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domingo, 18 de octubre de 2015

Habas de Sanabria con Algo del Mar

Azotada por granizo, ventisca y los primeros copos de nieve, la ciudad empezó a perder su color; se fue la luz, todo se volvió gris y blanco. Más que otoño parecía que el invierno hubiera entrado cabalgando furioso por los cuatro arcos de la muralla que rodeaban la ciudad. Días así eran un claro presagio de lo que serían los siguientes, la vida comenzaría a transcurrir puertas adentro, tiritando, lo más cerca posible de chimeneas, estufas o radiadores. María todos los inviernos recordaba y con el recuerdo volvía a vivir con la misma angustia aquella mañana del invierno de  sus ocho años en que se despertó llorando porque le habían contado que cuando una persona se moría su cuerpo se enfriaba y ella, ese día se había despertado helada y, tenía miedo. Ahora el frío le partía la piel y le calaba los huesos, le llegaba hasta la médula, motivo por el cual apenas se asomaba afuera. Con semejante tiempo y temperaturas las calles se volvían intransitables y la gente andaba encogida, envuelta en lana y gruesos paños y protegida por, a veces, temibles paraguas. Lo más triste de todo, para María, era que hasta los pájaros parecían haber desaparecido por la llegada del frío. Y como el frío empieza a tocarnos:


HABAS DE SANABRIA CON ALGO DEL MAR


Ingredientes (2 personas):

150 grs de habas de Sanabria.
1puerro pequeño (la parte blanca).
1 zanahoria pequeña pelada.
1 diente de ajo con la piel (lavado).
1 cebolla (en dos mitades).
1 hoja de laurel.
4-6 cigalas.
300 grs de berberechos.
3 carrilleras de rape (unos 125 grs aprox).
Unas ramitas de perejil.
Unas hebras de azafrán.
½ vaso de vino blanco de Jerez.
5 c.s de aove (aceite de oliva virgen extra).

Elaboración:

La noche anterior, lavamos y ponemos a remojar la habas.
Ponemos los berberechos en abundante agua fría  con sal, para que suelten todas las arenas y no nos llevemos una desagradable sorpresa luego.
 En agua fría, ponemos a cocer a fuego lento ( en olla a presión 20 minutos, en cazuela de hierro fundido  dos horas)  las habas junto  con el puerro, la zanahoria, media cebolla, el diente de ajo, una hoja de laurel y 2 c.s de aceite de aove. Una vez cocidas, retiramos el puerro, zanahoria, cebolla, ajo y laurel. La cantidad de agua que suelo poner al principio es la que cubre a las habas y una poquita más y le voy añadiendo si necesita más, siempre fría, por supuesto.
Picamos las carilleras de rape en un par de trozos o tres. Reservamos.
 Quitamos las cabezas a las cigalas (reservamos las colas junto con el rape), y las ponemos en una sartén con una c.s de aceite dejamos que suelten todo el jugo posible. Ayudamos a ello aplastando con una cuchara de madera. Reservamos este jugo (colándolo) que  luego se lo añadiremos a nuestras habas.
Picamos muy menudita la otra media cebolla y la “ablandamos” en un 2 c.s de aove, sin que llegue a dorarse.
Tostamos un poquito el azafrán y lo echamos en un mortero junto con unas hojas de perejil y ½ diente de ajo, machacamos bien y a esto le añadimos el vino blanco de jerez.
Cuando la cebolla de la sartén esté blandita le añadimos los berberechos bien lavados y escurridos y según empiezan a abrirse le echamos el contenido del mortero (azafrán, perejil, ajo y vino de jerez) dejamos que se abran todos.


Una vez cocidas nuestras habas, retiramos el puerro, zanahoria, cebolla, ajo y laurel y añadimos a la olla el jugo de las cigalas así como los trozos de carrilleras de rape, las colas de cigala y los berberechos con su salsa y dejamos que todo junto hierva unos 5 minutos más. Rectificamos de sal y servimos enseguida.



domingo, 8 de marzo de 2015

Brownies de Garbanzos y Calabacín (con mayonesa de manzana verde)

