Azotada por
granizo, ventisca y los primeros copos de nieve, la ciudad empezó a perder su
color; se fue la luz, todo se volvió gris y blanco. Más que otoño parecía que
el invierno hubiera entrado cabalgando furioso por los cuatro arcos de la
muralla que rodeaban la ciudad. Días así eran un claro presagio de lo que
serían los siguientes, la vida comenzaría a transcurrir puertas adentro,
tiritando, lo más cerca posible de chimeneas, estufas o radiadores. María todos
los inviernos recordaba y con el recuerdo volvía a vivir con la misma angustia
aquella mañana del invierno de sus ocho
años en que se despertó llorando porque le habían contado que cuando una
persona se moría su cuerpo se enfriaba y ella, ese día se había despertado
helada y, tenía miedo. Ahora el frío le partía la piel y le calaba los huesos,
le llegaba hasta la médula, motivo por el cual apenas se asomaba afuera. Con
semejante tiempo y temperaturas las calles se volvían intransitables y la gente
andaba encogida, envuelta en lana y gruesos paños y protegida por, a veces,
temibles paraguas. Lo más triste de todo, para María, era que hasta los pájaros
parecían haber desaparecido por la llegada del frío. Y como el frío empieza a
tocarnos:
HABAS DE SANABRIA CON ALGO DEL MAR
Ingredientes (2 personas):
1puerro pequeño (la parte blanca).
1 zanahoria pequeña pelada.
1 diente de ajo con la piel (lavado).
1 cebolla (en dos mitades).
1 hoja de laurel.
4-6 cigalas.
300 grs de berberechos.
3 carrilleras de rape (unos 125 grs aprox).
Unas ramitas de perejil.
Unas hebras de azafrán.
½ vaso de vino blanco de Jerez.
5 c.s de aove (aceite de oliva virgen extra).
Elaboración:
La noche anterior, lavamos y ponemos a remojar la habas.
Ponemos los berberechos en abundante agua fría con sal, para que suelten todas las arenas y
no nos llevemos una desagradable sorpresa luego.
En agua fría, ponemos
a cocer a fuego lento ( en olla a presión 20 minutos, en cazuela de hierro
fundido dos horas) las habas junto con el puerro, la zanahoria, media cebolla, el
diente de ajo, una hoja de laurel y 2 c.s de aceite de aove. Una vez cocidas,
retiramos el puerro, zanahoria, cebolla, ajo y laurel. La cantidad de agua que
suelo poner al principio es la que cubre a las habas y una poquita más y le voy
añadiendo si necesita más, siempre fría, por supuesto.
Picamos las carilleras de rape en un par de trozos o tres.
Reservamos.
Quitamos las cabezas
a las cigalas (reservamos las colas junto con el rape), y las ponemos en una
sartén con una c.s de aceite dejamos que suelten todo el jugo posible. Ayudamos
a ello aplastando con una cuchara de madera. Reservamos este jugo (colándolo)
que luego se lo añadiremos a nuestras
habas.
Picamos muy menudita la otra media cebolla y la “ablandamos”
en un 2 c.s de aove, sin que llegue a dorarse.
Tostamos un poquito el azafrán y lo echamos en un mortero
junto con unas hojas de perejil y ½ diente de ajo, machacamos bien y a esto le
añadimos el vino blanco de jerez.
Cuando la cebolla de la sartén esté blandita le añadimos los
berberechos bien lavados y escurridos y según empiezan a abrirse le echamos el
contenido del mortero (azafrán, perejil, ajo y vino de jerez) dejamos que se
abran todos.
Una vez cocidas nuestras habas, retiramos el puerro,
zanahoria, cebolla, ajo y laurel y añadimos a la olla el jugo de las cigalas
así como los trozos de carrilleras de rape, las colas de cigala y los
berberechos con su salsa y dejamos que todo junto hierva unos 5 minutos más.
Rectificamos de sal y servimos enseguida.
