sábado, 5 de enero de 2013

Pastel de tres leches relleno de melocotón y con carambolas


“Esta noche son los Reyes,
segunda fiesta del año.
¡Cuántas damas se engalanan
a  pedir el aguinaldo!
nosotros se lo pedimos
y ante esta puerta llegamos,
que nos lo tiene que dar
si los Reyes les cantamos…”
Esta es la letra de un villancico castellano que escuchaba de pequeña y que luego más tarde oí de la voz de Joaquín Díaz. Aguinaldo no vamos a pedir... o sí?, pero lo que sí vamos a hacer es engalanar nuestra mesa con un bonito pastel(nosotros le ponemos el pastel y los Reyes que nos dejen el roscón para el desayuno), realizado con una receta de la que reclaman su autoría mexicanos y nicaragüenses. A estas alturas no vamos a entrar en discusiones, para el que la quiera la perra chica (que diría mi madre), pero si es de justicia el reconocer que es un postre muy popular en Nicaragua, México, Cuba,  Chile, Ecuador,  Perú, Puerto Rico y Guatemala. La receta que yo te propongo, me contaron (desde Chile, con amor) que se  solía elaborar en las bodas, yo sólo le he aportado un poquito de fruta y he sustituido el merengue que la cubre (que no es santo de mi devoción) por nata montada. Y este es el resultado:

PASTEL DE TRES LECHES RELLENO DE MELOCOTÓN Y CON CARAMBOLAS




Ingredientes (para  6 raciones, molde de 18 cm):

Base de bizcocho ya preparada y cortada en 3.
1 botellita  de leche evaporada (170 gr).
170 grs de leche condensada.
170 grs de nata (35% m.g)
2 latas (de 200 grs) de melocotón en almíbar.
2 carambolas maduras.
250 ml de nata (35 % m.g) para montar.
3 c.s de azúcar.



Elaboración:

Ponemos los 250 ml de nata junto con el azúcar y lo dejamos en el frigorífico hasta el momento de montar.
Cortamos las bases de bizcocho del tamaño exacto del molde.
Mezclamos la leche evaporada, leche condensada y la nata.
Escurrimos el almíbar de  los melocotones y picamos estos muy pequeñitos.
Ponemos una base del bizcocho y la cubrimos con la mitad del melocotón picado, tapamos con otra base, colocamos la otra mitad del melocotón y tapamos con la base que nos quedaba. Con ayuda de una cuchara, vamos mojando nuestro pastel (para que penetre bien podemos picar un poquito con un palito de los de las brochetas), nos sobrará un poco de la mezcla.
Metemos en el frigorífico, montamos la nata y cortamos en rodajas finas las carambolas.
Con cuidado, desmoldamos  cubrimos todo el pastel  con la nata y decoramos.

Nota: 
 Si te gusta el bizcocho más seco, no lo emborraches en exceso, para ello puedes hacerlo colocando el pastel sobre una rejilla y que el líquido sobrante se vaya. A mi es que me gusta que quede blandito. Puedes rellenarlo de otras frutas.


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