Le pidió que se sentara a su lado, le quedaba poco tiempo y había que aprovecharlo,  esa tarde le hablaría del lugar al que no debería ir nunca. Empezó así: “Hay una ciudad en la ruta de los peregrinos que va desde la Ciudad de la Destrucción a la Tierra de la Paz. Satán y sus compañeros tratan siempre de desviar a los peregrinos del duro y estrecho camino que lleva a la Paz, y han elegido la ciudad de Vanidad como emplazamiento de una feria que ofrece tentaciones irresistibles a los peregrinos. La ciudad está controlada por personajes como el Odio, la Mentira, la Crueldad y el Implacable, que no pusieron objeción a que la Feria de Vanidades permaneciera abierta veinticuatro horas al día, todos los días del año. La Feria de Vanidades está primorosamente instalada en calles y callejuelas iluminadas con faroles de color rojo sangre, que arrojan una luz morbosa sobre los toscos y lascivos rostros de los vendedores. Se organizan numerosos espectáculos callejeros para atraer clientes, incluyendo robos, asesinatos, estafas, adulterios y falsos testimonios. La actuación es continua, sin cobrar nada por la admisión. En los tenderetes se venden las vanidades de diferentes países y regiones, clasificados por calles que se identifican con el nombre de cada país. Los peregrinos que se dirigen a la Tierra de la Paz se ven obligados a atravesar Vanidad, encontrando el camino entre el laberinto de calles atestadas de bufones, monos, timadores y ladrones. Los peregrinos deben cerrar sus oídos a las insinuaciones de las  seductoras y a los gritos de los mercaderes que ofrecen vanidades a precio de saldo. En las tiendas se amontonan toda  clase de vanidades, incluyendo casas, tierras, honores, títulos, conquistas amorosas y todo tipo de placeres y delicias. Siempre hay una abundante oferta de prostitutas, alcahuetes, vidas, cuerpos, almas, plata, oro, perlas y piedras preciosas. Los habitantes de Vanidad son gente violenta y caprichosa, y los peregrinos que atraviesan la ciudad deben procurar pasar inadvertidos. De otro modo acabarán en la picota o en el cepo, por falsas acusaciones, e incluso les llevarán a juicio, para someterse a la dura justicia del Señor del Odio" Cuando el anciano acabó de hablar el sol comenzó a ocultarse y el frío empezó a sentirse, entraron en la casa...

 BROWNIES DE GARBANZOS Y CALABACÍN
(con mayonesa de manzana verde y cilantro)


Ingredientes:

1 calabacín mediano con piel.
1 bote pequeño de garbanzos cocidos.
2 huevos.
75 grs de queso crema.
50 grs de queso rallado (mezcla de 3 quesos).
Pan rallado ( ½ taza aprox.)
1 diente de ajo muy picadito.
2 cm de jengibre fresco rallado
½ c.c de cúrcuma (opcional).
½ c.c de sal de apio (opcional).
½ c.c de comino molido (opcional).
Pimienta negra  molida, al gusto.
No llevan ni mantequilla ni aceite.

Elaboración:

Lavamos el calabacín muy bien, pero no lo pelamos, únicamente le cortamos los extremos y lo rallamos con un rallador de agujeros gruesos. Reservamos.



En un bol amplio lavamos bien los garbanzos con agua fría y procuramos quitarles las pieles frotándolos suavemente con las manos, se soltarán fácilmente, llenamos el bol de agua fría, removemos, los garbanzo quedarán abajo y las pieles subirán, así será más fácil deshacernos de ellas. 
Escurrimos bien y trituramos los garbanzos con un tenedor. Reservamos.
En un bol amplio ponemos todos los ingredientes (como cuando vamos a hacer la masa para las albóndigas) el calabacín habrá soltado algo de agua así que, lo escurrimos bien.
Encendemos el horno a 180º

me salieron tres de estos y 24 chiquitos...
Mezclamos todo bien y lo ponemos en nuestros moldes para brownies o en moldes para pastelitos individuales.

Metemos la bandeja al horno durante 15 minutos calor arriba y abajo y aire.

Mayonesa de Manzana verde y Cilantro:
4 c.s de mayonesa.
2 c.s de yogur  natural.
1 c.c de pasta de manzana verde.
1 c.c de cilantro fresco picado.
Mezclamos todos los ingredientes muy bien y acompañamos nuestros brownies con esta deliciosa y refrescante salsa.


La idea para esta receta la he tomado "prestada" de Sweetaddict, tiene unas recetas buenísimas, esta me gustó tanto, tanto...que no he podido por menos!!