Cómo cada domingo, aquí disfrutamos de una sabrosa receta y la calidez de los sentimientos plasmados en palabras. No existe el frío en esta casa;)
ResponderEliminarUn abrazo enooooorme querida Sonsoles!!!!
Sonsoles es un gusto venir a tu cocina, siempre tan cálida y siempre tan rica. Aquí me siento feliz, tienes la capacidad de hacer lo más sencillo, majestuoso, una caricia para los sentidos.
ResponderEliminarGracias por este ratito de felicidad inmensa.
¡Mil Besos preciosa!
Que maravilla de plato!! un autentico del otoño, vaya delicia, esto es maravilloso y sabroso muchisimo, ya lo creo, una receta que como bien dice Concha con calor de hogar...Besss
ResponderEliminarNo creo haber probado estas habas nunca, pero de lo que sí estoy segura es de que me comería un buen plato de este guiso tan sabroso.
ResponderEliminarUn beso.
No las he probado pero me la a punto ,pues tiene una pinta maravillosa.
ResponderEliminarBeOS!!
En realidad no me gustan demasiado las habas, aunque las de Sanabria no las conozco... pero oye, todo lo del mar me parece de cine, tú te comes las habas y a mi me dejas las cigalitas y los berberechos, y tan amigas, jajaja.
ResponderEliminarNo me importa vivir de puertas adentro en invierno, es más, lo prefiero al infierno que hemos pasado este verano, y si me cuentan historias como tú las cuentas de bien, no me saca nadie del sofá.
Un beso grande, corazón, que tengas una semana estupenda.
Merhabalar, ellerinize sağlık
ResponderEliminarSaygılar.
Hola guapísima !!!
ResponderEliminarPareciera que he esperado justo ahora, que no sabes la que está cayendo de agua y viento para venir a leerte. Bueno, pues María seguro que descubrió que aunque se sienta frío, no pasa nada. Aunque es cierto que algunas pesadillas se recuerdan a través del tiempo.
De las legumbres, las judías son las que menos hago. No conozco esas habas, pero por el aspecto se parecen a las de la Granja ¿no? igual te estoy diciendo una burrada y yo tan fresca :)
Pero si están bien guisadas como las tuyas y mantecosas como me gustan . . . no te dejaba ni las colitas de las cigalas.
Plato de lujo Sonsoles, de las de repetir plato y dormir siesta en el sofá tapada con la manta de rigor.
Besotes bien gordos mi niña, feliz semana.
Hola!! Yo no soy de invierno, más bien veraniega, me siento más alegre y mejor pero seguro que en tu casa y en tu cocina no se pasa frío, al contrario y yo por probar este plato me voy al Polo si hace falta!!
ResponderEliminarMil besos y que tengas una estupenda semana!
Hola Sonsoles. Te agradezco mucho tu respuesta a mi pregunta. Me has sacado de dudas aunque he de decirte y no soy adivino que lo que escribes no está sacado de relatos. Creo que muchos relatos son sacados de lo que escribes ahí radica la diferencia.
ResponderEliminarPobre María al sentir tanto frío, muchas veces ocurre que al mirar a través de los cristales uno se contagia de lo que ve, del ambiente o de las personas y si además no se ven ni hasta los pájaros que con su vuelo alegran el día no es de extrañar que se sintiera tan fría.
Pero creo que María salió pronto de ese estado cuando vio este plato que has preparado. lo que antes era frío ahora es calor, lo que antes era pena se convierte en alegría porque ¿quien no disfruta y se alegra al ver un plato como este? Había que ser de otro mundo para no reaccionar y aún así yo lo pondría en duda porque este plato reconforta, alimenta y seduce.
Un plato para recordar.
Un abrazo
¡¡Hola Sonsoles!! Ayer me engañaste, que estuve con el ordenador encendido casi hasta las dos de la tarde y no llegaba tu publicación. Menos mal que ahora he visto con agrado que al final habías publicado. También me has engañado con las habas, que pensaba que eran las verdes, ja, ja. No conocía estas de sanabria, que supongo me gustarán, pues se parecen a las fabes o similar y esas me gustan. Y ni no, ya te digo yo que todo lo de mar me encanta y ahí no dejaría ni una pizca en el plato.
