpicón de Bruño, el Brócoli y los Brotes de Col Lombarda.


Cualquier día es malo para que se te estropee algo en casa y más con los tiempos que corren, pero hay algunos días que son peores que otros y en mi caso hoy era uno de los más peores para que le diera por dejar de funcionar a la campana extractora de la cocina. Se estaba cociendo coliflor, vale que era al vapor que parece que huele menos, pero con todo y con eso… ¡madre que peste! Aquí me gustaría a mí ver a los de Palacagüina cantando aquello de “Son tus perfumenes  coliflor los que me sulivellan, ay como me sulivellan” me los imagino con sus ponchos y sus guitarras al lado, porque a ver como las iban a tocar con una sola mano pues con la otra se estarían tapando la nariz… Todo un espectáculo digno del mejor  Festival de la OTI. He de confesar que algo de culpa tengo yo en esto que le ha pasado a la campana y es que me metí a “a limpiarla por dentro” a lo técnico pofesional señoraqueslocaycarreglar? y este ha sido el resultado. Como de todo se aprende algo de esta experiencia he aprendido pero que muy bien cuál es el verdadero significado del refrán “zapatero a tus zapatos”. Dejando a un lado mis desaguisados domésticos, te propongo seguir preparando la coliflor así:


COFRE DE COLIFLOR CON SALPICÓN DE BRUÑO,  EL BRÓCOLI Y 
LOS BROTES DE COL LOMBARDA.



Aclaración: El bruño (también llamado patudo) es la centolla pequeña de la ría. Escasa y exquisita. Y como el pescadero donde compro también es pescador y bastante sabio, le pedí consejo y me dijo que si el bruño está vivo lo tengo que poner a cocer en agua fría salada (en la misma proporción de sal que el agua marina, unos 35 gr/l.) y con una hoja de laurel. El bruño (o centolla) creerá que vuelve la mar y conseguimos que no se inquiete ni agite. Subimos rápidamente el fuego y enseguida pasa del frío al calor y cuando quiere reaccionar, pues ya está cocido. Si la ponemos directamente en agua hirviendo, el bicho en cuestión reaccionaria agitándose y abriendo sus orificios por donde entraría agua en su cuerpo y esto perjudicaría a su sabor.
Si la centolla, bruño o patudo está muerta, se pone a cocer en agua hirviendo de 15 a 20 minutos. Se retira del agua, se escurre y una vez fría se parte.

Ingredientes (4 personas):
4 coliflores mini.
Unos tallos de brócoli.
 Germinados de col lombarda
1 bruño (o centollo) de unos 500grs.
1 cebolleta tierna.
1 pimiento verde italiano (no muy grande).
1 pimiento rojo (½ si es grande).
Unas ramitas de cilantro.
Unas ramitas de cebollino (opcional)
5 c.s de aove.
10 c.s de vinagre de manzana.
3 c.s de vino blanco.
Sal y pimienta al gusto.


Elaboración:
Limpiamos las coliflores y el brócoli y lo ponemos a cocer al vapor, las coliflores enteras. Como son muy tiernas en 12 minutos estarán listas. Dejamos enfriar.
Cocemos el bruño o centollo en agua siguiendo las instrucciones de mi pescadero. Una vez cocido lo dejamos enfriar mientras preparamos el resto del salpicón.
Lavamos y secamos los pimientos, a la cebolla le retiramos la capa exterior y todo esto lo picamos muy, muy menudito. Vamos dejando las verduras picadas en un bol y ahí echamos el cilantro y el cebollino picaditos, junto con la sal  y la pimienta negra recién molida. Añadimos el vinagre, el vino y el aove y removemos bien, pero con cuidado, la mezcla.
para los chips de coliflor

Pasamos al bruño o centollo. Una vez frío le retiramos el caparazón y quitamos sus patas una a una. Para nuestro salpicón vamos a utilizar el interior de las patas (el interior del caparazón lo tomamos a cucharaditas).  Rompemos las patas con ayuda de unas tenazas (de las de marisco, tío listo) y retiramos su maravilloso interior, procurando no llevarnos ningún trocito duro (sería horrible encontrarlo mientras comemos y nada aconsejable morderlo).
Una vez que tenemos todo el producto interior del centollo lo incorporamos al salpicón, que vaya tomando saboooor. Reservamos en el frigorífico.
Vamos con la coliflor: Le cortamos un sombrero que dejamos a un lado y con ayuda de un sacabolas quitamos parte del interior de la coliflor, procurando que conserve su forma. Lo mismo  con las demás.
En un plato ponemos una base de brotes de col lombarda (tienen un bonito color morado) encima colocamos nuestra coliflor hueca y al lado unos arbolitos de brócoli. Con parte del salpicón rellenamos la coliflor, la tapamos. Al lado ponemos unos chips especiados de coliflor y un cuenquito con otro poco de salpicón.  A la hora de comerlo cortamos la coliflor y el brócoli en trozos  y lo mezclamos con el salpicón.

