La oscuridad de una tarde que
anunciaba lluvia, salía al encuentro de la noche y se veía mal. Ella se inclinó
y aplicando su voz a la mejilla de Miguel separó los labios pronunciando un
sonido como el que hace una sola gota de agua al caer sobre la superficie de un
cubo medio lleno. La rutina de su boca, un beso liviano y untado con el
pintalabios que usualmente le huele a esencia de fresas y le sabe a algún
remedio perdido en los archivos de la infancia, de los cuatro o cinco años, no
más; una caricia casi formal, como motivada por un encuentro, su saludo o el
súbito reconocimiento de una necesidad también olvidada. Ella es así. Besa así,
como sin querer queriendo. La primera vez que Miguel la vio sus manos estaban
tratando de abrir un paquete de chicles,
misión casi imposible… sus torpes dedos de yemas insensibles, según descubrió
más tarde en sus caricias; sólo se habrían ejercitado en el teclado de un
ordenador o desganadamente en el de un piano. Esta insensibilidad a él le está
matando y es lo que le hace vivir. Verla desnuda no le ha enseñado nada acerca
de ella, para él la desnudez física cuenta muy poco, él quiere la historia de
su vida contada por ella. Indagar en esa profundidad que tienen las mujeres,
sacar todo lo que contiene su bolso. Piensa que el hombre que tiene acceso al
olor, tacto y contenido del bolso de una mujer ha tenido acceso a toda su vida.
Un bolso lleno de cosas útiles e inútiles y con un olor personal que lo hace inolvidable,
uso y gasto del cuero. “Hoy me tengo que ir a las nueve” le dijo mientras se
quitaba las gafas y dejaba al descubierto dos almendras sumergidas en almíbar. Y
Miguel se dejó caer en el sofá como otra más de las hojas de los árboles que se
estaban cayendo en el parque.
QUICHE DE BOLETUS, PERA Y TRIGUEROS.
Como ya estamos en época de salir
al campo a buscar espárragos recupero esta receta traspapelada, que me
pareció deliciosa. Los boletus son de
aprovechamiento (un botecito que tenía confitados por mi).
Ingredientes:
1 lámina de masa brisa refrigerada.
1 pera conferencia.
12 esparragos verdes.
150 grs de boletus en aceite de oliva.
3 huevos.
200 ml de leche evaporada.
1 c.s de azúcar integral.
Sal y pimienta blanca molida (opcional).
Elaboración:
Encendemos el horno a 180º.
Colocamos la masa en un molde de fondo desmontable, picamos el fondo con un tenedor, cubrimos con papel de silicona ponemos peso y cocemos unos 15 minutos a 180.
Lavamos y cortamos en rodajas los espárragos desechando la
parte dura (dejamos enteros 3 ó 4, para decorar). Reservamos.
Pelamos y cortamos en rodajas la pera y reservamos.
Escurrimos los boletus y si son grandes los cortamos en dos
o tres trozos.
A la mezcla de leche evaporada y huevos le añadimos los
espárragos picados, los boletus y la pera, dejando unos trocitos de cada para la
decoración final.
Colocamos
“estratégicamente” unos espárragos y un par de rodajas de pera sobre las que
ponemos un poquito de azúcar moreno, que con el calor del horno rematará en un
bonito y dulce dorado.
Introducimos en el horno y cocemos a 180º unos 20
minutos. Dejamos enfriar antes de
degustar.
| Vista aérea. |
| Este es tu trocito!!! |
