domingo, 17 de diciembre de 2017

Ebelskiver (Buñuelos Daneses)

Después de varios días de amenazas, el cielo se encabritó y abrió sus compuertas: truenos, rayos y lluvias inundaron la tarde, como si hubiera llegado el fin del mundo. Cuando llovía de aquel modo apocalíptico y el calor cedía, Irina conocía un método inmejorable para esperar el paso de la tormenta: Tomaba cualquier cosa que le llenara un poco el estómago, se dejaba caer en sofá, abría una asmática novela rusa, de las densas e inhóspita cual tundra y  que leerlas da más calor que un traje de pana en agosto, leía un par de páginas sin entender nada y, al recibir aquel bofetón en el cerebro, arrebujada en el ruido de la lluvia, se dormía, como una niña acabada de mamar. Cuando se despertaba, un par o tres de horas después, a Irina siempre le entraban ganas de cocinar. Caprichos de la tempestad, decía. Aquella tarde, había tenido el mismo desenlace que cualquiera otra anterior pasada por agua. Se desperezó, se preparó un té y agarró su viejo y raído cuaderno de “recetas para días de lluvia”. Eligió una al azar y mentalmente, entre sorbo y sorbo de té, fue repasando los ingredientes: lo tengo, sí que tengo… Así, ingrediente tas ingrediente, hasta que comprobó que contaba con todos  los necesarios para preparar:

EBELSKIVER (buñuelos daneses)



Ingredientes para unos 25 buñuelos:

150grs. de harina de todo uso.
½ C. s de azúcar.
½ C. c de levadura (Royal).
¼ C. c de sal (opcional).
2 huevos (separadas las yemas y claras).
250 ml de leche semidesnatada.
2 C.s de mantequilla a temperatura ambiente.
Spray para cocinar o aceite de girasol.

Elaboración:

En un bol amplio colocamos los ingredientes secos (harina, azúcar, levadura y sal).


En otro recipiente batimos las yemas y le agregamos la leche y la mantequilla. Batimos esto muy bien.
Juntamos los ingredientes secos con el batido de huevos, leche y mantequilla; intentaremos que no nos queden grumos. Batimos las claras (con ayuda de la batidora eléctrica) a punto de nieve fuerte. Añadimos las claras a punto de nieve con movimientos envolventes a nuestra mezcla anterior.


Dejamos reposar mientras rociamos con spray para cocinar (o untamos con aceite de girasol) los huecos de nuestra sartén. Ponemos la sartén a fuego medio y cuando esté tibia añadimos 2 C. soperas de la masa en cada agujero (como 1/3). Agregamos 1 C. de café  de nuestra mermelada preferida


y se la añadimos a la masa y encima ponemos otra C. sopera de masa. Cuando comience a “burbujear” le damos la vuelta con 2 brochetas de madera y cocinamos hasta que estén dorados por abajo.


Nota: Me he acordado de “la Sirenita” y de todos los cuentos de H.C. Andersen… y no para bien precisamente, cuando le daba la vuelta con los palillos de brocheta ¡Santo…dios! Que cosa más difícil. Pero al final, le he cogido "el punto" a los palillos.


Otro día pondré una versión salada.


18 comentarios:

  1. Vaya con Irina y los autores rusos, jajaja, ya le podría haber dado por cocinar unas rosquillas de la abuela. Pero seguro que con estos buñuelos será como todo en la vida, más vale maña que fuerza, ya que no hay nada que salga a la primera, la experiencia es un as, tu misma lo has podido corroborar, "pobrecita sirenita" jajaja.
    Besos, que pases una feliz semana.

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    1. Es que los autores rusos son un poco espesos, menos mal que los buñuelos son ligeros...Bss

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  2. Que buenos no conocia esta receta pero me gusta besitos

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    1. Es una receta muy sencilla de elaborar y muy sabrosa. Bss

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  3. Que bien pintan esos buñuelos, ummm.
    Un besito

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  4. ¡¡Vaya, entonces, Guerra y Paz da sueño, ja, ja!! Bueno, y quién dice Guerra y Paz dice otras novelas rusas. Pues yo estoy con Henry James, retrato de una dama y hay veces que lo leo muy entretenida, y en otros capítulos, me da suelo a la segunda página del capítulo. Sí, es verdad, son todas obras maestras, pero eso no quita que con tanto párrafo, al final te duermas, je, je.
    Como no me dormiría, te lo aseguro, es bajo el olor de estos deliciosos buñuelos daneses, te habrán dado la lata para darles la vuelta, pero una vez los pruebas, ya ni te acuerdas de ello. Besitos y ¡¡feliz navidad!!

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    1. Los primeros fueron caos total, me ponía nerviosa al darles la vuelta, pero...respiré hondo y Tachín,tachán...empezaron a salir. Feliz navidad y mejor año nuevo. Bss

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  5. Recetas para días de lluvia... como me gusta ese concepto.

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    1. Pues podríamos hacer otro con recetas para días de sol...

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  6. Esta receta la empiezo a hacer antes de que caigan las primeras gotas.
    Felices fiestas.
    Blanca de JUEGO DE SABORES

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    1. Y harás muy bien. Que disfrutes de tus buñuelos y de las fiestas. Bss

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  7. Me encantan esos buñuelos de nombre impronunciable, yo te llevo un par de ellos Sonsoles.
    Te deseo unas felices NAVIDADES en compañía de tu familia y un feliz año Nuevo 2018
    Un beso enorme
    El toque de Belén

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  8. ¿Asmática novela rusa? Jajaja, nunca lo hubiera descrito así, puede que alguno de los clásicos con sus miles de páginas fueran más bien rompebrazos, pero me ha hecho muchísima gracia. La misma que jugar a pronunciar bien estos buñuelos, hija, que parecen un tornillo de ikea, pero me los zamparía todos!!
    Querida Sonsoles, te deseo la mejor de las Navidades y millones de cosas buenas para el próximo año.
    Un beso grande.

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  9. Sonsoles, con el cuaderno de “recetas para días de lluvia” de Irina, me he acordado de mi tag/etiquetas del blog que, justamente se llama así. De modo que tu Irina y yo tenemos algo en común: esa disposición a creer que los días de lluvia se merecen recetas con nombre propio e identidad bien definida Jajaja :D
    Me encantan tus buñuelos daneses que te han quedado estupendos ;)
    Aprovecho la oportunidad para dejarte mis mejores deseos para estas fiestas, que las disfrutes enormemente, junto a tu familia y afectos, con buena salud, y mis mejores deseos para que el 2018 llegue cargado de muchas dichas.
    ¡Muchas felicidades!

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  10. A mi me pasa como Ana, me gusta el concepto recetas para un día de lluvia, o eso o leer mientras caen las gotas...de todas formas los buñuelos son maravillosos también.
    Qué paséis unas felices fiestas y que se cumplan todos vuestros deseos.
    Besos

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  11. Sonsoles me pasa un poco como a Irina, que la lluvia me inspira a cocinar aunque las siestas estén erradicadas temporalmente de mi vida desde que llegó Lara.

    Estos buñuelos tienen una pinta deliciosa.

    Aprovecho para enviarte mis mejores deseos para 2018 ¡Besos mil!

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  12. sonsoles que gran receta. Que ricos que tienen que quedar. Me encantan estos dulces cremosos!!
    Besos

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