domingo, 26 de julio de 2015

Cake de Brócoli, Queso y Cecina.

Miró por el ventanal del salón. Unos edificios, algunos árboles y el mar tan apacible, allá en el fondo, marcando la línea de tantos sueños, destinos y engaños. Propios y ajenos. Decidió que era el momento para salir a la calle, aquel domingo que parecía mejorable para conversar en las esquinas y coger un poquito de sol y oír los viejos cuentos de sus viejos amigos una y otra vez. Le gustaban las mañanas de los domingos, no así las tardes. Las tardes se le hacían interminables y vacías y se sentía cansado y soñoliento hasta el anochecer.  Después de comer ¡Se acabó el domingo! Solía decir. Las mañanas no; las mañanas del domingo le sacaban de pronto de la cama y de la casa, lo llevaban enseguida a pasear, a comprar el periódico, a sentarse en un terraza o en un parque bajo los árboles a leer las noticias tranquilamente, sin prisa, con todo el tiempo en cada página, para eso eran las mañanas de los domingos, para estirarlas todo lo posible, porque después de comer, empezaba la amenaza casi palpable del lunes. Para llegar lo más tarde posible a la hora de comer solía quedar para el aperitivo con los amigos, porque esto era otra forma de alargar la hora de llegar a sentarse a la mesa para comer y por lo tanto de llegar a lo que quería evitar el agotador anuncio de las pocas horas que faltaban para el lunes. Esperando que esas horas se hagan más llevaderas para ti 

CAKE DE BRÓCOLI, QUESO Y CECINA
  


Ingredientes (para un molde pequeño):

220 grs de brécol.
40 grs de queso rallado (mezcla de 3 quesos).
40 grs de cecina muy picadita (sustituible por jamón)
2 huevos.
50 grs. de nata.
50 grs. de aove.
75 grs de harina.
8 grs de levadura (tipo royal).
Sal, pimienta y pizca de nuez moscada (al gusto).


Elaboración:

Cortamos el brócoli en ramilletes, lo lavamos bien y lo ponemos a cocer en agua con sal durante 6 minutos, transcurrido este tiempo lo pasamos por un baño de agua fría para cortar la cocción, que conserve el color y lograr que quede lo más entero posible. Reservamos.
Encendemos el horno a 180º, que se vaya calentando.
Batimos los huevos y le añadimos la nata y el aove, seguimos batiendo e incorporamos la harina, la levadura, la pimienta y la nuez moscada rallada tamizando. Mezclamos todo bien.
A esta masa le incorporamos el queso y la cecina y la integramos todo bien.

Untamos nuestro molde con un poco de mantequilla, lo forramos con papel de hornear y vertemos nuestra preparación. Colocamos los ramilletes de brócoli, como si fueran arbolitos.

Metemos la preparación al horno y cocemos  durante 16 minutos con calor arriba y abajo y aire. 

Podemos acompañarlo de la salsa que más nos guste (tártara, ali oli, romescu...) o tomar sin más en frío o en caliente, incluso templado…siempre estará delicioso.


Nota: cada horno es un mundo, así que la mejor forma de cerciorarte que tu cake está cocido, será el método del palillo, ya sabes… transcurrido este tiempo pínchalo con un palillo (de los de los pinchosmorunos)  y si éste sale limpio…ya está, si no es así pues déjalo un poquito más. 


