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domingo, 24 de junio de 2018

Mousse de Manzana


Con los ojos cerrados, Alicia se imagina una reunión de mujeres en la que comparten tertulia Julieta, Cleopatra, Isabel Segura y Juana la loca. Todas ellas hablan del amor, de sus grandes y apasionados amores. Tanto amor las llevó a todas y cada una de ellas a la muerte. Con los ojos cerrados Alicia se pregunta si cada una de estas mujeres hubiera podido dar marcha atrás, amarían menos? Amarían con más cuidado? Quizás no amarían nada? Por las noches, en lugar de contar ovejitas, Alicia piensa en alguna de ellas. La existencia de estas mujeres estaba regida por unas pautas muy rígidas dentro de las que había burbujas rellenas de placer. La conversación era una de esas burbujas, también la comida y, en algunos casos, hasta la oración. Los días, en palacio o casas nobles, eran largos a menos que los llenasen de rutinas: el paseo, la escritura, la música, lo bailes. A cualquiera de ellas, Alicia la imagina en sus aposentos,  tumbada en la cama mirando al techo, efectuando conjeturas sobre lo que habría ocurrido si en vez de amar tanto hubiera amado un poco menos. Todo aquel amor (el que profesaba cualquiera de ellas) bien administrado hubiera dado para dos o tres vidas. Se las imagina echando las cuentas, distribuyendo tanto amor en montoncitos. Se arrepentirán? Y Alicia se pregunta si se arrepentiría ella de haber sido Cleopatra, o Julieta, o Isabel o Juana y haber llevado su amor hasta la muerte.

MOUSSE DE MANZANA


Ingredientes:

2 manzanas rojas (Fuji).
1 lima.
2dl de nata para montar.
2 claras de huevo.
75 grs. De azúcar.
4 hojas de gelatina (6 grs)
Hojas de menta y flores comestibles para adornar.









Elaboración:

Exprimir el limón, lavar y reservar ¼ de manzana en la nevera. Pelar el resto, retirarles el corazón y trocearla. Triturar las manzanas con el zumo hasta obtener un puré homogéneo. Mezclar la nata con la mitad del azúcar (no es necesario montar).  Montar las claras con el azúcar restante  a punto de nieve firme. Poner la gelatina a remojo en agua fría (mínimo 5 minutos), escurrir bien la gelatina y diluir en ¼ parte del puré de manzana caliente (unos segundos al microondas), agregar el puré restante y remover.

Añadir la nata suavemente e incorporar el merengue con movimientos envolventes.


Rellenar los moldes semiesféricos (esta cantidad da para unos 10 moldes) con la preparación, tapar con film transparente y dejarlos cuajar en la nevera.


Cortar la manzana reservada en tiritas. Desmoldar los mousses y decorarlos con la manzana cortada, hojas de menta y flores comestibles.


Un toque de canela le viene que ni pintado.


 

domingo, 3 de junio de 2018

Tarta Musgo


Volvió a mirarse una vez más en el espejo de cuerpo entero de su dormitorio y decidió que esa noche iba a divertirse de verdad. Hace ya tiempo que Irene no se dedica a la mundanidad y a la vida social. Absorta en su trabajo, va quemando tiempo en ello sin apenas darse cuenta y los días parecen pasar tan sólo para que llegue el fin de semana o el rato de lectura o de oír música en el confort de su casa a última hora del día. Es una vida rica en lo personal, en su interioridad personal, pero Irene piensa que no tanto en lo que se refiere a la vida propiamente dicha, al movimiento de la vida y de las personas, al trato de la amistad compartiendo ideas y experiencias, ese… apenas lo frecuenta fuera de Carmen- y eso porque viven en la misma ciudad y en el mismo barrio- o del círculo de trabajo. Eso es poco, Irene lo reconoce y, aunque no teme en absoluto la melancolía, no deja de reconocer que en algún momento tendrá que romper con esa rutina del encerramiento cómodo, de las cosas en su sitio, de la reconfortante repetición de actitudes conocidas y previsibles. Si no, corre el riesgo de empequeñecer su vida sin darse cuenta. Tiene que viajar a su ciudad natal aprovechando ciertos momentos porque, si no,  en poco tiempo va a acabar por perder algunas amistades que aprecia verdaderamente. El tiempo no pasa en balde, la distancia no es el olvido, como dice el bolero, pero sí que borra pistas, detalles, gestos que hacen una relación más fluida, que permiten remontar una conversación sobre el tiempo transcurrido sin deterioro aparente. Esa cosa tan grata que es el reencontrar a alguien a quien tienes verdadero afecto, de quien sientes cercanía y darte cuenta de que, apenas empiezas a hablar o a reír con él o ella, todo está donde lo dejasteis la última vez y todo tira adelante desde allí hasta ahora y sigue fluyendo. Irene sabe que una debe cuidar lo que quiere y moverse hacia lo que desea; si no, la distancia puede hacerse insalvable y hacer que la amistad degenere en cortesía, en cumplimiento social o en dependencia y soledad.

