domingo, 15 de octubre de 2017

Buñuelos de Bacalao, Pasas y Miel

Jonás tenía el claro convencimiento de que hasta que no se asomaba a la ventana del hotel donde se alojaba no se sentía realmente en la ciudad a la que había llegado. Y la de este hotel daba a una animada calle, se veía el Atlántico entre las casas, sintió la brisa salada y llenó los pulmones de una alegría azul, contagiosa y enigmática. Ver gaviotas y barcos supone un acontecimiento para un hombre de tierra adentro, como era su caso. El mar, ni feo ni católico pero muy sentimental, la sal más dulce de la creación, se decía Jonás. Tuvo la sensación de lejanía, de estar perdido en medio del océano, lejos ya de todo. Procedente de la calle, se oía el vago rumor de una melancólica música de acordeón. Jonás observó que predominaba el azul en todo lo que su vista abarcaba desde aquella ventana. Azul, lejanía, acordeón callejero. Le invadió de pronto una extraña sensación de difusa felicidad desesperada. Encendió el televisor y entró directamente en una película de los años cincuenta:
“Él: A cuántos hombres has olvidado?
Ella: A tantos como tú mujeres.
Él: ¡No te vayas!
Ella: No me he movido.
Él: Dime algo bonito.
Ella: Qué quieres que te diga?
Él: Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años.
Ella: Te he esperado todos estos años.
Él: Dime que habrías muerto si yo no hubiera vuelto.
Ella: Habría muerto si tú no hubieras vuelto.
Él: Dime que me quieres todavía, como yo te quiero.
Ella: Te quiero todavía, como tú me quieres.
Él: Gracias. Muchas gracias”                             Johnny Guitar. Nicolas Ray (1954)
Jonás volvió a mirar por la ventana y sólo vio el perfecto azul de azules del Atlántico. Se puso a silbar una habanera.

BUÑUELOS DE BACALAO PASAS Y MIEL


Ingredientes:

100 gr. de harina
5 gr. de levadura en polvo.
100 ml de leche.
1 huevo pequeño.
25 gr. de mantequilla derretida.
Sal (opcional).
1 c.s de  aove.
1 cs de cebolla muy picada.
150 gr. de bacalao (desalado y desmigado)
2 c.s de pasas (remojadas)
1 cs de cilantro fresco picado.
Miel (cantidad suficiente).
Aceite para freir.


Elaboración:

En un bol mezclamos la harina, la levadura, la leche, el huevo, la mantequilla derretida y una pizca de sal. Lo mezclamos todo bien y dejamos tapado a temperatura ambiente, mientras preparamos el resto de la receta.
En una sartén pochamos, a fuego bajo, la cebolla y cuando esté blanda le añadimos el bacalao desmigado y lo salteamos brevemente, le añadimos las pasas, le damos un par de vueltas y lo incorporamos a la masa de los buñuelos junto con el cilantro picado.


Mezclamos todo bien.
Ponemos aceite a calentar y cuando esté bien caliente añadimos pequeñas porciones de nuestra masa, dejamos un minuto por cada lado y sacamos de la sartén, colocando los buñuelos sobre papel absorbente.


A la hora de poner en el plato de servicio le echamos un hilo de miel por encima.



Para este plato he utilizado la miel que me envió mi querida Isabel Rescalvo, así que bien podríamos titular esta receta, como si de una hermosa canción se tratara :“Buñuelos para Isabel”.


domingo, 8 de octubre de 2017

Flan de Guisantes

Se colocó el delantal y empezó a fregar la loza con la misma fruición con que algunos  creyentes practican la penitencia: con la conciencia de que lo hacen por castigarse. Por  mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa…, y siguió fregando. De este día no pasaría, se lo diría sí o sí. Por  la tarde ella estaba pelando guisantes en la cocina bañada por la luz del atardecer. Miraba absorta cómo iban cayendo en la descascarillada fuente de porcelana. Juan, a su lado, fumaba un cigarro lentamente, en silencio. Ella comenzó a hablar: “Ahora te diría lo mucho que me gustaría que te fueras de mi lado, que te marcharas de esta casa para siempre y, me dejaras sola. Eso te diría. Déjame sola, quiero saber quién soy”. –He oído bien? “Claro que has oído bien, quiero que te marches de esta casa, que me dejes en paz.  Tu siempre pensaste que en el amor no amar mucho era un medio seguro para ser amado. Y te equivocaste, Juan. Aunque tarde, me he dado cuenta. Quiero que te vayas de mi vida”. Él la miró queriendo creer que aquello era una pesadilla. Ella, callada miró hacia la luz más lejana del crepúsculo donde tal vez veía reflejado el ocaso de su matrimonio. – Dime que todo esto que dices es porque te aburre pelar guisantes. “Cómo tengo que decírtelo?”. Con palabras que se notaban muy meditadas ella le dijo:“ Mírame, si puedes. He estado demasiado atada a todas tus decisiones, carezco de personalidad, soy un triste florero. Estarás contento. No sé quién soy, y, sobre todo no sé la clase de mujer que habría podido ser de no haber estado toda la vida a tu servicio. He decidido averiguar quién soy realmente o, como poco, quién pude ser  y no he sido. Lo necesito”

FLAN DE GUISANTES



Ingredientes (6 flanes)

250 grs de guisantes desgranados (pueden ser congelados)
2 huevos.
250 ml de leche evaporada.
2 c.s de queso rallado ( mezcla de 4 quesos).
1 puerro (la parte blanca picada).
Unas hojas de albahaca.
Pizca de sal y pimienta blanca.
2 c.s de aove.


Elaboración:
Ponemos el aceite a calentar a fuego bajo y añadimos el puerro picado, removemos y cuando el puerro empieza a estar blandito añadimos los guisantes. 



Dejamos que se cocinen durante 2 ó 3 minutos, removiendo de vez en cuando. Agregamos la albahaca picada y sazonamos con sal y pimienta blanca. Un par de minutos más y echamos la leche evaporada. 

Dejamos que todo cueza a fuego bajo unos 8 minutos.  Pasamos esto a un bol hondo o al vaso de la thermomix y añadimos el queso rallado y los dos huevos. Trituramos la mezcla y la repartimos en nuestros moldes. 


Los metemos al microondas de 3 en 3 y los cocemos al 90% de potencia durante 3 minutos.


Otra opción es hacerlos en el horno convencional, para hacerlo así, untaríamos los moldes con mantequilla, verteríamos la mezcla y coceríamos en el horno precalentado a 200º durante 12 minutos.