El otro día te hablé de las
sirenas y dejé mi conversación (virtual) cuando te contaba que las tripulaciones de dos barcos lograron
eludirlas. Ahora sigo. El primero fue el barco capitaneado por Ulises, a quien la hechicera Circe había
advertido del poder de las sirenas. Ulises tapó con cera los oídos de su
tripulación, para que no pudieran oír el canto de las sirenas, y mandó que lo
ataran al mástil para poder escucharlas
sin caer en su poder. Ulises y sus hombres pasaron sin problemas, pero otras
tripulaciones perecieron hasta que Jasón y los argonautas llegaron a la zona.
No sabían nada de los terribles poderes de las sirenas, y uno de ellos, Butes,
saltó por la borda y nadó hacia sus garras. El resto de los argonautas le habría
seguido, pero Orfeo, el músico supremo, empuñó su lira y cantó aún más
cautivadoramente que las sirenas. La
tripulación le escuchó a él sin prestar atención a las sirenas, que se
arrojaron al mar irritadas por este segundo fracaso y allí se han quedado
aunque de todos es sabido que han cambiado mucho sus hábitos alimentarios y su
comportamiento (todo para mejor). Es corriente que los pescadores vean sirenas,
especialmente cuando el mar está agitado. Dicen que no hay nada tan
asombrosamente bello como un banco de personas marinas de todas las edades
jugueteando entre las grandes olas del Atlántico, con sus cuerpos plateados
brillando entre las tumultuosas aguas y sus ojos verdes chispeando mientras se
deslizan entre las olas. Contrariamente a la creencia popular, nunca caen en
las redes de los pescadores. Lo que si
puede caer en las redes es lo que traigo hoy para que preparemos (he de confesarte que yo caí en las redes de
su hermoso colorido):
DONCELLAS Y TAMARILLOS
( con su ensalada de trigo tierno)
Ingredientes (2 personas):
1 taza de trigo tierno.
1 pepino pequeño.
Unas ramitas de albahaca fresca.
100 grs de queso feta.
Aove, sal y pimienta al gusto.
Elaboración:
Nota: El
tamarillo lo descubrí en Perú, donde también lo llaman tomate de árbol, es una
fruta jugosa con un sabor ligeramente dulce y una piel un poquito dura (recomendable pelarlos antes de comer).
Elaboración:
Empezamos preparando la ensalada, para ello cocemos el trigo tierno (unos 15 minutos) en abundante agua caliente con sal, cuando esté cocido lo escurrimos y lo ponemos en un bol amplio. Añadimos el queso feta desmenuzado, el pepino cortado en rodajas y la albahaca troceada. Aliñamos nuestra ensalada únicamente con aove y removemos todo bien, bien... que los sabores se mezclen. Reservamos hasta el momento de servir.
Ponemos una sartén antiadherente al fuego y le añadimos un poco de aove.
Salpimentamos nuestras doncellas.
Cuando el aceite esté caliente ponemos nuestras doncellas a cocinar unos 4-5 minutos por cada lado serán suficientes para que queden cocinadas y jugosas.




