domingo, 13 de enero de 2019

Trigo Tierno Y Trompeta Negra


Rosario lo tenía al lado, estirando la mano, guardándose todo lo demás. En la televisión había un partido de futbol y ella estaba mirándolo con la cabeza y el alma toda en otra parte. Lejos. El mando de la tele lo tenía él. Quién si no? Durante los anuncios cambió el canal y dejó que pasara por los ojos de Rosario una película en la que otra mujer y un hombre se besaban, creyó Rosario, como ellos se besaban en otros tiempos. No llegó a saberlo bien porque los besos desaparecieron y regresó el futbol.  Los de la película se estarían saludando o despidiendo? A punto de irse a la cama o justo antes de abandonarla? No quiso jugar a las adivinanzas. Por la ventana Rosario miró a la luna llena contra el cielo brillante y, lamentó que el frío del invierno no la dejara salir a verla. Se acomodó en el sofá y se durmió tras ver a un hombre, con cuerpo y alma de gacela, meter un gol. Su marido no llegó a ser testigo de semejante proeza, seguía dormido con el mando de la tele en su mano derecha. Despertó media hora después, miró a su marido que cuando estaba dormido tenía un aire apacible, como si su prisa de siempre anduviera a su alrededor, pero sin tocarlo. De verdad era un hombre al que los años le habían hecho más bien que mal. Rosario aceptó para sí que no podía haberse casado sino con él.

TRIGO TIERNO Y TROMPETA NEGRA



Ingredientes (2 personas):

1 taza de trigo tierno.
1 diente de ajo.
150 gr de setas trompeta negra.
2 c.s de aove.
Sal (opcional).
Para decorar: una ramita de romero fresco.

Elaboración:

Lavamos y escurrimos el trigo tierno y lo ponemos a cocer en agua con sal (doble de agua que de trigo) de 18 a 20 minutos. Escurrimos el agua sobrante y reservamos el trigo.
En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y echamos el ajo picado,



damos un par de vueltas y añadimos las trompetas negras (setas) dejamos que se cocinen durante 3 o 4 minutos e incorporamos el trigo tierno y mezclamos con cuidado,  



dejamos unos minutos para que se integren bien los sabores y ya tendremos listo un delicioso y fragante plato con sabor a bosque.



domingo, 16 de diciembre de 2018

Chupito de Mango


Al pasar por su calle le he visto,  ahí estaba el Sr. Pepe, sentado en su vieja mecedora aprovechando los últimos rayos de sol que en esta cálida tarde llegan hasta su balcón. En el salón la música suena y las notas le llegan directamente al corazón del alma. Salpicados de colores, desde el interior de la casa, llegan los milagros del bolero. El Sr. Pepe está escuchando a Leo Marín que canta “Historia de un amor” y las mejillas de su cara la recorren lágrimas que dejan sal en la comisura de sus labios. Suena una nueva canción que habla de unos ojos que no merecen llorar, unos ojos que de tan hermosos, es mejor que lloren por ellos y esta letra le lleva a mirar de lejos el paisaje de todo lo que dejó atrás, allá lejos tras los pliegues de una camisa bien planchada que en su Cuba llaman guayabera, allá se quedó también el cuello floreado de una blusa bordada y la comisura de unos labios que se quedan mirando quietos. El Sr. Pepe dice que el son  es dolor y cuando lo dice tiene razón, porque el son es saudade de melancolía y feliz tristeza. Milagros del son en cada letra de quien sabe cuántos boleros que retratan la geografía del alma que, para el Sr. Pepe, aparecen como racimos de un rosario viviente donde las rimas son instantáneas y fugaces, nombres de las cosas y de los rostros  que parecen cantarle a la soledad que lleva encima desde que cruzó el charco de ida o vuelta de su aventura. Son del corazón  y de todos los tiempos, son del alma que es el milagro de poder soñar en Cuba estando tan lejos de sus nubes y vientos suaves y vivir la ilusión de todos los recuerdos que simple y llanamente caben en un son. Según voy alejándome pienso en esos boleros cantineros cuyo tema central es la melancolía y el desamor  y me vienen sus letras y su son a mi recuerdo habanero.