TARTA MUSGO


Ingredientes:

5 huevos  medianos.
200 grs de azúcar.
220 ml de aceite de girasol.
350 gr de espinacas frescas (sin pedúnculos).
2 c.s de zumo de limón.
La piel rallada de un limón.
100 grs de harina de almendra.
50 grs de coco rallado.
50 grs de harina de todo uso.
1 c.c de levadura (tipo royal).
1 c.c de bicarbonato.
Una pizca de sal.
Para la crema de mango:
La pulpa de un mango maduro.
250 gr. De queso Mascarpone.
2 c.s de azúcar  (opcional).
¼ vaso de leche.
2 láminas de gelatina (remojadas en agua fría).
Para decorar: frambuesas, hojas de melisa frescas, flores de albahaca, brillantina comestible.

Elaboración:

Le quitamos el tallo a las hojas de espinacas, las lavamos y secamos. Trituramos las hojas de espinacas con ayuda de la batidora o thermomix y reservamos.

Batimos los huevos con el azúcar (mejor con las varillas eléctricas) hasta obtener una crema esponjosa. Vertemos el aceite en esta crema y batimos un poquito más.  Añadimos las espinacas, el jugo y la ralladura de limón y lo mezclamos todo bien.


Incorporamos las harinas, el coco, la levadura y el bicarbonato y lo integramos todo con movimientos suave. Esta masa la vertemos en un molde rectangular (el mío es de 25 X 35) forrado con papel de hornear y horneamos en horno precalentado a 165º unos 45 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar el bizcocho con un palito este salga limpio.

Dejamos enfriar la masa en el molde antes de proceder a decorarlo.
 

Crema de mango:
Ponemos a remojar las 2 hojas de gelatina (mínimo 5 minutos). Mezclamos la pulpa de mango con el queso con ayuda de la batidora. Calentamos la leche en el microondas unos segundos (que esté caliente pero no que hierva) en la leche desleímos la gelatina previamente muy escurrida y esto se lo añadimos a la crema de mango. Pasamos la crema al congelador para acelerar el proceso de gelificado.



Cuando el bizcocho esté completamente frío (quedará con la textura de un brownie) le recortamos los bordes y los guardamos desmigados para decorar posteriormente nuestra tarta. Cuando la crema de mango tenga una textura lo suficientemente firme, la colocamos sobre el bizcocho y sobre la crema ponemos las migas que habíamos reservado. 


No sabe para nada a espinacas, predominan los sabores del coco y el limón. Si quieres una textura más abizcochada debes añadir 75 grs más de harina.
Está muchísimo mejor al día siguiente.
 

Decoramos al gusto.



domingo, 13 de mayo de 2018

Peras "Bianco"

Cerca del castillo a lo largo de la pequeña playa, estaban los pescadores con caras lozanas curtidas por el clima y sus cabezas coronadas con negras boinas; recogían las redes cuando Juan pasó a su lado, estaban demasiado ocupados en lo suyo para pararse a saludar al forastero. En la plaza del pueblo, cerca de una iglesia construida hacía quinientos o cuatrocientos años, había muchos hombres que caminaban lentamente, gesticulando con las manos. Las casas de piedra, la mayor parte de las cuales tenían dos pisos, con balcones al frente, estaban organizadas en filas apretadas que bordeaban las estrechas calles adoquinadas sobre las que en otro tiempo se oía el golpeteo de los cascos de los burros arrastrando carretas pintadas de colores. Aquí y allá había grupos de mujeres que se asoleaban  frente a sus puertas, entonces recordó que hacía muchos, muchos años su padre le había contado que en su época las mujeres solteras se veían sentadas dándole la espalda a la calle, siguiendo, tal vez, una moda heredada hacía mil años, cuando los árabes ocuparon la isla. Y allí, en la calle Castillo Blanco encontró la casa donde había nacido su abuelo y luego su padre, la reconoció porque hay lugares que se sienten, que te atrapan y tiran de ti hacia lo que antes de ser ya fuimos y Juan sintió esto frente a aquella casa de piedra y portón de madera.

