domingo, 25 de febrero de 2018

Ensalada de Aguacate (con frutos secos)


El ventilador de la oficina donde trabajaba Leonor sólo servía para remover la tristeza. Su compañera Aurora se quedó sin novio a los treinta y cinco  y tuvo que acostumbrarse a vestir santos. Leonor no vestía  santos, pero ordenaba fichas, afilaba lápices, tomaba recados, insistía todos los días con el desinfectante del baño… Aurora era morena y Leonor pelirroja, hacendosa y olvidada. Eso creí ella. Cuando Eduardo le propuso ir aquella tarde al cine, Leonor se agitó como si fuera agua puesta a hervir, imaginó, pensó, pero todas las ideas se le escaparon y sólo consiguió responder : “puede estar bien”. Después hubo más tardes de cine, de paseo, de horas de invierno en el calor del café Magistral y noches de morder la conversación y el pan con cuidado, porque en sus vidas había hambre de muchas cosas, de alimentos, de amor, de sexo, de sabiduría, de información. En Mayo fue el cumpleaños de Leonor y Eduardo le compró un regalo. Te gusta? Insistió cuando Leonor desarmó el paquete  con dedos expertos, los ojos risueños, el perfil recortado contra la noche. Un bonito vestido blanco envuelto en papel de seda azul apareció al levantar la tapa de la caja. Al principio estaba decepcionada con el vestido, lo encontró más simple de lo que había imaginado. Al final concluyó que sí le gustaba. Quizás el vestido sólo requería estar en el entorno adecuado. Quizá, ahí radicaba la genialidad del vestido, en apariencia tan simple, se llenaba de vida con el aire cargado y ligero de las tardes castellanas y parecía hecho con elementos indispensables de la vida como las nubes, las hojas, la primavera.

ENSALADA DE AGUACATE


Ingredientes (para 2):

 2 aguacates

Relleno:

*A tu gusto.
*El mío:
30 grs.  de salmón marinado (mejor si es casero)
4 fresas grandes.
1 tallo de apio (del centro) muy picadito.
La pulpa que retiramos de los aguacates.
4 rodajas de puerro fresco (de la parte blanca).
2 c.s de zumo de naranja.
1 c.s de zumo de lima.
2 c.s de aove.
¼ c.c de eneldo seco.
Brotes de alfalfa y lombarda.





Cobertura:

100 grs de mezcla de frutos secos especiados picantes (cacahuete, almendras, semillas de calabaza).

Elaboración:

Partimos los aguacates,  les retiramos la semilla, los pelamos e inmediatamente los rociamos con zumo de lima o limón (para evitar que ennegrezcan) y le ponemos sal y pimienta.



Con ayuda de una cuchara retiramos parte de la pulpa para hacer “más hueco” para la ensalada. Reservamos la pulpa.
En un bol picamos muy pequeñito el salmón marinado, las fresas, el tallo de apio (hojitas incluidas), el aguacate reservado y el puerro. Mezclamos todo bien y le añadimos el eneldo, el zumo de naranja, el zumo de lima y el aove.


Removemos bien la mezcla y dejamos en el frigo hasta la hora de utilizar.

Cobertura:
Picamos los frutos secos en un mortero o con ayuda de la thermomix, mejor si quedan un poco gruesos. Ponemos la picada en un plato.
En el plato que vayamos a servir colocamos unos brotes tiernos a modo de nido.
Rellenamos las dos mitades de un aguacate con la mezcla que teníamos en el frigo, procurando que esté bien escurrida.


Cerramos las dos mitades del aguacate y lo pasamos, con cuidado, por el plato de la picada, apretando un poco para que los frutos secos se adhieran a la parte externa del aguacate.


Colocamos el aguacate relleno y “rebozado” sobre los brotes tiernos.


Salmón marinado:
Una cola de salmón limpia (un Kg aprox) de todas las espinas pero con la piel, en un solo trozo y en dos partes.
75 grs de sal gorda.
75 grs de azúcar.
2 c.s de eneldo.
Elaboración:
En un bol mezclamos el azúcar, la sal y el eneldo.
Ponemos 3 capas de papel film sobre la encimera, que sean bastante largas las capa (con ellas envolveremos el salmón). Encima del film colocamos media cola de salmón con la piel tocando el film. Sobre la carne del salmón echamos  parte de la mezcla de azúcar, sal y eneldo, procurando que quede todo bien cubierto. Hacemos lo mismo con la otra mitad del salmón y la colocamos sobre esta con la piel hacia fuera. Envolvemos bien con el papel film y lo ponemos en una fuente con peso encima (un par de cajas de leche o tres, por ejemplo) dejamos en el frigorífico un mínimo de 24 a 48 horas antes de utilizarlo.