domingo, 22 de junio de 2014

Ensalada de Judiones... Con Alma de Blues

A Rosalita le gusta la música, desde siempre. Desde muy niña toca el saxo. En las noches de verano se sentaba en el patio de su abuela y  alegraba las veladas de la vecindad con las notas de “La Tarara” que le enseñaba don Braulio en sus clases semanales. En la vecindad de la abuela de Rosalita había seis viviendas  distribuidas en planta baja, primera y segunda planta, que confluían a un hermoso y amplio patio interior lleno de macetas y flores a través de una balconada corrida. El verano en que Rosalita contaba 16 años no fue un verano como los anteriores, el saxo de Rosalita  ya no sonaba a las 10 de la noche, sino que lo hacía  a horas tardías, muy tardías…  los insomnes lo agradecían y mucho!!!  Algunos, se quedaban despiertos con  la ventana abierta y  la luz apagada esperando que llegaran las notas de blues, a las que de cuando en cuando el gato de doña Francisca acompañaba con un lacónico maullido. Y es que… Rosalita estaba enamorada, y no hay cosa que hable más del amor que las notas de un blues, por lo menos de los blues que salían del saxo de Rosalita.  Curiosamente  el patio de  la vecindad, ese mismo verano, empezó a despertarse con el suelo cubierto de pétalos de rosas blancas… Han pasado un montón de años. Ayer, al pasar  delante de la vecindad donde ahora  vive Rosalita y antes su abuela y la abuela del muchacho moreno y tímido que llegó aquel verano que Rosalita tenía 16 años,  esta me dijo: “Vente mañana a comer,  mi marido  cortará unas bonitas rosas blancas para adornar la mesa y yo prepararé  una ensalada con alma de blues… como a ti te gusta”. Y esta es la ensalada que Rosalita me  preparó y ahora yo comparto contigo, mientras suena John Coltrane.

 ENSALADA DE JUDIONES... CON ALMA DE BLUES




Ingredientes (4 personas):

1 bote de judiones de la granja cocidos (al natural)
1 paquete de salmón ahumado troceado (150 grs)
2 papayas medianas “al punto”.
1 mango.
½ cebolla morada, cortada pequeñita.
20 langostinos cocidos (en agua con sal y ¼ de limón) e inmediatamente refrescados en agua con hielo y pelados.




Salsa:
1 manzana Granny Smith.

1 yogurt natural.
½ limón verde (lima) el jugo.
Unas hojas de menta.
4 c.s de aove.
Pizca de pimienta blanca molida (opcional).

Elaboración:
Sacamos, lavamos y escurrimos los judiones. Reservamos.
Partimos las papayas longitudinalmente, les retiramos las semillas y con un sacabolas vamos retirando su pulpa, la vamos depositando en un bol grande. Las papayas vacías nos servirán de recipiente donde servir nuestra ensalada.


Pelamos el mango, lo cortamos en cubos pequeños y lo incorporamos al bol donde tenemos la papaya.
Picamos la cebolla pequeñita  y también la añadimos al bol.
Añadimos los langostinos pelados y el salmón  y cuidadosamente mezclamos todo.

Salsa:

Retiramos la pulpa de la manzana (usaremos la parte exterior de salsera), la rociamos con el zumo de lima y la trituramos con la batidora, le añadimos el yogur, el aove, la pimienta blanca y la menta picadita y mezclamos todo bien, bien.







Nota: La historia de Rosalita... era una excusa para regalarte este blues  por haber venido a verme hoy a mi cocina con vistas.

domingo, 15 de junio de 2014

Ensalada de Lentejas, Mango y Salmón

La historia de hoy es la historia de dos hermanos gemelos que ya desde el mismísimo momento de su nacimiento, y de esto hace un par de miles de años a lo menos, empezaron apuntando y marcando maneras.  El primero en nacer tenía el cuerpecillo cubierto de vello rubio como si de un manto se tratara ( menos mal que esto lo relata la Biblia, que si no es para decir eso de…. “quiiita biiicho”) y lo llamaron Esaú. El segundo nació agarrando (y bien)  el talón del primero y a este lo llamaron Jacob. Los chavales fueron creciendo, Esaú tiró por la parte de la caza y Jacob por la cocina.  Un día Esaú llegó molido de tanto cazar, mientras, Jacob andaba preparando un guiso. Esaú le dijo: “Déjame comer un poco, estoy que no puedo con la lanza, ni el arco…”. Pero Jacob  que de tanto “perolear” se había embebido de ese espíritu malicioso que a veces dominaba a las mujeres de la antigüedad misma (sic) le dijo: “Ja, ja, que te has creído tu eso, moreno… dame antes tu derecho de hijo primogénito o no tienes manduca”,  “Tío, me estoy muriendo, si la palmo, de poco me va a servir ese derecho”. Pero Jacob insistió: “ Ya, ya… Todos me decís lo mismo,  así que júramelo o no comes”. Él se lo juró y  vendió su derecho de hijo primogénito. Jacob le dio entonces pan y guiso de lentejas. Esaú comió y bebió; después se levantó y se fue. Unos dicen que con este acto Esaú lo único que pretendía era matar el gusanillo del hambre, otros dicen que lo que hizo fue  menospreciar el derecho que le correspondía por ser el hijo primogénito que acarreaba grandes beneficios, y el tesoro más apreciado: la bendición paterna. Para que nosotros no tengamos que andar trapicheando con primogenituras y demás cuestiones que nos hagan pasar a la historia y aprovechando que mi casa está próxima a los campos de La Armuña donde lentejas hay para Esaú, Jacob y todas las tribus de Israel juntas:

ENSALADA DE LENTEJAS, MANGO Y SALMÓN
 

Ingredientes:

150 grs de lentejas (preferiblemente de La Armuña).
2 dientes de ajo.
1 hoja de laurel.
½ cebolla.
1 puerro.
1 Mango fresco (en su punto) cortado en cubos.
Salmón ahumado (en un lomo) cortado en cubos.
½ cebolla morada (cortada en pluma)
Unas hojas de orégano fresco.
2 esparragos verdes (laminados  longitudinalmente).