PERAS “BIANCO”


Ingredientes:

4 peras (blanquilla)
400 ml de vermut bianco.
150 ml de agua mineral.
70 grs. De azúcar.
1 palo de canela.
1 anís estrellado.
1 vaina de vainilla abierta y rallado el interior.
½ c.c de colorante alimentario rojo.
Para decorar: hojas de menta  fresca, flores blancas comestibles.







Elaboración:

Pelamos las peras y las introducimos en una cazuela junto con el resto de los ingredientes. Mejor si la cazuela es honda y las peras quedan totalmente cubiertas (así evitamos darles la vuelta), pasados 20 minuto sacamos las peras y dejamos que el líquido siga cociendo hasta que se reduzca formando un almíbar espeso.



Colocamos las peras en el plato de servicio y las regamos con unas cucharadas del almíbar,


decoramos al gusto y servimos. Deliciosas tanto frías como templadas y acompañadas de un helado cremosito…Ni te cuento!!!



domingo, 22 de abril de 2018

Plátano Acanelado

Tendido en la cama Aureliano López, también llamado por muchos el Escritor, aunque no hubiera publicado jamás una sólo nota, repasó su vida a la incierta luz del atardecer. Era mucho mejor repasarla uno mismo, que se la repasaran otros. Para revisar la vida no hay como uno mismo. Aureliano llegó a la conclusión de que era una absoluta ruina que en días de lluvia rechinaba y en días de frío crujía. Prosiguiendo, se dijo el Escritor, estado físico: nulo. Económico: un desastre, un sueldo miserable. Aunque…Mental? Perfecto, se nota en el sentido del humor. Notó cómo le dolía una pierna. El Escritor nunca había tenido talento a la hora de elegir a las mujeres con las que compartía su vida, quizás, porque en la gran mayoría de los casos las mujeres decidían por él a la hora de compartirla. En este último año vivía con Leonor de Luca, una mujer que se proclamaba la representante etérea y karmática de una princesa egipcia. Y vivía con ella porque Leonor le prestaba la habitación de la cama y tenía un lunar sobre el pubis que enloquecía al Escritor y lo obligaba a reconocer que ése era el centro karmático del universo y de sus entregas sexuales. Aureliano descendió las escaleras resuelto a no volver a someter su vida a resumen en los próximos siglos.

PLÁTANO ACANELADO



Ingredientes (3 personas):

3 bananas maduras.
Mantequilla (cantidad suficiente)
Azúcar de caña (cantidad suficiente)
Canela molida (cantidad suficiente)

Elaboración:

Untamos con mantequilla una fuente que pueda ir al horno, encima colocamos las bananas maduras con piel  


e introducimos en el horno a 180º hasta que los plátanos empiecen a abrirse (unos 35 minutos).


Sacamos del horno, retiramos un poco de la piel y le ponemos azúcar de caña, canela en polvo y unos trocitos de mantequilla.



Servir inmediatamente, calientes. Podemos acompañarlos con helado.



domingo, 18 de marzo de 2018

Hojaldre de Queso Y Mermelada de Tomate


Se quedaron sentados allí hasta que todo empezó a quedar envuelto en una penumbra lechosa y escucharon el silbato del guardián inubicable, omnisciente, acercándose hasta ellos convertido ahora en una silueta rechoncha y cansina, no habéis escuchado? Ya estamos cerrando el parque, iros de una vez y tener cuidado porque a esta hora aparecen los “manguis” y ya han asaltado a varias parejas por quedare hasta muy tarde, igual que vosotros. Salieron abrazados y su perfume dulzón, como de juguete llegó hasta él. Y una luna que apareció sorpresiva de entre las nubes maquilló con aire fantasmal las enormes rejas que daban acceso al parque y a las siluetas furtivas que aún se besaban apoyadas en los árboles cercanos, donde descansaban, al menos, un millar de pájaros. Se apretó contra él y él le acarició los hombros, le buscó el rostro, la boca. Parecía que a la pasión sólo le faltaba masticarlos un par de veces más para tragarlos.