martes, 21 de julio de 2015

Tarta Fría de Sandía

Te voy a contar algo que, quizás ya sepas, pero, por si acaso has olvidado te servirá de recordatorio.Casi todas las razas tienen una diosa concreta que supervisa los ritos del amor y la fertilidad, y todas ellas parecen  compartir el mismo carácter caprichoso. La más característica es Venus (Afrodita), diosa del amor de los hombres y de los inmortales en la época del Olimpo. Venus tuvo un comienzo poco prometedor, ya que fue creada cuando Crono castró a su padre y las gotas de sangre cayeron al mar, donde se transformaron en espuma blanca y de ésta nació Venus. Desde el momento en que atravesó las puertas del Olimpo, empezó a causar problemas. Los dioses no encontraban palabras para describir la perfección de su rostro y su cuerpo, mientras que las diosas sentían celos de una belleza que ensombrecía la suya propia. Venus es la esencia de la belleza seductora femenina, y conquistó a los dioses con su gracia y encanto, además de su deliciosa y turbadora presencia. Por si no bastara con todo esto, llevaba puesto un cinturón que irradiaba poder seductor. La prenda, exquisitamente confeccionada y bordada, prometía el amor y su consumación. Todos los dioses la deseaban, mientras las diosas la miraban con malos ojos. Empezó  a acarrear disgustos a la humanidad cuando Eris, diosa de la discordia, arrojó en una boda olímpica una manzana con las palabras “Para la más bella”. Venus, Hera y Atenea reclamaron el premio, y Zeus zanjó la discusión decretando que un mortal juzgara la belleza de las diosas. El juez elegido fue Paris, que inevitablemente eligió a Venus. Hera y Atenea se desquitaron devastando Troya y haciendo que Paris pereciera en el combate. Los inmortales siempre se mostraron muy propensos a los amores apasionados, pero nunca habían conocido nada parecido al deseo que Venus despertaba en ellos. Era dulce y generosa con los dioses y mortales que la respetaban, pero feroz con los que la desairaban. Cuando las muchachas de Pafos negaron su divinidad, ella las despojó de su modestia y las convirtió en prostitutas. Se casó con Hofesto, el metalúrgico cojo, pero pronto le  abandonó para echarse en los brazos del hermoso Adonis. Utilizó sin escrúpulos su belleza para seducir a dioses y mortales. Ni siquiera Zeus pudo resistir sus encantos. Venus personifica la belleza mágica de las mujeres, el confort de sus brazos y la rica recompensa de sus cuerpos, junto con las sutilezas y complejidades de sus mentes. Vamos a homenajear a Venus  aprovechando el reto # color y sabor de temporada con:

TARTA FRÍA DE SANDÍA




Ingredientes:


1 sandía de 1 kg (aprox) cortada en cubos. Necesitaremos 740 ml de zumo.
50 grs de azúcar.
200 ml de crema fresca (o nata)
1 lima (su zumo y su piel rallada)
17 gr. de gelatina neutra (en hojas)

Base:
80 grs. Galletas tipo digestive.
35 grs. Mantequilla.

Decoración:
Hojas de menta.
Flores de albahaca.
Bolas de diferente tamaño de melón y sandía.

Elaboración:

Colocamos la sandía troceada y sin semillas en un bol, le añadimos el azúcar. La tapamos con papel film y la dejamos toda la noche en reposo en la nevera. 
Preparamos la base de la tarta (yo he pasado de meterla a cocer, pero si tu quieres, tienes esa opción), la dejas enfriar bien antes de ponerle el relleno.

Trituramos las galletas con la mantequilla, muy bien (lo hice en la thermomix) y con esto preparé la base y un poquito de los laterales del molde ( el mio es de 17 cm) aplastando y procurando que quede lo más homogéneo posible y no muy grueso. Le ponemos un poco de mantequilla alrededor del molde y papel de hornear encima, para que al desmoldar la tarta quede lo más lisa posible. Metemos en la nevera a enfriar hasta el momento de ponerle el relleno.
Vamos con el relleno:  retiramos el agua que ha soltado la sandía y el resto lo trituramos (hacemos jugo) necesitaremos: 740 ml. de jugo de sandía.



De los 740 ml de jugo de sandía reservamos un vaso (para disolver la gelatina).
Ponemos las hojas de gelatina a rehidratar en agua fría (unos 5 minutos).
Añadimos al resto de jugo de sandía el zumo de lima, la ralladura y la nata, mezclando todo muy bien (ayudándonos de la batidora).
Calentamos, un poco en el microondas, el vaso de zumo de sandía reservado y ahí disolvemos las láminas de gelatina, bien escurridas y secas.


