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domingo, 3 de abril de 2016

Tarta de Tomate Verde

Desde que Juan se trasladó de su pueblo a aquella pequeña capital de provincias habían pasado muchos y largos años marcados por la nostalgia, los mismos que le tomó llegar a aclimatarse a los ruidos exultante de una ciudad que se erguía sobre la algarabía. Muy pronto había descubierto que allí todo se trataba y resolvía a gritos, todo rechinaba por el óxido y la humedad, los perros ladraban con o sin motivo, los coches avanzaban entre ronquidos de motores y largos bocinazos de claxon, mientras los vendedores se  anunciaban con un pito, una campana, una trompeta, una armónica o un simple alarido. La juventud y su trabajo le llevaron hasta una ciudad en la que, para colmo de males, el reloj de la plaza donde vivía anunciaba todas y cada una de las horas a golpe de repique de campana, y donde siempre, siempre, en épocas de bonanza y en momentos de aprieto, alguien oía música y, además, la cantaba. En este mundo de ruidos, pronto comprendió Juan que lo más peligroso solía venir precedido por el silencio. En esa pequeña y ruidosa ciudad conoció la felicidad y comprobó que era un estado frágil, a veces instantáneo, un chispazo. Pero si se tiene suerte puede ser duradero.  Juan tuvo esa suerte. En la época en que se hacen los amigos de toda la vida, encontró esos amigos, los que siempre están presentes aunque estén ausentes. Y desde que conoció a Sara fue, en los asuntos principales de la vida, un hombre feliz. Por años, incluso, consiguió enterrar sus dolores del pasado y vivir mirando hacia adelante, sólo hacia adelante. Lo jodido fue que un día, cuando menos lo esperaba, hasta esos dolores que creía vencidos salieron de sus fosas y le tocaron el hombro. Entonces, todo se fue a la mierda, incluida la felicidad, y recuperarla después no fue nada fácil. Aunque si posible, en otra ruidosa ciudad lejos del reloj de la plaza donde vivía.
Desde Chihuahua:

TARTA DE TOMATE VERDE



Ingredientes:

3 tazas de tomate verde picado muy fino.
1 ½ Taza de azúcar.
3 c.s de tapioca.
2 c.s de nueces picadas.
½ c.c de cáscara de naranja rallada (cuidado con lo blanco)
Pizca de sal.
250 grs de masa quebrada.








Elaboración:
Precalentar el horno a 220º
Se mezclan bien los ingredientes, menos la masa.


Se forra el molde de tarta con la masa quebrada, se rellena con la mezcla


 y se mete al horno hasta que se doren las orillas de la tarta y ligeramente el centro.



Porqué será que dicen que el color de la esperanza es el verde?

domingo, 7 de febrero de 2016

Mini Tatin de Reineta con Sorpresa

De la pequeña Lucía la abuela decía que estaba hecha de rabo de lagartija, su madre que era un culo inquieto y la tía Paquita, que presumía ante todos de leer muchos libros, que todo apuntaba a que la niña era  un claro ejemplo de lo que los estudiosos  llamaban hiperactiva. Así que fue la abuela quien decidió calmar la hiperactividad del pequeño culo inquieto de aquel hermoso rabo de lagartija que era Lucía. Para intentar lograr el éxito en este empeño, la abuela eligió el mejor de los lugares posibles: su cocina. La abuela, ejemplo siempre en la vida de Lucía, de la tenacidad que sólo poseen las almas grandes y atemporales, empezó a enseñarle con paciencia el valor de la innovación partiendo de la tradición, de romper esquemas y de jugársela siempre por la felicidad y la vida. Los huevos, de uno en uno, para no arriesgar la preparación, el color que toman los guisos con el azafrán, unas manos frías para no dañar la masa Clara Elena, y el siempre presente olor a chocolate que la acompañaba al andar. Las enseñanzas, cuidados y amor de aquella mujer lograron, con el tiempo, que Lucía se convirtiera en una química de ideas, una alquimista de sabores, pero sobre todo, lograron que se convirtiera en una mujer que es capaz de transmitir el amor y las ganas de hacer felices a quienes la rodean con sus recetas.
Este post y receta están dedicados con todo mi cariño a una verdadera reina de la cocina: Macu ,  de quien he tomado prestada esta deliciosa receta, a la que fue imposible resistirme y el mismo día que la vi en su blog la  preparé, consiguiendo  deleitar a  todos los que la han probado. Gracias Macu.