La coliflor guarda un tesoro de saboooor
Nota: Podemos sustituir el centollo por cualquier otro pescado (rape, merluza cocida, pulpo…) Esta vez no le he puesto huevo duro, pero le va muy bien.

jueves, 11 de abril de 2013

Peras Amantadas con un Bizcocho de Amapolas


El título de la receta de hoy, es un homenaje a mi amiga Cris que el otro día sin ella saberlo “me regaló una palabra”. A estas alturas, los que venís a visitarme, ya sabéis mi debilidad por las palabras nuevas, diferentes, alteradas, tuneadas… ¡Cómo tú quieras! Te voy a contar  cómo ocurrió el regalo. Veníamos de tomar un café y dar un pequeño paseo, la verdad es que hacía frío, al despedirnos ella comentó: “Pues yo no tengo frío y eso que no me he amantado mucho”. Las orejas se me abrieron de par en par, como la boca para preguntarle que qué era lo que había dicho (por un momento pensé que lo mío del oído era para hacérmelo mirar), me repitió lo que había dicho y me preguntó ¿Pero nunca has oído amantar? Pues por aquí lo decimos mucho. No pude por menos y le contesté “Sí, cómo no; nada más llegar a Coruña e ir a empadronarme fue lo primero que me dijeron en el Ayuntamiento: Señora, aquí cuando hace frío nos amantamos…” Es otro palabro para mi particular diccionario (describe estados anímicos y físicos) y que ya utilizo, así cuando hablamos por teléfono me dice: “aquí estoy, amantada en el sofá”.  Pues mi homenaje a todos los que nos amantamos cuando hace frío o estamos tristes:

PERAS AMANTADAS CON UN BIZCOCHO DE AMAPOLAS Y 
SU CORAZÓN DE CREMA DULCE


McGiver!!!! Necesito: papel de cocina, el sacabolas, el pelador, el descorazonador (no, tu primo no, el de las frutas) 2 latas redondas (10cm diámetro x 5 cm alto – metro Ikea) recicladas de alguna conserva que dan el toque yoreciclo (además de verdad!!), pero puden servir otros recipientes que puedan ir al horno (cristal, gres…).  

Ingredientes (para 2 amantados amantes):

2 peras conferencia (al punto: ni muy duras, ni excesivamente blandas)
Crema pastelera.
Limón (para que no se oxide la pera)
Bizcocho: preparamos uno grande y tomamos un poco para nuestras peras, con el resto hacemos un bizcocho para la merienda.
3 huevos (a poder ser de aldea).
3 c.s de mantequilla (muy blandita, casi derretida).
Pizca de sal.
250 grs de azúcar.
325 grs de harina de repostería.
1 sobre de levadura royal.
150 ml de nata fresca (yo utilizo una ecológica que viene en tarros de cristal).
20 grs de semillas blancas de amapola.
20 grs de semillas azules de amapola.
6 bolitas de pimienta rosa (opcional).
½ c.c de canela en polvo.
2 c.s de cacao puro.

Elaboración:
Hacemos una crema pastelera con:
2 yemas.
100 ml de leche entera.
100 ml de nata.
15 grs de maizena.
40 grs de azúcar.
1 c.c de mantequilla.
Una vez hecha la dejamos que se enfrie y para que no se reseque por encima, al retirarla del fuego le añadimos la mantequilla y removemos bien, bien.
Empezamos con el bizcocho:
Las semillas de amapola las molemos en un almirez, para que nos transmitan toditas sus propiedades (en otro post te hablaré de ellas) junto con la pimienta rosa. Y las reservamos.
En un bol amplio batimos los huevos, le añadimos la nata, removemos  incorporamos la mantequilla y mezclamos todo bien, bien.
Mezclamos todos los ingredientes secos (harina, azúcar, sal , cacao, canela y  levadura) y los tamizamos  sobre la mezcla de huevos, nata y mantequilla, mezclando. Incorporamos las semillas molidas y removemos bien para que todo se junte y mezcle. Reservamos
Pelamos las peras, le quitamos un sombrerito y con ayuda del sacabolas y el descorazonador retiramos su interior, cuidando de no romperlas. Con el limón frotamos el sombrerito para que no se oxide (la carne que retiramos de las peras – el corazón y semillas no- se lo podemos incorporar, perfectamente a la masa del bizcocho, que aquí no se tira nada). Reservamos.
Vamos con las latas:
Ponemos papel de horno dentro de la lata (que nos quede suficiente por
fuera, no lo cortes, luego será más fácil sacar la pera amantada), en el centro de la misma colocamos la pera y alrededor vamos vertiendo con cuidado la masa de bizcocho, dejando unos 3 cm de pera sin cubrir ya que luego el bizcocho subirá y no queremos que entre dentro de la pera. Lo mismo con la otra.
Encendemos el horno a 180º y mientras se va calentando nosotros vamos  untando con mantequilla (yo no le he puesto harina) un molde de cake y vertemos en él nuestra masa de bizcocho.
Yo los metí los 3 juntos y  las peras las saqué a los 22 minutos y el bizcocho a los 35.
Dejamos enfriar antes de desmoldar (cosa que hacemos tirando del papel de horno hacia arriba). Sacamos la pera amantada y la rellenamos de crema pastelera, le ponemos su gorrito y con un palillo le hacemos un hueco para colocarle unas hojitas de menta, que le pegan y lucen lindo…