Vinagreta de mango:
4 c.s de vinagre de mango.
7 c.s de aove (aceite de oliva virgen extra)
Pimienta negra recién molida (al gusto).
Sal (opcional).

Elaboración:


 Lavamos las lentejas y las cocemos  en agua con los ajos, el laurel, la cebolla y el puerro (yo no las dejo en remojo y no me quedan duras, pero… cada uno a su manera y gusto). Una vez cocidas, las refrescamos con agua fría, las colamos y las pasamos a una ensaladera, donde le añadiremos el resto de los ingredientes.


En un bol pequeño preparamos nuestra vinagreta. Si le vamos a incorporar sal, primero vertemos el vinagre luego la sal y removemos para que se deshaga y posteriormente la pimienta y el aove, mezclamos todo esto bien y cuidadosamente lo dejamos caer sobre nuestra deliciosa ensalada, digna de bendiciones paternas, maternas y filiales.

domingo, 12 de enero de 2014

Homenaje a Frida Kahlo... O un platillo mexicano

Hoy  te quiero hablar del gran ave del Mediterráneo oriental, de sexo masculino y de aspecto tan magnífico que los fenicios usaron su nombre para designar a su país. Es el único miembro de su especie, aunque quizás esté emparentado con el pavo real, y tiene un indudable parentesco con el sol. Las descripciones del plumaje del ave  Fénix varían considerablemente. Algunos dicen que tiene un tono general rojo-dorado, mientras que otros dicen que es púrpura real y otros aseguran que tiene el cuerpo de color ciruela, el dorso y las alas escarlatas, la cabeza dorada y una larga cola rosa y azul. Es muy posible que el ave presente diferentes coloraciones en diversas etapas de su larga vida. El Fénix es semi-inmortal. Su vida dura por lo menos 500 años (según algunos 1461 y según otros 12.954 años) y emplea un método exclusivo de reproducción. Al final de cada ciclo vital, construye un  nido de ramas de especias, se instala en él, y con un golpe de sus alas estalla en llamas. El ave madura perece en el fuego, pero, al extinguirse las llamas, surge de  ella un nuevo Fénix en toda la gloria de su plumaje. La primera tarea del joven Fénix es volar al Templo del Sol en Heliópolis, con el cuerpo momificado de su padre. Allí lo coloca sobre el altar y luego vuela hacia Fenicia. Una variante de esta ave maravillosa es el Fénix chino, que Borges, cronista de seres imaginarios, ha descrito así: “Es un pájaro de colores resplandecientes, parecido al faisán y al pavo real. En épocas prehistóricas, visitaba los jardines y los palacios de los emperadores virtuosos, como un visible testimonio del favor celestial. El macho, que tenía tres patas, habitaba en el sol”. El plato que he preparado hoy también tiene muchos colores, tantos o más que el ave Fénix; en su momento lo elaboré inspirándome en Frida Khahlo para un estudioso seguidor de Borges, enamorado de la cocina mexicana y lo mejor de todo fue que le gustó, como espero te guste a ti si te animas a prepararlo:

HOMENAJE A FRIDA KAHLO… O UN PLATILLO MEXICANO


Ingredientes (2 personas):
4 obleas de pasta brick
½ lata de frijoles refritos.
1 loncha fina de bacon.
2 c.s de aove.
½ cebolla morada muy picadita.
Unas hojas de cilantro picadas.
¼ de pechuga de pollo cocida y deshebrada.
4 c.s de maíz dulce.
 2 c.s Cebolla encurtida.
3 hojas de lechuga  cortada en juliana fina.
Queso fresco (tipo queso de Burgos) rallado.
1 c.s de  salsa de tomatillo verde (enlatada, sección comida mexicana del super).
4 c.s de salsa “pico de gallo”.
Tajín (chile molido y lima, de venta en grandes superficies).