MINI TATIN DE REINETA CON SORPRESA


Ingredientes (6 u):

3 manzanas reinetas medianas.
200 g. de azúcar.
50 g. de mantequilla
El zumo de ½ limón.
Pizca de sal.
½  lámina de hojaldre refrigerado.
½ c.c de canela en polvo.
Un poquito de leche.
Relleno:
1 vaso de leche entera.
2c.s de azúcar.
1 yema de huevo.
1 ½ c.c de maizena.
Unas gotas de esencia de vainilla.



Elaboración:
Empezaremos por el relleno, para que esté frío a la hora de utilizarlo.
Poner la leche (menos una poquita) en un cazo al fuego.
En un bol mezclar  bien el azúcar, la maizena, la esencia de vainilla y la yema de huevo junto con un poquitín de leche, evitando que queden grumos.
Añadir esta mezcla a la leche que se está calentando y removemos continuamente, hasta que tengamos una crema espesa.
Retiramos del fuego y dejamos enfriar, mientras preparamos los mini tatines.
Pelamos las manzanas y les retiramos el pedúnculo. Con ayuda de un sacabolas retiramos las semillas y un poquito de la pulpa, para que nos quede un huequecito.
En una sartén ponemos a calentar el azúcar a fuego medio /alto, cuando esté casi toda líquida la vamos removiendo con una cuchara de madera, le incorporamos la mantequilla y cuando esta se haya derretido por completo, echamos una gotas de limón. Removemos.


Incorporamos las manzanas a la mezcla de caramelo y mantequilla y le damos unas cuantas vueltas, con cuidado para que no se nos partan.
En un molde que pueda ir al horno colocamos en cada hueco un trozo de manzana, lo rellenamos con un poco de crema y lo tapamos con un hojaldre adecuado al tamaño del hueco.


Encendemos el horno a 180º con aire.

Pincelamos el hojaldre (pero no lo picamos) con leche y lo espolvoreamos con un poquito de azúcar y canela.


Introducimos en el horno y cocemos hasta que el hojaldre esté dorado (unos 20 minutos).
Sacamos del horno dejamos que se enfríe un poco y volteamos, con cuidado de no quemarnos, los mini tatines.


Si nos sobra salsa de caramelo podemos ponerla en una jarrita para añadir un poco por encima de la manzana.


Están mucho mejores templados que fríos, pero fríos tampoco están nada mal.


martes, 21 de julio de 2015

Tarta Fría de Sandía

Te voy a contar algo que, quizás ya sepas, pero, por si acaso has olvidado te servirá de recordatorio.Casi todas las razas tienen una diosa concreta que supervisa los ritos del amor y la fertilidad, y todas ellas parecen  compartir el mismo carácter caprichoso. La más característica es Venus (Afrodita), diosa del amor de los hombres y de los inmortales en la época del Olimpo. Venus tuvo un comienzo poco prometedor, ya que fue creada cuando Crono castró a su padre y las gotas de sangre cayeron al mar, donde se transformaron en espuma blanca y de ésta nació Venus. Desde el momento en que atravesó las puertas del Olimpo, empezó a causar problemas. Los dioses no encontraban palabras para describir la perfección de su rostro y su cuerpo, mientras que las diosas sentían celos de una belleza que ensombrecía la suya propia. Venus es la esencia de la belleza seductora femenina, y conquistó a los dioses con su gracia y encanto, además de su deliciosa y turbadora presencia. Por si no bastara con todo esto, llevaba puesto un cinturón que irradiaba poder seductor. La prenda, exquisitamente confeccionada y bordada, prometía el amor y su consumación. Todos los dioses la deseaban, mientras las diosas la miraban con malos ojos. Empezó  a acarrear disgustos a la humanidad cuando Eris, diosa de la discordia, arrojó en una boda olímpica una manzana con las palabras “Para la más bella”. Venus, Hera y Atenea reclamaron el premio, y Zeus zanjó la discusión decretando que un mortal juzgara la belleza de las diosas. El juez elegido fue Paris, que inevitablemente eligió a Venus. Hera y Atenea se desquitaron devastando Troya y haciendo que Paris pereciera en el combate. Los inmortales siempre se mostraron muy propensos a los amores apasionados, pero nunca habían conocido nada parecido al deseo que Venus despertaba en ellos. Era dulce y generosa con los dioses y mortales que la respetaban, pero feroz con los que la desairaban. Cuando las muchachas de Pafos negaron su divinidad, ella las despojó de su modestia y las convirtió en prostitutas. Se casó con Hofesto, el metalúrgico cojo, pero pronto le  abandonó para echarse en los brazos del hermoso Adonis. Utilizó sin escrúpulos su belleza para seducir a dioses y mortales. Ni siquiera Zeus pudo resistir sus encantos. Venus personifica la belleza mágica de las mujeres, el confort de sus brazos y la rica recompensa de sus cuerpos, junto con las sutilezas y complejidades de sus mentes. Vamos a homenajear a Venus  aprovechando el reto # color y sabor de temporada con:

TARTA FRÍA DE SANDÍA




Ingredientes:


1 sandía de 1 kg (aprox) cortada en cubos. Necesitaremos 740 ml de zumo.
50 grs de azúcar.
200 ml de crema fresca (o nata)
1 lima (su zumo y su piel rallada)
17 gr. de gelatina neutra (en hojas)

Base:
80 grs. Galletas tipo digestive.
35 grs. Mantequilla.

Decoración:
Hojas de menta.
Flores de albahaca.
Bolas de diferente tamaño de melón y sandía.

Elaboración:

Colocamos la sandía troceada y sin semillas en un bol, le añadimos el azúcar. La tapamos con papel film y la dejamos toda la noche en reposo en la nevera. 
Preparamos la base de la tarta (yo he pasado de meterla a cocer, pero si tu quieres, tienes esa opción), la dejas enfriar bien antes de ponerle el relleno.

Trituramos las galletas con la mantequilla, muy bien (lo hice en la thermomix) y con esto preparé la base y un poquito de los laterales del molde ( el mio es de 17 cm) aplastando y procurando que quede lo más homogéneo posible y no muy grueso. Le ponemos un poco de mantequilla alrededor del molde y papel de hornear encima, para que al desmoldar la tarta quede lo más lisa posible. Metemos en la nevera a enfriar hasta el momento de ponerle el relleno.
Vamos con el relleno:  retiramos el agua que ha soltado la sandía y el resto lo trituramos (hacemos jugo) necesitaremos: 740 ml. de jugo de sandía.



De los 740 ml de jugo de sandía reservamos un vaso (para disolver la gelatina).
Ponemos las hojas de gelatina a rehidratar en agua fría (unos 5 minutos).
Añadimos al resto de jugo de sandía el zumo de lima, la ralladura y la nata, mezclando todo muy bien (ayudándonos de la batidora).
Calentamos, un poco en el microondas, el vaso de zumo de sandía reservado y ahí disolvemos las láminas de gelatina, bien escurridas y secas.


Una vez integrada la gelatina en el zumo,  añadimos esto  a la mezcla de jugo de sandía, lima y nata y mezclamos con la batidora.
Dejamos que pasen unos 10 o 15 minutos antes de verter sobre el fondo de galletas (no seáis como yo, que nunca espero) y vertemos la preparación. Dejamos en la nevera hasta que esté solidificado completamente (unas 6 horas) mejor de un día para otro.


Decoramos al gusto: Hice unas bolitas de diferentes tamaños de melón y sandía y unas hojitas de menta y como la albahaca tenía flores y  le va muy bien a la sandía pues…se las puse.


Nota: lo de dejar la sandía con el azúcar por la noche  y después retirar el líquido que hay en el bol, es muy importante, pues si no, será muy difícil conseguir que la sandía gelifique o hay que utilizar una cantidad mucho mayor de gelatina, lo cual hará que pierda la textura de mousse que tiene esta tarta (lo digo por experiencia).

