Se sentó en un banco del parque y
observó, como si en el museo estuviese, todo lo que aquel cuadro viviente
mostraba ante sus ojos, con sus luces y sus sombras. Observó a un grupo de
jóvenes que hacían cola a la puerta del burguer
ante el reclamo del 2X1, y vio las notas pegadas en la maltrecha cabina
del teléfono de los que ofrecen unos metros cuadrados de techo para compartir.
Observó a dos homosexuales fatales y dispersos que pasaron cerca de ella
cantando en voz baja “A quién le importa
lo que yo haga…”y ellos la observaron a ella. Observó al mulato apacible,
recostado en la pared de enfrente, con su pinta de rastafari sin vocación y sus
rastas perfectas bajo la boina de colores jamaicanos, esperando quizás el paso del primer guiri para
proponerle un desesperado cinco por uno, seis, boy, siete por uno, y tengo
hierba, todo para abrir las puertas del mundo prohibido de la abundancia con
pasaporte. Observó la esquina del lado opuesto, la rubia maquillada como
promesa de ser caliente aunque se veía
puro témpano, esperando las mismas monedas que su amigo, el rastafari
sin convicción y, le propondría uno por
treinta. Observó al niño que patinaba, saltaba sobre un bordillo y
seguía calle abajo. Observó las luces del Teatro Colón que empezaban a
encenderse y percibió los latidos de la que era su ciudad y pensó en él… lo
seguía amando, cada mañana lo seguía amando, cada anochecer lo seguía
amando…cada día te sigo amando
MINI TARTAS DE CEREZAS EN OBULATO
(sobre hojas de cerezo encurtidas)
El Obulato es una lámina
transparente y ultrafina elaborada con almidón de patata, soja y aceite de
girasol. Te diría que es como “el plástico” que envuelve las capsulas de los
medicamentos, pero muchísimo más fino. Se deshace en contacto con líquido, por
eso se deshace en la boca. No tiene sabor. Esto es lo que nos obligará a tener
todos los ingredientes preparados en el momento de montar nuestras mini
tartas. Un poquito de organización y
todo sale perfecto en muy poco tiempo. En lo que más se tardará será en desalar
las hojas de cerezo, que si no las utilizamos, el montaje se hará en plis.
*Para esta elaboración necesitaremos contar con un sifón.
Ingredientes (20 mini tartas):
160 ml de zumo de cerezas picotas.
25 ml de licor de cerezas.
200 ml. de crema fresca (nata)
2 c.s de azúcar glás.
½ c.c de esencia de vainilla blanca.
1 carga de NO2 (para el sifón)
Mini tartas:
4 sobaos pequeños.
20 cerezas.
40 capsulas de obulato.
Para decorar:
Hojas de cerezo encurtidas
Purpurina comestible.
Elaboración:
Empezamos poniendo a remojo (una hora mínimo) en agua fría
las hojas de cerezo. Cuando las vayamos
a utilizar las escurrimos y secamos con papel de cocina.
Espuma de picotas:
Mezclamos bien todos los ingredientes (menos la nata) y
enfriamos. Con esta mezcla y la nata llenamos el sifón (agitamos bien para que
se mezcle perfectamente), colocamos la carga de NO2 e introducimos el sifón en
el frigorífico hasta su uso (siempre en posición horizontal).
Picamos muy chiquitas las 20 picotas y las dejamos sobre un
colador o papel de cocina (esto lo hacemos porque el obulato se deshace en
contacto con líquidos) hasta el momento de montar nuestras mini tartas.
Desmenuzamos los sobaos en trocitos sobre un plato y los
dejamos hasta el momento del montaje.
Montaje:
Tomamos las cápsulas de dos en dos y sobre el fondo ponemos un poco de bizcocho,
encima lo de una cereza picada y coronamos con un poco de espuma de picota.
Espolvoreamos con purpurina comestible y decoramos con una media luna de cereza. Ponemos nuestra mini tarta sobre una hoja de
cerezo y…a disfrutar!!!
