domingo, 20 de diciembre de 2015

Cascarilla (con leche)

Son las ocho de la mañana. Los vendedores anuncian sus productos, sus precios, sus rebajas y sus ofertas con voces fuertes y estruendosas que atraviesan las paredes del mercado hasta llenar la plaza en la que se haya ubicado el viejo edificio. La frescura de la oferta salta a la vista en los puestos que se extienden de sur a norte y de oriente a occidente: naranjas, limones, manzanas, castañas, nueces, repollos, cebollas, lechugas, escarolas, zanahorias, nabizas, tomates, un poco pasados ya,  habas y alguna cosa más. Un poco más al fondo están los huevos y las ventas de animales, muertos y vivos: gallinas, patos, pavos y conejos. En la esquina opuesta, los pescados: jureles, san martiños, santiaguiños, patudos, picudos, mejillones…Los olores de las hierbas y especias penetran por las heladas narices de los primeros caminantes: la albahaca, el comino, el cilantro, el anís, la canela… Aquí y allá hay hombres y mujeres transportando víveres en pequeñas cajas de madera o moviendo sacos con legumbres y patatas. Es un mercado gallego, de los años en que sobra el hambre y reina la escasez.  De pronto, una voz  femenina sobresale en medio de los múltiples ruidos que produce el ir y venir del mercado –Café, Cascarilla con agua y con leche! Es Marisiña, la vendedora de bebidas calientes, que camina por los pasillos del mercado ofreciendo el café oscuro o la dulce cascarilla con agua para los menos pudientes o con leche para los que rascando su bolsillo consiguen unos cuantos céntimos más. Son tiempos difíciles, tiempos de pan negro.  El cacao va para los ricos, a los pobres nos queda la cascarilla pero mira qué maravilla! Esto es lo que dice Marisiña cada vez que consigue vender una taza de este delicioso preparado.
Una receta rescatada de la posguerra española y que hoy te preparo para ti con todo mi cariño y siguiendo las instrucciones de mi amiga Marisa, ella ha sido quien ha inspirado mi relato y quien me dio a probar esta deliciosa bebida, también me contó que a las mujeres de Coruña, en estos años se las conocía como “Cascarilleiras”, cuando llegaba el cacao a la ciudad para surtir a las fábricas de chocolate, la cascarilla se vendía a precio muy bajo y  el ingenio de las mujeres sirvió  para preparar esta dulce bebida.
CASCARILLA (con leche)


Ingredientes:

1 taza de cascarilla de cacao.
3 tazas de agua.
2 tazas de leche entera.
Azúcar al gusto.













Elaboración:
Cocemos la cascarilla en agua durante 1 hora a fuego lento. 

Una vez cocida  la colamos (habrá reducido bastante) y la volvemos a poner a cocer con la leche  y el azúcar otros 30 minutos.


Probamos a ver si necesita más azúcar  y servimos calentita.




Desde el rincón más cálido de esta cocinaconvistas vayan, para todos los que venís a visitarme, mis mejores deseos de unas fantásticas fiestas y una maravillosa entrada en el 2016.
La cocinera se va con su familia a celebrar las Navidades allén de los mares y, espera venir con la maleta cargada de nuevas recetas para compartir con todos vosotros a partir de mediados de enero. Nos vemos a la vuelta, mientras tanto... Ser felices y sonreir!!!

14 comentarios:

  1. Holaa Sonsoles!!!!!
    Qué grandes las mujeres!!!! Siempre luchando y aguzando el ingenio para llevar comida a la mesa, a pesar de las adversidades..
    Me encanta cómo describes el mercado...lugares que me encanta visitar, sus olores, colores, vendedores....el último hace poco, el de Pontevedra :)
    Bueno Sonsoles, quiero desearte unas muyyy Felices vacaciones, disfruta todo lo que puedas con familiares y amigos y recuerda los buenos momentos compartidos con los que no están, pero siguen con fuerza en nuestro corazón...
    Un enorrrrrrrme abrazo!!!!!!

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  2. Nunca había visto la cascarilla, si había oido hablar de ella pero delante de mi nunca la tuve, tiene que estar deliciosa, felices fiestas, pasatelo en grande en compañia de tu gente y vuelve pronto, te esperamos...Bess

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  3. Hola Sonsoles, hoy no puedo leer tus historias con lo que me gustan.
    Sabes que tengo semillas de cacao que me he comprado y no sabia que hacer con ellas, pero ya lo se, te ha quedado que me encanta, tienes un arte niña.. pa to
    Aunque llevo mas de un mes sin visitar los blogs por problemas personales no quería dejar de felicitarte la Navidad y desearte unas felices fiestas y un prospero Año Nuevo. un abrazo grande
    Besinos
    El Toque de Belén

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  4. Sonsoles hoy he pasado uno de los peores días de mi vida, mi madre es bastante mayor, y en una mala jugada del destino, ha sufrido una caída, y casi se me mata, así que no tengo la cabeza para nada, pero a pesar de todo, ella es una mujer fuerte y luchadora, y tu historia me ha traído a la memoria recuerdos de las cosas que ella me cuenta, de todo los sin sabores que ha tenido que vivir, por eso hoy día en el que he visto cómo ha estado a un tris de no volver a contármelas, me ha gustado tu relato muy especislmente, y aunque no tengas motivos para sonreír, no puedo dejar de disfrutar de tu precioso relato, con el que por unos minutos, que yo he convertido en horas al releerlo una y otra vez, he podido dejar de pensar en lo que nos queda por vivir.
    Un millón de besos preciosa mía, y espero que tu maleta vuelva bien cargada de historias tan maravillosas como esta. ¡Feliz Navidad!

