Un poco de respeto para la calabaza. No olvidemos que el mar
nace de una calabaza, que es, por lo tanto, fuente de todas las aguas marinas
(así lo asegura una leyenda hindú),y que en el taoísmo chino las calabaceras de
Tai contienen, como fruto, todas las especies humanas y todas las variedades de
arroz. Se han encontrado incluso restos y semillas de calabaza en viejas tumbas
germanas y los sabios se preguntan hoy si esas calabazas sirvieron para que los
rubios guerreros continuasen alimentándose en el Más Allá. Nuestras hermosas
calabazas, están emparentadas nada menos que con el Sol. Algunas sociedades
iniciáticas africanas ingieren semillas de calabaza para desarrollar la
inteligencia y ampliar conocimientos. Para los alquimistas orientales la
calabaza era la representación total de un microcosmos, recipiente ideal, como
el crisol, para recibir en su interior el elixir de la vida. La calabaza es originaria de India y junto con el melón,
el pepino y la sandía es una de las cuatro semillas frías, y a pesar de que,
según los viejos libros, disminuye la producción de semen y enfría
excesivamente los ardores del sexo, Apicio la cocinaba con guindillas, comino,
cilantro, menta, vinagre, aceite y miel.
Voy a dejar a un lado a Apicio y los viejos libros y haciendo una incursión
en el folklore celta de la mano de Jack voy a preparar la cena ( ojalá
pudiera ser en las cuevas de Zugarramurdi!!) de la Noche de Muertos:
SOPA DE LA NOCHE DE
MUERTOS
Ingredientes (2 personas):
Un puñadito de setas (cantharellus )
250 grs de calabaza butternut (la de color naranja) troceada.
200 grs de zapallo (sustituible por calabacín).
1 zanahoria pelada y troceada.
1 rama de apio (limpia de fibras y troceada)
½ c.c de curry.
½ c.c de sal.
¼ c.c de pimienta negra molida.
La parte blanca de un puerro, troceado.
3 c.s de aove.
1 rebanada de pan de molde blanco.
1 tortilla mexicana de trigo.
1 loncha fina de jamón ibérico.
Como en unos 15 minutos... todo preparado.
Preparación:
Sopa:
No necesitaremos agua ni caldo con el que nos aportan las
hortalizas nos llega.
Lo primero es vaciar el contenido de nuestro zapallo con
ayuda de un sacabolas (o una cuchara porque su carne es muy tierna)
En un recipiente que pueda ir al microondas ponemos la
calabaza, el zapallo, el apio, la zanahoria, el puerro, las cantharellus, las especias y el
aove y lo metemos a máxima potencia 2 minutos.
Removemos y volvemos a meter
otros dos minutos. En cuatro minutos tendremos nuestra base preparada. Ya sólo nos queda triturarla con batidora, thermomix o pasapurés... a tu gusto.
Crujiente de jamón:
Envolvemos en papel de cocina (un par de vueltas) nuestra
loncha de jamón y la metemos 1 minuto a máxima potencia al microondas (con
45-50 segundos le llega también), lo sacamos y dejamos enfriar, antes de
partirlo como más nos guste (incluso podemos hacer polvo de ibérico).
Bolletus:
Limpiamos el/los bolletu/s (depende del tamaño) y lo laminamos para poner luego a la plancha.
Picatostes:
Con ayuda del rodillo aplanamos la rebanada de pan de molde
y haciendo uso de unos cortadores de galletas (o con plantilla y tijera, si no
tenemos los cortadores) cortamos el pan y también la tortilla mexicana. Los
freímos en aceite muy caliente y reservamos sobre papel absorbente, para
decorar nuestro plato.
El por qué de los
ingredientes de esta receta:
La calabaza: en homenaje a la tradición Celta del Samhain.
Las setas: por Zugarramurdi, sus cuevas, sus brujas, sus
aquelarres, sus bosques…
El zapallo: Porque era el último del huerto del verdulero,
como la noche del 31 será la última de octubre y porque como no tengo sopera a
mano… me vino de maravilla.
Las tortillas mexicanas: Porque si hay un país que sepa de
Noche de Muertos… ese es Mexico.El Jamón Ibérico: Porque nadie debería irse de este mundo
sin probarlo y es una pena no poder llevarnos un poco para el otro.
Esta receta se va a participar en el Reto de Octubre de Cocineros del Mundo en Google+ en el apartado "Salado".