Nota:
Las hojas de cerezo encurtidas, se consumen en la cocina japonesa, al igual que las hojas
de parra en la griega y el método de conservación es el mismo. Estas que he
utilizado vinieron directamente de Japón, pero si quieres puedes hacerlas en tu
casa: Cojes hojas enteras de cerezo, grandes pero tiernas, las lavas y limpias
bien y las cueces en agua saturada de sal durante 10 minutos. Reservas esta
agua de cocción y pasas las hojas a un bol con agua muy fría (con hielo).
Cuanado el agua de cocción esté fría volvemos a introducir las hojas y las
dejamos un par de horas. Pasado este tiempo, escurrimos y conservamos bien al
vacío, bien congeladas.
Antes de su uso debemos dejarlas desalando.
Hola guapísima mía !!!!
ResponderEliminarMe encantan los ojos de esa eterna enamorada, qué observadora es y cuantos matices atisba desde ese banco ;)
Me has dejado ojiplática con el obulato, niña, lo tuyo cada vez se está convirtiendo en alta cocina. No lo conocía Sonsoles, ni que las hojas de cerezo se comiesen también.
Me ha hecho gracia la coincidencia, porque con las de parra estuve trabajando hace unos dias, cocinándolas y preparándolas para conservarlas.
Un postre para sorprender sin duda y para repetir, sin duda también. Fabuloso, como todo lo tuyo.
Besotes fresquitos mi niña, que con estas temperaturas, es lo que agradece.
La vida es puera coincidencia...Jajaj. Ahora ando dándole vueltas a una sandía que me tiene loca, no consigo de ella lo que quiero y mira que le he prometido días de gloria a mi lado, pero ni con esas...será malvada!!! El obulato lo vengo usando desde haces ya varios años, y como bien dices...siempre par impresionar, se hacen cosas monísimas con él. tengo alguna receta por el blog, como unos caramelos de aceite y cecina con reomero, o capsulas para bombones... Un fresquito abrazo y muy marinero, sirena.
EliminarNena, estoy asimilando el relato, y me sorprendes con el obulato... Preciosa, que es domingo por la mañana, y no he despertado... Pero, ¡Genial! esa tartaleta de cereza... ¿La degustaremos mañana? Di que si...porfaaa... Moitos biquiños
ResponderEliminarNo me da tiempo, cuando vayamos a la Academia....prometo de todo un poco. Bicos
EliminarMmmmm que rico
ResponderEliminarGracias, muchas gracias.
EliminarMi cerebro no da crédito a lo que mis ojos ven.Me falta un salto muy grande para ponerme a tu altura.
ResponderEliminarQuizás debería empezar por desempolvar el sifón.
Una receta maravillosa.
Feliz y descansado domingo.
Por algo se empieza, yo el sifón cuando más lo utilizo es en verano y en navidad para alguna espuma caliente...por lo demás como tu..."buscando en el baúl de los recuerdos uuuuhuuú..." si ya lo dijo Karina: pa qué comprareis tanto cacharo... Un abrazo preciosa.
EliminarQue preciosidad de postre... me encanta todo, la historia, las cerezas, el obulato que acabo de descubrir hace unos segundos... precioso.
ResponderEliminartrabajar con obulato es divertidísimo Ana, preparar algo en lo que te comes hasta el envoltorio o el envase donde va presentado, cuanto menos eso...divertido. Como ya digo sólo hay que tener cuidado con que lo que introduzcas no sea muy líquido y a poder ser tampoco esté mucho tiempo hecho. anímate y a crear fantasia!!! un abrazo.
EliminarAy Sonsoles los ojos se me han quedado como los de esa enamorada de tu relato!! Enamorada me he quedado viendo la maravilla que publicas, si es que venir aquí es aprender y disfrutar. Creo y no me equivoco que esta receta se me escapa de mi capacidad para elaborarla, vamos que no me atrevo ni a buscar el obulato, que hasta la palabra me da miedo. Una receta que sólo tú eres capaz de elaborar con tanta maestría! mil besos y feliz semana!!
ResponderEliminarEl oblato lo trabaja esta el más novato de los fogones...lo trabajo yo!!! y siempre el resultado es cuanto menos, sorprendente y divertido. El relato de hoy es una confesión más que un relato, a veces la realidad supera cualquier ficción que se te antoje contar, como es este caso. Feliz semana princeesa y anímate!!!