Una vez integrada la gelatina en el zumo,  añadimos esto  a la mezcla de jugo de sandía, lima y nata y mezclamos con la batidora.
Dejamos que pasen unos 10 o 15 minutos antes de verter sobre el fondo de galletas (no seáis como yo, que nunca espero) y vertemos la preparación. Dejamos en la nevera hasta que esté solidificado completamente (unas 6 horas) mejor de un día para otro.


Decoramos al gusto: Hice unas bolitas de diferentes tamaños de melón y sandía y unas hojitas de menta y como la albahaca tenía flores y  le va muy bien a la sandía pues…se las puse.


Nota: lo de dejar la sandía con el azúcar por la noche  y después retirar el líquido que hay en el bol, es muy importante, pues si no, será muy difícil conseguir que la sandía gelifique o hay que utilizar una cantidad mucho mayor de gelatina, lo cual hará que pierda la textura de mousse que tiene esta tarta (lo digo por experiencia).

domingo, 19 de julio de 2015

Limonada de Coco

Claro que sí. Tenía que ser el verano más caliente que había vivido, concluyó mientras se quitaba la ropa para darse una ducha. Hacía varios días que se exprimía la memoria y la piel para tratar de recordar otras temperaturas de julio capaces de superar las de este año cruel, pero el sol que calcinaba las paredes, el vapor que se desprendía del techo, la humedad que la envolvía en la cama y esa sensación de depresión profunda, capaz de derrotar su voluntad y sus músculos, le estaban confirmando que no, no era posible recordar otro bochorno similar. Salió de la ducha, apenas se secó, se colocó una fina túnica y con un vaso de limonada caminó hacia el jardín. Miró hacia el frente: del pavimento se desprendían pequeñas nubes de calor, como fantasmas danzantes en busca del cielo prometido o huyendo de la tierra maldita. Las bungavillas seguían lozanas y petulantes bajo un sol que parecía enfurecido por la proximidad del mediodía, dispuesto a matar toda célula viviente que cayera bajo sus rayos, salvo las de aquellas desafiantes bungavillas.  Se acomodó  a la sombra para tomar su limonada y por un momento pensó en lo afortunados que eran los que vivían al norte, pensó en  cada vez que oía en las noticias las temperaturas que marcaban los termómetros en el norte, y de nuevo gotas de sudor y envidia empezaron a cubrirla, con la sensación de necesitar volver otra vez a la ducha se decía: es mentira, eso de que uno se acostumbra a todo…Mentira.

LIMONADA DE COCO



Ingredientes:

1 coco.
2 tazas de agua.
6 limas (su jugo más la pulpa que nos quede en el exprimidor).
1 lima cortada en rodajas superfinas (sólo si vamos a tomar la limonada inmediatamente).
1 c.s de edulcorante líquido (o un poco más si lo prefieres más dulce).
1 vaso de hielo.


Elaboración:
Rallar el coco sin piel y poner a hervir con el agua. Dejar enfriar.

Mezclar el coco rallado y el agua con el edulcorante, el zumo y la pulpa de las limas, la lima cortada en rodajas muy finas y el hielo y picar todo a máxima velocidad en el vaso americano o en la thermomix.

Servir bien frío.

Te he preparado una para tí... quieres?

Nos quedará una limonada ligeramente espumosa y muy, muy refrescante con un puntito dulce.



Nota: si vas a dejar la limonada preparada para más tarde no le pongas la lima cortada en rodajas, pues al licuarla, la parte blanca de la misma si no se consume inmediatamente tiende a aportar un ligero sabor amargo a la limonada (esta es una recomendación de quien me enseñó a preparar esta deliciosa bebida, allá por Cartagena de Indias). También he de confesarte que esta persona cocía el coco con azúcar y agua, yo le he añadido edulcorante por el tema light.


