domingo, 31 de mayo de 2015

Salmón Tajín con Brócoli, Pasta y Pesto.

La cena estaba preparada, la madre llamó a Manuel para que se sentara a la mesa. Manuel  rondaba los ocho años.  Era un niño despierto, tan despierto y  observador  como,  a veces, callado. El pueblo donde vivía la familia de Manuel no era muy grande y, era normal que los chicos de su edad, e incluso menores, campearan por las plazas y parques solos, sin peligro alguno.  Los domingos solía ir con sus amigos a la sesión de cine de las cinco, luego daban una vuelta por  la plaza y a eso de las siete y media se recogían. Ya estaban los tres empezando a cenar, el padre le preguntó a Manuel por la película que había visto y Manuel le contó que era de la selva y de exploradores, pero lo que realmente le había llamado la atención eran los monos, su comportamiento. Ver cómo se acomodaban para dormir en los árboles, los monos más viejos arriba y los más jóvenes abajo. Eso no lo entendía muy bien. Él creía que los mayores deberían cuidar por si los pequeños caían y se lastimaban o algún animal podía atacarlos mientras dormían. El padre dijo: Manuel ,según las leyes de la tribu los monos jóvenes duermen en las ramas más bajas porque son las más expuestas. En la cima del árbol, protegidos por los cuerpos de los inferiores, duermen los más sabios y más viejos de la manada, egoístas como dueños del poder. Ellos guardan el saber del grupo. Saben del tiempo en que cada árbol de la selva da su fruto, y de su ubicación. Saben de lagos que no se agotan por más largas que sean las sequías. Conocen los lugares mejores y más seguros para dormir. Saben cuándo los hombres siembran. Y el momento en que el grano de maíz es tal delicia que merece la pena arriesgarse a un disparo de escopeta. Es como debe ser; si un mono joven desaparece, con él no perece nada de valor o poco. Pero en cambio si uno de los antiguos jefes desaparece, con él se pierde el conocimiento que la tribu necesita para su supervivencia y sobrevivir lo es todo para la manada. Lo valioso es la continuidad de la especie. Y esta ley, hijo, se cumple en todas las tribus que habitan la selva. Ahora, vamos a cenar antes de que se enfríe:

SALMÓN TAJÍN CON BRÓCOLI, PASTA Y PESTO

Salmón Tajín con Brócoli, Pasta y Pesto.

Ingredientes (3 pers):

3 rodajas de salmón.
3 c.c de salsa Tajín (mezcla en polvo de chile y limón)
250 grs de Brócoli.
150 grs de fettuccine a las espinacas.
1 diente de ajo picadito.
Sal (opcional)
 1 c.s de aove para la plancha.
1 c.s de aove para el brócoli.
Pesto de nueces:
50 grs de hojas de albahaca, lavadas y secas. Retirar los pedúnculos (amargan).
50 ml. de aove.
30 grs de queso Parmesano (Grana Padana o Parmigiano Reggiano) rallado al momento.
1 diente de ajo.
25 grs de nueces peladas.
½  c.c de sal marina.

Elaboración:

Aliñamos el salmón por ambos lados con nuestra salsa Tajín y un poquito de sal.


Ponemos a cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal (el tiempo que indique en el fabricante) Mientras:
Colocamos una sartén al fuego con una cucharada de aove y echamos el ajo picadito antes de que empiece a tomar color añadimos los tallos de brócoli (yo lo hago sin cocer, en crudo,  pero si no te gusta puedes cocinarlos al vapor unos minutos en el microondas).

 Dejamos que se cocinen unos 5 minutos dándole vueltas de vez en cuando. Apagamos el fuego y dejamos la sartén al calor residual.
Ponemos la plancha con un poquito de aceite (la justa, ya que el salmón es bastante graso) y doramos el salmón por ambas caras.
Escurrimos la pasta.
Colocamos en el centro del plato el salmón, alrededor la pasta, encima el brócoli y regamos la pasta y el brócoli con el pesto de nueces.

Salmón Tajín con Brócoli, Pasta y Pesto.

Nota: Al salmón podemos ponerle unas gotas de limón al sacarlo de la plancha, le va muy bien.