EliminarSonsoles, hay cosas que solo pueden hacer los grandes, eso es lo que tu representas para mi, una gran artista, de las letras y de la cocina, por supuesto.
ResponderEliminarNo siento envidia, para nada, siento placer de poder leerte cada semana, me alegras tanto el día. Siento felicidad de disfrutar contigo, tus maravillosos platos, eres tan creativa y perfecta, que me siento orgullosa de conocerte. Y siento pena, una inmensa e incontenible tristeza, de no poder degustar tus maravillas, tiene que ser como rozar el cielo con la punta de los dedos.
Gracias, gracias y mil veces gracias por hacer disfrutar y regalarme un pedacito de tu talento.
Besos guapísima, seguro que el domingo me vuelves a sorprender tan gratamente.
Concha, para...que un día de estos me cojo la maleta y me voy a vivir contigo y vas a saber lo que es bueno!!! Aunque también puedes hacerlo del revés, haces la maleta y te vienes a mi casa que sitio hay y ganas también...un abrazo y siempre se te espera.
Eliminar¡¡Ojiplatica me has dejado, Sonsoles!! Me ha encantado ese obulato y esa hoja de cerezo comestible que no tenía ni idea de sus existencias. Y luego, la sola idea de poder comer esa espuma de picotas, esa textura tan maravillosa, mezclada con los trozos de sobaos, ¡¡es sublime!! Cuando pienso que cada vez es más difícil que me sorprendas, ¡¡zas!! me sorprendes de lo más gratamente. ¡¡Gracias!! Besitos.
ResponderEliminarEs un bocado muy pequeño, pero tan pequeño como delicioso, eso está garantizado siempre y cuando te gusten las cerezas tanto como a mi. Un abrazo enorme, princesa.
EliminarNo sé si me gusta más la receta o el relato. Me he sentido muy identificada porque a veces me gusta pararme a observar la gente pasar, me parece muy enriquecedor y se pueden aprender muchas cosas.
ResponderEliminarEl obulato no lo conocía, me ha llamado muchísimo la atención, y también lo de usar hojas de cerezo ¡esta es una receta de altos vuelos!
¡Besos mil!
Gracias Cuca, todos observamos y todos somos observados...otra cosa es el sentido que cada uno le da a lo que observa, no crees? Cocina japonesa, hasta por las cerezas, y eso que esta vez no tenía flores de cerezo encurtidas...jajajj. Un abrazo.
Eliminar¡Ay Sonsoles! ¿Por dónde empiezo? Venga, por el principio. El relato me ha gustado mucho, pero hay una parte que me ha parecido espectacular y es un hecho que nos pasa a todos y a mí me encanta detectar en otros ( si me pasa mí no me gusta tanto): cuando miramos a los otros, en el fondo estamos invadiendo su intimidad, y en un acto recíproco nos devuelven la mirada (o algún comentario) y nos arrojan violentamente a la realidad terrenal (y aunque sea dejas de mirar un momento). Lo que me ha llamado la atención ha sido precisamente que ella no reacciona a esa situación. Bueno, puede ser porque los homosexuales iban desbarrando y tampoco eran interlocutores válidos (que a mí eso también me pasa) jajajaja
ResponderEliminarDe tus minitartas de cereza te digo que me voy a preparar cuatro litros de esa espuma de picotas y del sifón a la boca, ¡sin miedo!. En realidad la preparación completa tiene pinta de manjar real y creo que voy a aprovechar que todavía me quedan unas hojas de cerezo congeladas (que menuda murga aguantar a mi abuelo preguntándome para qué quería las hojas del cerezo si eso no se come jajaja) y me voy a lanzar con obulatos y todo (que por cierto, ¡inventazo!), así me modero con la espumita y luego me lo autoagradezco. Un besuco!
Ey Silvia, es observar, observar sin juzgar, interpretar sin juzgar. Observar para contar. No me extraña lo del sifón a la boca, yo con la que sobró la puse encima de un triste yogur natural y no veas la alegría que le entró, que casi se puso a bailar y todo!! Besos.
