martes, 4 de junio de 2013

Rebojo Zamorano


En Castilla, en las casas de los pueblos solía haber dos cocinas. Una era  el espacio que  entendemos cualquiera por ese nombre; es decir, el lugar donde se cocina, se come, se friega, se almacena la loza de diario y se pasa mucho tiempo. Luego estaba  la “cocina de horno”, que era donde se cocía el pan (y  otras viandas menos humildes, como tostón, cordero o cabrito)y solía contar con un horno para tal uso,  una lumbre baja (en Galicia se dice lareira) en la cual, del tiro de la chimenea siempre colgaba  sobre las brasa un pote negro  con agua caliente  ( al menos, en casa de mi abuelo) y en esta cocina se solía curar la matanza colgada de los varales.  Estas cocinas sí que eran una capilla y no la Sixtina. En la Sixtina se representa  cómo Dios le da la vida a Adán en la de mi abuelo y muchísimos abuelos más,  era donde realmente se materializaba "el hecho de  tomar la vida". Bueno, que me pierdo…, mi hermana tiene una cocina de estas pero “a lo actual” con su lumbre baja (Chimenea) y su horno de Pereruela para  cocer pan o… lo que se tercie. Aprovechando que estoy con ella, hemos rescatado una receta de las de todas las vidas y alguna más. De  esas  que es muy, pero que muy difícil que salgan mal y ahora te la ofrecemos con la absoluta certeza de que si pruebas a realizar te va a salir bien sí o... sí:

REBOJO ZAMORANO


Lo primero es tener el molde de los rebojos, si no… será  un rebojo, pero no zamorano. El molde es  de hojalata acanalado y ovalado, con varios tamaños. 

Ingredientes (6 rebojos aproximadamente):


6 huevos (unos 350 grs.).
350 grs de harina.
350 grs de azúcar.
1 c.c de bicarbonato.
Grasa (mantequilla, aceite, manteca) para engrasar el molde.



Elaboración:

Mezclamos la harina y el bicarbonato (sustituible por levadura) y reservamos.
Batimos muy bien los huevos enteros con el azúcar hasta que blanqueen, vamos añadiendo la mezcla de harina y bicarbonato (o levadura) tamizando. Integramos todo muy bien.
Untamos nuestros moldes (6 medianos) con la grasa y espolvoreamos un poco con harina, eliminando el exceso. Rellenamos con la preparación y cocemos en el horno, ya precalentado, a 180º  durante 20 minutos. Dejar enfriar antes de desmoldar. Y si puedes resistir, están mejor al día siguiente.

Nota: Mi madre nos ha dicho que la auténtica receta es: se pesan los huevos y el mismo peso de los huevos se añade de harina y azúcar, con un poquito de bicarbonato “pa que suba”.



Este rebojo está a camino entre una magdalena y un bizcocho de yogur, pero con la “austeridad y limpieza” de sus ingredientes, no lleva aromatizantes, ni ralladuras… es el huevo, el azúcar y la harina… Un fiel reflejo de Zamora y sus gentes.

24 comentarios:

  1. Yo tengo una cocinita de esas en el pueblo,de chimenea baja y el perol negro colgado...pero me falta ese horno que tiene tu hermana ,que envidiaaa!!!
    La receta es parecida a la de un bizcocho q hacía mi abuela sin ná de ná y estaba buenísimo,claro que los huevos sabían a algo entonces ;D

    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón Inma, Güevos como los de antes... ya ni quedan, aunque en algunas tiendas te los venden de aldea aunque a precios que parece estás comprando diamantes. El Horno si algún día tienes donde ponerlo no te olvides de ir a buscarlo a Pereruela en Zamora... Son mágicos...Bss.

      Eliminar
  2. Qué ricos, estos rebojos, y es que no hay nada cvomo la sencillez en la cocina. (...y qué de recuerdos, esa descripción tuya de la cocina del abuelo...)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ricos no... riquísimos. Comparto tu opinión de que en cocina muchas veces... lo menos es más.