Elaboración:
Cebolla encurtida:
½ cebolla morada cortada en pluma y cocida en el zumo de 1 naranja y el  de ½ lima junto con  ½ c.c de azúcar, durante 15 minutos. Dejamos que se  enfríe antes de utilizar.
Salsa “pico de gallo”:
1 tomate rojo (tomate pera).
½ cebolleta tierna.
Unas ramas de cilantro.
Sal (opcional)
El zumo de 1 lima.
Pizca de pimienta negra molida.
Picar muy menuditos el tomate, la cebolla y el cilantro. Salpimentar y regar todo con el zumo de lima.
En una sartén calentamos el aceite junto con el bacon y cuando esté dorado el bacon lo retiramos y en el aceite que queda vertemos los frijoles, removemos y los aplastamos con un tenedor. Apagamos el fuego y dejamos la sartén al calor.
Pintamos con aceite las obleas de masa brick y las doramos en el horno. En muy poquito tiempo estarán listas.
El pollo deshebrado lo “aliñamos” con  el Tajin y lo calentamos un par de minutos en el microondas.
Sobre una oblea ponemos la mitad de los frijoles  calientes aplastados y encima la mitad de la lechuga, luego la mitad del pollo, esto lo cubrimos con el queso rallado y una lluvia de cilantro que coronamos con una cucharada de salsa de tomatillo verde.
Alrededor de nuestro plato distribuimos el maíz, la cebolla morada picadita, la salsa pico de gallo y la cebolla encurtida.

Tapamos con la otra oblea de masa brick y… disfrutaremos de un contraste de sabores tan  variado como delicioso acompañado de los matices calientes y fríos.


jueves, 10 de octubre de 2013

Bocaditos de Lentejas Coral

Cuentan las crónicas, que estaba el filósofo Diógenes el cínico (el mismo que luego daría lugar a un síndrome con sus respectivos síntomas) una buena noche  cenando lentejas, cuando le vio el filósofo Aristipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey, y le dijo: “si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas”. A lo que Diógenes replicó: “Si hubieras tu aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey”. De siempre me ha caído bien Diógenes, vivía en una tinaja y andaba por las calles desnudo con una lámpara y cuando era preguntado qué hacía con la lámpara él respondía que estaba buscando a un hombre honesto y que el día que lo encontrara  apagaría la lámpara. Te diré que, hay quien dice que la lámpara  nunca  se apagó  y que a día de hoy sigue encendida. No lo sé, sólo te cuento lo que se dice.  Diógenes nació en Sínope que es una región de Turquía,  pues de por allí, kilómetro arriba, kilómetro a bajo te traigo esta receta, para que no se nos olvide que comer lentejas no nos convertirá  ni en cínicos ni en reyes y seguro que en filósofos tampoco pero  al menos, nos dejará buen sabor de boca:

BOCADITOS DE LENTEJAS CORAL



Ingredientes (4 personas):

200grs de lentejas coral  (las rojas que ya vienen peladas).
1 hoja de laurel
1 cebolla morada pequeña.
Unas hojas de cilantro  muy picadas.
Jengibre fresco rallado.
6 tomates cherry muy picados.
60 gr de queso feta desmenuzado.
1 lima (el zumo).
40 grs de pan rallado.
1 huevo.
Sal y pimienta.
Si te gusta el picante puedes ponerle un poco de chile rojo picadito.
Aceite de girasol para freír.

Elaboración:

Cocemos las lentejas en el  agua con la hoja de laurel. Mientras picamos muy pequeña la cebolla  y reservamos.
Cuando las lentejas estén cocidas las pasamos por agua fría, las escurrimos muy bien y las molemos un poco (con un tenedor) les añadimos la cebolla picada, el cilantro muy picadito, unos toques de pimienta negra, el jengibre rallado y el zumo de lima, removemos bien y seguimos añadiendo el queso feta desmenuzado el pan rallado y el huevo ligeramente batido. Salamos al gusto. Mezclamos suavemente todo.


Ponemos el aceite a calentar y con ayuda de dos cucharas vamos formando nuestras albóndigas. Cuando estén doradas sacamos y dejamos escurrir sobre papel absorbente, antes de servir acompañadas de una ensalada.


miércoles, 7 de agosto de 2013

Coral y Mar (ensalada de lentejas)

Como sabes, ando dividida entre el norte (Galicia) y Castilla y hoy me apetece contarte pequeñas observaciones que resultan ser grandes evidencias. Estas observaciones son personales y estoy convencida que cada uno observamos y evidenciamos cosas diferentes, pero en la misma medida creo que alguna coincidencia compartimos. En Galicia el paisaje es verde, los campos son fértiles, los árboles altos pero el cielo es bajo y gris y húmedo, dotando de cierto matiz  lúgubre a la atmosfera. En Castilla, en cambio, la tierra es árida, los campos secos la mayor parte del año y a veces, de puro secos, cuarteados. Poco más que mustios matojos y amarillos cereales  es lo que producen, pero el cielo es infinito y la luz heroica. En el norte la gente anda con la cabeza baja y la vista fija en el suelo, como oprimidos; en Castilla los hombres andan con la cabeza erguida, mirando el horizonte, es tierra de violencia, de pasión, de grandes gestos individuales. Llegados a este punto he de decirte que me quedo con Castilla y me quedo con Galicia y como muestra de ello vamos a preparar un plato que bien puede representar a las dos juntas:

CORAL Y MAR
(Ensalada de lentejas y frutos del mar)





Ingredientes (2 personas):

2 puñados de lentejas coral.
1 hoja de laurel.
Unas hebras de azafrán.
12 gambones o langostinos no muy grandes cocidos.
1 pata de pulpo cocido.
16 / 20 percebes (dependiendo del tamaño) cocidos.
½ cebolla morada.
½ pepino.
Pimiento rojo.
Pimiento verde.
1 tomate negro de Santiago (puedes utilizar raff).

