En las pasadas vacaciones me llamó L. para invitarnos a
cenar. Aprovechando que estábamos cerca
su marido y ella querían vernos pues bien a gusto hacía como 2 años que no nos
veíamos. El restaurante al que nos invitaron (no diré cuál por discreción) es
de esos a los que hay que llamar con dos meses de antelación, o tres o cuatro,
ya he perdido la cuenta. Nunca he querido saber con dos meses de antelación
adónde iré a cenar una noche determinada, pero veo que hay gente a la que eso
no le importa. En unos siglos, cuando los sociólogos quieran saber cuán idiotas
eran los humanos en el siglo XXI, sólo tendrán que mirar los ordenadores de los
“restaurantes selectos” (todo queda guardado). L me dijo: “allí me conocen y
siempre hay una mesa”. En la cena “la cagué” pues L. es: “yo, yo, yo”, “mi, mi,
mi”. Cuando ya no pude más le comenté: “Por
lo que cuentas veo que eres muy afortunada (aquí llegó la cagada), y feliz ¿también
eres feliz?”. Empezó a llorar y a hacerle reproches a su marido… Ya no te
cuento más, no quiero que sufras. De esta cena, me quedo con el entrante que
elegí (lo he versionado, no puedo por
menos) y te animo a que lo prepares:
CARPACCIO DE PULPO Y FRESAS CON
PESTO DE ALBAHACA, PIÑONES Y ALMENDRAS
Ingredientes (para 4 personas):
Carpaccio:
1 pata (mejor un poco gruesa) de pulpo ya cocido.
12 fresas (ecológicas, tienen más sabor).
Pesto:
50 grs de hojas de albahaca, lavadas y secas. Retirar los
pedúnculos (amargan).
50 ml. de aove.
30 grs de queso Parmesano (Grana Padana o Parmigiano
Reggiano) rallado al momento.
1 diente de ajo.
10 grs de piñones (1 c.s).
1o grs de almendras.
1 c.c de sal Maldon.
Nota: puedes
sustituir los piñones por nueces.
Elaboración:
Carpaccio:
Introducir en el congelador,
una vez cocido el pulpo, durante una
hora para poder cortarlo muy fino, finísimo.
Y mientras preparamos el pesto.
Pesto:
En un mortero de mármol (según la tradición italiana)
machacamos con una manilla de madera (lo
dice la misma tradición) la albahaca, el ajo y los piñones. Agregamos la sal y el queso rallado y seguimos
machacando con un suave movimiento circular. Añadimos poco a poco el aove, debe
integrarse y no quedar flotando. Debemos
hacer esto lo más rápido posible para evitar la oxidación y que nos quede un
color feo.
Nota: no debemos
usar la batidora ya que tritura las hojas y esto afecta a su sabor.
Cortamos lo más fino que podamos el pulpo y las fresas
también muy finas. Disponemos en un plato alternando pulpo y fresa, fresa y
pulpo y rociamos con un poquito de pesto.
Podemos servir un poquito más de pesto y unas rebanaditas muy finas de pan tostado.
| El pesto que te sobre puede acompañar un plato de pasta. |