Pesto:
En un mortero de mármol (según la tradición italiana) machacamos  con una manilla de madera (lo dice la misma tradición) la albahaca, el ajo y las nueces. Agregamos  la sal y el queso rallado y
seguimos machacando con un suave movimiento circular.
Añadimos poco a poco el aove, debe integrarse y no quedar flotando.  Debemos hacer esto lo más rápido posible para evitar la oxidación y que nos quede un color feo.

Nota: no debemos usar la batidora ya que tritura las hojas y esto afecta a su sabor. 

domingo, 24 de mayo de 2015

Calabacín Para Todos...Los Gustos.

Esther, mi vecina, era igual a todos los niños del barrio, pero era distinta. Es decir, se reía, se sentaba, se vestía, hacía bromas, corría, bailaba como podría hacerlo cualquiera de nosotros. Pero las cosas que contaba no se parecían a la vida que los demás del barrio vivíamos: que el año nuevo en su familia era en septiembre, ni siquiera tenía fecha fija porque el calendario era lunar; que el mesías no había llegado y que aún lo estaban esperando, por eso no celebraban el nacimiento del Niño Jesús;  que no rezaba en la iglesia, sino en la sinagoga, y no los domingos, sino los viernes; que Israel también era su patria aunque nunca hubiera estado allá. Cuando llegó al barrio se presentó así: Me llamo Esther, como la de la Biblia, y tu?  Yo me llamo Vanesa pero me dicen Vane, y sentí como si mi nombre no tuviera peso, era un nombre sin más, no estaba en ningún libro sagrado. Inicialmente nuestra amistad era balcón. A ella no la dejaban entrar a casas ajenas y a mi no me dejaban salir, así que lo de amigas, es un decir. Ella se paraba unos minutos debajo de mi balcón y me relataba algo, siempre había sucesos a su alrededor. A los dos años de vivir en el barrio, murió doña Raquel, la abuela de Esther. Me llamó la atención el gorrito que los hombres tenían en la cabeza; me enteré de que se llamaba kipá y de que los hombres no debían tener la cabeza descubierta en presencia de Dios. Y como todos los hombres tenían puesta la kipá, pensé que Dios estaba en la casa de mi amiga y lo había traído la abuela muerta. Unos días después de que terminara el ajetreo en la casa de los vecinos y la calle recobrara la calma, Esther volvió a aparecer debajo de mi balcón. Mi mamá me dio permiso para venir a visitarte. Aunque nunca la había invitado a entrar, me gustó la idea. Bajé corriendo a abrir la puerta. A partir de ese momento, puedo decir que, nos volvimos las mejores amigas. Éramos las mejores amigas de lunes a viernes en las tardes. Los fines de semana, ella iba con su familia y yo con la mía. Ella iba al cine con su grupo y yo a la disco con el mío. Nunca intentamos cruzar esos mundos, era tácito que pertenecíamos a esferas diferentes aunque viviéramos en la misma calle y habláramos el mismo idioma. Siempre teníamos historias para compartir.

Hoy triplete de recetas, menú completo cuyo protagonista es el calabacín desde el principio de la comida hasta el fin.
CALABACÍN ENCURTIDO

Calabacín Encurtido

Ingredientes:
Calabacín.
Cebolla tierna.
Vinagre.
Sal (opcional).
Perejil.
Elaboración:
Lavar y pelar el calabacín (todo o a rayas) y cortarlo en bastones o a rodajas.
Cortar la cebolla en trozos no muy grandes.

Poner el calabacín y la cebolla en un recipiente, añadir un poquito de sal (opcional) y cubrir con vinagre. Dejar en el frigorífico hasta el momento de servir. 
Calabacín Encurtido

Nota:
*Está mucho mejor según pasan los días.
*Se puede “rebajar” un poquito el vinagre con vino blanco.
*Este entrante lo he preparado para muchísimas personas y siempre ha sido un éxito.

PELOTITAS CRUJIENTES DE CALABACÍN, QUESO Y CECINA

Pelotitas crujientes de calabacín, queso y cecina

La idea de estas pelotitas me la ha inspirado María José, yo le he puesto un poquito de mi toque personal, pero la idea sigue siendo suya.