Aliño:
El zumo de una lima.
6 c.s de aove.
Pimienta negra recién molida.
1 c.c de cilantro picado.
1 c.c de perejil picado.

Elaboración:

Ponemos a cocer las lentejas en agua con una hoja de laurel y las hebras de azafrán, teniendo cuidado de que no se nos deshagan, en unos 12 ó 15 minutos estarán listas.  Mientras tanto vamos preparando el resto de los ingredientes de nuestra ensalada.
Pelamos  los langostinos y los percebes y el pulpo lo cortamos en trocitos no en exceso (que se “encuentren” en la ensalada) y los dejamos en un bol amplio.
Lavamos las verduras y las picamos a nuestro gusto (más o menos grandes) y todo esto lo pasamos al bol, con los frutos del mar.

A estas alturas las lentejas ya estarán cocidas (probamos una para comprobar si las dejamos unos minutos más o no), las pasamos bajo el chorro del agua fría para lavarlas y que se enfríen rápidamente, una vez hecho esto y escurridas las lentejas, las incorporamos al bol de la ensalada con el resto de los ingredientes (verduras y frutos del mar).
Aliño:
Mezclamos muy bien todos los ingredientes del aliño y lo vertemos sobre la preparación, removiendo con cuidado y… a disfrutar de nuestro coral y mar.



Nota: puedes hacer un aliño a base de yogur, ajo y eneldo que no le va nada mal.

jueves, 25 de julio de 2013

Atún con Garbanzos y Brócoli

Hace unos días que hemos entrado en la quinta casa del Zodíaco y yo, despistada del todo. El león que la domina es una de las criaturas más poderosas del zodíaco, porque está  emparentado tanto con el sol como con la luna. En una de sus primeras manifestaciones, vivió en la tierra como el León de Nemea, hasta que Hércules lo mató y se hizo una armadura con su invulnerable piel. En tiempos más felices, Leo fue adorado por muchas razas de la antigüedad. Aún se le considera como el símbolo arquetípico del valor, la nobleza y el espíritu emprendedor. Pero le gusta la comodidad tanto como a cualquier otro felino y se pasa gran parte del tiempo roncando en su guarida. Cuando está despierto es una criatura magnífica, con sus ojos amarillos echando llamas como el sol y su melena brillando como si fueran sus rayos; pero no le gusta esforzarse y pronto vuelve bostezando hacia las sombras. A pesar de sus colmillos, es un animal amigable y afectuoso, padre amante de sus cachorros y esposo protector para la leona. Irradia confianza y seguridad, pero su tremenda fuerza también despierta admiración. A veces esto le hace volverse un poco vanidoso y dictatorial y entonces usa su fuerza para mandar, más que para dirigir. Leo reina sobre los meses de pleno verano, cuando su prima, la luna, está en su posición más alta en el cielo. Los humanos nacidos a finales de julio o principios de agosto suelen encontrarse bajo su influencia. No soy del horóscopo Leo, pero  sí que comparto con él, al menos en verano, la afición por roncar en la guarida y lo de esforzarse poco, tanto comparto esto último que mira que cosa más sencilla he preparado para comer:

ATÚN CON GARBANZOS Y BRÓCOLI 
(atún con Tajín al romero acompañado de  hummus y tallos de brócoli)



Ingredientes (1 persona):

1 taco de atún de unos 200 grs.
Romero fresco (unas ramas).
 2 c.s de salsa Tajín (chiles secos y lima).
Tallos de brócoli.
½  ajo.
Pimienta negra recién molida.
Aove.




Elaboración:

Sobre papel film de cocina (para facilitar el rebozado)  echamos nuestra salsa Tajín y con ella “rebozamos” el taco de atún por todos los lados. Al atún le clavamos unas hojas de romero fresco (penetran con mucha facilidad) por todas sus caras, para que le den su puntito de sabor.
Dejamos envuelto en el film, mientras preparamos el brócoli.
 Pelamos el “troncho” del brócoli (este era de cultivo ecológico, pequeño y  muy tierno), lo cortamos en láminas muy finas le picamos por encima el ajo, lo espolvoreamos con una pizca de sal y otra de pimienta negra recién molida y un chorrito de aove (tiene un sabor realmente sorprendente y delicioso).