      Eliminar
  3. Que receta mas interesante, tradicional. No los he probado nunca pero con la sencillez de sus ingredientes y lo fáciles que parecen quizá me aníme , aunque no tengo los moldes, los buscaré. Bs.
    Julia y sus recetas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Julia, yo las llamo recetas de la nostalgia, de las que siempre han estado en las cocinas de abuelas y madres y ahora nos toca a nosotros contarlas. Animate, aunque no tengas los moldes... otros servirán...Bs.

      Eliminar
  4. Que cantidad de información y trabajo bien hecho haces,
    Sonsoles, te admiro por lo que luchas para conservar estas recetas
    y no se pierdan , y asi ver como con cuatro ingredientes y unas
    cocinillas sacaban adelante toda la casa...cucha, que eso de pesar los
    huevos, ya me lo.se yo..jajja..lo acabo de escribir

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Macu tienes razón, eran cuatro ingredientes y encima uno dulce y qué rico que estaba. Yo creía que lo de pesar los "güevos" sólo lo hacía mi madre... mi abuela tenía otra medida: cascaba el huevo y lo utilizaba como cucharilla medidora de la harina... era para las rosquillas... Todo precisión...

      Eliminar
  5. que ricos !! me los imagino mojados en leche .... placer autentico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo abrí uno, lo vacié y lo rellene de requesón con miel y fresas... como si fuera un tesoro lo tapé, luego lo partí en rebanadas y estaba...

      Eliminar
  6. Que suerte tener un horno de leña¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ así todo sabe mejor, el bollo muy rico y ya te digo que cuentas con ese horno que me da envidia besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El horno es de mi hermana, hacer cualquier cosa en él es... como cocinar en el cielo... una maravilla. A mí también me da envidia.

      Eliminar
  7. Y pensar que familiares míos el año pasado tiraron el horno de toda la vida, me llevé un disgusto, pero cómo no lo usaban ya no lo querían, a mi me encantaría tener uno....

    La receta buenísima segura,tradicional tradicional, me gusta mucho.

    Besiños :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, el horno es el mejor, pero en el eléctrico de casa también salen igual de buenos. La receta: no falla. Bicos.

      Eliminar
  8. Muy buena receta Sonsoles.

    Esto debe de estar increiblemente bueno en el desayuno!

    Un abrazo :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En el desayuno, a media mañana, a media tarde, por la noche...cuando vosotros queráis. Es como una mega magdalena y con un poder de absorción increíble, se lo enseñas a un vaso de leche y como que se la bebe todíta..

      Eliminar
  9. Entre magdalena y bizcocho, que bien lo has definido. La pinta y el corte, de lujo.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se cual es la definición más aproximada si la de magdalenón o bizcochito... pero está igualmente rico,rico...

      Eliminar
  10. Que rico!!! con este fuego de leña, tiene que quedar muy bueno.
    Besos
    Cocinando con Montse

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Normalmente lo hago en el horno eléctrico, solo que como esta vez tenía la suerte de poder prepararlo en horno de leña, pues... como la ocasión la pintan calva y si miras para otro lado se va... eso... que preparé el rebojo en horno de leña. Bss

      Eliminar
  11. Es un bizcocho muy rico para ser tan austero en ingredientes, una buena señal, no todas las recetas pueden decir lo mismo.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  12. Yo quiero probar!! tiene una pinta !
    un beso

    ResponderEliminar
  13. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  14. Hola Sonsoles, hace tiempo estuve en Zamora y me encantaron los rebojos. Esta tarde navegando por Internet buscando una receta entré en tu blog y mira por donde vi esta de los rebojos. Me gustaría hacerlos pero no tengo los moldes. Me podrías indicar donde los puedo comprar? A través de Internet o en algún comercio en Zamora? Por favor, a ver si me puedes ayudar. Envíame algún enlace o teléfono. Gracias.

    ResponderEliminar