Hasta el martes, que nos vemos en el reto de sabor y color de temporada.

domingo, 12 de julio de 2015

Jureles con Salsa de Lima, Eneldo y Alcaparras

Oliva mantiene el jardín de su casa tan pulcro como todo lo que está al alcance de sus manos y su potestad, incluida nuestra amistad de años y más años. Las rosas, los girasoles, las hortensias, las calas, el árbol del amor, los jazmines… Todo, combinando colores y olores sobre una tierra limpia y oscura a orillas del río Duero, donde es pecado mortal tirar una colilla, incluso si esta es lanzada por uno de sus hijos. El día que fui a visitarla la puerta de su casa estaba abierta como siempre, y  al entrar descubrí el perfume de un plato delicioso: En una cazuela se debatían los ajos desvestidos, la cebolla desnuda, los pimientos…y el aceite, que ese día Oliva le regalaría a sus hijos cuyos placeres culinarios cultiva con más esmero que el jardín. Con el paso del tiempo esta mujer no ha perdido el candor de su sonrisa. Es más, ha ido ganando una expresión de cariño contagiosa. Cuando su hijo me vio aparecer por la puerta  enseguida dijo ya mismo pongo otro cubierto, no hay excusa que valga. Entre otras de las cosas que disfrutamos en esa comida apareció esta  deliciosa receta, al menos a mi me lo pareció, unos ingredientes sencillos que hacen del plato una verdadera maravilla. No puede por menos de pedirle la receta para poder compartirla hoy contigo.

JURELES CON SALSA DE LIMA, ENELDO Y ALCAPARRAS


Ingredientes (2 personas):

2 jureles (no muy grandes).
1 cebolla tierna.
4 nueces.
1 c.s de piñones.
1 c.s de pistachos.
1 c.c de sésamo tostado (ajonjolí).
1 c.s de alcaparras.
1 c.c de eneldo.
1 lima (su jugo).
3 c.s de aove.
3 c.s de vino blanco.
Pimienta y sal al gusto.







Elaboración:
Picar finamente la cebolla y trocear los frutos secos (menos el sésamo).
Calentar 1 c.s de aove y rehogar la cebolla, cuando esté blanda, pero sin que haya tomado color, incorporar los frutos secos y saltearlos.

 Reservar al calor.

Cortar los jureles en trozos de unos 3 cm aprox. Calentar 1 c.s de aceite y sellar el pescado. Pasarlo a una fuente apta para el microondas.
Sazonar los jureles con sal y pimienta y rociar con 1 c. de aceite y el vino blanco y cocer al 50% de potencia del microondas (el mío es de 850 W) durante 2 minutos.

Retirar el caldo de la fuente del pescado y pasarlo a una sartén junto con el zumo de lima, el eneldo y las alcaparras, dejar reducir a fuego bajo.


Servir el pescado con la picada de los frutos secos y la cebolla por encima, acompañado con la salsa de lima, eneldo y alcaparras.



Nota: Este plato está igual de delicioso si lo preparamos con caballa.

domingo, 5 de julio de 2015

Mini Tartas de Cerezas en Obulato

Se sentó en un banco del parque y observó, como si en el museo estuviese, todo lo que aquel cuadro viviente mostraba ante sus ojos, con sus luces y sus sombras. Observó a un grupo de jóvenes que hacían cola a la puerta del burguer  ante el reclamo del 2X1, y vio las notas pegadas en la maltrecha cabina del teléfono de los que ofrecen unos metros cuadrados de techo para compartir. Observó a dos homosexuales fatales y dispersos que pasaron cerca de ella cantando en voz baja “A quién le importa lo que yo haga…”y ellos la observaron a ella. Observó al mulato apacible, recostado en la pared de enfrente, con su pinta de rastafari sin vocación y sus rastas perfectas bajo la boina de colores jamaicanos, esperando  quizás el paso del primer guiri para proponerle un desesperado cinco por uno, seis, boy, siete por uno, y tengo hierba, todo para abrir las puertas del mundo prohibido de la abundancia con pasaporte. Observó la esquina del lado opuesto, la rubia maquillada como promesa de ser caliente aunque se veía  puro témpano, esperando las mismas monedas que su amigo, el rastafari sin convicción y, le propondría uno por  treinta. Observó al niño que patinaba, saltaba sobre un bordillo y seguía calle abajo. Observó las luces del Teatro Colón que empezaban a encenderse y percibió los latidos de la que era su ciudad y pensó en él… lo seguía amando, cada mañana lo seguía amando, cada anochecer lo seguía amando…cada día te sigo amando

