Han existido tierras maravillosas
desde que el Cosmos se formó del Caos. Son lugares donde pueden suceder cosas
asombrosas, no necesariamente agradables, porque una Tierra Maravillosa no es
más que “un país lleno de sorpresas”. En cuanto los hombres empezaron a viajar,
los que regresaban traían historias de países maravillosos de todas clases, que
con el paso del tiempo, demostraron ser ciertas. Según esto, Cómo no creer en
tierras maravillosas no registradas en nuestros mapas? El mundo que nos rodea
es mucho más grande de lo que pueden registrar los cartógrafos, porque existe
en dimensiones que ellos son incapaces de delinear. Estos lugares se encuentran
más allá de los horizontes de la tierra y del mar, pero no fuera del alcance de
la imaginación y se puede viajar a ellos sin la menor dificultad. Estos Países
Maravillosos nos enseñan que hay más en la vida que lo que ven nuestros
ojos. Las llaves del País de las
Maravillas (como la llave de oro que permitió a Alicia penetrar en el jardín
del Rey y la Reina de Corazones) está siempre en nuestras manos. Alicia tuvo
que hacerse pequeña para recorrer el País de las Maravillas, y nosotros sin
duda tendremos que seguir su ejemplo para poder disfrutar del Proyecto una galleta un cuento Con la propuesta que
nos hace Carmen desde su blog y cuyo tema elegido es : Alicia en el País de las Maravillas.
UNA GALLETA PARA ALICIA
Ingredientes:
85 grs de azúcar glás.
60 grs de almendra molida.
175 grs de mantequilla a
temperatura ambiente
1 pizca de sal.
1 yema de huevo.
1 c.s de agua.
2 c.s de frutas escarchadas muy
picadas.
1 c.s de semillas negras de
amapola.
1 c.s de semillas blancas de
amapola.
Fondant blanco.
Pinturas comestibles en gel.
Elaboración:
Cortamos las galletas y volvemos
a dejarlas un rato en el frigorífico mientras precalentamos el horno a 180º.
Cocemos unos 10 minutos. Apagamos
cuando empiezan a dorarse los bordes de las galletas pero no sacamos las
galletas del horno. Esperamos a que estén perfectamente frías para colocar encima el fondant. El fondant lo colocamos entre dos plasticos finos (acetatos) y lo estiramos con el rodillo, lo más fino posible, con los mismos moldes que hemos cortado nuestas galletas cortamos el fondant que lo "pegamos" a la galleta con un poco de leche condensada, mermelada, miel o sirope de maiz (es lo que he utilizado). Esperamos que el fondant esté perfectamente seco antes de empezar a pintar nuestras galletas con las pinturas en gel, como si de pequeños cuadros se tratara. Dejamos secar.
Si queréis ver lo que han preparado
el resto de las compañeras del reto, pinchad aqui








