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domingo, 6 de diciembre de 2015

Espinacas,Setas, Pollo y 4 Quesos, con su base.

Hoy tengo un cuento para ti, érase una vez un pobre pastor que vivía en un pueblo de las montañas. Era tan pobre que no podía alimentar a sus hijos y la familia se acostaba en ayunas con harta frecuencia. Una noche, él tenía tanta hambre que soñó con la ciudad del pan y de la prosperidad. Decidió que se trasladaría a la ciudad a hacer fortuna. No esperó ni un minuto; preparó un hatillo con sus cosas y se puso en camino hacia la ciudad. Anduvo hasta allí, buscó trabajo y para ello habló con todos los comerciantes, constructores, panaderos, cocineros y guardianes. Suplicó que lo contrataran, pero nadie quiso hacerlo. Cómo iba a hacer fortuna? Una semana después aún no había encontrado nada. Tenía el estómago más vacío que nunca y se sentía más solo de lo que podía haber imaginado. Estaba cansado y, al caer la noche, entró en una iglesia y se tumbó en el suelo con la intención de dormir. Pero en mitad de la noche unos guardias lo despertaron, lo golpearon y lo metieron en la cárcel. Compareció ante un juez, quien le preguntó por qué había entrado en la iglesia. El pastor le habló del sueño, pero el juez no se inmutó y lo condenó a tres días de cárcel. “Los sueños son cosa de tontos” dijo el juez. “Justo anoche soñé con un tesoro enterrado en las montañas, en un campo en el que dos almendros, dos robles y un álamo dibujan sombras que parecían las de hombres bailando. Acaso ves que abandone mi trabajo y me lance a la búsqueda de ese tesoro soñado?” El pastor cumplió las tres noches de cárcel y cuando lo soltaron emprendió corriendo el camino de regreso a su casa y buscó aquel lugar familiar donde dos almendros, dos robles y un álamo dibujan sombras que parecen las de hombres bailando, era el campo donde había llevado a pastar a sus ovejas durante años. Desenterró el tesoro y se convirtió en un hombre rico. Alimentó por fin a su familia y pudo acostarse todas las noches saciado y satisfecho. Y qué te parece si nosotros preparamos para cenar:

ESPINACAS, SETAS, POLLO Y 4 QUESOS
(con su base)


Ingredientes:


4 bases de mini pizzas.
1 bolsa de queso rallado (4 quesos)
1 manojo de espinacas frescas.
½ pechuga de pollo cortada en trocitos.
20 setas de cardo (u otra variedad) frescas.
¼ vaso de vino blanco seco.
½ cebolla.
Pimienta negra recién molida.
Sal (opcional)
Aove (cantidad necesaria)





Elaboración:
En una sartén ponemos un poquito de aceite y ahí pochamos la cebolla a fuego medio- bajo, cuando esté blandita añadimos el pollo y lo cocinamos unos minutos (como está muy picado, se hará enseguida), echamos  las setas, removemos, salpimentamos y vertemos el vino blanco, dejamos cocinar unos 10 minutos a fuego no muy fuerte.
En otra sartén y con un poquitín de aceite, echamos las espinacas y las cocinamos un par de minutos, hasta que se ablanden.

Precalentamos el horno a 180º, calor abajo y aire.
Untamos con una brocha los recipientes donde vayamos a poner nuestras bases de mini pizzas, para hacer unos “cestillos” donde colocaremos el relleno de nuestra cena.


Colocamos encima las bases de mini pizzas.


Rellenamos con las setas y el pollo y encima colocamos las espinacas.

