La tarde recababa a su fin pero
aún quedaba luz en la playa. El día había sido lluvioso, pero repentinamente
las nubes compactas empezaron a romperse y dispersarse y entre ellas asomó el
azul del cielo ya algo descolorido por el atardecer aunque todavía luminoso.
Las nubes se abrían como por ensalmo y se desplazaba rápidamente. Apenas si
soplaba el viento y Andrea pensó en un rezo mágico y se dio la vuelta sobre sí
misma como buscando al hechicero, al chamán que con sus rezos provocaba todo
aquello, pero no había nadie a su alrededor salvo una pareja a lo lejos que
caminaba rodeada de los saltos de su pequeño y las piruetas de un perro y una
vela cruzando ante la línea del horizonte. El sol también descendía hacia el
horizonte, a punto de tomar ese color amarillo anaranjado del crepúsculo antes
de hundiré en el agua. La playa era una
inmensa y vacía extensión de arena en la bajamar, la soledad abierta del enorme
espacio que se extendía entre el agua que se retiraba en suaves olas y las
lomas verdes que se sucedían hacia el interior, eran una invitación a la
serenidad, como si el prodigioso espacio que abrían llenara de vastos
sentimientos esa soledad de la que Andrea se apropiaba ahora y disfrutaba allí,
descalza, con las zapatillas en la mano y abrigada con una gruesa chaqueta y
unos pantalones remangados a media pierna. Con las plantas de los pies
sintiendo el tacto de la arena, el dulce frío en el rostro y la luz del
atardecer y la súbita transparencia del
aire ante sus ojos, Andrea contemplaba el mar, la mar, siempre igual y siempre
diferente.
HUEVOS EN SALSA BLANCA CON
CEBOLLINO
Ingredientes (2 pers.):
4 huevos duros.
Salsa blanca:
2 c.s de mantequilla.
2 c.s de harina.
½ c.c de mostaza seca (opcional)
Sal y pimienta blanca (al gusto)
250 ml de leche semidesnatada.
Cebollino y flores de cebollino.
Elaboración:
Picar los huevos duros y
reservar.
Para preparar la salsa blanca:
Derretir la mantequilla en una
sartén y agregar la harina, la sal, la pimienta y la mostaza seca, cocinar por
un minuto.
Agregar la leche y remover bien
con varillas de mano, para que no queden grumos, seguir removiendo mientras se
cocina todo y espesa.
Agregar la salsa a los huevos y
decorar con cebollino picado y unas flores del mismo cebollino.
Que maravilloso momento para disfrutar de la soledad cuando esta es buscada.
ResponderEliminarEstos huevos deben quedar muy jugosos con esa bechamel de mostaza, además de muy ricos. Para resbalar.
Un beso.
Perdón, rebañar
ResponderEliminarHola, bonito relato, escribes muy bonito, ha sido leerte y relajarme todavia mas . Te felicito 👍👍👍👍. En cuanto a la receta la encuentro sencilla y muy rica. La decoración que le has hecho al plato con la salsa blanca y el cebollino con sus flores me ha parecido preciosa. Besos.
ResponderEliminarNunca he comido los huevos de esta manera , se ven riquisimos besitos
ResponderEliminar¡¡Hola Sonsoles!! Un plato tan sencillo y tan lleno de luz y bello, con esas hermosas flores de cebollino. Unos huevos duros, que me encantan, con una bechamel, que me está riquísima y con ese sabor a cebollino, has hecho un plato 10 con cuatro ingredientes. Y a pesar de ser un plato en principio, poco fotogénico, pues es todo blanco, le has sabido dar color y un aporte extra de sabor. Todo lo que tocas tiene luz, y nos lo transmites, como si fuera la mar, siempre el mar. Besitos.
ResponderEliminarNo me importaría comerme un plato de esos ricos en esa playa que nos describes y disfrutar al mismo tiempo de la soledad que a veces necesitamos...Besines.
ResponderEliminarQué receta tan resultona!! me ha gustado mucho!
ResponderEliminarUn besote!
¡Cuánto echo de menos mis tardes en El Portil! Precioso como siempre querida Sonsoles tu micro relato, me he visto paseando solos por la playa en otoño, cuando nadie se asoma y lo único que rompe el silencio es el susurro de la olas y el graznido de las gaviotas.
ResponderEliminarImagino también el delicado sabor de tu salsa blanca, a la que el toque de mostaza debe darle una nota chispeante potenciada por el cebollino que tanto me gusta.
Un post delicioso, gracias por regalarme estos ratitos de felicidad. Besitos.
Sonsoles tengo las macetas de cebollino llenas de flores, que bonitas son y que bien has decorado el plato, un plato de huevos que me encanta, en esa salsa nunca los he puesto y ya he tomado buena nota...Bess
ResponderEliminarHe disfrutado de tu receta como Andrea del mar.
ResponderEliminarFantástica !
Buena tarde guapa !
Hola Son soles! Me encanta disfrutar de la vista del mar a solas, sentada en la arena y contemplando el espectáculo y más si ya se pone el sol.. Muy bonito relato que me ha recordado esos momentos privilegiados :)
ResponderEliminarTu receta tiene buenísima pinta y el plato te ha salido bien bonito como tu relato jeje, con esas flores tan vistosas. Me guardo la receta, besotes!
El mar, la mar... Ejerce tanta atracción sobre mí que soy de tierra adentro...
ResponderEliminarEl plato muy apetecible. No conocía esta salsa, pero tiene tal pinta que está para limpiar el plato a base de sopas de pan
¡Besos mil!
Como siempre es un placer leerte, niña, entre receta y receta un ratito de buena literatura.
ResponderEliminarEste plato de huevos es de fiesta, la salsa la he hecho alguna vez, o una muy muy parecida y les va de lujo. Las flores lo hacen delicado y muy vistoso.
Besitos
Jo que bonitos se ven y tratándose de huevos para mi es un plato perfecto.
ResponderEliminarLa lectura me sitúa en una puesta de sol al lado del mar, momento mágico donde lo haya.
Besiños
Un plato muy nutritivo y que bonito lo has presentado.
ResponderEliminarBesos preciosa.
Que maravilla,me la llevo para preparar este verano........o aquí cuando haga un poco de más calor para tomaerla bien fresquita¡¡¡¡
ResponderEliminarMUCHOS BESITOS¡¡
Sonsoles no conocía esta salsa. qué maravilla!!
ResponderEliminarMe parece una forma muy rica de comer huevos que no sea siempre rellenos.
Besos
Como siempre es un placer venir a visitarte ,leer tus maravillosos relatos y disfrutar con tus fantasticas y ricas recetas , nunca he conido los huevos asi y no dudo lo mas minimo que esten de rexupete .
ResponderEliminarLa presentacion es de lo mas tentadora dan ganas de meter la mano y llevarse ese plato , es la primera vez que veo la flor del cebollino a ver si lo compro y lo pongo en una maceta en la terraza es una de las hierbas que aun no tengo.
Bicos mil wapa.
Que ricos y que bonita presentacion del plato!
ResponderEliminarBs
Si el relato es bonito, el plato también ¡deliciosos los dos! y qué bien vestido con las flores del cebollino, me encantó!
ResponderEliminarBesos