Ingredientes (18 pelotitas aprox):1 calabacín de unos 165 grs.
1huevo  semi batido.
50 grs de queso rallado (mezcla de 3 quesos)
50 grs de cecina  muy picada.
Pimienta negra recién molida (al gusto)
½ c.c de tomillo seco (opcional).
4 ó 5 c.s de pan rallado.
Para el rebozado:
1 huevo batido.
Pan rallado.
Panko.

Elaboración:
Lavamos el calabacín, lo secamos, pelamos (podemos quitarle toda la piel o sólo parte. Yo he optado por quitarle una tira sí y otra no…) y rallamos.  Lo colocamos sobre  papel absorbente y lo apretamos levemente, para quitarle un poco el agua que suelta.

En un bol ponemos el huevo y lo batimos un poquito, añadimos el calabacín, el queso, la cecina, un poquito de pimienta molida, el tomillo y el pan rallado.
Mezclamos todo bien y dejamos reposar durante una hora en la nevera, así el pan absorberá el exceso de líquidos,  y todos los sabores se integrarán.
No he puesto sal porque los quesos y la cecina ya llevan sufiente.

Pelotitas crujientes de calabacín, queso y cecina

Rebozado y fritura:
Formamos pequeñas bolas un poco más grandes que una nuez y las pasamos primero por pan rallado, luego por huevo batido y finalmente por panko (esto le dará una corteza muy crujiente). Freímos en aceite caliente y cuando estén nuestras pelotitas doradas las sacamos y dejamos sobre papel absorbente para que dejen allí el exceso de grasa. De aquí al plato.

Pelotitas crujientes de calabacín, queso y cecina

Acompañamiento:

Base: Salsa de tomatillo verde (salsa mexicana, un puntito picante).
Cima: Mermelada de tomate rojo y hierbas aromáticas (salvia, romero, orégano).


TARTA DE CALABACÍN CON SU COBERTURA DE CHOCOLATE BLANCO.

Tarta de Calabacín con su cobertura de chocolate blanco


Ingredientes:

Para el bizcocho base:
250 grs de calabacín.
3 huevos.
150 grs de azúcar.
1 c.c de jengibre.
¼ c.c de nuez moscada.
1 ½  c.c Canela
Ralladura de lima (o limón).
100 grs de aove suave.
200 grs de harina.
10 grs de levadura tipo Royal.
Pizca de sal.

Para la cobertura de chocolate blanco:
*para realizar esta cobertura necesitaremos un termómetro de cocina.
270 grs de yogur griego.
360 grs de chocolate blanco.
25 grs de azúcar invertido.
90 grs de mantequilla.

Para decorar:
Algunas tiras de piel de calabacín (bien lavadas y secas).

Elaboración:

Tarta de Calabacín con su cobertura de chocolate blanco

Bizcocho de calabacín:
Rallamos el calabacín y reservamos hasta su uso.
Encendemos el horno a 180º (que vaya calentándose, todo será rápido de elaborar).
En un bol batimos los huevos junto con el azúcar y la ralladura de lima hasta que doblen su volumen (unos 10 minutos aprox). Añadimos el Aove cuidando de que la mezcla anterior no baje.
Mezclamos la harina, la levadura, la nuez moscada y el jengibre y se lo añadimos tamizando de tres veces a la mezcla de huevos, azúcar y aceite. Por último añadimos el calabacín.
Engrasamos un molde, ponemos la masa, espolvoreamos con la canela y cocemos unos 30 minutos aproximadamente (lo mejor, es la comprobación del palillo una vez transcurrido este tiempo).
Una vez frío guardamos es bizcocho en una bolsa de plástico hasta el día siguiente, que será cuando montemos nuestra tarta. 

Cobertura:
Fundimos el chocolate a 40º máximo (mejor hacerlo al baño maría para controlar la temperatura).
Mezclar el yogur y el azúcar invertido y calentar  en el microondas a 35º (esto nos llevara unos 23 segundos, pero mejor  ir comprobando, a los 20 sacamos, removemos y comprobamos, y así hasta que esté). Mezclamos con el chocolate  y emulsionamos con la batidora de brazo (la de toda la vida de dios). Calentamos la mezcla hasta 35º y añadimos la mantequilla cortada en dados, removemos hasta que esté todo perfectamente integrado. Pasamos  esta mezcla a la nevera por un mínimo de 24 horas, lo cual permitirá que en el momento de utilizarla tenga la consistencia ideal para cubrir nuestro bizcocho.