Cubrimos con los cuatro quesos rallados y metemos al horno, unos 15 minutos, hasta que la masa esté hecha y el queso fundido.


sábado, 10 de enero de 2015

Quiche de Setas de Cardo con Polvo de Jamón

De lugares comunes, para eso nos reunimos, para hablar de lugares comunes. Empezamos por el primero, por el que marca el origen de lo que somos en este momento. Nuestra infancia en el pueblo transcurrió en un barrio lleno de niños y las noches de verano facilitaban nuestras aventuras callejeras. Las madres y abuelas consentían nuestros juegos nocturnos porque el barrio era una pequeña jungla familiar. Un barrio con laguna y plantío cuyos límites al frente lo marcaban los huertos. Este era nuestro territorio. No había peligro, los mayores cuidaban y vigilaban a los pequeños y todos podíamos volver a casa más tarde que las parejas de novios. Un poco antes de las once, siempre había alguno escondido haciendo guardia en la esquina de la callejuela, cerca de la plazuela del Hospital, para dar la voz de alerta en cuanto llegaba Lucita. (A las chicas os lo contamos después, los que miramos somos los chicos)Se trataba de acercarse despacio, sin hacer ruido, como los indios de las pelis que “echaban” en el tele-club y espiar su despedida. Lucita entrecerraba los ojos cuando se dejaba besar por su novio, pero también los mantenía abiertos, vigilantes y atentos a la mirada impertinente de los pequeños gamberros y grandes aprendices. Los besos de Lucita fueron los besos  de nuestra infancia. Todos estábamos pendientes de ellos, los que los disfrutaban en primera línea y los que oíamos, sentados en corro, el relato adornado, exagerado, de la apasionante y apasionada despedida, como si de un serial radiofónico se tratara. Un beso ahora es un beso, pero antes era todo un melodrama, sobre todo si el entorno era  un pueblo y el noviazgo no acababa en boda. Alguna pelea hubo por quién vigilaba, quién se ponía y dónde, quién contaba y qué… nada que no  lograra resolver  una “rifa” diaria de puesto de vigilante primero, segundo, tercero… y así transcurrió nuestra infancia, llena de besos, soñando con besos, contando besos, hablando besos, espiando besos, narrando besos. Y para esta reunión de amigos de la infancia en la que cada uno aporta varios recuerdos y  un plato, yo traigo:

 QUICHE DE SETAS CARDO CON POLVO DE JAMÓN Y ROMERO



Ingredientes:

1 lámina de masa de hojaldre refrigerada.
4 huevos.
200 ml de nata líquida.
100ml de leche entera.
150 grs de queso crema.
Sal y pimienta negra recién molida al gusto.
250 grs aprox. de setas de cardo frescas (Sirven  si las has recogido en temporada y las has congelado, envasado al vacío o deshidratado).
2 puerros (la parte blanca) muy picaditos.
4 c.s de aove.
4 lonchas finas de jamón.
Unas ramitas de romero fresco.


Elaboración:

En papel de cocina ponemos una loncha de jamón lo envolvemos, ponemos otra loncha, la envolvemos y así con las cuatro. Lo ponemos  2 minutos a máxima potencia en el microondas. Nos quedarán muy crujientes, con ellas podremos  hacer el polvo de jamón que reservaremos para  luego echarlo por encima de nuestra quiche.
En una sartén ponemos el aceite y pochamos el puerro, cuando este blandito añadimos las setas, salpimentamos, removemos y dejamos cocinar durante 10 minutos.


Mientras, ponemos un poco de mantequilla en un molde de horno de paredes bajas y lo forramos con papel de hornear (así el papel quedará fijado al molde) y sobre el papel ponemos la masa de hojaldre.
Encendemos el horno a 200º
En un bol amplio, batimos los huevos y mezclamos  muy bien con la nata y el queso.
A la mezcla de huevos con queso le añadimos la de puerros y setas bien escurridas (reservamos las más pequeñitas para adornar por encima la quiche), removemos y vertemos sobre la masa de hojaldre.

Cocemos a 180º de 20 a 25 minutos. Fuera del horno y en caliente espolvoreamos con el crujiente de jamón y le ponemos unas ramitas de romero que con el calor subirán hasta nosotros el agradable aroma de la planta.