lunes, 19 de febrero de 2018

Esferas de Natillas


Aquella tarde lluviosa, mientras en la habitación de al lado su padre ensayaba con la nieta los pasos que acompañarían con precisión la Marcha Nupcial d Mendelssohn, Julieta se sintió empujada hasta el sofá con el álbum de las fotos de su ya lejana boda en las manos. Abrió el álbum y a la vez abrió los recuerdos de aquellos  días de ajetreo y preparativos. Recordaba como su padre, apuesto y señorial le había tendido la mano. Ella titubeó, se miró una última vez en el espejo y fue hacia él, cogidos del brazo dieron un paso y tropezaron. Te llevo yo. Recordó que había dicho su padre. Reanudaron la marcha, pero seguían sin acompasar el ritmo, como si su padre hubiera ensayado para este momento durante toda su vida y la vida hubiera decidido no colaborar. Una sonrisa se dibujó en su cara y la lluvia llegó hasta sus ojos en pequeñas gotas saladas. Todo aquello quedaba ya lejos y Julieta tiraba de un invisible hilo para acercarlo al presente y que formara parte de la ilusión y los quehaceres nerviosos de los preparativos de la boda de su hija.

ESFERAS  DE NATILLAS



Ingredientes:
Baño:
1 L de agua (mejor si es desmineralizada).
5 gr de alginato de sodio (Algin).
Relleno:
250 grs de natillas.
6 grs de lactato de calcio.
0,8 grs de Xantana.
Elaboración:
Empezamos preparando el baño, para ello en un bol hondo ponemos el agua y el alginato y con ayuda de la batidora de mano, mezclamos muy, muy bien.  Dejamos reposar esta mezcla en el frigo un mínimo de 2 horas (para que se vaya el aire introducido a la mezcla mientras batíamos y así no se formen burbujas en la envoltura de las natillas).
Mis Natillas
Ingredientes:
½ l de leche semidesnatada.
3 yemas.
3 c.s de azúcar.
10 grs de Maizena.
1 anís estrellado.
Piel lavada y sin la parte blanca de  ½ limón.
Elaboración:
Ponemos a calentar la leche (reservamos una poquita) con el azúcar, la piel de limón y el anís estrellado.
Batimos las yemas y le incorporamos la maicena y la leche reservada. Mezclamos todo muy bien, para que no nos quede grumo alguno, si es necesario lo colamos.
Separamos del fuego la leche caliente y le retiramos el anís estrellado y la cáscara de limón. Vertemos la mezcla de las yemas y volvemos a acercar al fuego, sin parar de remover hasta que espese.



Una vez que tenemos preparadas y frías nuestras natillas pesamos  los 250 grs y en ellos diluimos el lactato de calcio y mezclamos con la xantana  con ayuda de la batidora de mano.
Dejamos reposar la mezcla de natillas un par de horas.
Sacamos el bol con el baño de algín de la nevera y al lado ponemos otro recipiente con agua fría limpia (mejor si es mineral).



Con una cuchara semiesférica vamos vertiendo cuidadosamente en el baño de algín, procurando que las esferas queden cubiertas totalmente por el baño.  Dejamos en el baño unos 2 minutos y con ayuda de una cuchara perforada vamos pasando las esferas al agua mineral, lavamos suavemente y con otra cuchara perforada sacamos escurriendo bien y pasamos al recipiente donde las vayamos a presentar.
Es importante utilizar dos cucharas diferentes para no pasar los líquidos de un recipiente a otro.
Se pueden guardar en agua (o almíbar) en un recipiente cerrado en la nevera.


Para la presentación he puesto encima de las esferas un poquito de azúcar de caña (se disuelve rápido al tener una textura húmeda las esferas) y en otras polvo de galleta maría.



Para hacer estas esferas he contado con la inestimable ayuda de mi sobrina de 10 años, nos hemos divertido y disfrutado  muchísimo haciendo nuestras  dulces esferas.

domingo, 11 de febrero de 2018

Ajiaco Colombiano

Al abuelo le gustaba que su nieta le leyera algunos fragmentos de los pocos libros que tenían en casa. Era muy culto su abuelo y había leído bastante hasta que aquella enfermedad extraña en los ojos lo fue dejando ciego. Ella se preguntaba si hubiera resistido vivir así, en ese horror oscuro toda su vida. No, si le incomodaba hasta la oscuridad del cine cuando iba con las amigas y llegaban con la película empezada. Qué miedo esa negrura absoluta, ese tener que andar a pasitos cautelosos, con el temor a estrellarse de pronto con una pared o caerse a un abismo. Pero a todo se acostumbra uno, sobre todo los ciegos que aún recuerdan los colores, los objetos, las formas. Además, lo cierto era que los ciegos desarrollaban mejor los otros sentidos, el oído, el tacto, el olfato. Y debía ser así, pensaba ella, porque su abuelo sacaba a las personas por el ruido de los pasos. Y sus manos, recordó: como dos arañas atentas, descubriendo las formas rutinarias como por primera vez siempre; cuando tocaba los vasos, la empuñadura del bastón, la manta con la que se envolvía las tardes de frío, cuando la humedad calaba sus huesos cansados. Aun escuchando mejor, oliendo mejor, ella no cambiaría la vista por nada del mundo. Cómo sería? Recordaba que su primo una vez le había preguntado, tan torpe como siempre: “Abuelo, cómo es estar ciego?, y antes de que ella pudiera decir nada, el abuelo sonrió y le dijo mete la mano en tu bolsillo y rebusca lo que tengas allí: así es estar ciego.