domingo, 5 de julio de 2015

Mini Tartas de Cerezas en Obulato

Se sentó en un banco del parque y observó, como si en el museo estuviese, todo lo que aquel cuadro viviente mostraba ante sus ojos, con sus luces y sus sombras. Observó a un grupo de jóvenes que hacían cola a la puerta del burguer  ante el reclamo del 2X1, y vio las notas pegadas en la maltrecha cabina del teléfono de los que ofrecen unos metros cuadrados de techo para compartir. Observó a dos homosexuales fatales y dispersos que pasaron cerca de ella cantando en voz baja “A quién le importa lo que yo haga…”y ellos la observaron a ella. Observó al mulato apacible, recostado en la pared de enfrente, con su pinta de rastafari sin vocación y sus rastas perfectas bajo la boina de colores jamaicanos, esperando  quizás el paso del primer guiri para proponerle un desesperado cinco por uno, seis, boy, siete por uno, y tengo hierba, todo para abrir las puertas del mundo prohibido de la abundancia con pasaporte. Observó la esquina del lado opuesto, la rubia maquillada como promesa de ser caliente aunque se veía  puro témpano, esperando las mismas monedas que su amigo, el rastafari sin convicción y, le propondría uno por  treinta. Observó al niño que patinaba, saltaba sobre un bordillo y seguía calle abajo. Observó las luces del Teatro Colón que empezaban a encenderse y percibió los latidos de la que era su ciudad y pensó en él… lo seguía amando, cada mañana lo seguía amando, cada anochecer lo seguía amando…cada día te sigo amando

MINI TARTAS DE CEREZAS EN OBULATO
(sobre hojas de cerezo encurtidas)



El Obulato es una lámina transparente y ultrafina elaborada con almidón de patata, soja y aceite de girasol. Te diría que es como “el plástico” que envuelve las capsulas de los medicamentos, pero muchísimo más fino. Se deshace en contacto con líquido, por eso se deshace en la boca. No tiene sabor. Esto es lo que nos obligará a tener todos los ingredientes preparados en el momento de montar nuestras mini tartas.  Un poquito de organización y todo sale perfecto en muy poco tiempo. En lo que más se tardará será en desalar las hojas de cerezo, que si no las utilizamos, el montaje se hará en plis.
*Para esta elaboración necesitaremos contar con un sifón.

Ingredientes (20 mini tartas):

Espuma de cerezas picotas:
160 ml de zumo de cerezas picotas.
25 ml de licor de cerezas.
200 ml. de crema fresca (nata)
2 c.s de azúcar glás.
½ c.c de esencia de vainilla blanca.
1 carga de NO2 (para el sifón)
Mini tartas:
4 sobaos pequeños.
20 cerezas.
40 capsulas de obulato.
Para decorar:
Hojas de cerezo encurtidas
Purpurina comestible.

Elaboración:
Empezamos poniendo a remojo (una hora mínimo) en agua fría las hojas de cerezo.  Cuando las vayamos a utilizar las escurrimos y secamos con papel de cocina.
Espuma de picotas:
Mezclamos bien todos los ingredientes (menos la nata) y enfriamos. Con esta mezcla y la nata llenamos el sifón (agitamos bien para que se mezcle perfectamente), colocamos la carga de NO2 e introducimos el sifón en el frigorífico hasta su uso (siempre en posición horizontal).
Picamos muy chiquitas las 20 picotas y las dejamos sobre un colador o papel de cocina (esto lo hacemos porque el obulato se deshace en contacto con líquidos) hasta el momento de montar nuestras mini tartas.
Desmenuzamos los sobaos en trocitos sobre un plato y los dejamos  hasta el momento del montaje.


Montaje:
Tomamos las cápsulas de dos en dos  y sobre el fondo ponemos un poco de bizcocho, encima lo de una cereza picada y coronamos con un poco de espuma de picota. Espolvoreamos con purpurina comestible y decoramos con una media luna de cereza.  Ponemos nuestra mini tarta sobre una hoja de cerezo   y…a disfrutar!!!