Carpaccio de tallos de brócoli con Tajín, sencillamente delicioso
En una sartén o plancha ponemos una cucharada de aove y cuando esté bien caliente vamos sellando por todos los lados nuestro atún. No lo hacemos demasiado, con un minuto y medio por cada lado y por los bordes estará más que suficiente,  el centro del atún no tiene que quedar hecho.



Nota: La salsa Tajín la encuentras en tiendas de comida sudamericana y en el Corte Inglés,  pica muy poco, lo justo y tiene un agradable sabor cítrico.
También puedes probar a rebozar los tallos de brócoli, quedan deliciosos y muy crujientes:




martes, 11 de junio de 2013

Cerezas rellenas con Alubias Granja y Pesto Genovese

En los meses de abril y mayo suelo soñar con las primeras cerezas del verano, sueño con  el placer que produce romper su suave piel para abrir  paso a su dulce y carnosa pulpa y  no puedo imaginar que sean de otro lugar si no es  del Valle del Jerte. Sólo las cerezas del Jerte tienen esa falsa resistencia a ser mordidas, esa finísima piel como una película protectora que guarda toda la magia del color, textura y sabor de su carne.  Y me gusta quedarme jugando con el hueso de la  última cereza  rodando por  la boca, como diría M. Rivas “rodando en el teclado de los dientes como una nota musical silvestre”. Pero esto sólo me pasa con las cerezas del Jerte. Recuerdo una vez que me regalaron una cajita de cerezas que más parecían ciruelas por el tamaño, creo que eran de Chile y… todo lo que tenían de provocadoras y enormes les faltaba de textura y sabor… no eran cerezas del Jerte, como tampoco lo son las del resto de España. No sé que tiene, pero algo tiene este Valle y eso que tiene llega hasta sus cerezas.  Con las primeras cerezas del verano, mira lo que vamos a preparar:

CEREZAS RELLENAS Y ALUBIAS DE LA GRANJA CON PESTO GENOVESE


Ingredientes (4 personas):

40 cerezas del Valle del Jerte, grandes.
1 lata de anchoas en aceite de oliva (mejor si es de reducido contenido en sal).
1 trocito de queso de cabra (he utilizado feta).
1 bote de alubias  granja  cocidas  570 gr. (de buena calidad)
Unas hojitas de albahaca para decorar.
Pesto Genovese (suave):
50 grs de hojas de albahaca.
1 c.s  de piñones.
½ c.c de sal gruesa.
1 diente de ajo.
½ taza de aove.
4 c.s de Parmigiano Reggiano o Grana Padano, rallado.
1 c.s de queso fresco (opcional, yo no lo puse).

Elaboración:

Hay cosas para las que soy muy purista, una de ellas es para la preparación del pesto, no puedo concebir un pesto que no se haya elaborado  a mano, sin la intervención de aparatos eléctricos (batidora, thmx…) pues considero (y no soy la única)  que el calor que transmiten las cuchillas a la hora de triturar los ingredientes… altera su sabor. Por eso, el pesto siempre a mano.
Empezamos haciendo el pesto en un mortero de mármol (como manda la santa tradición) ponemos las hojas de albahaca, el ajo (sin el germen, si lo quieres más fuerte ponle 2 ajos, pero “te taparía”  un poco  los demás ingredientes del plato), la sal y los piñones y lo trituramos todo bien, bien, bien y bien. Añadimos el aove y removemos para que se integre y luego le incorporamos el queso rallado, mezclamos todo y ya tenemos un pesto Genovese que quita el sentido.  Reservamos hasta la hora de servir y si sobra… lo guardamos que en el frigorífico aguanta unos días.
Vamos con el resto del plato:
Con cuidado y ayuda de un deshuesador de cerezas, hacemos lo que el nombre del aparato indica, es decir; retiramos los huesos de las 40 cerezas, procurando que nos queden lo más enteras posibles (no es difícil).
Rellenamos 20 cerezas con unos trocitos de anchoa y otras 20 con un poquito de queso. (5 de cada por barba o por comensal).
Sacamos las alubias  (estas son las de tamaño XXL, vamos las que toma el Gasol) del bote, las lavamos bien con agua fría y las escurrimos mejor.
Podemos hacer una ensalada grande (pero el reparto de cerezas ya no será homogéneo) o servir en 4 platos (no falla: 5 de cada en cada plato).

Ponemos ¼ parte de las alubias en un plato de servicio, le colocamos las 5 cerezas de anchoa y las 5 de queso, aliñamos con unas cucharadas de pesto genovese y decoramos con unas hojitas de albahaca y algún piñón por aquí y otro por allá.