Nota: Si las setas están deshidratadas deberás ponerlas un par de horas en agua templada a rehidratar. Si están congeladas, deberás dejarlas descongelar y apretarlas con las manos para que suelten el exceso de agua.  Las que yo he utilizado (recolectadas por mi cuñado) estaban limpias, envasadas al vacío y luego congeladas.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Champiñones Rellenos de Cecina y Mozzarella

Heráclito de Éfeso dijo hace un montón de años, tantos como cuatro siglos antes de que naciera Cristo, que nadie se baña dos veces en el mismo río. Y Javier Marías dice que  las historias no pertenecen sólo al que las cuenta o al que las inventa, y que una vez contadas ya son de cualquiera, se repiten, se tergiversan y tuercen. Que  nada se cuenta dos veces de la misma forma ni con las mismas palabras, ni siquiera aunque sea la misma persona quien lo cuente esas dos veces o el relato sea único para todas las veces. Pues lo mismo pienso yo respecto a las recetas de cocina que se comentan tomando un café o se publican en un blog, de repente, en el instante mismo en que se comentan o  publican dejan de pertenecer a la persona que transmite o publica la receta y esa receta publicada ya nunca volverá a ser la misma a pesar de que ingredientes, medidas, tiempos, utensilios y hasta estación del año en que se realice si lo sean. Pues al igual que no nos bañaremos dos veces en el mismo agua de un río, nuestras recetas pasarán a ser las recetas del que las repita y esta receta ahora mismo dejará de pertenecerme para  pasar a pertenecerte  si alguna vez tienes la bondad de repetirla y sólo me queda añadir que  yo estaré tan orgullosa de que no me pertenezca y sea tu receta...que no puedes ni imaginártelo.  Gracias, si así es:

CHAMPIÑONES RELLENOS DE CECINA Y MOZZARELLA


Ingredientes (2 personas):

6 Champiñones frescos grandes.
3 Tomates secos en aceite de oliva.
4 lonchas Cecina de León.
1 Mozzarella fresca.
Tomillo.
½ Limón.
Sal.
Aove.
2 rebanadas de pan de molde.


Elaboración:

Pedimos ayuda a McGiver para hacer nuestros moldes con forma de champiñón (ya sé que los venden hechos, pero yo no los tengo y este recurso me parece rápido y económico).
Limpiamos muy bien los champiñones (suelo quitarles la piel externa) luego los cocemos unos minutos en agua con sal y limón. Los sacamos y los escurrimos.
Con cuidado vaciamos el interior de los champiñones y reservamos la “carne” que retiramos.

Picamos muy menuditos el tallo de los champiñones, los tomates secos y la cecina.  Mezclamos esto con la “carne” de los champiñones y el tomillo.

Rellenamos los champiñones con el picadillo.

Cortamos el pan de molde con forma de champiñón, sacaremos dos figuras de cada rebanada de pan, las tostamos y reservamos.


Cubrimos las figuras de pan con el resto del picadillo de los champiñones.
Encendemos el  gratinador a 180º.

Metemos al horno a gratinar los champiñones y las tostadas de pan con la picada de champiñones, cuando el queso esté fundido y los champiñones calentitos tendremos nuestro plato listo…será en unos 5- 7 minutos.


domingo, 9 de noviembre de 2014

Setas Rellenas de Pollo y Castañas con su Salsa de Maracuyá y Granada.

El último verano lo pasé al lado de  mi madre, su imagen viene hasta mi memoria como la de la diosa de la Misericordia (la que escucha y entiende las penas y deseos de las mujeres), con su cara tersa, libre de preocupaciones, ojos claros. Este corto tiempo,  por motivos de su enfermedad, lo dedicamos, entre otras cosas, a “la terapia de las flores”,  salíamos al patio y pasábamos ratos cuidando y mimando sus  flores, cambiándolas de sitio, quitando las hojas secas, regando,hablándoles, girando las macetas…entre todas había una que yo no conocía, tenía las hojas con caprichosa forma redonda eran grandes y esta plagadita de abundantes y diminutas florecillas de color entre azul y morado, pero muchas, muchísimas florecitas…le pregunté qué planta era esa y me respondió desde la sabiduría que sólo las madres tienen cuando eres hija : “Esa planta es divina, puede aliviar cualquier dolor, excepto el de un corazón roto”. Quizás tu también sepas de que planta hablo, porque la he visto en varios, diría que en muchos maceteros y cada vez que la veo me pregunto si sus dueños sabrán de su imposibilidad para aliviar ese dolor que padece un corazón roto. Ahora que ya he dejado de ser hija, para pasar a ser únicamente madre y puedo asegurarte que carente de cualquier sabiduría (creo que ésta salta una generación, como en el caso de los hermanos gemelos) pero con ganas de seguir “trasteando” en la cocina, mira que plato más otoñal te he preparado:

