Miró por el ventanal del salón. Unos edificios, algunos árboles y el mar tan apacible, allá en el fondo, marcando la línea de tantos sueños, destinos y engaños. Propios y ajenos. Decidió que era el momento para salir a la calle, aquel domingo que parecía mejorable para conversar en las esquinas y coger un poquito de sol y oír los viejos cuentos de sus viejos amigos una y otra vez. Le gustaban las mañanas de los domingos, no así las tardes. Las tardes se le hacían interminables y vacías y se sentía cansado y soñoliento hasta el anochecer. Después de comer ¡Se acabó el domingo! Solía decir. Las mañanas no; las mañanas del domingo le sacaban de pronto de la cama y de la casa, lo llevaban enseguida a pasear, a comprar el periódico, a sentarse en un terraza o en un parque bajo los árboles a leer las noticias tranquilamente, sin prisa, con todo el tiempo en cada página, para eso eran las mañanas de los domingos, para estirarlas todo lo posible, porque después de comer, empezaba la amenaza casi palpable del lunes. Para llegar lo más tarde posible a la hora de comer solía quedar para el aperitivo con los amigos, porque esto era otra forma de alargar la hora de llegar a sentarse a la mesa para comer y por lo tanto de llegar a lo que quería evitar el agotador anuncio de las pocas horas que faltaban para el lunes. Esperando que esas horas se hagan más llevaderas para ti
CAKE DE BRÓCOLI, QUESO Y CECINA
Ingredientes
(para un molde pequeño):
40 grs de queso rallado (mezcla
de 3 quesos).
40 grs de cecina muy picadita (sustituible
por jamón)
2 huevos.
50 grs. de nata.
50 grs. de aove.
75 grs de harina.
8 grs de levadura (tipo royal).
Sal, pimienta y pizca de nuez
moscada (al gusto).
Elaboración:
Encendemos el horno a 180º, que
se vaya calentando.
Batimos los huevos y le añadimos
la nata y el aove, seguimos batiendo e incorporamos la harina, la levadura, la
pimienta y la nuez moscada rallada tamizando. Mezclamos todo bien.
A esta masa le incorporamos el
queso y la cecina y la integramos todo bien.
Untamos nuestro molde con un poco
de mantequilla, lo forramos con papel de hornear y vertemos nuestra
preparación. Colocamos los ramilletes de brócoli, como si fueran arbolitos.
Metemos la preparación al horno y
cocemos durante 16 minutos con calor
arriba y abajo y aire.
Nota: cada horno es un mundo, así que la mejor forma de cerciorarte
que tu cake está cocido, será el método del palillo, ya sabes… transcurrido
este tiempo pínchalo con un palillo (de los de los pinchosmorunos) y si éste sale limpio…ya está, si no es así
pues déjalo un poquito más.