domingo, 13 de marzo de 2016

Financiers con Corazón de Nutella

Esa mañana, la ciudad disfrutó de uno de los días más espléndidos de sus breves y apenas templados veranos. Aquella luz de plata, matizada por los reflejos des sol en el mar, se regocijaba en su encuentro con los jardines donde, alentadas por el calor y la luminosidad, se desplegaban orgullosas las más diversas flores compitiendo por alcanzar los más insólitos tonos de la escala cromática. Pero  aquel día María, no tenía ojos para apreciar aquel espectáculo prodigioso de luz y color. Esa misma tarde, en la soledad de su casa, sentada en su viejo sillón, María se juró que nunca más lloraría. Por ningún motivo. Con el tiempo se tornó más desencantada y cínica. También se hizo más vieja, se sintió más cansada. Supo de muchas maneras que el cielo protector en el cual le habían hecho creer, por el que había sufrido prohibiciones y castigos en aras de una vida eterna, se había desarbolado tanto que ya no podía protegerla de la forma en que se lo habían prometido desde la infancia, acompañado de oraciones y rezos. Y entonces, miró con distancia hacia el territorio que la rodeaba y decidió dedicarse a cuidar de su propia vida y suerte, y de la de sus seres más entrañables. Ahora tuvo la certeza de que estaba mucho más sola que nunca y también experimento el beneficio de sentirse a la vez que era más libre y dueña de sí misma. Ha empezado a caer una lluvia cruzada de relámpagos. María, a salvo de toda inclemencia exterior, bebe un té en silencio, como si ya nada tuviera que decir. Los años y los golpes le han enseñado a disfrutar plenamente de los instantes en que el goce es posible, para dejar caer después esa sensación de disfrute en el recipiente translúcido de la memoria que siempre se puede romper si llegan tiempos peores, en los cuales, incluso, hay razones para llorar.

FINANCIERS CON CORAZÓN DE NUTELLA

Ingredientes:
50 g de harina.
130 g de azúcar glás.
70 g de almendras molidas.
4 claras de huevo.
70 g de mantequilla.
50 g de nutella.











Elaboración:
Precalentar el horno a 210º.
En un cazo pequeño, derretimos la mantequilla a fuego lento y reservamos.
En un bol mezclamos la harina, el azúcar glás y las almendras molidas. Incorporamos las claras de una en una y después añadimos la mantequilla. Mezclar bien.

Untamos de mantequilla los moldes para financiers y llenamos hasta la mitad con la masa. Añadimos una cucharadita de Nutella en cada molde y rellenamos con más masa.



Hornear de 10 a 12 minutos. 


domingo, 6 de marzo de 2016

Codornices con Chocolate y Ensalada de Trigo

A Teresita le gusta la cocina de sal porque, según dice, siempre se puede rectificar y arreglar. En cambio, la cocina de dulce asegura que es milimétrica, como una ciencia exacta. Teresita es adicta al chocolate, según cuenta, lo probó cuando apenas tenía seis días de vida, y desde entonces no se han separado. Fue durante la primera comunión de su prima Rosalía cuando en medio de la celebración su hermano Rogelio advirtió que la recién nacida era la única que no había comido chocolate, y la embadurnó todita. Ese hecho enseguida fue catalogado como fruto de los celos que el hermano sentía por la pequeña que había venido a destronarle de su reinado en la casa. El hermano siempre justificó aquello como el deseo de hacer partícipe a la niña de uno de los mayores placeres que en su corta vida  había  experimentado, aunque otras veces lo achacaba al deseo de tener un hermano negro…Vaya usted a saber! Lo que si es cierto es que, después de aquel embadurnamiento chocolateril Teresita siempre ha vivido con una onza de chocolate a su lado. En su infancia entre pan, en su adolescencia en forma de chocolatinas, en el invierno en una taza bien caliente, en verano en un vaso alto bien fresquito, en exquisitos postres, en delicadas galletas…siempre hay chocolate. De tanto chocolate hasta los ojos se le han puesto de ese color y el sabor de sus besos…puro chocolate con un toquecito amargo. Teresita ha ido recopilando en un cuaderno, de tapas duras, todas las recetas con chocolate que ha ido haciendo a lo largo de sus ya muchos años. De vez en cuando, nos obsequia con un plato preparado con tan exquisito ingrediente, el otro día nos invitó a comer y mezclo su cocina de sal con su cocina de dulce y de aquella alquimia salió esta maravilla:

CODORNICES CON CHOCOLATE Y  ENSALADA DE TRIGO



Ingredientes (2 personas):

2 codornices.
2 cebollas tiernas.
1 zanahoria.
1 puerro pequeño (la parte blanca).
2 dientes de ajo.
1 tomate.
30 gr de chocolate negro.
1 hoja de laurel.
½ c.c de tomillo.
½ c.c de romero.
½ vaso de vino fino.
4 c.s de aove.
1 vaso de agua.
Sal y pimienta negra.



Ensalada:
1 taza de trigo tierno cocido y escurrido.
½ aguacate cortado en cubos pequeños.
¼ de cebolla morada picada pequeña.
8 frambuesas.
Unas hojas de cilantro picadas.
Aove y jugo de lima para el aliño.















Elaboración:
Salpimentamos las codornices y las doramos en aceite. Cuando estén listas las retiramos de la sartén y las reservamos.

Troceamos bien las cebollas, zanahoria, puerro y los ajos y todo esto lo rehogamos en el mismo aceite de las codornices. Dejamos sofreír unos minutos y después incorporamos el tomate rallado.
Incorporamos al sofrito el laurel, tomillo y romero.  Le damos un par de vueltas con la cuchara de madera e introducimos las codornices a la cacerola.

Sofreímos ligeramente  todo unos minutos y añadimos el vino. Dejamos que hierva para que se evapore el alcohol y después añadimos el agua.
Salamos la mezcla,  tapamos y dejamos cocer unos cuarenta minutos, hasta que las codornices estén tiernas.

Sacamos las codornices y la hoja de laurel. Trituramos la salsa y le añadimos el chocolate, removiendo  para que se deshaga bien.
Reincorporamos la codornices a la salsa y las cocinamos unos minutos más.

Ensalada:

Mezclamos todos los ingredientes y aliñamos con el aove y el jugo de limón.


Presentamos el plato con la codorniz regada con salsa (colada), unas virutas de chocolate alrededor y la ensalada a un lado. El resto de la salsa, bien caliente, lo ponemos en una salsera para servir al gusto.