ResponderEliminarYo soy muy de otoño, pero ya de invierno, invierno, soy más como María, ¡¡siempre llevo el frío en el cuerpo!! Ay, menos mal que al lado de un buen fuego, todo se lleva mejor, Besitos y el próximo domingo no me engañes, ja, ja.
Yo como soy más partididaría de el invierno que del verano, estoy encantada con que entre el frío, y estos platos son estupendos para calentar el cuerpo, eso si, no conocía estas habas, son bien hermosas, el guiso tiene una pinta muy rica, voy coguiendo la cuchara.
ResponderEliminarUn beso.
Yo no soy como María, a mí el frío me gusta y las calles oscuras a las seis de la tarde también. Además como me encanta estar en casa este tiempo invita más que nunca a hacer planes caseros ¡¿y qué mejor que tu receta para celebrar la llegada real del otoño?!
ResponderEliminar¡Besos mil!
Mi querida amiga, a mi el frio me encanta, pero por mi tierra aun hace buen calor, asi que cuando llegue a ver si me pasa como a Maria jejeje. Bueno tu plato no puede ser mas delicioso, ese contraste me ha encantado. MIl besicos cielo
ResponderEliminarEspectacular no lo siguiente ademas de estar rico no sabes lo que siento no poder meter la mano para dar cuenta de un platin es ver las fotos y no dejan de decirme comeme.
ResponderEliminarEl frio no me gusta demasiado soy como Maria llevo frio en el cuerpo y me apunto a estar en casa al calentito mas si es con un plato asi al lado mas.
Bicos mil y feliz semana wapa.
Vaya platazo rico, Sonsoles...estoy por buscar esas habas que seguro que son misión imposible en mi Alcoy de mi alma..aquí solo conocemos las frescas de pelar..y las de la olleta alcoyana ...a no , que eso son judias ..judias , habas..ya me liao..¿no son lo mismo?...bueno , no me lio que ya no son horas , que me gusta tanto estas habitas como el tarrito tamaño bolsillo que te lo birlaba , pero ya..jaja...
ResponderEliminares que no puede ser más chachi..poco menos como la dueña..
un besito Sonsoles guapisima..como siempre un gustazo vernir a verte
y de los desodorantes ni hablamos..jaja..eres tremenda
Lo siento Sonsoles, hoy los ojos se me iban a las habas y no al relato, volvia al relato y los ojos otra vez p'abajo...madre del amor hermoso, estas habas son parecidas a las pochas,no? Que este verano me tome un platazo por Navarra y aún me sueño con él...ha sido ver las tuyas y ponerme en modo salivacion intensiva...laaa lecheee
ResponderEliminarMandame frío, granizo, lluvia y nieve, lo que sea con tal de olvidarme del calor y poder comer esas habas tan de invierno...
El calderito no puede ser mas mono,eh? me lo llevo ya mismo
Un besazo guapa y abrígate!
Muy ricas estas habitas del norte. Ahora que se acerca el frío, es lo que más apetece =)
ResponderEliminarUn besote guapa!
Muy ricas estas habitas del norte. Ahora que se acerca el frío, es lo que más apetece =)
ResponderEliminarUn besote guapa!
Hola guapísima, por fin me cuelo en tu cocina, y además por la puerta grande porque menudas habas traes, increibles, con lo que me gustan los platos de cuchara. Bueno, voy a quedarme un ratito por aquí que tengo mucho que ver para ponerme al día que he estado bastante tiempo desaparecida, y seguro que no sólo me he perdido grandes recetas sino también grandes relatos. En fin guapa, un beso muy fuerte que aunque he estado ausente no me he olvidado de todas vosotras, muaaaaaaa.
ResponderEliminarQue buena pinta, esa cigalitas.....
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