domingo, 26 de enero de 2014

Doncellas y Tamarillos (con su ensalada de trigo tierno)

El otro día te hablé de las sirenas y dejé mi conversación (virtual) cuando te contaba  que las tripulaciones de dos barcos lograron eludirlas. Ahora sigo. El primero fue el barco capitaneado por  Ulises, a quien la hechicera Circe había advertido del poder de las sirenas. Ulises tapó con cera los oídos de su tripulación, para que no pudieran oír el canto de las sirenas, y mandó que lo ataran al mástil  para poder escucharlas sin caer en su poder. Ulises y sus hombres pasaron sin problemas, pero otras tripulaciones perecieron hasta que Jasón y los argonautas llegaron a la zona. No sabían nada de los terribles poderes de las sirenas, y uno de ellos, Butes, saltó por la borda y nadó hacia sus garras. El resto de los argonautas le habría seguido, pero Orfeo, el músico supremo, empuñó su lira y cantó aún más cautivadoramente que  las sirenas. La tripulación le escuchó a él sin prestar atención a las sirenas, que se arrojaron al mar irritadas por este segundo fracaso y allí se han quedado aunque de todos es sabido que han cambiado mucho sus hábitos alimentarios y su comportamiento (todo para mejor). Es corriente que los pescadores vean sirenas, especialmente cuando el mar está agitado. Dicen que no hay nada tan asombrosamente bello como un banco de personas marinas de todas las edades jugueteando entre las grandes olas del Atlántico, con sus cuerpos plateados brillando entre las tumultuosas aguas y sus ojos verdes chispeando mientras se deslizan entre las olas. Contrariamente a la creencia popular, nunca caen en las redes de los pescadores.  Lo que si puede caer en las redes es lo que traigo hoy para que preparemos  (he de confesarte que yo caí en las redes de su hermoso colorido):

DONCELLAS Y TAMARILLOS
( con su ensalada de trigo tierno)



Ingredientes (2 personas):

4  doncellas (6 si son muy pequeñas) limpias de escamas y vísceras.
1 taza de trigo tierno.
1 pepino pequeño.
Unas ramitas de albahaca fresca.
100 grs de queso feta.
Aove, sal y pimienta al gusto.
Elaboración:

Nota: El tamarillo lo descubrí en Perú, donde también lo llaman tomate de árbol, es una fruta jugosa con un sabor ligeramente dulce y una piel un poquito dura (recomendable pelarlos antes de comer).



Elaboración:
Empezamos preparando la ensalada, para ello cocemos el trigo tierno (unos 15 minutos) en abundante  agua caliente con sal, cuando esté cocido lo escurrimos y lo ponemos en un bol amplio. Añadimos el queso  feta desmenuzado, el pepino cortado en rodajas y la albahaca troceada. Aliñamos nuestra ensalada únicamente con aove y removemos todo bien, bien... que los sabores se mezclen. Reservamos hasta el momento de servir.
Ponemos una sartén antiadherente al fuego y le añadimos un poco  de aove.
Salpimentamos nuestras doncellas.
Cuando el aceite esté caliente ponemos nuestras doncellas a cocinar unos 4-5 minutos por cada lado serán suficientes para que queden cocinadas y jugosas.


domingo, 19 de enero de 2014

Perlas de Bacalao con Pasas y una Salsa de Naranja

Las sirenas son aves del tamaño de un humano adulto, con cabezas de mujer muy hermosas, voces tan dulces y seductoras que ningún hombre puede resistirse a ellas. Eran originalmente ninfas marinas, hijas del dios fluvial Aqueloo, aunque nadie sabe exactamente cómo evolucionaron hasta su forma de ave. Según una versión, lo hicieron para consolar a los humanos, cantándoles durante su otra vida en el Hades. Según otra historia, cuando eran ninfas marinas se empeñaron en conservar su virginidad, hasta el punto de exasperar a Venus Afrodita, que las transformó en aves. No se sabe con exactitud por qué se dedicaron a devorar seres humanos, y en especial marineros. Según explican algunos, estaban tan orgullosas de sus dotes musicales, que desafiaron a las musas a una competición de canto, y cuando perdieron se exiliaron en una isla rocosa y se vengaron en los navegantes que pasaban por allí. Otras historias aseguran que tenían también el poder de transformarse en sirenas con colas de pez, para con sus hermosos pechos desnudos resultar aún más seductoras a los marinos. Cuando veían aproximarse un barco, se sentaban en las rocas y cantaban canciones de tan exquisita dulzura, prometiendo delicias tan transcendentales, que los marineros abandonaban sus barcos y nadaban hacia la costa fascinados. Cuando la alcanzaban, las sirenas se lanzaban sobre ellos, los hacían pedazos con sus terribles garras y añadían sus huesos a los que ya cubrían la isla. Las sirenas eran un tremendo peligro para la navegación hasta que las tripulaciones de dos barcos lograron eludirlas, pero esta historia te la contaré el próximo día porque hoy vamos a  preparar un plato que tiene que ver con el mar y resulta  tan delicado al paladar  como la voz de las sirenas a los oídos de los marineros:

PERLAS DE BACALAO CON PASAS Y UNA SALSA DE NARANJA



Ingredientes:
perlas:

75 grs de bacalao desalado.
150 ml de leche entera.
1 cebolleta tierna.
1 c.s de aove.
1 c.s de mantequilla.
1 puñadito de uvas pasas (como 2 c.s)
2 c.s de harina.
6 hilos de azafrán.
1 huevo batido (para empanar).
Pan rallado, c.s.
Aceite de girasol para freír.

salsa de naranja:
zumo de 1 naranja.
2 c,s de azúcar.
6-8 gotas de zumo de limón.
1/2 c.c de gengibre fresco rallado.
1 c.s de mantequilla
1 c.c de harina.
unas hojas de cilantro.

Elaboración:
Nota: Podemos utilizar migas de bacalao, pero si optamos por bacalao con piel, la piel la podemos reservar para luego hacer un crujiente que puede acompañar nuestras perlas. 
Perlas:
Ponemos a calentar la leche, cuando esté casi hirviendo le añadimos el bacalao y apagamos el fuego, dejamos que se enfríe  la leche con el bacalao dentro mientras vamos preparando lo demás.
En una sartén ponemos el aove y la mantequilla y cuando esté caliente añadimos la cebolla muy, muy picadita y dejamos que se “poche” a fuego suave, para que no se dore. Cuando esté blandita y transparente la cebolla incorporamos las hebras de azafrán y removemos, añadimos las pasas y dejamos que se “hagan” unos minutos.
Escurrimos el bacalao (reservamos la leche) y lo echamos a la sartén junto con la cebolla y las pasas, damos un par de vueltas y ahora ponemos la harina, removemos para que se tome de los sabores y vamos añadiendo la leche (como cuando hacemos croquetas, que es lo que son estas perlas).
Retiramos del fuego y dejamos enfriar antes de moldear nuestras perlas con ayuda de dos cucharillas. Pasamos las bolas de masa primero por pan rallado, luego por huevo y otra vez por pan rallado y freímos en aceite de girasol caliente.
Salsa de naranja:
Preparamos el zumo de naranja, lo colamos, le añadimos el jengibre rallado y reservamos hasta su uso. Mezclamos la harina con la mantequilla y reservamos.
Ponemos el azúcar en un cazo al fuego y le añadimos 6-8 gotas de zumo de limón. Con esto hacemos un caramelo, cuando empiece a dorarse le añadimos la mezcla de  harina y mantequilla.
Removemos bien e inmediatamente le incorporamos el zumo de naranja, removemos y dejamos cocer un par de minutos, para que nuestra salsa espese un poco. Podemos tomarla caliente o fría, esta igualmente deliciosa. Completamos la salsa con un toque de cilantro fresco picadito.
Crujiente de piel de bacalao:
una vez desalado el bacalao le retiramos la piel, la cortamos en trocitos y la pasamos por harina ( o una mezcla de harina y pan rallado). Freímos en aceite caliente para formar nuestro crujiente.

y esta perla...con su crujiente.

