Al abuelo le gustaba que su nieta
le leyera algunos fragmentos de los pocos libros que tenían en casa. Era muy
culto su abuelo y había leído bastante hasta que aquella enfermedad extraña en
los ojos lo fue dejando ciego. Ella se preguntaba si hubiera resistido vivir
así, en ese horror oscuro toda su vida. No, si le incomodaba hasta la oscuridad
del cine cuando iba con las amigas y llegaban con la película empezada. Qué
miedo esa negrura absoluta, ese tener que andar a pasitos cautelosos, con el
temor a estrellarse de pronto con una pared o caerse a un abismo. Pero a todo
se acostumbra uno, sobre todo los ciegos que aún recuerdan los colores, los
objetos, las formas. Además, lo cierto era que los ciegos desarrollaban mejor
los otros sentidos, el oído, el tacto, el olfato. Y debía ser así, pensaba
ella, porque su abuelo sacaba a las personas por el ruido de los pasos. Y sus
manos, recordó: como dos arañas atentas, descubriendo las formas rutinarias
como por primera vez siempre; cuando tocaba los vasos, la empuñadura del
bastón, la manta con la que se envolvía las tardes de frío, cuando la humedad
calaba sus huesos cansados. Aun escuchando mejor, oliendo mejor, ella no
cambiaría la vista por nada del mundo. Cómo sería? Recordaba que su primo una
vez le había preguntado, tan torpe como siempre: “Abuelo, cómo es estar ciego?,
y antes de que ella pudiera decir nada, el abuelo sonrió y le dijo mete la mano
en tu bolsillo y rebusca lo que tengas allí: así es estar ciego.
AJIACO COLOMBIANO
Ingredientes:
½ Pechuga de pollo.
1 l. de caldo de pollo (o agua).
1 mazorca tierna (cortada en rodajas)
2 patatas amarillas.
2 patatas criollas (o patatas de cachelos).
Unas hojas de cilantro.
Unas hojas de guasca secas.
1 diente de ajo.
1 cebolla tierna (no muy grande).
2 c.s de alcaparras.
2 c.s de crema de leche.
Sal (optativo) y pimienta.
Elaboración:
En una olla ponemos el pollo, el caldo, el
cilantro, el ajo, la cebolla y sal y cocemos de 35 a 40 minutos.
Retiramos el pollo y reservamos.
En el mismos caldo colocamos el maíz y seguimos cociendo
unos 30 minutos a fuego bajo. Pasado
este tiempo retiramos la cebolla y
añadimos los dos tipos de patatas cortadas en rodajas como de 2 cm. Y cocinamos
a fuego lento de 15 a 20 minutos. Salpimentamos al gusto.
Con ayuda de dos tenedores deshebramos la carne de pollo y la ponemos de nuevo en la olla. Servimos caliente con alcaparras, crema de leche y si tenemos, unos cubos de aguacate.
*La guasca la podemos encontrar en tiendas de productos sudamericanos,
al igual que las papas amarillas y las criollas.