Nota:
Las hojas de cerezo encurtidas, se consumen  en la cocina japonesa, al igual que las hojas de parra en la griega y el método de conservación es el mismo. Estas que he utilizado vinieron directamente de Japón, pero si quieres puedes hacerlas en tu casa: Cojes hojas enteras de cerezo, grandes pero tiernas, las lavas y limpias bien y las cueces en agua saturada de sal durante 10 minutos. Reservas esta agua de cocción y pasas las hojas a un bol con agua muy fría (con hielo). Cuanado el agua de cocción esté fría volvemos a introducir las hojas y las dejamos un par de horas. Pasado este tiempo, escurrimos y conservamos bien al vacío, bien congeladas.
Antes de su uso debemos dejarlas desalando.


viernes, 22 de mayo de 2015

Tarta de Aguacate, Lima y Queso con su Compota de Cerezas

Hay un puerto que es único por su condición paradisíaca y la apacibilidad de sus gentes, sin embargo resulta difícil de localizar, a causa de las noticias fragmentarias que poseemos sobre el mismo. Algunos viejos marineros aseguran que el Puerto de las Delicias está situado en las Antillas, donde el ron es barato y las isleñas complacientes. Otros creen que es un puerto pequeño escondido de las islas Hébridas, donde la flota pesquera regresa al atardecer y los pescadores acuden a sus casas. Allí les esperan sus mujeres, con una buena cena y una jarra de whisky. Quienes bordean el Cabo de Hornos en lucha con los vientos helados y el mar embravecido, creen que el Puerto de las Delicias es muy semejante a los muelles de Londres o Vigo y dicen que, cuando un barco ancla en el puerto, el patrón acude a pagar a la tripulación con bolsas de oro, mientras todas las tabernas cercanas se preparan para recibir a los marinos, ofreciéndoles exquisitas viandas y la cerveza más fuerte que jamás se ha conocido. Otros navegantes describen el Puerto de las Delicias como una de las islas que han visto en los mares orientales, como enormes guirnaldas que adornasen el verde mar. Según estas descripciones, cuando un fatigado buque divisa este puerto y echa por fin el ancla, arría un bote y rema hasta la playa, donde sonrientes doncellas les ponen collares de flores  y les conducen hasta una fiesta bajo las palmeras. Esté donde esté, no cabe duda de que un barco que entre en el Puerto de las Delicias no volverá a hacerse a la mar. Allí se quedará, junto a incontables compañeros desde galeones españoles hasta primitivos vapores, soñando apaciblemente con viajes pasados. Sobre las tranquilas aguas del puerto se oyen los cantos de los marineros, disfrutando de su largo permiso en tierra.  Como traída del Puerto de las Delicias para todos nosotros:

TARTA DE AGUACATE, LIMA Y QUESO CON SU COMPOTA DE CEREZAS 



Ingredientes (molde de 17cm):

2 aguacates maduros (400grs aprox).
½ vaso de zumo de lima.
250gr. de queso Mascarpone.
100 ml. de sirope de agave.
2 hojas de gelatina (3, 3 grs en total. No todas las hojas pesan lo mismo).
* base: bizcocho.

Compota de cerezas:
250grs de cerezas.
2 c.s de azúcar moscovado (o integral)
2c.s de licor de cerezas (o kirsch).

Para decorar:
Ralladura de lima.
Rodajas de lima.
Unas cerezas.

Elaboración:
*He utilizado como base parte de un bizcocho (el típico 3, 2, 1) que tenía hecho.
En un bol con agua fría ponemos a rehidratar las hojas de gelatina unos 5 minutos.
Ponemos en un bol el zumo de las limas (menos un poco, que será donde disolveremos la gelatina), los aguacates (sin la pepa) el queso y el agave y lo trituramos todo con la batidora.
Calentamos unos segundos en el microondas el zumo de lima que habíamos reservado y ahí disolvemos completamente la gelatina. Esto se lo añadimos a nuestro batido de queso y aguacate y lo mezclamos muy, muy bien.

Compota de cerezas:

Despepitamos y cortamos en trozos pequeños las cerezas y las ponemos en un cazo pequeño a fuego medio - bajo, junto con el azúcar moscovado y el licor de cerezas. Dejamos cocer de 12 a 15 minutos.




Colocamos el bizcocho en la base del molde y lo pincelamos con sirope rebajado con agua mineral (para que nos quede húmedo, pero no dulce en exceso). 


Vertemos encima nuestra mezcla de aguacate, lima, sirope y queso. Introducimos en el frigorífico al menos 10 horas (yo lo dejé toda la noche).



Desmoldamos nuestra tarta (yo pasé todo alrededor una espátula, pero creo que hubiera sido mejor poner acetato) y la decoramos al gusto.