EliminarEncantador y melancólico este relato voyerista del que todos participamos a diario en menor o mayor medida, casi se convierte en un pasatiempo durante el trasiego diario y que tire la primera piedra quién no lo haya experimentado en más de una ocasión.
ResponderEliminarY bueno, la receta de hoy me parece de lo más divertida y sofisticada tocando palos tan dispares como el encurtido, el CO2 y el uso del obulato que desconocía completamente, así que mi más sincera enhorabuena por esta receta. Abrazos mil y feliz semana Sonsoles.
Jose Manuel, CO2 no, nonoooooo NO2, que yo no quiero que nadie se "atufe" todo lo contrario.
EliminarGracias por tus elogiosas palabras. Un abrazo muy cariñoso.
hola!! una receta de categoría, las hojas de cerezo encurtido me han sorprendido... ;) no tenia ni idea de como se preparan. gracias!! besos y feliz semana ;)
ResponderEliminarBueno Silvia, pues ahora ya no tienes excusa para no prepararlas y poder utilizarlas en numerosas recetas...tuyas son!!! Bss
EliminarSonsoles, me ha gustado todo (como siempre, amiga mía) tu historia (en la que todos somos un poco ese/esa protagonista ensimismada, melancólica, curiosa y confesa, todo al mismo tiempo) y la originalidad-osadía-aventura de tu cocina con un postre distinto de pé-a-pá, algo travieso (por las características del obulato y la necesidad del sifón) y no convencional. ¡Aplausos!
ResponderEliminarMe despido hasta el próximo mes, porque me tomo algunas semanas de descanso. Estaré por aquí en cuanto regrese para seguir deleitándome con tu cocina y con tus historias.
Un cariño enorme.
Gracias por tu cariñosa visita Silvy, te estaré esperando en esta tu cocina. Un abrazo enorme y que disfrutes de tan merecido descanso.
EliminarSolo a ti te sale este lujazo de dulce ... además de lo bonito que queda tiene que estar delicioso, no tenía ni idea de que las hojas de cerezo se encurtian, y lo del obulato no tengo que decirte que tampoco tenía ni idea, de verdad lo que aprende una contigo, es un dulce estupendo.
ResponderEliminarUn besazo.
Sencillo y coqueto..jajaj y que si tienes todo organizado en un plis lo tienes...y quedas como una reina ante los comensales. Un abrazo.
EliminarQue delicia de dulce, el obulato lo acabo de descubrir hoy, me parece genial y sorprendente.
ResponderEliminarMe encanta la receta.
Un besito :)
Ya sabes Sole...nunca te acostarás sin descubrir una cosa más, seguro que también has descubierto muchas otras, Un beso muy grande.
EliminarY esta otra receta¡¡, maravillosa, y lo de las hojas de cerezo encurtidas¡¡¡, no tenía ni idea. Genial
ResponderEliminarGracias por tus visitas Raquel, como ves...los japoneses con los cerezos hacen maravillas, no sólo encurten sus hojas, sus flores también (por ahí tengo una receta de galletas con flores de cerezo encurtidas) Y una vez desaladas...están deliciosas y combinan con cantidad de platos. Un abrazo.
EliminarHola preciosa, me imagino que estarás pasando un poco más de fresquito que por aquí, que a este paso me encuentran desintegrada, estoy en off, por Dios esto es insoportable, pero con estas mini tartas es más llevadero,por cierto me has dejado anonadada con el obulato, si es que lo que no sepas o hagas tu, no lo hace nadie, eres un libro abierto y con muchas cosas por el leer y en cuanto a las hojas de las cerezas, no sabía que se comieran, si lo llego a saber, el otro día tire unas cuantas, cuando anduve cogiéndolas del arból, me cachís, besos preciosa.
ResponderEliminarSofía
Que ricas y que presentacion mas bonita me ha encantado besitos
ResponderEliminarmmmmmm, qué rico, y qué presentación más bonita!
ResponderEliminarme quedo como seguidora de tu blog, que tienes cosas maravillosas para compartir, jejejejej.
Un besazo wapa!