domingo, 29 de junio de 2014

Capuchata (capuccino y horchata)

Y tu me dices que las fotos que hago son pasables? Que tampoco están tan mal? Que hasta alguna se salva? Para fotografía buena, buena la que he recibido el jueves por correo.  No era anónima pero casi, casi ya que el remitente ha sido bien escueto y sólo ha puesto tres iniciales (D. G.T.) que  digo yo que será el nombre y los dos apellidos (el paterno y el materno) La fotografía… una maravilla ¡Para enmarcarla y ponerla en el salón! Ni que hubiera sido tomada por  el mismísimo Doisneau y con la misma cámara con la que   fotografió a aquella pareja besándose frente al ayuntamiento de Paris. ¡Qué calidad de imagen! ¡Qué nitidez! ¡Qué contraste! ¡Qué juego de sombras y qué manera de pasar por toda la escala de negros y grises hasta llegar a los blancos! En ambas participan una pareja, en la de Paris de enamorados en la que yo recibí la de la Guardia Civil de todos los tráficos  y vamos que no me sacaron las horquillas del moño porque ese día llevaba el pelo suelto, pero los números de la matrícula, es que hasta se leían muchísimo mejor que en la propia matrícula, que ni un mosquito les hacia sombra. Acompañando esta sublime obra de arte venía una nota con el precio de “puja” si era rápida la mitad si no… al 100%, me ha faltado tiempo para la adjudicación rápida. Lo curioso del caso es que en casa dudan de que me hayan podido multar por exceso de velocidad, pero es que en las autovías es muy fácil saltarte unos cuantos-pocos kilómetros por encima los límites establecidos y claro, si la haces… Lo cierto es que me ha sentado fatal, me ha dado una “subidaleche” de las de reconocer la falta, saber que lo has hecho mal y no poder echarle la culpa a nadie más que a ti, bueno… voy a intentar aliviar la tragedia y bajar mi mal humor con algo que me refresque:

CAPUCHATA




 Esta receta sale de mezclar dos de las cosas que más  me gusta tomar en el verano, una horchata muy fría y un capuccino frío tambien y porqué no juntitos los dos...

Ingredientes (por vaso):

200 ml de horchata de chufa muy fría,
1 sobre de preparado para Capuccino.
Un poquito de café soluble o cacao para espolvorear por encima.

Elaboración:

Mezclar los ingredientes y agitar enérgicamente con ayuda de la thermomix o de la batidora eléctrica, el resultado es una agradable y espumosa bebida dulce y refrescante a la vez, te gustará.


domingo, 22 de junio de 2014

Ensalada de Judiones... Con Alma de Blues

A Rosalita le gusta la música, desde siempre. Desde muy niña toca el saxo. En las noches de verano se sentaba en el patio de su abuela y  alegraba las veladas de la vecindad con las notas de “La Tarara” que le enseñaba don Braulio en sus clases semanales. En la vecindad de la abuela de Rosalita había seis viviendas  distribuidas en planta baja, primera y segunda planta, que confluían a un hermoso y amplio patio interior lleno de macetas y flores a través de una balconada corrida. El verano en que Rosalita contaba 16 años no fue un verano como los anteriores, el saxo de Rosalita  ya no sonaba a las 10 de la noche, sino que lo hacía  a horas tardías, muy tardías…  los insomnes lo agradecían y mucho!!!  Algunos, se quedaban despiertos con  la ventana abierta y  la luz apagada esperando que llegaran las notas de blues, a las que de cuando en cuando el gato de doña Francisca acompañaba con un lacónico maullido. Y es que… Rosalita estaba enamorada, y no hay cosa que hable más del amor que las notas de un blues, por lo menos de los blues que salían del saxo de Rosalita.  Curiosamente  el patio de  la vecindad, ese mismo verano, empezó a despertarse con el suelo cubierto de pétalos de rosas blancas… Han pasado un montón de años. Ayer, al pasar  delante de la vecindad donde ahora  vive Rosalita y antes su abuela y la abuela del muchacho moreno y tímido que llegó aquel verano que Rosalita tenía 16 años,  esta me dijo: “Vente mañana a comer,  mi marido  cortará unas bonitas rosas blancas para adornar la mesa y yo prepararé  una ensalada con alma de blues… como a ti te gusta”. Y esta es la ensalada que Rosalita me  preparó y ahora yo comparto contigo, mientras suena John Coltrane.