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  5. ¡Rica, rica, riquísima la cascarilla de Marisina! Como la prepara ella no hemos probado otra. La que sirven en las cafeterías la hacen deprisa y corriendo, para nada tiene el sabor de la que nos prepara Marisa, con paciencia y amor, aunque alguna vez la olvida al fuego por atenderá a las costuritas... Hoy la veré, la llevo tu relato impreso. Moitos biquiños.

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  6. ¡¡Hola Sonsoles!! ¡¡Cómo me ha gustado tu relato!! Yo no conocía esta bebida, ni sabía lo que era la cascarilla, y ay, cuando nos has contado que era una receta antigua, me ha gustado más aún si cabe. ¡¡Me encanta todo lo que tiene sabor a antaño!! Y nadie mejor que tú para introducirnos en esas historias, en esos ambientes, ¡¡pero cómo me gusta!! ¡¡Muchísimas gracias por estos momentos tan entrañables que nos das todas las semanas!! Te deseo todo lo mejor para este nuevo año, y estoy convencida que vas a venir cargada de nuevas ideas y unas recetas con las que me dejas con la boca abierta, por la originalidad, por esos nuevos ingredientes que siempre desconozco, a la misma vez que su sencillez a la hora de elaborarlas. ¡¡Feliz Navidad y besos, muchos besos!! ¡¡Te leo a tu vuelta!!

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  7. Muy buenas, corazón !!!
    Me has tenido en vilo hasta el final para saber qué eran las cascarillas. No dejo de asombrarme del ingenio del ser humano, esa capacidad de rascar hasta el último sabor de algo tan delicado y ligero como es una cascarilla de cacao.
    Siempres es un gustazo asomar la nariz por tu cocina y por tus relatos.
    También me despido hoy hasta el año que viene, disfruta mucho con tu famila en ese maravilloso viaje (quien lo pillara !!!)
    Te deseo, de lo bueno lo mejor, que te rías a mogollón y que nos lo cuentes a la vuelta.
    Besotes gordos, mi niña.

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  8. Hola preciosa, llevo tiempo sin pasarme por tu cocina pero como siempre y cada vez que paso algo nuevo aprendo, no dejas de sorprenderme. En fin, espero que pases unos días estupendos con la familia y encima de viaje, seguro que luego vienes con un montón de historias y relatos increibles. Un besote muy fuerte y Feliz Navidad.

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  9. Hola cielo, un relato de lo más triste por la época pero de lo más dulce salido de tus manos, en aquella época había mucho ingenio y muestra esta receta que nos traes que no conocía.
    Mis mejores deseos allí donde estés en estos momentos y deseando tu vuelta.
    Felices fiestas y más feliz año, disfruta.
    Un besazo

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  10. Hola Sonsoles. Pues no sabía lo que era la cascarilla y lo que tampoco sé es donde se puede conseguir, simple curiosidad.
    Al principio pensé que se trataría de cebada ya que recuerdo que a falta de café se utilizaba la cebada tostada y tengo que decirte que me gustaba, ahora ya no sé si hay o se vende.
    La falta de medios agudiza el ingenio y estoy seguro, viendo su aspecto, que esta cascarilla tiene que estar verdaderamente rica, tanto que ahora me apetecería tomar una de esas tazas tan bonitas que tienes, bueno tomar el contenido no el continente jj.
    Como leo que te marchas allende los mares a pasar la Navidad, quiero desearte que la pases muy feliz, que disfrutes de la noche de fin de año y que el 2016 te traiga todo lo mejor.
    Un abrazo.

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  11. Nunca había oído hablar de la cascarilla, que curioso me ha parecido... me encantaría probarla, aunque ya busqué una vez cáscara de cacao sin éxito...

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  12. No hay lugar que me guste e inspire más que un mercado con sus olores, sus ruidos y sus colores típicos. Echo mucho de menos que en mi pueblo no haya uno y siempre que voy de vacaciones visito mercado que me encuentre.

    La receta me ha llamado mucho la atención, desconocía por completo la cascarilla y me ha gustado bastante

    Aprovecho para desearte muy felices fiestas ¡besos mil!

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  13. Sencilla preparación de esas que han alimentado a la población en !momentos difíciles y por eso tienen más valor.
    Disfruta de tu familia y del descanso.
    Buen año.

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  14. Sonsoles, no me canso de dejarme maravillar y seducir por tus historias con algo de verídicas y algo de relato que hacen de tu cocina un rincón entrañable, un lugar cálido al que siempre da gusto regresar. En este caso, ese mercado tan vívido y tan bello que nos describís, pleno de aromas, de sonidos, de voces y colores. Además, con la "cascarilleira" que me recuerda a mi abuelo y su Galicia natal, sus historias y recuerdos... En fin, que me ha encantado tu historia, tu evocación para aquellas mujeres que hacían maravillas con lo poco que había (y que, de un modo u otro, de allí o de otras partes, nos heredaron esa capacidad, de generación en generación, y más allá de la posterior abundancia) y esta deliciosa receta.
    Aprovecho la oportunidad para desearte un gran año, pleno de buenos momentos y recuerdos para que atesores en tu corazón, planes y proyectos para que lleves adelante y sueños para que persigas, con salud, amor y alegría.
    Un cariño enorme.

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