Me abres la puerta? Necesito
sentarme a hablar con alguien y he pensado en ti. Es buena hora? Tienes un
ratito para mí? Me reconforta saber que me vas a oír y que vas a escuchar mis tristezas y
soledades. Qué bueno es tenerte! Hoy arrastro alma de bolero hasta tu casa y
empezaría pidiéndole al reloj que no marcara las horas por aquello de no
enloquecer. Estoy triste, preocupada, nerviosa…y a la vez esperanzada y con la
convicción de que es lo mejor para ella. Con los nervios no te lo he dicho aún,
es mi hija, hace unas horas ha empezado lo que será su primera experiencia laboral lejos de su entorno familiar.
Otro cambio más en nuestras vidas. Se va a vivir, trabajar y continuar con su formación académica en Estados Unidos y eso…pues eso, te pone
el alma de bolero y el corazón al compás de un fado. Cada prenda que se guarda en la maleta es un nudo
en el corazón y una lagrima en los ojos y por más que te repites que es lo que
ella desea y que los hijos deben hacer su vida lejos pero “cerca”, siempre
cerca, de los padres… ahí sigue el nudo y ahí comienza a asomar la lágrima. Ya
sé que los tiempos han cambiado mucho, y ahora en lugar de cartas utilizaremos
el Skype, el Whatsapp y el teléfono para acercar nuestra distancia física, pero... Me viene a la cabeza un hermoso bolero que suena así:
Son tus cartas mi esperanza,
mis temores, mi alegría,
y aunque sean tonterías
escríbeme... escríbeme.
Tu silencio me acongoja
me preocupa y predispone
y aunque sea con borrones,
escríbeme, escríbeme.
Me hacen más falta tus cartas
que la misma vida mía,
lo mejor morir sería
si algún día me olvidaras.
(Este bolero lo escribió
Guillermo Castillo Bustamante, preso político en el penal de Barquisimeto,
pensando en su hija Inés. Sólo tuvo derecho a escribir una carta quincenal, de
una cuartilla. Inés, su esposa, estaba presa. Inés, su hija, no lo podía ver,
pero era la encargada de hacerle llegar las noticias de la familia y de recibir
las cartas. Un productor convenció a Alejandro Sadel, galán de moda en los
sesenta, para que cantase el bolero. Luego se convertiría en Venezuela en un
himno de los movimientos democráticos. Mucho más adelante, Lucho Gattica lo
incluiría en su repertorio.)
Una de las últimas recetas que me pidió mi hija fue esta que
ahora te enseño y espero que te guste, es light, light:
POLLO AL VINAGRE Y UNA PATATA RELLENA DE ENSALADA
Ingredientes (4 persosnas):
1 zanahoria limpia y cortada en rodajas.
½ cebolla picada en trocitos.
2 dientes de ajo picados.
½ cebolla morada cortada en trozos verticales grandes + ¼
para la ensalada.
6 tomates cherry.
3 c.s de aove.
200 ml de vinagre.
100 ml de vino blanco (sustituible por agua).
2 hojas de laurel.
Orégano.
Sal.
4 patatas cocidas.
Unas hojas de lechuga para la presentación.
Elaboración:
Sacamos la cebolla morada, la pasamos por agua muy fría y la
ponemos a escurrir, la utilizaremos luego para nuestra
Ensalada de patata:
Cocemos las patatas (yo lo hice en el microondas) y con
cuidada vaciamos su interior con ayuda de un sacabolas, reservando lo que retiramos.
En un bol picamos muy chiquitos los tomates y la cebolla
morada y lo mezclamos con la patata cocida que hemos retirado. Esto lo
sazonamos con sal y salsa Tajín y
aliñamos a nuestro gusto con vinagre y aceite o zumo de limón y aceite (lo
dicho a nuestro gusto).
Sobre unas hojas de lechuga colocamos la patata, la
rellenamos con la ensalada y con un poco de cuidado le ponemos de forma
decorativa las tiras de cebolla morada cocida.
y aunque sean tonterías
escríbeme... escríbeme.