SETAS RELLENAS DE POLLO Y CASTAÑAS  CON
 SU SALSA DE MARACUYÁ Y GRANADA


Ingredientes:

Setas de cardo (en número par): 1 bandeja
½ Pechuga de pollo picada.
Perejil: unas hojitas.
Crema de castañas (en conserva)
Maracuyá o fruta de la pasión: 2 ó 3 piezas.
Nata para cocinar: 200 ml.
Azúcar: 1 c.c
Granada: ¼ de sus semillas.
Sal y pimienta blanca molida: opcional

Para el rebozado:
Harina: cantidad necesaria.
Huevo batido: 2 unidades.
Pan rallado: cantidad suficiente.
Aceite suave para freír.

Elaboración:
Empezamos picando menudito el perejil y añadírselo al pollo junto con la sal y la pimienta. Reservamos. Limpiamos bien las setas con papel de cocina y las emparejamos de dos en dos procurando que sean de igual tamaño (si hay que recortar alguna, pues ya sabes…ajustando, que es gerundio).
Mientras el pollo coge el sabor, vamos a preparar la salsita…nada, unos minutos.
Primero, sacamos la pulpa de las frutillas sobre un colador para evitar que caigan las semillas y con ayuda de una cuchara exprimimos y recogemos el máximo de su jugo.
Ponemos a calentar la nata a fuego muy suave y le añadimos el azúcar y el jugo de la fruta (prueba, si ves que está muy ácido añade un poquito más de azúcar, no todos los maracuyás tienen el mismo “punto” y algunos son muy ácidos), removemos para que vaya tomando cuerpo, cuando empieza a espesar un poquito le añadimos las semilla de granada y apagamos el fuego, pero no retiramos el cazo del fuego.
En una de las setas, por su cara interna, colocamos una pequeña porción del pollo y encima un poquito de la crema de castañas (a lo fino filipino: crème de marrons) tapamos con la otra seta y como quien hace un cesto hace ciento… seguimos haciendo lo mismo hasta que hayamos completado todos nuestros bocaditos o bocadillos de setas.

Una vez que tengamos hechos los bocadillos de setas vamos a rebozarlos y posteriormente freírlos; para ello primero los pasamos por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado.  Los vamos colocando toditos en una fuente y cuando ya los tengamos rebozados nos ponemos con la fritura.
Ponemos abundante aceite en una sartén honda a fuego medio-alto cuando esté  caliente empezamos a freír nuestros bocadillos, unos 2 ó 3 minutos por cada lado, los sacamos y los colocamos sobre papel absorbente para que escurran el exceso de grasa.
Servimos acompañados de nuestra salsa templada. Si la salsa se ha enfriado, la calentamos un poquito.

Este es un plato netamente otoñal,  he optado  ponerle carne de pollo porque me parece que su suavidad (casi, neutralidad) permite dejar al descubierto el resto de los sabores, y de eso se trata, de encontrarlos no de ocultarlos…como si fuéramos al bosque a buscar las setas.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Pizzillas Fussion (Mitad Pizza, Mitad Tortilla)