 ENSALADA DE JUDIONES... CON ALMA DE BLUES




Ingredientes (4 personas):

1 bote de judiones de la granja cocidos (al natural)
1 paquete de salmón ahumado troceado (150 grs)
2 papayas medianas “al punto”.
1 mango.
½ cebolla morada, cortada pequeñita.
20 langostinos cocidos (en agua con sal y ¼ de limón) e inmediatamente refrescados en agua con hielo y pelados.




Salsa:
1 manzana Granny Smith.

1 yogurt natural.
½ limón verde (lima) el jugo.
Unas hojas de menta.
4 c.s de aove.
Pizca de pimienta blanca molida (opcional).

Elaboración:
Sacamos, lavamos y escurrimos los judiones. Reservamos.
Partimos las papayas longitudinalmente, les retiramos las semillas y con un sacabolas vamos retirando su pulpa, la vamos depositando en un bol grande. Las papayas vacías nos servirán de recipiente donde servir nuestra ensalada.


Pelamos el mango, lo cortamos en cubos pequeños y lo incorporamos al bol donde tenemos la papaya.
Picamos la cebolla pequeñita  y también la añadimos al bol.
Añadimos los langostinos pelados y el salmón  y cuidadosamente mezclamos todo.

Salsa:

Retiramos la pulpa de la manzana (usaremos la parte exterior de salsera), la rociamos con el zumo de lima y la trituramos con la batidora, le añadimos el yogur, el aove, la pimienta blanca y la menta picadita y mezclamos todo bien, bien.







Nota: La historia de Rosalita... era una excusa para regalarte este blues  por haber venido a verme hoy a mi cocina con vistas.

domingo, 15 de junio de 2014

Ensalada de Lentejas, Mango y Salmón

La historia de hoy es la historia de dos hermanos gemelos que ya desde el mismísimo momento de su nacimiento, y de esto hace un par de miles de años a lo menos, empezaron apuntando y marcando maneras.  El primero en nacer tenía el cuerpecillo cubierto de vello rubio como si de un manto se tratara ( menos mal que esto lo relata la Biblia, que si no es para decir eso de…. “quiiita biiicho”) y lo llamaron Esaú. El segundo nació agarrando (y bien)  el talón del primero y a este lo llamaron Jacob. Los chavales fueron creciendo, Esaú tiró por la parte de la caza y Jacob por la cocina.  Un día Esaú llegó molido de tanto cazar, mientras, Jacob andaba preparando un guiso. Esaú le dijo: “Déjame comer un poco, estoy que no puedo con la lanza, ni el arco…”. Pero Jacob  que de tanto “perolear” se había embebido de ese espíritu malicioso que a veces dominaba a las mujeres de la antigüedad misma (sic) le dijo: “Ja, ja, que te has creído tu eso, moreno… dame antes tu derecho de hijo primogénito o no tienes manduca”,  “Tío, me estoy muriendo, si la palmo, de poco me va a servir ese derecho”. Pero Jacob insistió: “ Ya, ya… Todos me decís lo mismo,  así que júramelo o no comes”. Él se lo juró y  vendió su derecho de hijo primogénito. Jacob le dio entonces pan y guiso de lentejas. Esaú comió y bebió; después se levantó y se fue. Unos dicen que con este acto Esaú lo único que pretendía era matar el gusanillo del hambre, otros dicen que lo que hizo fue  menospreciar el derecho que le correspondía por ser el hijo primogénito que acarreaba grandes beneficios, y el tesoro más apreciado: la bendición paterna. Para que nosotros no tengamos que andar trapicheando con primogenituras y demás cuestiones que nos hagan pasar a la historia y aprovechando que mi casa está próxima a los campos de La Armuña donde lentejas hay para Esaú, Jacob y todas las tribus de Israel juntas:

ENSALADA DE LENTEJAS, MANGO Y SALMÓN
 

Ingredientes:

150 grs de lentejas (preferiblemente de La Armuña).
2 dientes de ajo.
1 hoja de laurel.
½ cebolla.
1 puerro.
1 Mango fresco (en su punto) cortado en cubos.
Salmón ahumado (en un lomo) cortado en cubos.
½ cebolla morada (cortada en pluma)
Unas hojas de orégano fresco.
2 esparragos verdes (laminados  longitudinalmente).

