José camina por la ciudad con la
mirada alta. Por ver si hay ángeles en los tejados, piensa que nadie está a
salvo de la felicidad y él, tampoco. El cielo no se le cae encima y el clima
podría ser tildado por un puntilloso cronista meteorológico de agradable. A
José se le cruzan por la mirada piernas bronceadas y caderas vestidas de estío,
saluda a las estatuas y casi todas le contestan. Una con toga le cuenta sus calores, es de falso mármol, por eso no me enfría,
le confiesa la hierática estatua. A José le gustaría tener una cometa de cuatro
colores y echarla a volar, observarla tumbado bocarriba en la hierba del
parque, sin pensar en nada, sólo en el aéreo tránsito de la cometa multicolor a
la que iría siguiendo con los ojos, sin mover la cabeza, ejercitando el músculo
óptico, contemplando cómo la cometa se aleja hacia otros aires, nuevas
perspectivas, mismo cielo, distinta ciudad. Cree que sería agradable montar en
esa colorida cometa. José no trata de soñar, sólo agarrar por un ángulo nuevo
la realidad. Y sigue atravesando la ciudad que quisiera ver con ojos de recién
nacido, y en el camino se cruza con un contador de nubes que teme los días de
cielo limpio, con una musa que perdió su escritora y la busca en campos de
amapolas que sólo ella ve, con un poeta que perdió su primera rima y su último
verso. José se pone las gafas de ver la realidad de lejos y se coloca de medio
lado su sombrero de papel para que el sol no le haga daño a su mirada recién
estrenada.
GOFRES DE CALABACÍN Y QUESO FETA
Ingredientes:
1 calabacín (unos 150 grs).
2 huevos (medianos eco).
100 grs de queso feta.
50 grs de queso crema.
3 c.s (con copete, unos 40 grs) de harina de todo uso.
2 c.c de polvo de hornear (levadura tipo royal).
¼ c.c de azúcar.
Sal (muy poquita).
Pimienta negra molida (un toque).
Mantequilla o aceite para la gofrera.
Para acompañar: queso crema, cebollino picadito, albahaca…
Elaoración:
Lavamos, rallamos el calabacín y reservamos.
Molemos el queso feta con un tenedor y reservamos.
En un bol amplio mezclamos los huevos, el queso crema, la
harina, polvo de hornear, sal, azúcar y pimienta. Cuando está todo bien
mezclado (textura como una natilla) le añadimos el queso feta y el calabacín
bien escurrido (lo apretamos con las manos para retirar el exceso de agua)
Removemos y mezclamos bien. Dejamos
reposar la masa cinco minutos. Encendemos la gofrera y la pincelamos con
mantequilla derretida o aceite (nada de excesos, pincelada sólo), cuando esté
caliente nuestra gofrera le ponemos unas cucharadas de la masa, cerramos y
dejamos que se cocine el gofre un par de minutos, hasta que esté dorado. Nos dará para unos 4 ó 5 gofres grandes.
Si no tenemos gofrera…No pasa nada!!! A la sartén: ponemos
la sartén al fuego, la pincelamos con aceite o mantequilla, vertemos una
cucharada de nuestro preparado y transcurrido un minuto le damos la vuelta a
nuestra tortita.
Acompañamos los gofres con queso crema, cebollino picado y
hojas de albahaca.
| Entre dos gofres, el queso crema |
Llega el periodo de descanso en mi cocinaconvistas, mis cazuelas y sartenes pasarán los rigores del estío a la sombra, mis libros y música quedan organizados y a buen recaudo, yo empiezo a guardar cosas en la mochila en un rato, así que si todo sigue bien...nos vemos en septiembre, mientras tanto, sed felices hasta el infinito y...más allá!!!!
Por lo que veo tu José te ha inspirado para salir a ver la vida tranquilamente sin perderte nada. Es una forma estupenda de comenzar unas vacaciones, disfrutar de cada momento y cada lugar porque todos son dignos de contemplar.
ResponderEliminarY que decir de tus gofres, que son un bocado de sabor, no necesitan nada para estar riquísimos, pero tampoco les sobra ese queso crema que les has puesto.
Feliz descanso. Un beso.
¡¡Hola Sonsoles!! Por desgracia, todas las mañanas me tengo que poner las gafas de ver la realidad, aunque confieso que muchas veces me las quito, y así me pasa, que la realidad me golpea fuerte cada vez que uso las gafas y si las limpio, ni te cuento, más cerca y nítida veo la realidad.
ResponderEliminarUna buena de evadirse de esa realidad es cocinar algo rico, como tus gofres, que mira que me gustan los dulces, pero tu versión salada es toda una tentación. Me gusta mucho el calabacín, y el queso, no hay ninguno que se me resista, así que unos gofres tan sabrosos son estupendo para coger vacaciones y disfrutarlas.
Que pases estupendamente el verano, yo tardaré un poco más en volver, seguro que en octubre, pero cuando regrese, aquí estaré puntual. Besitos.
Hola guapa, me has sorprendido gratamente incorporando a la masa el calabacín y el queso feta, lo encuentro muy acertado. Los gofres con un toque salado nunca los he probado pero está receta que hoy nos enseñas es excelente. Y el relato muy bonito. Besos.😘👍👍
ResponderEliminarSe ven estupendos :-)
ResponderEliminarUn saludito
Esta semana me compré la Gofrera que sacó el Lidl en su semana americana, así que...qué te voy a decir...que esta receta salada me viene que ni pintada...Besines!!!
ResponderEliminarHola Sonsoles, no tengo gofrera pues nunca hubiera imaginado los gofres salados y en casa no somos de comer mucho gofre dulce. Pero me has convencido, a ver si las veo a buen precio y me hago de una, después de puestos un cacharrito más en la cocina no importa.
ResponderEliminarDisfruta mucho de las vacaciones, yo me quedaré un poco más por aquí pero también cerraré en Agosto. Mil besos y en Septiembre volveremos con ganas y sobre todo seguiremos compartiendo nuestras cosas. Te echaré de menos!!!
Que ricos muy originales me gusta, pasatelo muy bien guapa nos vemos a la vuelta besitos
ResponderEliminarMe han encantado estos gofres de calabacin y su forma de corazón me encantan.
ResponderEliminarUn beso y feliz semana
¡Vaya! Esto sí que es cerrar el chiringuito a lo grande, pero no te preocupes. Disfruta que la vida es bella, aunque haya cosas que no los gusten, pero mejor verlo venir todo con nitidez y dejar volar la imaginación cuando podamos y mientras el cuerpo aguante.
ResponderEliminarNunca hubiera pensado cuando en Agosto de hace algunos años, sentada en la Grand Place de Bruselas, comí mi primer gofre con fresas y azúcar glas, y una cerveza de cerezas, mi Santo y yo, sentados bajo el paraguas, porque caí una suave llovizna, que también se podrían hacer salados y con todo el corazón del mundo, jejejeje. Te quedaron preciosos.
Besos y disfrútalo.
Hola !
ResponderEliminarPues a disfrutar mucho del descanso veraniego y gracias por tus letras y tu receta que me parece estupenda.
Hasta la vuelta !
Felices vacaciones Sonsoles. Disfruta de este merecido descanso y no olvides que esperamos tu regreso en otoño.
ResponderEliminarMe gusta mirar a los tejados, a partir de ahora buscaré ángeles (o demonios) agazapagos en los aleros.
¡Besos mil!
Que ricos gofres, feliz verano!
ResponderEliminarBs
me gusto mucho la receta estare pendiente con sus actualizaciones de recetas
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