Versión mini....
Nota: Puedes rellenar las cerezas de queso azul, paté... y luego combinarlas con una salsa que "vaya con esos sabores", se me ocurre que a base de nata o... quesos crema por ejemplo... La idea ya la tienes, ahora te toca a tí...
Con esta receta voy a participar en el concurso que realiza, Cocinando Sabores y Cerezas del Jerte, por que si tengo suerte y me toca... disfrutaré de  muchas más cerezas del Jerte... este verano.

jueves, 28 de marzo de 2013

Cocido Completo con Rellenos


Soy de la opinión de que existen tantas versiones del cocido como regiones en España y casi me atrevería a decir que como familias. Cuando nos hacemos el  Libro de Familia (fíjate bien en el tuyo)  en una de las páginas siempre aparece la forma de hacer el cocido, por parte de padre o por parte de madre, tanto da; más o menos los mismos ingrediente, la misma forma y los mismos tiempos pero… hay un detalle (o dos si son pequeños) que cambian de uno a otro. Cada uno es el mismo pero también es diferente, así son las familias y los cocidos. Aprovechando que hace un tiempo fantásticamente  desapacible  que invita a caldos y legumbres y que en Cocineros del Mundo el reto de Marzo va de fresas y Garbanzos, pues os voy a contar lo que aparece escrito en mi Libro de Familia a cerca de la preparación  y ¡cómo no! lo que yo he aportado para preparar:

UN COCIDO COMPLETO CON RELLENOS


Ingrecientes (para 5 personas):

Para el cocido:

400 grs de garbanzos de Fuentesaúco.
500 grs de Morcillo (o Jarrete).
1 hueso de Jamón.
1 hueso de caña de ternera.
1 longaniza semi-curada de la Alberca.
200 grs de tocino (media cura) de cerdo ibérico.
1 trozo de espinazo.
1 rabito de cerdo (opcional)
¼ de Gallina (o pollo)
2l de agua.
1 puerro.
2 patatas.
2 zanahorias.
½ repollo.
Aceite para freír los rellenos.
Pan reposado y migado.

 Mi aportación (la llamo: la versión actual):
½ pechuga de pollo fileteada muy fina.

Para los rellenos (12 u. aprox.):

175 grs de carne picada (pedir al carnicero que nos la pase una sola vez).
5 rodajitas (como de ½ cm) de longaniza cruda.
1 loncha de tocino (muy poco) sin cocer.
1 ajo.
1 huevo.
Un poquito de miga de pan duro.
Unas hojas de perejil.





Elaboración:
Dejamos los garbanzos en remojo toda la noche.
Limpiamos bien todos los ingredientes.
Metemos los garbanzos en una redecilla o malla, para que no anden dando vueltas por la cazuela y luego sea más fácil sacarlos.
El chorizo lo cocemos a parte, durante 15 minutos.
El repollo también lo cocemos por separado.
En una cazuela de barro (Pereruela) ponemos el agua a calentar y cuando está hirviendo añadimos todos los productos de nuestro cocido. Tapamos, bajamos el fuego y que cueza al chup- chup dos horas. La sal, si fuera necesaria, se añade al final.
"La pringá"
En una olla o fuente honda colocamos todas las carnes, chorizo y tocino.
En otra fuente colocaremos las verduras, junto con los garbanzos.
Colamos el caldo y le retiramos el exceso de grasa. Suelo enfriarlo en el frigorífico y cuando se solidifica en la parte superior la grasa, se la retiro sin mayor esfuerzo.
Mientras se hace el cocido podemos preparar los rellenos
Preparación:
A la carne picada le añadimos el chorizo y el tocino muy, muy picaditos así como el ajo y el perejil. Lo mezclamos con el huevo y le ponemos un poco de miga de pan.
Ponemos aceite a calentar en una sartén.
Con la ayuda de dos tenedores vamos formando nuestros rellenos y los freímos en el aceite. Los sacamos y dejamos al lado de las verduras.
Versión actual:
dentro está la pringá
Sobre papel film doble ponemos un filete  muy fino de pechuga de pollo y en el centro del filete colocamos un poco de chorizo, un poco de carne de cocido, una pizca de tocino y unos garbanzos. Cerramos esto formando una bola con ayuda del papel film, atamos la bolita y la ponemos a cocer en agua hirviendo. A los 10 minutos estará, ya que el
interior ya está cocido. Hacemos tantas bolitas como comensales y alguna más por si acaso.














Presentación:
En un plato hondo, colocamos unas láminas de pan migado y en medio, la bola de pollo rellena  del   cocido,
en una jarra aparte o puchero de barro (por el toque rústico) calentamos el caldo “a tope” y en la mesa lo vertemos sobre el pan y la bola de pollo, como está muy caliente enseguida estará nuestra sopa de pan con su pringá en un solo plato.


Unos trocitos de verduras acompañarán a nuestros rellenos.