Ya cambió el tiempo, al menos
aquí. Llevamos dos días con frío. Ola, ola de frío no llega a ser pero que el
verano parece que se ha acabado tiene toda la pinta y a mí me ha pillado con
media sandía en el frigorífico. Asocio la sandía al verano y al calor. Es más,
diría que el verano tiene color de sandía. Ahora mismo estoy haciendo uso de
mis poderes y te estoy leyendo el pensamiento y he de confesarte que lo que te
estás imaginando es de lo que va la
receta de hoy. Y ¡cómo no! lleva sandía, no mucha pero la lleva porque aunque
el cielo me esté diciendo que parece que esto toca a su fin el frigorífico me
dice que no es así y el cuerpo me pide que por favor sigamos un poquito más con
la buena vida (no muy loca, pero si buena) Y como decía mi tía abuela el cuerpo
es muy sabio y hay que darle lo que
pide, que pide pan pues dale pan, que pide sal, dale sal que te pide
sandía… dale sandía, que pide fiesta… sin miramiento, dale toda la fiesta
posible, que el cuerpo es muy sabio. Volviendo con la cosa de la climatología,
me asalta una duda ¿será esto lo que algunos dicen “entretiempo” que no sabes
si es frío o calor lo que hace o sencillamente esto es así y punto pelota? Lo
voy a dejar que me lio todíta y luego no encuentro el cabo del que tirar para
desenredarme. Señoras y señores, damas y
caballeros hoy tenemos:
PASTEL DE MERLUZA Y SANDÍA
Ingredientes (4 personas):
170 grs de leche evaporada.
3 huevos.
1 puerro (parte blanca y un poquitín de la verde).
1 cebolleta.
1 c.c de estragón seco.
Pimienta blanca molida.
3 c.s de aove y un poco más para untar el molde.
Sal (opcional)
2 rodajas de sandía picada en cuadraditos muy,muy pequeños.
Elaboración:
En un bol que pueda ir al microondas, picamos muy pequeños
el puerro y la cebolla los regamos con una cucharada de aove, tapamos el bol
con papel film(del de microondas) y cocemos a la máxima potencia 2 minutos (con
esto aceleramos el proceso para el sofrito y utilizaremos menos aceite).
Dejamos reposar medio minuto antes de retirar el film (para no quemarnos).
En una sartén ponemos 2 c.s de aove y echamos, para acabar
de pochar, la cebolla y el puerro unos 5 minutos a fuego bajo.
| Otra forma de presentar el pastel. |
Mientras se
cocinan la cebolla y el puerro, desmenuzamos la merluza con los dedos
(si lo hacemos con la batidora, que también podemos, quedará muy molida y a mí me gusta encontrarme pequeños trocitos
de pescado en el pastel y además así “controlo”
que no queden espinas) procurando que no nos quede ninguna espina. Reservamos.
Precalentamos el horno a 200º.
En un bol batimos (no mucho) los huevos, los mezclamos con
la leche evaporada y le añadimos la pimienta blanca, el estragón y la sal (opcional).
A la mezcla de huevos le añadimos el pescado y el sofrito de
la sartén, mezclando todo muy bien.
Untamos un molde de cake antiadherente con aceite (o
mantequilla) y echamos la mezcla.
| Vista aérea |
Ponemos agua muy, muy caliente en la bandeja del horno y
colocamos el molde con el contenido del pastel de pescado. Tapamos con papel de aluminio (así no se
dorará por encima, si lo quieres dorado… no le pongas el aluminio) y cocemos
durante 30 minutos. Dejamos en el horno, ya apagado, unos 15 minutos más.
Dejamos que se enfríe bien antes de desmoldar.| vista aérea de otra presentación |
Podemos acompañarlo con mayonesa, pero yo quería un plato “un poco más light” y por eso he sustituido la nata por leche evaporada y no le he puesto mayonesa (que con la humedad que le aporta la sandía como que no se necesita).
Un delicioso
contraste de texturas y sabores.