CHUPITO DE MANGO


Ingredientes:

1 kg de mango maduro (ya sin piel y semilla).
1 diente de ajo hermoso.
Sal (al gusto).
75 gr de almendras peladas y tostadas.
25 gr de vinagre de Jerez.
170 gr de aove.
Para decorar:
Almendras laminadas y tostadas, granada y hojas de escarola.

Elaboración:

Ponemos el mango troceado, las almendras, la sal, el diente de ajo y el vinagre en el vaso de la thermomix y trituramos a velocidad progresiva 5-10 durante 20 segundos. Bajamos la velocidad a 3 y vamos incorporando el aove poquito a poco durante 3 minutos, para que quede bien emulsionado.



Esta receta se la debo a nuestra querida Elisa,ella lo llama salmorejo de mango, yo sólo la he tuneado un poquito y deseo que el tuneo sea de su agrado.



domingo, 9 de diciembre de 2018

Capricho Gallego


Cuando llegó al pueblo Anxo tenía el pelo en desorden y unos ojos de sol al empezar la tarde, tenía el deseo de sumergirse en los hábitos y costumbres de este pueblo, su nuevo pueblo, seguro de que no tendría jamás otro. Conoció a Uxía en la puerta de una casa con el llamador de bronce y un hórreo en la lindera derecha. Se detuvo frente a ella y Uxía le siguió la mirada con la mitad de una sonrisa y sin decir palabra. Lo miró como si fuera fácil descifrarlo. Cuando Anxo miró a Uxía vio el único horizonte que le interesaba ver y la única patria que deseaba tener. Pero no sólo por sus ojos la fascinó Anxo, sino por otras cosas que sólo ella y el aire sabían bien. Se hicieron novios. Uxía empezó a pensar que él era guapo aunque no lo fuera y él tuvo la certeza de que no había en el mundo mejor azúcar que sus labios. Se besaban todo el tiempo que se tenían cerca. Todavía alguna noche, su recuerdo consigue estremecerla. Hasta hace poco, en el cajón de la mesilla de noche, Uxía guardaba un pañuelo que fue suyo. Algunas veces, le urgía buscarlo como a otros un rosario o una reliquia. Debilidades son debilidades y los amores primeros…son los primeros. Uxía está firmemente convencida de que cuantas veces piense y repiense su vida le vendrá la memoria de Anxo y sus quince años como un acertijo y es que la vida es como Mahler. Se demora, se repite, se entristece. Quién sabe. Todo tiene su música y algunas sinfonías quedan inconclusas.

CAPRICHO GALLEGO


Ingredientes:

1 paquete de hojaldre refrigerado.
1 bote de grelos al natural (580 gr)
100 gr de queso Arzua-Ulloa
100 gr de lacón cocido.
1 diente de ajo.
2 c.s de aove
1c.s de harina.
½ vaso de leche.
Un huevo (para barnizar)

Elaboración:

Escurrimos, lavamos y picamos finamente los grelos. Reservamos.
Picamos en cubos pequeños el queso. Reservamos.
Troceamos menudo el lacón. Reservamos.
En una sartén ponemos el aove y echamos el ajo picadito, antes de que empiece a tomar color añadimos la harina, removemos un poco(para que no sepa a crudo)y añadimos los grelos, mezclamos bien y vertemos la leche, removemos y añadimos el lacón y finalmente el queso, dejamos un par de minutos o tres y apagamos el fuego.



Cortamos la masa de hojaldre (de una lámina rectangular salen ocho partes, para cuatro empanadas individuales).


Encendemos el horno a 200º. Calor arriba y abajo, que se vaya calentando.
Sobre la base de la empanada ponemos una cuarta parte de nuestro relleno y cubrimos con la otra parte de la empanada.  


Sellamos bien para que no se nos escape el contenido en el proceso de cocción. Repetimos el mismo proceso con el resto de las
Pincelamos nuestros caprichos con huevo batido.



Colocamos las empanadas sobre papel de hornear en la bandeja y las introducimos en el horno. Bajamos la temperatura a 180º y cocemos por unos 20-25 minutos, hasta que tengan un bonito color dorado.




Están igual de buenos calientes o fríos.