HOJALDRE DE QUESO Y MERMELADA DE TOMATE  con lavanda

Ingredientes:

2 masas de hojaldre refrigeradas.
500 grs de queso crema (light, sin lactosa … como tu desees)
Mermelada de tomate  (en mi caso casera)
1 huevo (para pincelar el hojaldre).
1 c.s de azúcar de caña.











Elaboración:

Estiramos una de las masas de hojaldre y sobre ella extendemos el queso crema,
sin llegar a los bordes (para luego poder cerrar la empanada), sobre el queso ponemos una fina capa de nuestra mermelada de tomate.
Cubrimos la preparación anterior con la otra lámina de hojaldre, procurando que quede bien “cerrada” la empanada, para que durante la cocción no se salga el relleno.
Encendemos el horno a 190º, que se vaya calentando.
Pincelamos con huevo la empanada y espolvoreamos con el azúcar.
Introducimos en el horno (posición media) calor arriba y abajo y aire, bajamos la temperatura a 175º y cocemos durante 30 minutos aproximadamente, o hasta que adquiera un color dorado.

Mermelada de tomate con lavanda:


1 kg de tomates.
250gr azúcar de caña.
150 gr azúcar blanca.
1 limón (el zumo).
1 clavo de olor.
1 c.s de flores secas comestibles de lavanda.

Elaboración:


Escaldar los tomates, pelarlos, trocearlos y retirarles las semillas (hay veces que lo hago y otras no). Colocar los tomates en un bol junto con el azúcar, y el zumo de limón. Dejamos reposar  12 horas. Pasado este tiempo añadimos el clavo de olor, pasamos todo a una cazuela  y llevamos al fuego. Cocinamos a fuego suave, removiendo de vez en cuando, durante 1 hora o hasta que la mermelada adquiera la textura deseada. Cuando apagamos el fuego pero aún caliente la mermelada, retiramos el clavo e incorporamos las flores secas de lavanda. Pasamos la preparación a un tarro previamente esterilizado y guardamos en frío.


domingo, 4 de marzo de 2018

Nutella en Polvo


Julián tiene diecisiete años y un telescopio de trescientos aumentos, y qué ve a través del telescopio? Ve siempre un macizo de hortensias en un balcón. Debe ser un tercer piso. Es un macizo exuberante, que crece a lo largo de la primavera y se mantiene hasta bien avanzado el invierno. Poca cosa hay en el balcón además de las flores, una jaula que no tiene pájaros dentro y una silla rota que debe haber sido sacada para hacer espacio en el interior. Ve frecuentemente las flores, a lo largo de los tres últimos años ha seguido su nacimiento, muerte y resurrección. Ha visto frecuentemente a la mujer que las cuida y protege. La mujer sale al balcón con una jarra de agua, muy temprano, casi con las inciertas luces del amanecer, y las riega. Suele vestir falda y cinturón, pero trae invariablemente los pechos al aire. Julián conoce sus pechos muy bien, gracias a los avances de la óptica sabe de ellos. La mujer de pelo negro vive en una casa sin hombres y sin visitas. Sólo la ve en las mañanas y unos minutos en la noche, cuando enciende la luz antes de, supone, ir a acostarse. El ritual mañanero de la mujer no ritualiza los días de Julián. A veces la contempla, a veces deja pasar días sin visitarla. Las hortensias y ella seguirán allí.

NUTELLA EN POLVO


Ingredientes:

10 grs de Nutella.
4 grs de Maltosec.

(La cantidad de Maltosec que se debe usar es del 40% de la cantidad de Nutella que usemos).
Anteriormente había utilizado el Maltosec para recetas saladas: Caramelos de aceite de oliva, cecina y tomillo  o Caramelos Chinatos , con un resultado muy agradable.









Elaboración:
Mezclamos el Maltosec con la Nutella, hasta que consigamos la textura deseada. Si hacemos gran cantidad podemos usar la batidora eléctrica, para pequeñas cantidades, como ha sido mi caso, lo hemos hecho con ayuda de un tenedor.



Esta es otra de esas recetas fáciles, fáciles que suelo hacer con mi sobrina y que podría formar parte de un apartado que bien podría llamarse “En la cocina también se juega” o apelando a Lomonósov- Lavoisier, intentar explicarle una de las leyes más fundamentales en todas las ciencias naturales: “La materia no se crea ni se destruye sólo se transforma”.


