En su boda pusieron una cámara fotográfica desechable en
cada mesa, pero después guardaron todas las cámaras en una bolsa que dejaron
olvidada en el armario. Sólo una semana después de la muerte de Alberto, Elisa
se animó y llevó las 18 cámaras a un laboratorio fotográfico para que las revelaran.
A Elisa se sorprendió la cantidad de imágenes íntimas de ambos que había entre
las más de doscientas cincuenta fotografías que tenía a su lado. En una se
besaban, en otra se decían algo en susurros sentados a la mesa; en otra estaban
de pie bajo los árboles, algo apartados de la fiesta y en esta otra bailaban
muy juntos. Como si un grupo de detectives se hubiera ocultado entre los
invitados para espiarlos y recopilar
evidencias. De alguna manera, esas fotos parecían más cercanas que las que
había hecho el fotógrafo de bodas profesional. Y aun así, ninguno de esos
espías de la cámara desechable logró captar en Alberto o en Elisa, ni siquiera
accidentalmente, una expresión en sus rostros que no le gustara. De todas, su
fotografía favorita fue hecha hacia el final de la fiesta. Es una foto de
Alberto solo, de espaldas. En la mano lleva sus zapatos, como si fuera un
atleta que abandona la pista. Un pie desnudo se ha movido hacia atrás por la
acción de dar el paso. Han pasado tres años.
CUSCÚS DE CORDERO
(Receta de aprovechamiento)
Ingredientes:
1 taza de cuscús.
1 taza de caldo de verduras (o agua con sal).
Restos de cordero asado (o guisado) sin huesos y deshebrado.
3 c.s de aove.
1 cebolla.
½ c.c de canela molida.
2 c.s de miel.
1 chorro de brandy.
½ vaso de vino blanco.
4 c.s de uvas pasas.
3 c.s de piñones.
Cilantro fresco picadito.
Elaboración:
En un bol ponemos el cuscús y le añadimos el caldo de
verduras (o agua con sal) muy caliente. Tapamos con un paño y dejamos que el
cuscús absorba todo el caldo. Mientras preparamos el cordero.
Ponemos el aceite en una cazuela al fuego y echamos la
cebolla muy picada, a fuego bajo dejamos que la cebolla se vaya pochando
lentamente, cuando empiece a coger color añadimos las pasas (las que yo he
usado eran de elaboración casera y no necesitan remojo) le damos una vueltas e
incorporamos el cordero que habremos desmenuzado y quitado cualquier resto de
huesos o piel dura. Removemos e incorporamos la miel, la canela y el chorro de brandy,
dejamos unos minutos y vertemos el vino blanco. Esperamos 5 minutos, para que
el alcohol se evapore y tapamos la cazuela. Cocinamos unos 15 minutos. Pasado
este tiempo, apagamos el fuego pero mantenemos la cazuela al calor residual.
En un Tajín o fuente de barro colocamos el cuscús que
teníamos reservado, procurando separar los granos con un tenedor. En el centro
del cuscús colocamos el cordero de la cazuela, le ponemos los piñones y lo
espolvoreamos con cilantro picadito.
Una historia de amor preciosa, me ha encantado. Y que decir de este plato de cuscus. Bueno, que tiene una pinta estupenda y que dice a gritos: cómeme, cómeme . 👏👏👏👏👏🍽🥂
ResponderEliminarMuy rico y ademas aprovechamos resto me gusta tu idea y tu historia besitos
ResponderEliminar¡¡Oh, Sondoles, qué historia tan triste nos traes hoy!! Bien, puede ser bonita, pero triste. Y así nos has traído esta vez el plato, agridulce, pero menos mal que sí que me gustan estos sabores, esa mezcla dulce salado me apasiona. Un plato de lo más completo.Para compartir o tomarlo en soledad, pero disfrutando de él. Besitos.
ResponderEliminarLa historia me parece tan bonita como triste, pero de todo tiene que haber en la vida.
ResponderEliminarEl cuscús es una de mis debilidades, de tantas que tengo, y aunque me gusta con cordero, cuando preparo la cebolla confitada con pasas y piñones, prefiero mezclarlo solo con ella. Es riquísimo en cualquier caso.
Bss
¡Oh, Sonsoles! Me dejas el corazón en un puño. ¿Cómo superar tanta tristeza, después de tanto amor? Dicen que el corazón no duele, y no es cierto, eso solo lo sabemos quienes hemos querido con locura y de repente todo se trunca.
ResponderEliminarMenos mal que nos regalas esta maravilla de Tajin, del cual me he enamorado solo con mirarlo. A veces las cosas más nimias son las que nos dan esa felicidad que tanto nos hace falta.
Perfecto y precioso, gracias corazón, por regalarnos tu sabiduría.
Besitos.
Hola Sonsoles. Tus relatos siempre llevan un deje de tristeza y creo que a Elisa en esos tres años de soledad siempre le queda el recuerdo de esa foto, su foto favorita.
ResponderEliminarY a mí tu plato me trae el recuerdo de la cena de este pasado viernes, cena que tuvimos en un árabe, al que vamos muy a menudo y al que en esta ocasión tuvimos que ir, sin reserva, y que gracias a que nos conocen nos buscaron mesa jj, el motivo fue que en el sitio donde habíamos reservado tuvo un incidente al incendiarse la cocina jj, así que nos quedamos compuestos y sin cena, aunque como te he dicho la cosa se puso solventar y como siempre que vamos a ese árabe quedamos encantados.
Y uno de los platos que siempre solemos pedir es cuscús pero de pollo ya que el cordero no llama mucho la atención al resto jj.
De lo que estoy seguro es de que este cuscús ha debido salirte fabuloso, el aprovechar sobrante de otro plato trae consigo lograr una delicia de comida y esta que has hecho lo pone de manifiesto. Un cuscús exquisito.
Un abrazo.
Adoro carne de cordeiro, ficou um prato delicioso.
ResponderEliminarBoa semana
La historia me ha encogido el corazón...menos mal que la receta me ha levantado el ánimo...jjj...Besines!!!
ResponderEliminarLuces y sombras de las vidas diarias ...
ResponderEliminarUna receta extraordinaria , que se de una que le va a encantar !!!
Bss.
Ainsss, Sonssoles, que se me ha encogido el estómago, casualmente yo me llamo Elisa y mi marido Alberto!!! Menos mal que no somos los personajes de tu historia, jajajaj! Bueno , mejor será que disfrute hoy de tu plato, como siempre. EL cordero y el cuscús van de la mano y lo has elaborado de maravilla,!!! Un beso preciosa!!!
ResponderEliminarNo sé qué tienen tus historias que siempre me atrapan, en esta de hoy dan ganas de abrazar a Elisa y reconfortar su soledad.
ResponderEliminarTambién me dan ganas de probar este maravilloso cuscús, el aspecto es inmejorable
Abrazos!!
Una historia muy bonita :) no resulta difícil imaginarlo.
ResponderEliminarEl plato delicioso y siendo un reciclaje que no se tira nada mucho mejor.
Un beso y feliz día guapa!
fitnomasfat.com
La historia que cuentas tiene un punto de ternura con el que hay que quedarse y también quedarse con un plato tan rico, será porque me encanta el cous-cous.
ResponderEliminarBesos.
Qué rica receta!!
ResponderEliminarEl cuscus y el cordero se llevan de maravilla :)
Besos