Para preparar esta receta me he inspirado en la empanada de bacalao con pasas, una verdadera delicia de la gastronomía gallega. 

domingo, 12 de enero de 2014

Homenaje a Frida Kahlo... O un platillo mexicano

Hoy  te quiero hablar del gran ave del Mediterráneo oriental, de sexo masculino y de aspecto tan magnífico que los fenicios usaron su nombre para designar a su país. Es el único miembro de su especie, aunque quizás esté emparentado con el pavo real, y tiene un indudable parentesco con el sol. Las descripciones del plumaje del ave  Fénix varían considerablemente. Algunos dicen que tiene un tono general rojo-dorado, mientras que otros dicen que es púrpura real y otros aseguran que tiene el cuerpo de color ciruela, el dorso y las alas escarlatas, la cabeza dorada y una larga cola rosa y azul. Es muy posible que el ave presente diferentes coloraciones en diversas etapas de su larga vida. El Fénix es semi-inmortal. Su vida dura por lo menos 500 años (según algunos 1461 y según otros 12.954 años) y emplea un método exclusivo de reproducción. Al final de cada ciclo vital, construye un  nido de ramas de especias, se instala en él, y con un golpe de sus alas estalla en llamas. El ave madura perece en el fuego, pero, al extinguirse las llamas, surge de  ella un nuevo Fénix en toda la gloria de su plumaje. La primera tarea del joven Fénix es volar al Templo del Sol en Heliópolis, con el cuerpo momificado de su padre. Allí lo coloca sobre el altar y luego vuela hacia Fenicia. Una variante de esta ave maravillosa es el Fénix chino, que Borges, cronista de seres imaginarios, ha descrito así: “Es un pájaro de colores resplandecientes, parecido al faisán y al pavo real. En épocas prehistóricas, visitaba los jardines y los palacios de los emperadores virtuosos, como un visible testimonio del favor celestial. El macho, que tenía tres patas, habitaba en el sol”. El plato que he preparado hoy también tiene muchos colores, tantos o más que el ave Fénix; en su momento lo elaboré inspirándome en Frida Khahlo para un estudioso seguidor de Borges, enamorado de la cocina mexicana y lo mejor de todo fue que le gustó, como espero te guste a ti si te animas a prepararlo:

HOMENAJE A FRIDA KAHLO… O UN PLATILLO MEXICANO


Ingredientes (2 personas):
4 obleas de pasta brick
½ lata de frijoles refritos.
1 loncha fina de bacon.
2 c.s de aove.
½ cebolla morada muy picadita.
Unas hojas de cilantro picadas.
¼ de pechuga de pollo cocida y deshebrada.
4 c.s de maíz dulce.
 2 c.s Cebolla encurtida.
3 hojas de lechuga  cortada en juliana fina.
Queso fresco (tipo queso de Burgos) rallado.
1 c.s de  salsa de tomatillo verde (enlatada, sección comida mexicana del super).
4 c.s de salsa “pico de gallo”.
Tajín (chile molido y lima, de venta en grandes superficies).

Elaboración:
Cebolla encurtida:
½ cebolla morada cortada en pluma y cocida en el zumo de 1 naranja y el  de ½ lima junto con  ½ c.c de azúcar, durante 15 minutos. Dejamos que se  enfríe antes de utilizar.
Salsa “pico de gallo”:
1 tomate rojo (tomate pera).
½ cebolleta tierna.
Unas ramas de cilantro.
Sal (opcional)
El zumo de 1 lima.
Pizca de pimienta negra molida.
Picar muy menuditos el tomate, la cebolla y el cilantro. Salpimentar y regar todo con el zumo de lima.
En una sartén calentamos el aceite junto con el bacon y cuando esté dorado el bacon lo retiramos y en el aceite que queda vertemos los frijoles, removemos y los aplastamos con un tenedor. Apagamos el fuego y dejamos la sartén al calor.
Pintamos con aceite las obleas de masa brick y las doramos en el horno. En muy poquito tiempo estarán listas.
El pollo deshebrado lo “aliñamos” con  el Tajin y lo calentamos un par de minutos en el microondas.
Sobre una oblea ponemos la mitad de los frijoles  calientes aplastados y encima la mitad de la lechuga, luego la mitad del pollo, esto lo cubrimos con el queso rallado y una lluvia de cilantro que coronamos con una cucharada de salsa de tomatillo verde.
Alrededor de nuestro plato distribuimos el maíz, la cebolla morada picadita, la salsa pico de gallo y la cebolla encurtida.

Tapamos con la otra oblea de masa brick y… disfrutaremos de un contraste de sabores tan  variado como delicioso acompañado de los matices calientes y fríos.