Decidimos probar nuestro polvo de Nutella con algo que nos encanta…plátanos y las dos dijimos aquello de Uuuummm!!!


Características de Maltosec (Maltodextrina de tapioca):

1.       hace polvos
2.       odia el agua (se vuelve pegajosa con cualquier rastro)
3.       solo funciona con productos grasos.
4.       nunca se debe dejar al descubierto.
5.       debe ser el 40% del contenido final. Es decir, si usa 200g por ejemplo de Nutella o Nocilla, debe usar  el 40% de 200 g, que son 80 g de maltosec.
6.       funciona absorbiendo grasa y manteniéndola en  polvo para ser liberada al contacto con el agua, es decir, tu lengua.



lunes, 19 de febrero de 2018

Esferas de Natillas


Aquella tarde lluviosa, mientras en la habitación de al lado su padre ensayaba con la nieta los pasos que acompañarían con precisión la Marcha Nupcial d Mendelssohn, Julieta se sintió empujada hasta el sofá con el álbum de las fotos de su ya lejana boda en las manos. Abrió el álbum y a la vez abrió los recuerdos de aquellos  días de ajetreo y preparativos. Recordaba como su padre, apuesto y señorial le había tendido la mano. Ella titubeó, se miró una última vez en el espejo y fue hacia él, cogidos del brazo dieron un paso y tropezaron. Te llevo yo. Recordó que había dicho su padre. Reanudaron la marcha, pero seguían sin acompasar el ritmo, como si su padre hubiera ensayado para este momento durante toda su vida y la vida hubiera decidido no colaborar. Una sonrisa se dibujó en su cara y la lluvia llegó hasta sus ojos en pequeñas gotas saladas. Todo aquello quedaba ya lejos y Julieta tiraba de un invisible hilo para acercarlo al presente y que formara parte de la ilusión y los quehaceres nerviosos de los preparativos de la boda de su hija.

ESFERAS  DE NATILLAS



Ingredientes:
Baño:
1 L de agua (mejor si es desmineralizada).
5 gr de alginato de sodio (Algin).
Relleno:
250 grs de natillas.
6 grs de lactato de calcio.
0,8 grs de Xantana.
Elaboración:
Empezamos preparando el baño, para ello en un bol hondo ponemos el agua y el alginato y con ayuda de la batidora de mano, mezclamos muy, muy bien.  Dejamos reposar esta mezcla en el frigo un mínimo de 2 horas (para que se vaya el aire introducido a la mezcla mientras batíamos y así no se formen burbujas en la envoltura de las natillas).
Mis Natillas
Ingredientes:
½ l de leche semidesnatada.
3 yemas.
3 c.s de azúcar.
10 grs de Maizena.
1 anís estrellado.
Piel lavada y sin la parte blanca de  ½ limón.
Elaboración:
Ponemos a calentar la leche (reservamos una poquita) con el azúcar, la piel de limón y el anís estrellado.
Batimos las yemas y le incorporamos la maicena y la leche reservada. Mezclamos todo muy bien, para que no nos quede grumo alguno, si es necesario lo colamos.
Separamos del fuego la leche caliente y le retiramos el anís estrellado y la cáscara de limón. Vertemos la mezcla de las yemas y volvemos a acercar al fuego, sin parar de remover hasta que espese.



Una vez que tenemos preparadas y frías nuestras natillas pesamos  los 250 grs y en ellos diluimos el lactato de calcio y mezclamos con la xantana  con ayuda de la batidora de mano.
Dejamos reposar la mezcla de natillas un par de horas.
Sacamos el bol con el baño de algín de la nevera y al lado ponemos otro recipiente con agua fría limpia (mejor si es mineral).



Con una cuchara semiesférica vamos vertiendo cuidadosamente en el baño de algín, procurando que las esferas queden cubiertas totalmente por el baño.  Dejamos en el baño unos 2 minutos y con ayuda de una cuchara perforada vamos pasando las esferas al agua mineral, lavamos suavemente y con otra cuchara perforada sacamos escurriendo bien y pasamos al recipiente donde las vayamos a presentar.
Es importante utilizar dos cucharas diferentes para no pasar los líquidos de un recipiente a otro.
Se pueden guardar en agua (o almíbar) en un recipiente cerrado en la nevera.


