lunes, 8 de enero de 2018

Oreshky y Paté de Setas

Pedro reflexionó sobre la gran diferencia entre su búsqueda de amistades en el colegio y la que estaba llevando a cabo en esta etapa de su vida. En la escuela Pedro buscaba niños que quisieran ser sus amigos no porque deseara tener amistades – eso le importaba un bledo, pues a todos sus compañeros de clase los encontraba  plastas y mocosos -, sino porque lo pasaba muy mal cuando llegaban los domingos y días de fiesta y sus padres le preguntaban con qué amigos había quedado para salir y él tenía que decir que con nadie y veía la cara de preocupación de su pobre madre. Lo pasaba tan mal cuando ellos le hacían aquella pregunta, lo pasaba tan horriblemente mal por ellos que eran las únicas personas del mundo que le importaban, que llegó a inventarse unos amigos, lo que durante un tiempo le  obligó en los días de fiesta a salir de casa –si por él hubiera sido nunca se habría movido de ella – y entrar en cines o deambular absurdamente por la ciudad a la espera de que llegara la bendita hora de poder regresar a su bendita casa. Ahora era diferente, ahora no quería estar solo y obligado todo el rato a mirar cara a cara a la nada. Por eso lo buscaba a él. Por eso la buscaba a ella.

ORESHKI CON PATÉ DE SETAS


Oreshki
Ingredientes (para unos 25):

100 grs de mantequilla a temperatura ambiente.
200 grs de harina.
1 huevo.
1 c.c de levadura (tipo Royal).
Pizca de sal
½ c.c de cúrcuma.
½ c.c de café soluble (mejor descafeinado).

Elaboración:

En un bol amplio ponemos el azúcar, la harina, la levadura, la sal,  la cúrcuma y el café soluble todo tamizado y echamos la mantequilla a trocitos. Mezclamos con las manos bien, primero como si fuera arena y luego ya empezamos a amasar un poquito. Añadimos el huevo, mezclamos bien. Envolvemos la masa en papel film y la dejamos reposar 20 minutos en el frigorífico.


Hacemos bolitas del tamaño de una avellana (grandecita) mejor si las hacemos todas, puesto que se tardan muy poquito en cocer y así no tendremos que andar apagando y encendiendo nuestra maquinita.

Ponemos una bolita en cada hueco de la plancha, bajamos la placa y en cuestión de dos minutos…ya están nuestras “nueces”. Nos ayudaremos de unas pinzas de cocina para retirarlas y evitar quemarnos.
 Probablemente nos salga un poco de reborde, así que  tendremos que ayudarnos de un rallador pequeño para dejarlas  lo más parecidas posible a unas auténticas nueces.


Relleno:

Paté de setas.

Ingredientes:

250 gr. de setas (en mi caso de cardo).
100 gr. de cebolla.
1 diente de ajo.
1 c.c de tomillo y romero picados.
1 c.s de aove.
Sal (opcional).











Elaboración:
Introducimos las setas, cebolla, el ajo y las hiervas  con la c.s de aove en un bol apto para el microondas, removemos, tapamos con papel film (le practicamos unos pequeños cortes, para que “respire”) y cocemos durante 5 minutos a máxima potencia en el microondas.  Trituramos todo bien y ya tenemos nuestro paté listo para ser degustado.



Rellenamos los Orehki con el paté y colocamos para servir.


Podemos hacer los Oreshki con unos días de  antelación y guardar en un bote hermético hasta el día que vayamos a rellenarlos.



Generalmente estas pequeñas nueces suelen servirse en versión dulce, puedes ver mi dulce versión aquí.

8 comentarios:

  1. No conocia esta receta y me ha gustado y ese pate tiene que estar rico y se prepara en nada eso me gusta besos

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  2. Hola Sonsoles!!! De nuevo aquí, fiel a mi cita contigo, siempre es un placer. Mia, qué penita me a dado ese niño, pobrecillo deambulando por esas calles , fingiendo tener amigos. Ainsss, qué vueltas da la vida.
    No conocía esta receta, el paté sí pero las nueces me parece un invento fantástico, para sorprender gratamente a muchos. Me gustan los agridulces , así que rellenas de paté tiene que ser una contraste delcioso. Mil besos y feli año preciosa!

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  3. Es un poco penosa la historia de Pedro, un niño no debería verse privado de tener amigos, aunque e ña realidad solo vivió en sus propias carnes lo que muchos adultos sufren por diferentes avatares de la vida, la soledad.
    Curiosa maquinita, jamás había visto nada igual, ni siquiera cocnocia estas “nueces” de Pasta , el paté me parece una delicia, las setas me fascinan.
    Besos, feliz año ❤️

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  4. Madre mía!! me has dejado anonadada, nunca había visto nada así, me ha encantado esta receta...Bess

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  5. Pedro me ha dado mucha pena. Es un niño viviendo situaciones de adulto, pero al igual que nadie debería verse abocado a la soledad si busca compañía nadie debería verse obligado a buscar amigos para no desentonar. Me encanta leer lo que escribes, eres capaz de meterme en la vida de todos aquellos personajes que desfilan por tu cocina cada semana y me encanta.

    Igual que me encantan las "nueces" de hoy y ese relleno tan apetecible. La maquinita es la mar de curiosa. Lástima que el espacio en las casas sea limitado y no podamos tener todo lo que vemos.

    ¡Besos mil!

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  6. ¡¡Hola Sonsoles!! Una pena que tengamos que vernos en la situación de Pedro, aunque, con las tecnologías y tantos "amigos" virtuales, es cierto que se está perdiendo un poco lo de tener amigos de verdad y ya hay muchos niños en esa situación, sobre todo en las ciudades grandes, donde mantener las relaciones siempre son más difíciles que en los lugares pequeños.
    Recuerdo como si fueran ayer tus nueces dulces, me llamó muchísimo la atención su forma, y esa maquinita para hacerlas. Hoy nos traes una versión salada y otra vez me tienes embobada, tanto por la receta como esos perfectos oreshky que tanto me alucinan. Besitos.

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  7. La soledad, a veces voluntaria, a veces impuesta, siempre es triste. Como seres sociales que somos necesitamos de los demás y cuánto antes nos demos cuenta de ello, antes le pondremos remedio.
    Tu receta para mi es de lo más original, yo no la conocía, ni en dulce, ni en salado y me gustaría probarla porque se que me va a gustar.
    Un beso.

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  8. Hay personas muy introvertidas a las que les cuesta mucho trabajo compartir sentimientos con los demás, prefieren recluirse en su mundo y no se dan cuenta que se quiera o no, todo ser humano tiene que vivir en sociedad, si al final se da cuenta que busca a ella... Todo irá bien.
    Y en cuanto a la receta, me parece de lo más original y apetitosa.
    Cariños y buen fin de semana.
    kasioles

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