Todas emocionadas llegaron la otra tarde-noche Maruchi y Paqui, venían de la tienda del chino Chan cargaditas con material para pasar un par de sesiones  a lo corte y confección.  Y eso?  Que nos hemos apuntado al  gimnasio. A Pilates, Yoga, Mantenimiento? (pregunté, pensando en la edad, que ya no andamos para dar mucho bote ni andar estirando, estirando hasta el infinito…) Noooo!… A Danza del Vientre!! Que de eso como ves, andamos bien sobradas.  Y esto (dijeron apuntando a las bolsas) es el material para las falditas, que todo sea dicho, nos van a salir por un ojo de la cara porque para tapar estos culos que nos hemos ido poniendo la Paqui y una menda, no veas la cantidad  de doblones que llevamos… no se si  podremos dar un paso con tanto peso!!! Pero la fe es la fe y esa mueve montañas y a nosotras nos hará mover el ombligo, bueno… de momento este no se ve pero con el ejercicio nos ha dicho la monitora que llegará a verse (eso es fe), además también nos ha dicho que la danza viene muy bien par el sexo tántrico. Que aquí la Paqui  no oyó muy bien y a la salida va y me pregunta… pues no ha dicho que iba a haber sexo y todo? Y  la pareja, la pone la academia o la traes tu? Que le he tenido que explicar que todo era de palabra y  que además eso es el sexo del que habla Sánchez Dragó y que los de  “La Hora Chanante” decían que era como hacer el amor para adentro, algo raro, teoría, todo teoría… Tanto Maruchi como Paqui han cuestionado el erotismo que pueda tener el baile, después de darme su explicación resumida del mismo: dejas quieto el cuerpo y solo mueves el culo (léase caderas)  de un lado para otro y, confesarme que a ninguna de las dos les sale… han decidido hacerme una demostración en vivo y en directo, pero sin moneditas sonando, cosas que ha restado algo de encanto, todo hay que decirlo, de lo que ha sido su primera experiencia como  odaliscas. Terminado semejante ejercicio (de risa, sobre todo) y visto las horas que eran hemos decidido que ahora quien bailaría para ellas sería yo, pero sobre seguro… en la cocina y  con mi delantal puesto para preparar algo rápido:

PIZZILLAS FUSSION
 ( mitad pizza, mitad tortilla)



Ingredientes:

Tortillas de trigo: 2
Tortilla de maíz: 1
Mezcla de tres quesos: como 100 grs.
Queso gallego tierno : 200 grs.
Queso crema: 2 c.s
Cuitlacoche: 1 C.s
Sobrasada de Mallorca: una rodajita.
Jamón ibérico (o serrano): 3 ó 4 lonchas.
Níscalos: 4 ó 5.
Maíz en grano: 2 c.s
Rúcula: unas hojitas
Hojas tiernas de remolacha.  
Orégano y pimienta negra: al gusto.


Elaboración:

PIZZILLA DE CUITLACOCHE


Sobre una tortilla de maíz colocamos finas rodajas de queso tierno gallego (queso del país cremoso) y
encima colocamos los granos de maíz dulce, el cuitlacoche, el queso crema en pequeños montoncitos y unas hojitas de rúcula para darle el toque verde y fresco. Ponemos la tortilla en una sartén sin gota de aceite o en una plancha a fuego medio/bajo . Cuando el queso esté completamente fundido como el resto de los ingredientes no necesita cocción…Ya está!!!

PIZZILLA DE SOBRASADA


Cubrimos una tortilla de trigo con rodajas finas de queso tierno gallego y sobre el mismo colocamos un par de lonchas de jamón, mejor si es ibérico,  troceadas en tres o cuatro trozos y la lonchita de sobrasada picada en varios trocitos. Pasamos la tortilla a la plancha o sartén a fuego medio/bajo y cuando el queso esté completamente fundido y fusionado con la sobrasada estará listo (será cuestión de… 6, 7 minutos) al momento de servir ponemos unas hojas verdes.

PIZZILLA DE NÍSCALOS


La tortilla de trigo la cubrimos con la mezcla de quesos y ponemos encima nuestros níscalos y un par de lonchas u tres  de jamón ibérico cortadas a  “grosso modo”, espolvoreamos con orégano y pimienta negra recién molida y regamos con un chorrito mínimo de aove. Ponemos sobre la plancha o sartén a fuego medio/bajo y cuando el queso esté completamente fundido…lo dicho: tendremos un exquisito plato que acompañado de una ensalada será todo un lujo!!



Nota: Los níscalos deben ser muy frescos  y no excesivamente grandes para que queden en su justo punto.

                

lunes, 16 de diciembre de 2013

Jamón, Jamón y...