 Piel de calabacín confitada: Hacemos un almíbar espeso y  ponemos unas tiras de piel de calabacín a cocer unos 5 minutos, las sacamos del almíbar y dejamos enfriar hasta que las vayamos a utilizar.

Montaje:
Partimos el bizcocho a la mitad (hice dos tartas) y luego abrimos los bizcohos al medio (en horizontal) para rellenar una de las partes con cobertura de chocolate, tapamos con el otro medio bizcocho y cubrimos con la cobertura de chocolate blanco. Decoramos al gusto con la piel de calabacín confitada.

Tarta de Calabacín con su cobertura de chocolate blanco

viernes, 22 de mayo de 2015

Tarta de Aguacate, Lima y Queso con su Compota de Cerezas

Hay un puerto que es único por su condición paradisíaca y la apacibilidad de sus gentes, sin embargo resulta difícil de localizar, a causa de las noticias fragmentarias que poseemos sobre el mismo. Algunos viejos marineros aseguran que el Puerto de las Delicias está situado en las Antillas, donde el ron es barato y las isleñas complacientes. Otros creen que es un puerto pequeño escondido de las islas Hébridas, donde la flota pesquera regresa al atardecer y los pescadores acuden a sus casas. Allí les esperan sus mujeres, con una buena cena y una jarra de whisky. Quienes bordean el Cabo de Hornos en lucha con los vientos helados y el mar embravecido, creen que el Puerto de las Delicias es muy semejante a los muelles de Londres o Vigo y dicen que, cuando un barco ancla en el puerto, el patrón acude a pagar a la tripulación con bolsas de oro, mientras todas las tabernas cercanas se preparan para recibir a los marinos, ofreciéndoles exquisitas viandas y la cerveza más fuerte que jamás se ha conocido. Otros navegantes describen el Puerto de las Delicias como una de las islas que han visto en los mares orientales, como enormes guirnaldas que adornasen el verde mar. Según estas descripciones, cuando un fatigado buque divisa este puerto y echa por fin el ancla, arría un bote y rema hasta la playa, donde sonrientes doncellas les ponen collares de flores  y les conducen hasta una fiesta bajo las palmeras. Esté donde esté, no cabe duda de que un barco que entre en el Puerto de las Delicias no volverá a hacerse a la mar. Allí se quedará, junto a incontables compañeros desde galeones españoles hasta primitivos vapores, soñando apaciblemente con viajes pasados. Sobre las tranquilas aguas del puerto se oyen los cantos de los marineros, disfrutando de su largo permiso en tierra.  Como traída del Puerto de las Delicias para todos nosotros:

TARTA DE AGUACATE, LIMA Y QUESO CON SU COMPOTA DE CEREZAS 

Tarta de Aguacate, lima y Queso con compota de Cerezas


Ingredientes (molde de 17cm):

2 aguacates maduros (400grs aprox).
½ vaso de zumo de lima.
250gr. de queso Mascarpone.
100 ml. de sirope de agave.
2 hojas de gelatina (3, 3 grs en total. No todas las hojas pesan lo mismo).
* base: bizcocho.

Compota de cerezas:
250grs de cerezas.
2 c.s de azúcar moscovado (o integral)
2c.s de licor de cerezas (o kirsch).

Para decorar:
Ralladura de lima.
Rodajas de lima.
Unas cerezas.

Elaboración:
*He utilizado como base parte de un bizcocho (el típico 3, 2, 1) que tenía hecho.
En un bol con agua fría ponemos a rehidratar las hojas de gelatina unos 5 minutos.
Ponemos en un bol el zumo de las limas (menos un poco, que será donde disolveremos la gelatina), los aguacates (sin la pepa) el queso y el agave y lo trituramos todo con la batidora.
Calentamos unos segundos en el microondas el zumo de lima que habíamos reservado y ahí disolvemos completamente la gelatina. Esto se lo añadimos a nuestro batido de queso y aguacate y lo mezclamos muy, muy bien.

