La cena estaba preparada, la
madre llamó a Manuel para que se sentara a la mesa. Manuel rondaba los ocho años. Era un niño despierto, tan despierto y observador como, a
veces, callado. El pueblo donde vivía la familia de Manuel no era muy grande y,
era normal que los chicos de su edad, e incluso menores, campearan por las
plazas y parques solos, sin peligro alguno. Los domingos solía ir con sus amigos a la
sesión de cine de las cinco, luego daban una vuelta por la plaza y a eso de las siete y media se
recogían. Ya estaban los tres empezando a cenar, el padre le preguntó a Manuel
por la película que había visto y Manuel le contó que era de la selva y de
exploradores, pero lo que realmente le había llamado la atención eran los
monos, su comportamiento. Ver cómo se acomodaban para dormir en los árboles,
los monos más viejos arriba y los más jóvenes abajo. Eso no lo entendía muy
bien. Él creía que los mayores deberían cuidar por si los pequeños caían y se lastimaban o algún animal podía atacarlos mientras dormían. El
padre dijo: Manuel ,según las leyes de la tribu los monos
jóvenes duermen en las ramas más bajas porque son las más expuestas. En la
cima del árbol, protegidos por los cuerpos de los inferiores, duermen los más
sabios y más viejos de la manada, egoístas como dueños del poder. Ellos
guardan el saber del grupo. Saben del tiempo en que cada árbol de la selva
da su fruto, y de su ubicación. Saben de lagos que no se agotan por más
largas que sean las sequías. Conocen los lugares mejores y más seguros para
dormir. Saben cuándo los hombres siembran. Y el momento en que el grano de
maíz es tal delicia que merece la pena arriesgarse a un disparo de escopeta.
Es como debe ser; si un mono joven desaparece, con él no perece nada de
valor o poco. Pero en cambio si uno de los antiguos jefes desaparece, con él
se pierde el conocimiento que la tribu necesita para su supervivencia y
sobrevivir lo es todo para la manada. Lo valioso es la continuidad de la
especie. Y esta ley, hijo, se cumple en todas las tribus que habitan la selva.
Ahora, vamos a cenar antes de que se enfríe:
SALMÓN TAJÍN CON BRÓCOLI, PASTA Y PESTO
Ingredientes
(3 pers):
3 c.c de salsa Tajín (mezcla en
polvo de chile y limón)
250 grs de Brócoli.
150 grs de fettuccine a las espinacas.
1 diente de ajo picadito.
Sal (opcional)
1 c.s de aove para la plancha.
1 c.s de aove para el brócoli.
Pesto de nueces:
50 grs de hojas de albahaca, lavadas y secas. Retirar los
pedúnculos (amargan).
50 ml. de aove.
30 grs de queso Parmesano (Grana Padana o Parmigiano
Reggiano) rallado al momento.
1 diente de ajo.
25 grs de nueces peladas.
½ c.c de sal marina.
Elaboración:
Aliñamos el salmón por ambos lados con nuestra salsa Tajín y
un poquito de sal.
Ponemos a cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal
(el tiempo que indique en el fabricante) Mientras:
Colocamos una sartén al fuego con una cucharada de
aove y echamos el ajo picadito antes de que empiece a tomar color añadimos los
tallos de brócoli (yo lo hago sin cocer, en crudo, pero si no te gusta puedes cocinarlos
al vapor unos minutos en el microondas).
Dejamos que se cocinen unos 5 minutos dándole
vueltas de vez en cuando. Apagamos el fuego y dejamos la sartén al calor
residual.
Ponemos la plancha con un poquito de aceite (la justa, ya
que el salmón es bastante graso) y doramos el salmón por ambas caras.
Escurrimos la pasta.
Colocamos en el centro del plato el salmón, alrededor la
pasta, encima el brócoli y regamos la pasta y el brócoli con el pesto de
nueces.
Nota: Al salmón
podemos ponerle unas gotas de limón al sacarlo de la plancha, le va muy bien.
Pesto:
En un mortero de mármol (según la tradición italiana)
machacamos con una manilla de madera (lo
dice la misma tradición) la albahaca, el ajo y las nueces. Agregamos la sal y el queso rallado y
seguimos
machacando con un suave movimiento circular.Añadimos poco a poco el aove, debe integrarse y no quedar flotando. Debemos hacer esto lo más rápido posible para evitar la oxidación y que nos quede un color feo.
Nota: no debemos
usar la batidora ya que tritura las hojas y esto afecta a su sabor.