Primero recibí un correo de La Casona de Salamanca donde su director comercial me contaba que estaba preparando, en ese momento, el envío de la paleta ibérica (“mi paleta”) y que al día siguiente me la entregarían. Di la voz de alarma en casa: “Chicos, preparen la alfombra roja que nos van a traer hasta la mismísima cocina a la estrella principal (y de reparto) de nuestra película navideña” y así fue. Poco menos que con los honores que se le rinden a un jefe de estado recibieron al mensajero. Hasta mis hermanos de Madrid que  estos días están con nosotros participaron en el lanzamiento de serpentinas y confeti (lo de las salvas militares… lo hemos aplazado). La paleta Ibérica de La Casona de Salamanca llega hasta cocinaconvistas por haber ganado el primer premio del reto de noviembre de Cocineros del mundo, en el apartado de salado. Como soy muy torpe en esto de insertar logos, imágenes y demás  cosas bonitas en el blog (alguno de vosotros me ha ayudado en más de una ocasión) pues no lo voy a hacer, más que nada… pa no fastidiarla. Pero lo que sí quiero es dejar  patente mi agradecimiento a través de mi primera receta con tan maravilloso producto y a todos y cada uno de los que os acerquéis hasta mi cocina con vistas desearos cosas buenas y bonitas pero no sólo para estas navidades sino para todos y cada uno de los días.

JAMÓN, JAMÓN Y…


La actriz principal de esta receta es la paleta Ibérica, los actores secundarios los níscalos (sustituibles por otro producto que te guste y combine con el jamón) y la una con los otros nos presentan: Magdalenas, Chups y Cochinitos de Paleta Ibérica con Níscalos. La base de la receta es la misma, lo único que cambia es la presentación y como todas mis recetas fácil, fácil. Vamos a ello:

Ingredientes:
150 grs Paleta Ibérica
150 grs níscalos.
1 diente grandecito de ajo.
½ vasito vino blanco.
3 c.s de aove.
Tomillo (mejor fresco, como una cucharada sopera y unas ramitas para decorar)
Masa:
3 huevos.
100 grs harina.
30 grs de leche entera
1 c.c de levadura (tipo royal)
90 grs de aceite de oliva (suave)

Elaboración:
Picamos en cubos muy chiquitos el jamón (en mi caso la paleta de La Casona) y los reservamos.
Magdalenas, nada de cupcakes, magdalenas
 Limpiamos y picamos los níscalos (no es necesario picarlos mucho, podemos hacerlo una vez estén cocinados). Ponemos a calentar a fuego medio, las 3 c.s de aove en una sartén honda y le añadimos el ajo picado, cuando empieza a dorarse el ajo añadimos los níscalos y los dejamos unos 5 minutos, le ponemos una pizca de pimienta (opcional) y subimos un poco el fuego para añadirle el vino blanco a la sartén y ayudar a que el alcohol se evapore rápidamente y los níscalos no “suelten mucha agua”, le añadimos  las hojas de tomillo fresco y dejamos unos 2 minutos, luego bajamos el fuego y, mientras preparamos la masa, los níscalos siguen cocinándose.




Masa:

Mezclamos la harina con la levadura, tamizamos la mezcla en un bol grande y la reservamos.
Chups, chups...

En un bol batimos ligeramente los huevos, le añadimos la leche, removemos ligeramente e incorporamos  el aove, mezclamos suave y sobre esto ponemos la harina. Con ayuda de una espátula incorporamos todos los ingredientes bien.
Retiramos los níscalos del fuego, dejamos que se enfríen un poco (abre la ventana y enséñales el paisaje…)  y si es necesario los picamos bien picaditos.
Momento de encender el horno a 200º.
A la mezcla de huevos, leche, aove, harina y levadura le añadimos el jamón picadísimo y el guiso de níscalos. Con delicadeza mezclamos todo y lo ponemos en  nuestros moldes, procurando no llenarlos porque la masa "crece".
Introducimos en el horno ya precalentado y cocemos de 10 a 12 minutos (depende del horno) y por si acaso… Prueba del palillo (cuando al picar  salga limpio…ya está).