Compota de cerezas:

Despepitamos y cortamos en trozos pequeños las cerezas y las ponemos en un cazo pequeño a fuego medio – bajo, junto con el azúcar moscovado y el licor de cerezas. Dejamos cocer de 12 a 15 minutos.




Colocamos el bizcocho en la base del molde y lo pincelamos con sirope rebajado con agua mineral (para que nos quede húmedo, pero no dulce en exceso). 

Tarta de Aguacate, lima y Queso con compota de Cerezas

Vertemos encima nuestra mezcla de aguacate, lima, sirope y queso. Introducimos en el frigorífico al menos 10 horas (yo lo dejé toda la noche).

Tarta de Aguacate, lima y Queso con compota de Cerezas


Desmoldamos nuestra tarta (yo pasé todo alrededor una espátula, pero creo que hubiera sido mejor poner acetato) y la decoramos al gusto.

Tarta de Aguacate, lima y Queso con compota de Cerezas


Como dice N. Segnit a cerca de la combinación del aguacate y la lima: “Son maravillosos juntos, y a la vez están claramente separados”. Yo sólo os diré que hace mucho tiempo que no probaba (y conmigo 9 personas más) algo tan deliciosamente refrescante y la razón de hacerlo no ha sido otra que mi participación en el reto #ColorYSabor cuya fruta elegida era el aguacate.

Tarta de Aguacate, lima y Queso con compota de Cerezas

Con esta tarta quiero  aprovechar para rendir homenaje a dos Puertos de las Delicias que llevo prendidos en el corazón: México y Extremadura.

Tarta de Aguacate, lima y Queso con compota de Cerezas



domingo, 17 de mayo de 2015

Yuca Revolcona

Me ha llamado Maruchi para decirme que venían a comer Paqui, Teresita y ella; que ya estaban de vuelta de Tenerife y que querían enseñarme el moreno que traían. La verdad es que ha sido toda una sorpresa, nunca pensé que una terapia fuera tan efectiva y que Teresita hubiera perdido su miedo a volar en tan poco tiempo. Ya me contarían. Me han pedido que les preparara algo reconfortante (traducción: contundente) y que por el postre no me preocupara que ellas traían una tarta. Han llegado tarde, un poco descolocadas y la tarta parecía haber sufrido varios "vaivenes" fuertes. Maruchi echaba chispas “la culpa es de Paqui, que cuando hemos llegado a su casa nos dice que el coche lo tiene en el taller y que teníamos que coger el bus…fíjate, en bus!!” Paqui ha respondido toda digna es  que aquí las damas con los “y tantos” nos hemos vuelto muy elegantes y montar en bus con una tarta es una pobreza!! "y en un día de partido grande, una torpeza" Teresita ha contado que lo de su terapia fue rapidísimo, que a través de Paqui contactó con un psicoanalista  de corriente ecléctica, de  allén de los mares que la citó en la cafetería del aeropuerto (así, para empezar). A la reunión fueron las tres, claro. Paqui y Maruchi temían que a Teresita esto le provocara un “pallá” y el viaje a Tenerife quedara en el aire de por vida. Por fortuna, en  la cafetería del aeropuerto y rodeada de aviones, Teresita no mostró signo alguno de malestar y se pidió un gin tonic para soltarse un poco a hablar con el psicoanalista.  Éste le preguntó:” Y vos, desde cuando hace que sentís ese pánico a los vuelos?” Teresita habló: La culpa la tiene Ernesto.  “Quién es Ernesto?” Ernesto fue mi primer novio que siempre me pedía cosas de lo más y cuando yo le decía que no, pues él me decía: tú lo que tienes es miedo a volar, eso es lo que tienes, miedo a volar. Y tanto repetirme lo del miedo a volar, al final me convencí de que yo realmente tenía miedo a volar y hasta hoy que sigo con ese miedo. “Podés explicarme qué tipo de cosas os pedía? No logro captar la intensidad de la fobia” Para que se haga una idea, cosas a lo Grey pero en plan pueblo…y yo por aquel entonces, de sombras… pues, las justas.  Teresita dijo que a estas alturas Paqui y Maruchi  se fueron a tomar el aire, pero que sabe que lo que iban era a reírse, que las conoce. El caso es, que el psicoanalista habló un rato más con Teresita, se vieron posteriormente en dos ocasiones, y otra siguiente para realizar un viaje a Barcelona ida y vuelta y todo solucionado. Que he cambiado el miedo a volar por  un romance con el psicoanalista de allén de los mares que me llama de vos!!!  Este es el resumen, feliz resumen, de Teresita…Han venido morenas, morenas y con un apetito acorde al tono de su piel. Tanto es así que de la yuca no ha quedado ni el más leve indicio de que se hubiera preparado: 