A que te apetece tirar del rabito para ver si sale la pera...?

Y esto es lo que pasa cuando partes tu Pera Amantada...

Con esta receta participo en el Reto de Abril de Cocineros del Mundo en google + en el apartado: dulce.http://cocinerosdelmundodegoogle.blogspot.com.es/

miércoles, 10 de abril de 2013

Pollo y Repollo en una Manzana


La idea  para el plato de hoy parte del reto del mes de abril de Cocineros del Mundo cuyos ingredientes para la preparación de los platos son las peras  para la versión dulce y las coles para la versión salada.  Me he animado a participar y he empezado con una ensalada, como me gusta jugar pues la he escondido dentro de una manzana pero como no quiero que nadie se lleve sorpresas he puesto por el plato todos los ingredientes que hay dentro de la manzana, para que sean fácilmente reconocibles. Puedes hacer las variaciones que tu quieras, cambiando por ejemplo la carne por un pescado, o la fruta por otra diferente… Seguro que se te ocurren una y mil formas distintas de preparar algo parecido. De momento te dejo la receta de esta ensalada de


POLLO Y REPOLLO EN UNA MANZANA


Ingredientes (2 personas):

2 manzanas Granny Smith (por la textura y el sabor)
1 corazón de repollo tierno y pequeño.
4 nueces.
1 naranja sanguina.
2 c.s de maíz dulce.
¼ pechuga de pollo.
2 c.s de azúcar moscovado (o integral)
Sal y pimienta (opcional)
3 hojas de menta.
4 ramitas de cebollino.
1 yogur natural.
1 c.s de aove.
½ c.c de mostaza suave.
½ limón.
2 tortillas de maíz.

Elaboración:

Cortamos las tortillas de maíz en tiras como de 1 cm de ancho y cruzando las tiras formamos un tapete como el de la foto. Con cuidado de no destrozarlo freímos el tapete en aceite caliente un par de minutos por cada lado y luego dejamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Reservamos.
Le quitamos un sombrero a las manzanas e inmediatamente les pasamos el medio limón por las dos partes de la manzana (para evitar que se oxiden).
Cortamos la pechuga de pollo en tacos no muy grandes, salpimentamos  y  doramos en una sartén con una gota de aove (1 c.s será suficiente) cuando el pollo empieza a tomar color le añadimos el azúcar y movemos para que nuestro pollito se caramelice bien. Apagamos el fuego y reservamos.
Picamos muy finamente el repollo y lo ponemos en un bol junto con el maíz, las nueces peladas y picadas y la naranja pelada “a lo vivo” y picadita.
Con ayuda de un sacabolas vamos vaciando nuestras manzanas, con cuidado de no romperlas (serán nuestros recipientes). La pulpa de la manzana la picamos y la rociamos con unas gotas de limón.
A la mezcla de repollo, maíz y naranja añadimos la manzana picada y el pollo finamente fileteado.
Preparamos la salsa mezclando el yogur, la mostaza,  la menta y el cebollino picados, un poco de zumo de limón y una cucharada de aove. Debe quedar todo bien integrado.
Con esta salsa regamos nuestra preparación y pasamos a meterla en la manzana.
El enrejado nos sirve como pan para acompañar la ensalada.

Lo que está fuera... también está dentro.
Con esta receta participo en el  Reto de  Abril  de Cocineros de Mundo en Google+ en el apartado de de Salado. http://cocinerosdelmundodegoogle.blogspot.com.es/