Maruchi ha venido hasta casa
(mejor dicho, hasta la cocina) con la urgencia de un pecador arrepentido ante
un confesionario. Se fue de vacaciones, hace más de un mes. Sola, con una
maleta y sin novio. Quería meditar, plantearse un modo de vida más slow, que a mí eso a lo que me suena es
a una canción de Aute pero si Maruchi dice que es un modo de vida pues es un
modo de vida y no le demos más vueltas. Bien, el tiempo ha pasado y mi Maruchi
ha regresado, pero no ha llegado con maleta y tampoco sola, ha venido con media
mudanza y ¡Toma yaaa!!! Con Nuevo Novio…y esta vez con nombre de esos que
provocan, que pongas otro detrás, sin poder evitarlo. Que se llama Marco y yo
sin pensarlo, me sale solo, que enseguida digo Polo, que es como si te dicen James…y no puedes por menos de decir
Bond. Dicho esto, voy al motivo de su reaparición estelar, que me
disperso con mucha facilidad, y nunca mejor dicho lo de estelar, porque su
mirada,su sonrisa, su pelo...Toda ella!! brilla cual radiante sol en hora punta. ¡Qué
bien le sienta el amor a Maruchi! Que me ha pedido una receta para hacerle un
postre a su Marco (Polo…lo siento, no
puedo evitarlo) y a poder ser una anécdota o historia, que quiere
impresionarlo, que vea que se interesa por su cultura siciliana. “Ay Maruchi…que
es siciliano…que a lo peor tiene malas compañías, o dudosa Familia, que tú eres un imán para las turbulencias terrestres y
extraterrestres…ya me entiendes” Esto lo pensé al oír lo de siciliano, que es
una palabra que me hace pensar en blanco y negro cada vez que la oigo y en
Humfry Bogart, que no sé qué tiene que ver una cosa con la otra, pero es así
¡Cosas del pensamiento! Pero al ver su
cara irradiando felicidad por todos y cada uno de sus limpios poros se me
anudaron las cuerdas vocales y no pude decírselo, ya encontraré mejor momento,
porque avisarla, la tengo que avisar antes de que el Etna entre en erupción,
que no veo yo a Maruchi de mafiosa (¡Uy!¡ Lo que he dicho!). Mientras preparábamos el postre me ha contado
todos los detalles, de su ya no tan slow
modo de vida debido a la aparición de su amantísimo Marco (Polo…).Se ha ido más feliz si cabe,con una sonrisa de esas que
oxidan los pendientes y tarareando La
donna è mobile qual piuma al vento muta d´accento e di pensiero… Que
parecía mi Maruchi italiana de toda la vida, del mismísimo centro geográfico de las italias (y mira que es complicado
encontrarle el centro geográfico a ese país).
PANNA COTTA DE EXPRESSO
Ingredientes:
Jalea:
1 hoja de gelatina (rehidratada en agua fría).
60 ml de café exprés.
15 grs de azúcar.
Panna Cotta:
4 hojas de gelatina (rehidratadas en agua fría).
200 ml de nata.
150 ml de leche entera.
25 gr de azúcar.
2 sobres de café liofilizado (puede ser descafeinado).
Elaboración:
Jalea:
Preparamos el café exprés y cuando está caliente disolvemos
en él la gelatina y agregamos el azúcar, mezclando bien hasta que esté
perfectamente disuelta. Ponemos un poco de nuestra gelatina de exprés en los
vasos y llevamos al frigorífico.
Panna Cotta de Expresso:
Hervimos la nata con la leche, el café en polvo el azúcar. Retiramos del fuego cuando la mezcla ya no hierva disolvemos en ella la gelatina bien escurrida. Dejamos
que se enfríe a temperatura ambiente y,
cuando la jalea de exprés se haya solidificado vertemos en los vasos hasta
llenarlos. Dejar que se enfríe bien, al menos 4 horas.
Ojalá tuviera yo una Maruchi en mi vida, por extravagante que parezca te alegra la vida con su forma de interpretar el mundo y contarlo después. También invita a preparar este postre riquísimo que aunque vaya destinado a su Marco (Polo)una porción nos podemos quedar para saborearla a placer.
ResponderEliminarBienvenida de nuevo a casa.
Un beso.