YUCA REVOLCONA                 

Pues sí, esta es una “fusilación”  de las famosas patatas revolconas o patatas meneas que ponen de tapa en casi todos los bares de Salamanca.  Como yo la cocina a veces  la interpreto, como diría Frank Sinatra, “A mi manera”,  ve poniendo a Franky a cantar aquello de"My Way" mientras te cuento como preparar la YUCA REVOLCONA.

Yuca Revolcona


Ingredientes:

2 yucas (1kg aprox.)
2c.s de pimentón dulce de la Vera.
1 hoja de laurel.
2 ajos picados.
Sal.
250 grs de magro de cerdo adobado (muy picadito).
3 tiras de panceta semicurada de 1,5 cm de grosor.         
Aove (cantidad necesaria).

Elaboración:

Pelamos las yucas, las troceamos y las ponemos a cocer con sal y la hoja de laurel, cubiertas de agua durante 20 minutos (tienen que quedar  muy tiernas para poder molerlas fácilmente).

Yuca Revolcona

 Mientras se cuece: En una sartén con un poquito de aceite ponemos la panceta cortada en trocitos a fuego suave, que vaya soltando la grasa para que quede dorada y crujiente. Llevará su tiempo, removemos de vez en cuando. Podemos ir friendo el magro de cerdo.
En una sartén ponemos aceite al fuego y cuando esté caliente le añadimos los ajos picados, dejamos que se doren.

Yuca Revolcona

Una vez que los ajos están dorados echamos el pimentón, teniendo cuidado de que no se requeme (pues amargaría) removemos un poquito y separamos la sartén del fuego. 

Yuca Revolcona

Retiramos la hoja de laurel de nuestra yuca y le añadimos el contenido de la sartén (el sofrito de ajos y pimentón), removemos bien y aplastamos la yuca hasta que quede triturada, más o menos como  un puré espeso.

Yuca Revolcona

En la fuente donde vayamos a servirlo (mejor si puede ir al horno, o al microondas por si hay que calentar en el último momento) pondremos primero una capa de yuca revolcona encima picadillo de magro, cubrimos con otra capa de yuca y rematamos con los torreznos crujientes de panceta.

Yuca Revolcona


Nota: He de deciros que las tres figuras (Maruchi, Teresita y Paqui) cuando probaron esta Yuca Revolcona dijeron al unísono: SOBERBIA!!!

Nos vemos el viernes con algo....que te gustará, ha pasado el control ESO (10 personas esta vez, hasta hubo que repetirlo) con  nota de relamerse y suspirar mientras  dicen eso de..."por favor, hazmela otra vez".