MINI TARTAS DE CEREZAS EN OBULATO
(sobre hojas de cerezo encurtidas)



El Obulato es una lámina transparente y ultrafina elaborada con almidón de patata, soja y aceite de girasol. Te diría que es como “el plástico” que envuelve las capsulas de los medicamentos, pero muchísimo más fino. Se deshace en contacto con líquido, por eso se deshace en la boca. No tiene sabor. Esto es lo que nos obligará a tener todos los ingredientes preparados en el momento de montar nuestras mini tartas.  Un poquito de organización y todo sale perfecto en muy poco tiempo. En lo que más se tardará será en desalar las hojas de cerezo, que si no las utilizamos, el montaje se hará en plis.
*Para esta elaboración necesitaremos contar con un sifón.

Ingredientes (20 mini tartas):

Espuma de cerezas picotas:
160 ml de zumo de cerezas picotas.
25 ml de licor de cerezas.
200 ml. de crema fresca (nata)
2 c.s de azúcar glás.
½ c.c de esencia de vainilla blanca.
1 carga de NO2 (para el sifón)
Mini tartas:
4 sobaos pequeños.
20 cerezas.
40 capsulas de obulato.
Para decorar:
Hojas de cerezo encurtidas
Purpurina comestible.

Elaboración:
Empezamos poniendo a remojo (una hora mínimo) en agua fría las hojas de cerezo.  Cuando las vayamos a utilizar las escurrimos y secamos con papel de cocina.
Espuma de picotas:
Mezclamos bien todos los ingredientes (menos la nata) y enfriamos. Con esta mezcla y la nata llenamos el sifón (agitamos bien para que se mezcle perfectamente), colocamos la carga de NO2 e introducimos el sifón en el frigorífico hasta su uso (siempre en posición horizontal).
Picamos muy chiquitas las 20 picotas y las dejamos sobre un colador o papel de cocina (esto lo hacemos porque el obulato se deshace en contacto con líquidos) hasta el momento de montar nuestras mini tartas.
Desmenuzamos los sobaos en trocitos sobre un plato y los dejamos  hasta el momento del montaje.


Montaje:
Tomamos las cápsulas de dos en dos  y sobre el fondo ponemos un poco de bizcocho, encima lo de una cereza picada y coronamos con un poco de espuma de picota. Espolvoreamos con purpurina comestible y decoramos con una media luna de cereza.  Ponemos nuestra mini tarta sobre una hoja de cerezo   y…a disfrutar!!!


Nota:
Las hojas de cerezo encurtidas, se consumen  en la cocina japonesa, al igual que las hojas de parra en la griega y el método de conservación es el mismo. Estas que he utilizado vinieron directamente de Japón, pero si quieres puedes hacerlas en tu casa: Cojes hojas enteras de cerezo, grandes pero tiernas, las lavas y limpias bien y las cueces en agua saturada de sal durante 10 minutos. Reservas esta agua de cocción y pasas las hojas a un bol con agua muy fría (con hielo). Cuanado el agua de cocción esté fría volvemos a introducir las hojas y las dejamos un par de horas. Pasado este tiempo, escurrimos y conservamos bien al vacío, bien congeladas.
Antes de su uso debemos dejarlas desalando.