Vinagreta de mango:
4 c.s de vinagre de mango.
7 c.s de aove (aceite de oliva virgen extra)
Pimienta negra recién molida (al gusto).
Sal (opcional).

Elaboración:


 Lavamos las lentejas y las cocemos  en agua con los ajos, el laurel, la cebolla y el puerro (yo no las dejo en remojo y no me quedan duras, pero… cada uno a su manera y gusto). Una vez cocidas, las refrescamos con agua fría, las colamos y las pasamos a una ensaladera, donde le añadiremos el resto de los ingredientes.


En un bol pequeño preparamos nuestra vinagreta. Si le vamos a incorporar sal, primero vertemos el vinagre luego la sal y removemos para que se deshaga y posteriormente la pimienta y el aove, mezclamos todo esto bien y cuidadosamente lo dejamos caer sobre nuestra deliciosa ensalada, digna de bendiciones paternas, maternas y filiales.

domingo, 8 de junio de 2014

Budin Dulce de Milho con Coco a la Mineira

La receta de hoy, es una bondad de Maruchi, a ella se la tienes que agradecer  (bueno, a su ajetreada vida amorosa más que sentimental) ha sido sin querer queriendo, la responsable de que yo la prepare siguiendo las indicaciones de Lucia quien, cuando me daba la receta, también me contó que se prepara en el nordeste de Brasil durante el mes de junio para celebrar las fiestas de San Antonio, San Juan y San Pedro (santos a los que, por cierto, Maruchi les tiene gran afecto y especial devoción -¡vaya usted a saber el porqué!). La  historia es como sigue. Maary  no quedes con nadie el sábado por la tarde, que paso a despedirme. Me voy  con Elizeu a Brasil . Esto era lo que ponía el “juasapito” que me mando Maruchi el jueves. Hasta me emocioné y todo. Que me dije a mi misma, mira tu por dónde acabas de conocer el nombre del Miamol y  en un par de días,  in person  verás al responsable de la sonrisa que desde hace meses oxida los pendientes de la mi Maruchi. Porque aquí la reina, mucho hablarnos de las bondades del susodicho, de los cuidados, mimos y atenciones  hacia su persona  (la de ella) pero bien poco que nos lo ha enseñado, no se, no se.  Puntual, como si del inicio de una corrida de toros se tratara, a las cinco de la tarde ha sonado el timbre: Elizeu (léase Elissseu, arrastrando la s como sólo Maruchi es capaz de hacerlo, inténtalo,así como si se te fuera la vida según lo vas pronunciando…otra vez más, que a la primera casi nunca sale, jajaj) no ha podido venir, tenía cousas que hacer. “pena, penita, pena… creí que por fin iba a conocer a tu amol”  Miamol se fue a la isla a ver a la familia y yo me voy con Elissseu a Bahía a ver a la suya. Joder Maruchi, que viajeros andamos!! Por cierto, si te llama mi madre durante los próximos quince días, cosa que dudo,  no le cojas el teléfono... que le he dicho que me iba contigo a ver los mundiales.  “Cóoomo? pero si tu madre sabe de sobra que a mi no me gusta del futbol ni el  verde del césped!!” Si, y  también sabe que Miamol no está de retiro espiritual como le he contado y tampoco ha dicho nada. Es lo bueno que tiene irse haciendo mayor todo se relativiza más y la vida se ve con más sentido del humor. Y si ahora me como un trocito de ese budin  me pasará como cuando camina  la Chica de Ipanema que o mundo inteirinho se inche de graça e fica mais lindo. A Brasil a lo peor no vamos, y con la chica de Ipanema probablemente tampoco nos encontraremos pero lo que si es seguro es que con un poquito de tiempo y ganas podamos preparar: 

BUDIN DULCE DE MILHO CON COCO A LA MINEIRA




Ingredientes (para 6/ 8 personas):

1 bote de maíz dulce  285 grs.  (el bote  nos servirá de vaso medidor)
1 bote de copos de harina de maíz amarillo (kimilho flocão)
½  bote de coco rallado.
1 ½ bote de azúcar.
2 botellas de leche de coco (200ml cada una)
½ bote de aceite de girasol.
3 huevos.
200 grs de queso mezcla tierno cortado en cubos pequeños.
½ sobre de levadura royal.