 Sugerencias:

En lugar de níscalos puedes usar champiñones, setas, guisantes…como tu lo veas…estarán igualmente deliciosas siempre y cuando las acompañes con jamón (a poder ser de La Casona de Salamanca).

Nota: El jamón siempre que se comparte sabe infinitamente mejor, adquiere un sabor...inigualable!!!
Dejo constancia del premio:


domingo, 30 de diciembre de 2012

Empanada de Cuitlacoche


Dice la canción:

México Lindo y Querido, 
si muero lejos de ti, 
que digan que estoy dormido 
y que me traigan aquí

Ya me gustaría a mí hacerme la dormida, que no la muerta (quita p´allá) y aparecer por esas maravillosas y difíciles tierras, buscar una cantina y disfrutar de unos buenos tacos, acompañados de un grupo de mariachis que me cantaran a todo pulmón y plumón la de Adelita, es más creo que me gustaría despedir el año con Adelita por tierra o por mar, lo mismo dá. Como esto no va a poder ser, al menos este fin de año, pues voy a acercar México a mi mesa, y lo voy a hacer con uno de los alimentos (realmente es un hongo) más increíbles que he probado ( puro gusto umami y sabor mitad cielo mitad infierno, sin pasar por el purgatorio) y que ahora te cuento para que te animes a probar:


EMPANADA DE CUITLACOCHE CON SETAS Y SU QUESO.


Ingredientes:

Como lo que quiero es “respetar” al máximo el sabor del cuitlacoche, pero también que “aumente” un poco la cantidad de producto, elijo sabores muy neutros  como las setas o el calabacín. El queso debe ser suave y poco maduro, ideal de vaca o mezcla.

1 lata de cuitlacoche (en tiendas de productos sudamericanos)
1 bandeja de setas frescas.
1 cebolla mediana.
1 masa de hojaldre (en 2 mitades)
4 tortillas para tacos (para la versión empanadilla).
Queso tipo tetilla o mozzarella rallado.
Aove.
Aceite de girasol para freír.
Un huevo (para pintar la empanada).
Pizco de azúcar (para espolvorear la empanada).

Elaboración:

Picamos la cebolla menudita y la ponemos a pochar en aove (10 minutos aprox.), cuando esté transparente le añadimos las setas limpias y picadas y dejamos cocer y que se evapore el agua que puedan soltar (unos 15 minutos). Añadimos el cuitlacoche y le damos con cuidado unas vueltas y que tome calor (5 minutos).
Precalentamos el horno a 180º y mientras vamos preparando la

Empanada:

Sobre la masa de la base ponemos unas láminas de queso, sin llegar a los bordes (que luego hay que doblar, para que no se salga el contenido)  y encima el cuitlacoche con las setas y cubrimos con un poco más de queso. Cerramos nuestra empanada, pintamos con huevo batido y espolvoreamos con una pizca de azúcar.
Metemos al horno y cocemos, procurando que quede dorada pero no quemada.


Versión empanadillas o quesadillas (que para eso llevan queso):

Sacamos una tortilla de la bolsa y lo primero es mojar un poco todo alrededor el borde (para que luego “pegue” bien y no se salga el contenido al freírlas) de la mitad hacia nosotros colocamos una base de queso, encima el relleno de cuitlacoche y cubrimos con otro poco de queso, cerramos la empanadilla y apretamos muy, muy bien con los dedos para que quede  perfectamente sellada, lo mismo con el resto.
Ponemos aceite de girasol a calentar y cuando esté bien caliente freímos nuestras empanadillas (o quesadillas) de 1 en 1, dándole la vuelta al minuto, que no se quemen.

Nota: las empanadillas, se pueden hacer más pequeñas, recortando un poco las tortillas. Con un bote de cuitlacoche y una bandeja de setas (o un calabacín no muy grande) nos da para 4 empanadillas  pequeñas y una empanada mediana, tampoco hay que “cargar” mucho la cosa.


Y voy despidiendo del 2012 con Chavela  Vargas:

Todos me dicen el negro, Llorona
Negro pero cariñoso. 
Yo soy como el chile verde, Llorona
Picante pero sabroso.
Yo soy como el chile verde, Llorona
Picante pero sabroso.