AJIACO COLOMBIANO


Ingredientes:

½ Pechuga de pollo.
1 l. de caldo de pollo (o agua).
1 mazorca tierna (cortada en rodajas)
2 patatas amarillas.
2 patatas criollas (o patatas de cachelos).
Unas hojas de cilantro.
Unas hojas de guasca secas.
1 diente de ajo.
1 cebolla tierna (no muy grande).
2 c.s de alcaparras.
2 c.s de crema de leche.
Sal (optativo) y pimienta.

Elaboración:

En una olla ponemos el pollo, el caldo, el cilantro, el ajo, la cebolla y sal y cocemos de 35 a 40 minutos.

Retiramos el pollo y reservamos.
En el mismos caldo colocamos el maíz y seguimos cociendo unos 30 minutos a fuego bajo.  Pasado este tiempo retiramos la cebolla  y añadimos los dos tipos de patatas cortadas en rodajas como de 2 cm. Y cocinamos a fuego lento de 15 a 20 minutos. Salpimentamos al gusto.


Con ayuda de dos tenedores deshebramos la carne de pollo y la ponemos de nuevo en la olla. Servimos caliente con alcaparras, crema de leche y si tenemos, unos cubos de aguacate.

*La guasca la podemos encontrar en tiendas de productos sudamericanos, al igual que las papas amarillas y las criollas.


domingo, 4 de febrero de 2018

Tartar de Dorada

Bajaron hasta el bar para escuchar a un chico que cantaba canciones de Aute y Silvio Rodríguez acompañándose con una guitarra y la gente en silencio, atenta, casi sin respirar, y cuando el chico terminó, todos aplaudieron a rabiar, pedían otra, otra, otra. Canta precioso, ¿verdad?, dijo Rosa acercándose un poco a Silvia, y pudo atrapar su olor a miel, a burbujas, no supo bien, algo se le aflojó por dentro muy despacito. Quería estar con ella a solas pero era imposible, las amigas revoloteaban alrededor, eran seis y parecían mil. Rosa le quitó el cigarrillo de los labios y le dio una chupada que marcó de rouge el filtro. Después no se dijeron nada. Caminaron hacia la casa de Rosa ensimismadas, serenamente contentas, porque algo había quedado flotando ahí, en el centro mismo de todas las palabras que no pronunciaron y ya en la puerta de la casa de Rosa se sonrieron como viejas conocidas, no porque hubieran dicho algo gracioso sino porque la risa que apaga los silencios entre dos mujeres siempre es cómplice, como cómplice se vuelve el simple pasear por el parque donde nos cruzamos con gente que nos saluda. Cómplice cruzar la calle juntas, cómplice su única silueta alejándose contra las paredes cuando alcanzan la otra acera, cómplice instalarse en una mesa cualquiera de “El Milagrito” y cómplice la sonrisa de una atrapada en la sonrisa de la otra. Silvia  abrazó a Rosa y en su abrazo encontró a todos. A su madre, a su padre, a su hermano, a todos los que había amado y a los que estaba por amar.

TARTAR DE DORADA


Ingredientes:

1 dorada limpia de piel y espinas cortada en cubos pequeñitos.
1 lima (el zumo)
5 pepinillos.
1 c.s de alcaparras.
½ cebolleta fresca.
2 c.s de mayonesa.
1 c.s de mostaza.
1 c.s de vodka (opcional).
Sal y pimienta (al gusto).
Para decorar: huevas de salmón, hojas de cilantro.


Elaboración:

En un bol ponemos a macerar la dorada troceada y salpimentada en el zumo de lima, tapamos con papel film y llevamos al frigorífico, como mínimo dos horas.
Picamos muy, muy pequeños los pepinillos, las alcaparra y la cebolleta fresca (mejor con un picador de verduras). Reservamos.



En un bol pequeño mezclamos la mayonesa con la mostaza y el vodka, a esto le añadimos la picada anterior.

Sacamos la dorada del jugo de lima y la incorporamos a la mezcla de mayonesa, removemos  y mezclamos bien y ponemos en el plato o recipiente de servicio, adornamos con huevas de salmón y unas hojitas de cilantro.