Elaboración:

El bote del  maíz será nuestro “patrón” de referencia para medir el resto de los ingredientes, así que cuando retiremos el maíz, lo lavamos y… a hacer buen uso de el. 
Escurrimos el maíz dulce, lo lavamos y lo ponemos junto con el resto de los demás ingredientes, excepto el queso, en el vaso de la thermomix o en un bol amplio para triturarlo todo bien, bien con la batidora.

Nos quedará una especie de papilla, no asustarse!!! Eso al final cuajará, ya lo verás.
Precalentamos el horno a 200º
Vertemos la mezcla en un molde previamente engrasado y espolvoreado con harina de maíz. Añadimos el queso y metemos al horno. Bajamos la temperatura a 180º y horneamos durante unos 35 minutos aprox. Apagamos el fuego y dejamos que se enfríe dentro del horno.

Se le dice "a la Mineira" por que en su preparación lleva queso.
Nota: tibio está delicioso, tanto o más que frío. Y acompañado por una ensalada para cenar… ni te cuento!!!



Por cierto, tampoco tires la anilla del bote (o abre fácil) podrás hacerte un  broche, te dejo un par de ellos de muestra: Mary Trosky y  Sor Tija...

domingo, 1 de junio de 2014

Mosaico de Pulpo Asado

Tengo ochenta años y soy lo que en nuestro pueblo se denomina “una que todavía no ha muerto”, una viuda. Sin mi esposo, los días se hacen largos. Ya no me apetecen los manjares que me preparan Peonía y las demás. Ya no me ilusionan los sucesos felices que con tanta facilidad se producen bajo nuestro techo. Ahora sólo me interesa el pasado. Después de tanto tiempo, por fin puedo decir lo que debía callar cuando era niña y dependía de los cuidados de mi familia, o más tarde, cuando pasé a depender de la familia de mi esposo. Tengo una vida por contar; ya no tengo nada que perder y pocos a los que ofender. Así comienza el libro que me ha regalado Susana, la amiga de mi hija y que estaba con nosotras el último diciembre, ese que a veces parece que es hoy y otras veces deseo que nunca sea. A ti que  de nuevo me lees hoy, nada tengo que decirte, eres lo suficientemente inteligente como para saber leer entre líneas y hace rato que ya lo has hecho. Hay horas, días, semanas que llegan a convertirse en vidas, ausentes de la propia vida.  No me hagas mucho caso, hoy ando con el paso un poquito cambiado, será la primavera que no bien se va a despedir pero  no acaba de traernos el buen tiempo? esto lo tenemos que arreglar de alguna manera (lo de mi paso cambiado, el cambio climático... no está en nuestro abanico de posibilidades), que te parece si preparamos un plato de esos que hacíamos en casa “como si hoy fuera fiesta”

MOSAICO DE PULPO ASADO


Ingredientes:

1 pulpo (de 1 ½  a 2 Kg) previamente congelado y limpio.
1 zanahoria grande.
1 puerro.
2 cebolletas.
2 tallos de apio.
3 ó 4 tomates secos.
2 hojas de laurel.
½  vaso de vino blanco.
½  vaso de agua.
Unas ramas de perejil.
Sal (opcional)

Elaboración:
Dejamos descongelar el pulpo y cortamos sus patas.
Limpiamos, lavamos y troceamos las verduras.
Encendemos el horno a 200º
En un molde de plum cake colocamos las patas de pulpo poniendo de forma alterna las partes anchas de las patas del pulpo con las partes estrechas. Colocamos encima todas las verduras troceadas, las ramas de perejil, las hojas de laurel, el vino y el agua.





 Tapamos con papel de aluminio  y lo metemos al horno a 180º durante 1 hora.
No creas que es poco líquido, el pulpo al cocer “soltará” líquido también.
Una vez transcurrido el tiempo de cocción, sacamos el molde del horno, con cuidado de no quemarnos retiramos todas las verduras y gran parte del líquido de cocción. Ponemos papel de aluminio y peso encima del pulpo, en caliente, para hacer el prensado (servirán unos botes de conserva). Dejamos enfriar bajo peso, mejor de un día para otro, y cortamos muy finito a la hora de servir.


Sugerencias para servir:  espolvoreado de pimentón, regado con aceite de oliva virgen extra y acompañado con con unas tortitas de puré de patata y alioli pasadas por pan rallado calentadas vuelta y vuelta en la plancha...