domingo, 10 de mayo de 2015

Empanada de Puerro, Camarones y Mango...Con Miel

Se está limpiando y recogiendo la academia “El Achiote” suena el teléfono y nadie hace intento de cogerlo. Las alumnas y doña Agustina desean colgar sus delantales e ir a  casa.  Luz Divina se acerca hasta el negro aparato, a ella que acababa de llegar del pueblo y allí sólo había un teléfono, le maravilla  la idea de poder hablar con alguien sin tenerlo delante, descuelga y responde alegremente Academia el Achiote, con quién hablo? – Buenas tardes, perdone que llame a estas horas, soy Julián de la Cuesta. Oiga, señor, quién dice que se llama?  -Julián, el boticario, para que nos entendamos. Pues para que usted me entienda a mi,  estamos terminando la faena y bromas las justas. -No, no es ninguna broma, deseo hacer un encargo, sé que es un poco tarde  pero, por favor; necesito hablar con doña Agustina. Luz Divina deja caer el auricular, con palabras entrecortadas por la temblequera que se ha apoderado de todo su cuerpo, lengua incluida y, sin darse cuenta que todo se oye a través del mágico aparato, corre por entre los fogones y las compañeras gritando doña Agustina que… es él, que… la llama él, que… le quiere hablar él, que… pregunta por usted él!!!  -Serénate criatura, ni que hablaras de Belcebú!! De quién se trata? De.. los.. ojos,  del BO..TI..CA..RI..OOO. Doña Agustina tiene la sensación de que algo le toca en el alma, le llega en forma de rubor a la cara y le baja  hasta los pechos para oprimir su respiración. -Aló, usted  me dirá, en qué puedo servirle? (¡cómo le cuesta mantener la serenidad en la conversación!). El boticario pide disculpas por llamar tan tarde y hace un encargo que a la mañana siguiente el mismo pasará a recoger. Quiere obsequiar a su tía que viene a visitarle y no le gusta comer fuera de casa. Encarga una comida sencilla “a su elección doña Agustina que sé de sus refinados gustos, pero la única condición es  que en sus ingredientes no haya carne, sino camarones”. Al día siguiente a las 12 todo estaba resuelto y a cada momento, una de las alumnas salía a la calle con la excusa de “Qué horas serán? voy a mirar el reloj de la plaza”. Pero nada, él no aparecía. Cuando entraba las demás le preguntaban -Qué hora es? Aún sabiendo que la hora no les interesaba a ninguna y la respuesta de la que salía (ya lo habían hecho varias) siempre era la misma  ¡Uy, pues muy tarde! Al rato, alguien dijo, apúrense, acá llega, ya viene, ya se oye el taconeo de sus zapatos, señoritas…a sus puestos!! Y  doña Agustina con voz cortante asintió: ¡Déjenlo, que ya le quitaré yo su miradita! Y cuando se abre la puerta de la academia, a todas las alumnas incluida doña Agustina el ceño se les frunce por un detalle imprevisto, más agraviante que la mirada sensualmente perversa del boticario. Ponen cara de alguien a quien acaban de pisar el pie en el baile: El boticario trae sus ojos cubiertos con gafas de sol. A medida que se acerca a recoger su encargo aumenta la desilusión.  Cuando se va por la puerta todas enmudecen, el silencio se hace el dueño del lugar hasta que doña Agustina lo rompe con el  ímpetu de sus palabras: ¡Gafas! ¡Anda, que ponerse gafas!  Y alguien entre las risas de las demás dice: ¡¡Pues no era para tanto!!

EMPANADA DE PUERRO, CAMARONES  Y MANGO... CON MIEL.



Ingredientes (4 personas)

1 lámina de hojaldre refrigerado (dividida en 2 partes)
4 puerros medianos (la parte blanca) muy picados.
300 grs de gambas (camarones) grandes crudas (pueden ser congeladas).
1 bola de mozzarella fresca.
1 mango (al punto).
2 c.s de miel.
3 c.s de aove.
Sal y pimienta recién molida.

Elaboración:
En una sartén a fuego medio-bajo ponemos el aceite y el puerro con un poquito de sal a pochar hasta que quede transparente (unos 12 ó 15 minutos). Retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Pelamos las gambas y reservamos. (Si son congeladas, las dejamos descongelar en el frigorífico el día antes)
Pelamos y picamos en cubos pequeños el mango y lo reservamos.

Extendemos media lámina de hojaldre y sobre ella colocamos la mozzarella fresca (cortada en rodajas finas) sin llegar a los bordes del hojaldre, encima ponemos los puerros en una capa y le ponemos un puntito de pimienta molida (opcional, pero no le va nada mal).

Sobre el puerro colocamos las gambas y entre estas los cubos de mango.



Tapamos con la otra media lámina de hojaldre, pincelamos con la miel y metemos en el horno previamente calentado a 190º con calor abajo y aire unos 20 – 25 minutos. Sacamos del horno y volvemos a pincelar otra vez con miel.
Procuraremos selllar bien los bordes, para que no se nos salga el relleno (sobre todo el queso) mientras se está cociendo la empanada.