Para la presentación he puesto encima de las esferas un poquito de azúcar de caña (se disuelve rápido al tener una textura húmeda las esferas) y en otras polvo de galleta maría.



Para hacer estas esferas he contado con la inestimable ayuda de mi sobrina de 10 años, nos hemos divertido y disfrutado  muchísimo haciendo nuestras  dulces esferas.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Semifrío de Kiwano

Maruchi ha venido a casa  arrastrando andares y movimientos de frustración, o como dice ella “momento Ay! Que se me han caído los palos del chozo”. -Qué pasa, princesa? Que te traigo un regalo (pues por la cara que luce más bien parece que me trae la dirección de un velatorio y si es un regalo, bien podría ser envenenado). -Pues cuéntame el por qué y luego el qué o al revés, pero cuenta que estoy en ascuas. Del bolso ha sacado una bolsa y de la bolsa una fruta preciosa, -Y eso? Se llama Kiwano, pero, advierto, no sientas la tentación de salir corriendo a comprar uno. Es más, no compres un Kiwano a menos que te guste su forma exterior y sientas nostalgia por la peli de la Guerra de las Galaxias (sale en uno de sus episodios). Con su aspecto espinoso y su combinación de naranjas resulta de lo más atrayente y eso me ha pasado, que me ha atraído y lo he comprado por purita ignorancia y porque dos adolescentes estaban haciendo comentarios graciosos de los dichosos kiwanos, eso es lo que me acabó de convencer. Pensé: “algo que provoca que dos adolescentes se olviden del wassap y encima se rían…tiene que ser bueno por narices”. Y entonces fue cuando añadí dos kiwanos a la cesta de la compra. Bueno, eso y mi síndrome  CVCQ (culo veo, culo quiero). Pues bien, no ha sido una buena opción, llegué a casa y busqué en Google para ver si conseguía una buena receta y creo que logre dos muy parecidas y todos los comentarios que encontré puedo resumírtelos en uno:“ Esto es un fracaso, no compres un kiwuano a no ser que tu hambre sea incontrolable y esto lo único disponible”.  Aun así, pensé que no podían ser tan malos y menos por el precio que pagué por ellos. Al abrirlo descubrirás que también su interior es hermoso, de color verde brillante con pequeñas semillas blancas (como las de un pepino grande y muy maduro), con una textura gelatinosa. El que abrí lo usé para hacer un coctel margarita, pero con este … no sé ni qué ni cómo hacerlo.
He probado un poquito del interior del kiwano para ver qué y cómo prepararlo y me he encontrado con un sabor entre melón, plátano, limón y pepino. Lo calificaría de muy refrescante. Y esto es lo que he preparado con el kiwano de Maruchi:

SEMIFRÍO DE KIWANO


Ingredientes ( 4 porciones):

1 Kiwano.
2 plátanos.
2 yogures naturales.
2c.s de sirope de Ágave.
1 naranja (su zumo).
3 hojas de gelatina (5 grs)
Ralladura de lima y grosellas rojas para decorar.









Elaboración:

Hidratar la gelatina en agua fría.
Sacar el interior del kiwano para un bol

y con paciencia y las manos limpias estrujar la pulpa entre las manos para retirar las semillas, todas, todas. El jugo y la pulpa que obtenemos lo ponemos en el vaso de la batidora (o thermomix)


y le añadimos los dos plátanos picados, los dos yogures naturales y el sirope de ágave. Trituramos bien todo y reservamos.
En un bol que pueda ir al microondas vertemos el zumo de la naranja y lo calentamos 30”. En este zumo caliente disolvemos las hojas de gelatina bien escurridas.  Cuando la gelatina esté completamente diluida vetemos esto en la mezcla de yogur. Removemos bien para que se mezclen todos los ingredientes.


Vertemos la crema obtenida bien en la propia cáscara del kiwano o en unas copas de postre.
Llevamos al frigorífico y dejamos ahí (unas 2 horas mínimo) hasta que lo vayamos a servir, momento en el que decoramos con ralladura de lima y unas grosellas rojas, o lo que más nos guste.




He de contaros que en casa ha sido todo un éxito, lo han encontrado muy ligero, refrescante y con muchos matices de sabores. 


Y la presentación en su propia cáscara es muy vistosa.
He elegido plátano para acentuar más el sabor original del kiwano y naranja para potenciar el sabor fresco sin que llegue a ácido que lo neutraliza el lácteo y ayuda a la nota final del pepino.