El amor nos sienta bien a todos, no le digas nada a Maruchi déjala que disfrute, eso sienta mejor que el más fantástico de los peelings y a lo mejor su Marco... (Polo...) �� no es lo que parece. Yo les estoy la mar de agradecida porque gracias a tanto amor hoy voy a tomar de postre Panna cotta de expresso.
ResponderEliminarPor cierto yo no tengo café liofilizádo así que cambiaré la cantidad de la leche entera por café, que te parece?? Bueno ya te contaré como me ha ido. ������
Hola guapa se echaba de menos tus historias y ha maruchi, que panacota mas rica besitos
ResponderEliminarHola, ya la blogosfera es otra cosa, has llegado con tus relatos para alegrar y disfrutar del domingo. Relatos acompañados de recetas. La de hoy está pensada para mí, pues un buen café es para mí un verdadero manjar y la hora del cafelito es cunado más disfruto. Ahora también voy a saborear del café en el postre. Te parece poco? Mil gracias y mil besos!!!
ResponderEliminar¡Vaya con Maruchi! Pues ¿Sabes lo que te digo? Qué lo disfrute mientras dure, que a lo mejor le dura toda la vida como a mí, y que a pesar de los 35 años que llevo con mi Santo, cada día y cada noche me hace sentir como si mi maleta estuviera siempre en checking, jajajaja.
ResponderEliminarYo que soy muy cafetera, hasta me comería dos panna cotas de estas, sin remordimientos de conciencia, jajajaja.
Besos y bienvenida tú y Maruchi ❤️
Que bien te han quedado estas panna-cottas!! menuda pintaza tienen, un postre delicado y que seguro no dejará indiferente a nadie. Me alegro verte de nuevo por aquí...Bess
ResponderEliminarHola encantada de tu vuelta y de reencontrarme hoy de nuevo con todas mis amigas blogers........y con esa delicia es mucho mas alegre ......menuda pintaza tiene¡¡
ResponderEliminarMuchos besitos¡¡
Bienvenida de nuevo Sonsoles y encantada de saber nuevas andanzas de nuestra Maruchi a la que el verano le ha sentado la mar de bien. A ver si el otoño afianza a su Marco (Polo) o lo arrastra con su viento de nuevo a Sicilia o a cualquier otro lugar.
ResponderEliminarClaro que con este pedazo de postre yo me pensaba muy mucho lo de irme ¿eh?
¡Besos mil!
Hola Sonsoles. Parece que el verano está dando sus últimos coletazos aunque creo que todavía nos va a deparar unos días de calor antes de que algunos terminen sus vacaciones. A quien ya no le quedan es a tu amiga Maruchi jj pero no hay mal que por bien no venga y es que no ha vuelto sola sino con compañía lo cual es de agradecer. Esperemos que el tal Marco no siga los pasos del de la serie de dibujos y se marche a Argentina en busca de su madre, el ya ha encontrado a Maruchi jj.
ResponderEliminarEste postre me gusta mucho y lo suelo hacer bastante, pero de la forma como lo has preparado nunca lo he hecho. Dado que me gusta mucho el café me guardo tu receta porque no me cabe duda de que tiene que estar deliciosa.
Espero que hayas tenido unas estupendas vacaciones.
Un abrazo.
Guau! Se ve que te quedo con un textura cremosa y deliciosa!
ResponderEliminarBs
Maruchi es de las chicas que van disfrutando como el aire la vida, llenas de buena energia, un postre delicioso para cantar mil canciones italianas.
ResponderEliminarbesos!!
Sonsoles, qué rico tenerte de vuelta, cuánto disfruto tus historias. Esta de hoy la imaginpe totalmente, la cocina tan acogedora con una gran ventana llena de luz dando a un patio con plantas...Maruchi, Marco Polo y este postre delicioso para celebrar el amor!
ResponderEliminarUn beso!!
Sonsoles, escribiendo, al igual que cocinando, eres una crack, la frase "que me disperso con mucha facilidad" me encanta, porque vas introduciendo variantes en el texto que lo enriquecen muchísimo y en una historia tan breve nos das mil detalles, enhorabuena!!
ResponderEliminarEn cuanto a la panna cotta, no soy muy amante del café, pero en los postres sí que me agrada, por lo que no dejaría nada en el plato
Abrazos!!