Con Fátima comparto recetas de
cocina marroquí, deliciosos tés y maravillosas conversaciones. Me contaba una
tarde que en su región hay un dicho popular que reza así: Decidme cómo ha nacido un hombre y os contaré su futuro. Luego
pasó a narrarme un bonito cuento que intentaré contarte lo más fielmente
posible: “Un vidente había pronosticado al rey Nimrod que sería destronado por un niño
que estaba a punto de nacer. El rey mandó decapitar al vidente por agorero.
Luego convocó a sus visires en la sala del trono y ordenó que se diera muerte a
todos los recién nacidos. Qué se podía hacer? Adna, embarazada de un niño,
Abraham, abandonó su hogar en Urfa sin tener tiempo para recoger sus cosas,
amparada en las sombras de la noche, cruzó las callejuelas con cuidado y se dirigió, atravesando el arco
de los orfebres, por la salida sur, a una de las muchas cuevas que había en las
colinas que circundaban la ciudad. Allí dio a luz. Abraham llegó con los ojos
abiertos, curioso y vigilante. El bebé
no lloró. Adna no tenía leche. El bebé
buscó la mano de Adna, se metió dos de sus dedos en la boca y chupó. Un dedo le
dio leche y el otro miel. La versión de Fátima era más larga y también mucho
más bonita pero esto es lo que yo recuerdo y te cuento. De paso, te dejo la
receta que este cuento me inspiró:
TEJAS CON QUESO,
HIGOS, MANGO Y MIEL
Ingredientes
(para 10/ 12 tejas):
1 tarrina de queso crema (o
mascarpone)
12 higos (6 + 6 para decorar)
½ mango maduro.
3 c.s de miel de flores.
Unas flores de lavanda (frescas o
secas, pero aptas para comer).
2 c.s de almendras picaditas.
2 c.s de almendras laminadas.
1 c.s de crema de almendras
(Almendrina).
Tejas: receta aquí
Elaboración:
En un bol vertemos el queso, la
crema de almendras (Almendrina) y la miel y lo mezclamos todo suavemente.
Añadimos las flores de lavanda.
Pelamos 6 higos y los picamos en
trozos pequeñitos, igual que el mango (reservamos unas láminas para hacer unos
pequeños corazones de decoración con ayuda de un cortador mini).
A la mezcla de queso y miel
añadimos las almendras picaditas, los higos y el mango. Con cariño y cuidado
integramos todos los ingredientes. Guardamos
en la nevera en un bol tapado con papel film hasta el momento de servir (preparar al inicio de
la comida, para servir a los postres y que las tejas no se ablanden en exceso).
En un plato colocamos nuestros
corazoncitos de mango y al lado los 4 higos reservados para la decoración cortados en gajos, tapamos
con papel film y guardamos en el frigorífico hasta el momento de utilizar.
Montaje: En cada teja ponemos un
par de cucharadas de la mezcla de queso, miel, frutas y almendras y decoramos
con unos gajos de higos y unos corazones de mango.
| el boceto y... el resultado |