Por norma, no suelo acabar mis relatos, pero esta vez me he saltado la norma (para eso están muchas veces, como la comba, para saltarlas). Este es el final del relato empezado aquí, para que mi amiga Amparo, cuelgue por un momento su delantal mágico y tenga una historia completa, porque siempre que viene hasta mi cocina me dice que quiere una historia con final...Pues esta es la tuya en agradecimiento por todas tus deliciosas recetas.

domingo, 3 de mayo de 2015

Perlas de Yogurt sobre Sopa Fría de Arándanos Azules

Serían las ocho de la mañana cuando Abel se despertó, abrió los ojos y, al ver la mancha de luz que venía de la ventana, confirmó una vez más su ceguera. Nunca hubiera imaginado que tener los ojos cerrados al final de su vida fuera el mayor de los placeres. Por lo menos así, lo que amaba y conocía se hacía evidente en sus recuerdos, plenos de color y no con aquella tonalidad sombría y gris que tenía todo cuando sus ojos estaban abiertos. Llamó a su perro: Curro, ven. Primero el olfato, la nariz fría y húmeda olisqueando por su cara, luego la lengua suave y generosa lamiéndole. Y Abel recordó unos besos tibios y una mano suave acariciando su cabeza y la voz arrulladora de su madre invitándole a despertar. De ese instante la eternidad era la medida. Lo de la ceguera fue más rápido de lo que se esperaba. Primero dejó de ver lo que estaba cerca. De cerca no te veo Curro, pero allá en la esquina sí, mas las esquinas con los días fueron haciéndose borrosas. De cerca y de lejos todo se volvió borroso. Ni siquiera Curro tenía una figura que pudiera ser nítida ante los ojos de Abel. Pero tengo la memoria, afirmaba, ya he visto mucho y todo lo puedo recordar. A Juan se le ocurrió que Curro podría ayudar un poco a Abel en sus desplazamientos y le compró una cadena. “Mira, te he comprado una cadena para Curro, amárralo y con toda seguridad, él te llevará”. Pero Abel se negó dijo que el perro era libre, que nunca podría someterlo a una cadena que no fuera el cariño y la lealtad. Así era Abel. Así era Curro.

PERLAS DE YOGURT  SOBRE SOPA FRÍA DE ARÁNDANOS AZULES

Perlas de yogur sobre sopa fría de arándanos

Ingrdientes:

Perlas de yogur sobre sopa fría de arándanos
1 c.c de algín (alginato de sodio)
150 ml de agua
1 yogur natural.
1 c.s de azúcar ( o miel).
1 bol con agua fría.
250 grs de arándanos azules frescos (o congelados).
3 c.s de azúcar.
1c.c  de zumo de limón.
Miel en cubitos para decorar.
reservar unos arándanos para decorar.
Elaboración:

Sopa de arándanos:
Poner los arándanos  con 3 c.s de azúcar, el limón y 1 c.s de agua a fuego bajo durante 15 minutos. Una vez que haya cocido todo, triturar y pasar por un colador de malla fina.

Reservar  hasta que esté frío para poner en el fondo de los platillos o de las cucharillas de servicio.
Mezclar el algín con el agua  y dejar reposar 20 minutos.  

Mezclar muy, muy bien el yogur con el azúcar (o miel) que no queden grumos.
Añadir a la mezcla de agua y algín el yogur a cucharaditas y dejar actuar unos segundos.
Perlas de yogur sobre sopa fría de arándanos
Sacar con la cuchara perforada las bolitas de yogur e introducirlas en el agua fría, para que se aclaren
.
perlas de yogur
Sacar del agua y poner en la cuchara de servir o sobre la sopa fría de arándanos y decorar con cubitos de miel.
Perlas de yogur sobre sopa fría de arándanos

Hoy esta receta y su entrada quiero dedicarsela a Concha, que siempre que viene desde su casa a la mía es para decirme cosas muy bonitas, de esas que  animan a seguir y cuando yo voy a la suya me sorprende con unas recetas de quitarse el sombrero. Gracias Concha.