Faltaban tres horas para que
cayera la tarde y el cielo se había encapotado. Miró su reloj y comprobó
alarmada que apenas eran las dos y media y sintió que había atravesado una
larguísima mañana de minutos perezosos y horas blandas y difíciles de superar, y contempló en su muñeca un reloj de Dalí.
Cerró los ojos y se oprimió los párpados con la yema de los dedos y vio volar
unas luciérnagas que le habían nacido en los ojos debido a la presión de sus
dedos. Empezaron a caer las primeras gotas que iban dejando las calles
desiertas y una abulia gris dominaba la ciudad que se recogía con aquella
tímida frialdad y un poco de agua. Esta larguísima primavera iba y venía
incluso en el plazo de un día y era difícil saber en qué tiempo se vivía: una primavera rara, se dijo y observó su
calle barrida por un viento marino que arrastraba papeles y hojas muertas.
Nadie se atrevía a ocupar los bancos del paseo marítimo que ahora eran
propiedad absoluta de una pareja que hacía footing enfundados en sus
chubasqueros. ¡Qué voluntad! Una tarde así se hubiera tirado en el sofá con un
libro en las manos y el sueño al doblar de la tercera página leída. Una tarde
así, pensaba, el frío y la lluvia enervaban a la gente condenada al encierro y
las personas más apacibles convierten en cuestión de honor el empujón hacia el
otro y la respuesta borde. Una tarde así, para quitar las ganas de tirarse en
el sofá buscó su cuaderno de recetas contra la nostalgia, de esas que apetece
hacer en los días de lluvia y melancolía, cuando un poco de música y una nota
de color consiguen devolverte a la primavera:
PAPAYA, NARANJA Y AZAHAR EN UN SEMIFRÍO
SOBRE NOUGATINE DE
AVELLANAS
Ingredientes:
450 grs de papaya madura (mejor
si es canaria).
2 naranjas (su zumo).
2 c.s de agua de azahar.
300 grs de queso crema (tipo
Philadelphia).
100 grs de miel de romero.
4 hojas de gelatina (6, 6 grs.)
2 clavos de olor molidos.
pimienta rosa molida (opcional).
2 clavos de olor molidos.
pimienta rosa molida (opcional).
Nougatine de avellanas:
45 grs. de mantequilla.
20 grs. de glucosa líquida.
60 grs. de azúcar glás.
1 gr. de pectina.
150 grs de avellanas.
Para decorar:
Unas hojas de menta.
Una naranja cortada en rodajas
muy finas.
Flores de fondant.
Glaseado de manzana (para el
brillo), sustituíble por gelatina o por un poquito de mermelada clarificada con zumo de limón y colada para que no tenga grumos.
Elaboración:
Ponemos a rehidratar la gelatina
en agua fría.
Trituramos la papaya (mejor con
la minipimer).
Mezclamos la papaya triturada con
el queso, parte del zumo (reservamos la mitad para deshacer en él la gelatina)
el azúcar y el agua de azahar, procurando que nos quede una masa lisa y
homogénea.
Calentamos el zumo reservado unos
segundos en el microondas y ahí desleímos completamente la gelatina rehidratada
bien escurrida y seca (con papel de cocina, para que no aporte agua a la
preparación).
Untamos nuestros moldes con
aceite vegetal (almendras, nuez, girasol…) para facilitar el posterior
desmoldado.
Incorporamos la gelatina disuelta en el zumo a la masa de
papaya y queso procurando que se mezcle bien,
muy bien y esto lo vertemos en nuestros moldes.
Dejamos reposar un mínimo de 6 horas antes de desmoldar,
aunque lo ideal sería dejarlo toda la noche.
Nougatine:
Tostamos las avellanas en el horno o en una sartén sin
aceite (esto potenciará el sabor de las avellanas). Una vez tostadas, las
picamos procurando que no queden molidas en exceso. Reservamos.
Ponemos todos los ingredientes en un cazo al fuego (excepto
las avellanas), removiendo de vez en cuando, hasta que lleguen a los 75º C,
apartamos del fuego e incorporamos las avellanas picadas.
Extendemos sobre silpat o papel de hornear y colocando otro
papel encima, pasamos el rodillo y dejamos una capa como de ½ cm de
grosor. Metemos la nougatine al horno
unos 10 minutos a 170º (sin precanlentar).
Sacamos del horno y cuando no esté frío del todo (será más fácil
cortarlo sin romper) cortaremos la base de nuestro semifrío un poco más grande
que el tamaño del molde del semifrío. (Podemos sacar el molde en papel y con
una puntilla o un cuchillo afilado recortarlo). Los recortes que sobren de la
nougatine nos servirán para la decoración (aunque si empiezas a picar...no pararás de bueno que está).
Colocamos la base de nougatine en el plato de servicio y
sobre ella nuestro semifrío. Calentamos el glaseado de manzana con un poquitín de agua y con él pintamos toda la superficie de nuestro semifrío, luego... decoramos a nuestro gusto personal y
particular!!!
Nota: con las cantidades que he puesto me dio para preparar estos dos semifríos (los moldes son de 4 a 6 raciones).
Renota: He de decirte que este semifrío ha pasado el control de calidad ESO de "mis críticas" de costuritas con un aprobado alto, también he de decirte que la Charito ha dicho que parecía un homenaje a Victorio y Lupino, por lo del agua de azahar que a ella eso le recordaba y sabía a colonia, pero señores...para gustos colores y olores y la suya es una opinión muy a tener en cuenta, aunque moraíta se puso con la nougatine, que todo hay que decirlo!!!