En otoño los atardeceres se
sucedían lentamente casi todos los años. Aquel tiempo y aquella hora
significaron para Luis, durante su destino en San Miguel y al término de muchas
de sus jornadas laborales, paseos por la playa bajo la luz dorada del crepúsculo:
la orilla de fina arena, las mareas, las montañas lejanas, la melancolía, la
paz del alma… Después, con esa suma de sensaciones y percepciones, se retiraba
a cenar y leer sus queridas novelas mientras dejaba sonar la música de John Coltrane o
de Carlos Jobim. Cuando estuvo con Andrés desplegaron alguna actividad
turística recorriendo la provincia, descubriendo hermosos lugares, mágicos
espacios que quedaron grabados en sus
memorias y en sus corazones, pero ya no estaba con Andrés y sus paseos siguieron
siendo los mismos y el olvido ingrato, hasta que cambió de destino y la soledad
se acomodó a su nuevo hogar. Ahora estaba releyendo La Madre de M. Gorki. Volvía
a este libro con frecuencia. También ahora residía en una población casi seis
veces mayor que San Miguel y ubicada en el interior y cuando paseaba lo hacía
entre edificios adocenados que decoloraban la última luz del sol apoyados por
un rutilante reguero de farolas urbanas. El otoño, sin embargo, estaba siendo
templado incluso en el interior y por esta razón parecía dirigirse
perezosamente hacia el invierno. Y aprovechando la suave temperatura, Luis y su
hermana habían elegido la terraza solitaria de
una cafetería asentada en una placita y apartada del tráfico para
charlar con calma, con la calma que charlan dos hermanos que se quieren y se
sienten.
MINI QUICHES CON MASA DE PIZZA
Ingredientes (8 mini quiches):
1 paquete de mini bases de pizza.
200 ml de nata para cocinar.
3 huevos medianos.
Sal (yo no le he puesto, ya que los quesos llevan sal y el
jamón también) y pimienta al gusto.
8 lonchas finas de jamón serrano
16 tomates cherry.
4- 6 nueces peladas.
60 grs de queso azul.
60 grs de queso cremoso (tipo Arzúa- Ulloa)
1 puerro pequeño (la parte blanca).
Un poquito de pesto (opcional).
Aceite o aerosol para horno.
Elaboración:
Vamos a hacer nuestras mini quiches de dos sabores.
Mezclamos en un bol los huevos batidos y la nata y salpimentamos al gusto. Esta
preparación la dividimos en dos boles más pequeños y reservamos.
Picamos muy menudito el puerro y lo pochamos suavemente en
una sartén con una cucharada de aceite, cuando empiece a tomar color apagamos y
retiramos.
En uno de los boles
con el huevo y la nata añadimos el puerro pochado y el queso azul. En el
otro el queso cremoso (tipo Arzúa- Ulloa) y cuatro de las lonchas de jamón muy
picadas. Reservamos.
Precalentamos el horno a 200º.
Engrasamos los moldes que vayamos a utilizar y los forramos
por dentro con las masas de pizza, en cuatro de ellos vertemos la preparación
de queso azul colocando por encima unas nueces y en los otros cuatro vertemos
la preparación del queso cremoso poniendo unos tomates cherrys y trocitos de
jamón (de las 4 lonchas restantes) formando flores.
Introducimos las miniquiches en el horno y bajamos la
temperatura a 180º, cocinamos con calor abajo y aire en la rejilla más baja
unos 12 a 15 minutos, hasta que nuestras quiches estén doradas por arriba y la
masa perfectamente cocida. Una vez fuera del horno colocamos un poquito de
pesto en las que llevan tomate (o no, al gusto).