Como dice N. Segnit a cerca de la combinación del aguacate y la lima: “Son maravillosos juntos, y a la vez están claramente separados”. Yo sólo os diré que hace mucho tiempo que no probaba (y conmigo 9 personas más) algo tan deliciosamente refrescante y la razón de hacerlo no ha sido otra que mi participación en el reto #ColorYSabor cuya fruta elegida era el aguacate.


Con esta tarta quiero  aprovechar para rendir homenaje a dos Puertos de las Delicias que llevo prendidos en el corazón: México y Extremadura.




domingo, 18 de enero de 2015

Tres Chocolates...Una Tarta

Pertenezco a ese tipo de personas que  elabora teorías extrañas sobre cualquier asunto por trivial que este pueda parecer y hasta ser. Tenía que hacer un viaje que llevaba posponiendo años, muchos años y quizás no hubiera muchas más oportunidades. Cuando regresé de mi soñada visita a tía Ángeles, no tuve sensación de melancolía hasta llegar a casa y ver el beso largo de una pareja de novios en el portal. Esta escena me paralizó. Un beso, y se me vino el mundo encima. El beso de una pareja de  novios en un portal puede provocar una grieta en el alma por la que entra la melancolía y el calor de las noches de verano de la infancia.  Esta pareja de novios no pretendía sino, alargar la noche y retrasar la despedida con un beso lento, minucioso, interrumpido de vez en cuando por la necesidad de comprobar (pienso), antes de seguir, que quien entraba en el portal no ejercía de mirón. Se miraban a los ojos, se susurraban algunas palabras y luego el beso renacía. Ese beso escondía las conversaciones largas y los planes de un futuro compartido por los labios. De pronto, me sentí envuelta por otro tiempo. Olí a apuntes de universidad, a piso de estudiantes, a tardes de sentadas en las escaleras de Anaya. Olí a rumor de aula universitaria, a paseos por la Plaza Mayor. Entré en el ascensor de casa, ya es antiguo, pertenece al pasado, igual que algunos besos, y  pensé que estas escenas me parecen costumbres de otra época, que son tan escasas que parecen irreales, la gente ya no se besa en los portales al menos, no como cuando éramos pequeños, los novios no tienen la necesidad de robar unos minutos al horario para invertirlos en despedirse en el portal. Y como eran besos, besos te traigo:

`TRES BESOS, TRES CHOCOLATES…UNA TARTA
TARTA DE TRES CHOCOLATE


Ingredientes:

175 gr. de chocolate blanco (Esmeralda- choco bio leche 35% cacao)
175 gr. de chocolate con leche (Nampán- choco bio leche 32% cacao)
175 gr. de chocolate negro (Cacao Barry Mexique origene rare 66% cacao)
900 gr. de nata (35% M.G)
2 huevos
1 yema de huevo
3 hojas de gelatina


Elaboración:
 
Hidratar 5 minutos en agua fría las hojas de gelatina.  
Por separado, fundimos los chocolates al baño maría.
También al baño maría, batimos los huevos y la yema, y le añadimos las hojas de gelatina, continuamos batiendo hasta que se forma una crema esponjosa y... se retira del baño maría.
La mezcla anterior se divide en tres partes que se añaden a cada uno de los chocolates. 
Se monta la nata, la dividimos en tres partes y se mezcla cada parte con cada uno de los chocolates (una parte con el chocolate blanco, otra con el chocolate con leche y la otra con el chocolate negro).

Primero se echa el chocolate negro y se mete en la nevera para que se solidifique, cuando ya está se le añade el chocolate con leche y se vuelve a introducir en la nevera y finalmente el chocolate blanco (Podemos acelerar el proceso de solidificación recurriendo al congelador).
Si lo que utilizamos es un molde no desmontable el orden de los chocolates sería al revés para que al desmoldar la tarta (volteándola) quedase el chocolate blanco por encima.


Cuando la tarta está solidificada se puede decorar con  frutas, fideos de chocolate, mini-bolitas de chocolate..., o cualquier decoración que consideremos oportuna.


La he decorado con bombones de chocolate kisses.
Se puede congelar. 



Nota:  Me equivoqué y la mezcla de yemas y gelatina la uní con la nata y luego con el chocolate, el resultado final fue que la tarta quedó un  poco más sólida que otras veces, no tan esponjosa, pero aun así me sigue gustando muchísimo más que las que se elaboran con cuajada.