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lunes, 3 de noviembre de 2014

Pizzillas Fussion (Mitad Pizza, Mitad Tortilla)

Todas emocionadas llegaron la otra tarde-noche Maruchi y Paqui, venían de la tienda del chino Chan cargaditas con material para pasar un par de sesiones  a lo corte y confección.  Y eso?  Que nos hemos apuntado al  gimnasio. A Pilates, Yoga, Mantenimiento? (pregunté, pensando en la edad, que ya no andamos para dar mucho bote ni andar estirando, estirando hasta el infinito…) Noooo!… A Danza del Vientre!! Que de eso como ves, andamos bien sobradas.  Y esto (dijeron apuntando a las bolsas) es el material para las falditas, que todo sea dicho, nos van a salir por un ojo de la cara porque para tapar estos culos que nos hemos ido poniendo la Paqui y una menda, no veas la cantidad  de doblones que llevamos… no se si  podremos dar un paso con tanto peso!!! Pero la fe es la fe y esa mueve montañas y a nosotras nos hará mover el ombligo, bueno… de momento este no se ve pero con el ejercicio nos ha dicho la monitora que llegará a verse (eso es fe), además también nos ha dicho que la danza viene muy bien par el sexo tántrico. Que aquí la Paqui  no oyó muy bien y a la salida va y me pregunta… pues no ha dicho que iba a haber sexo y todo? Y  la pareja, la pone la academia o la traes tu? Que le he tenido que explicar que todo era de palabra y  que además eso es el sexo del que habla Sánchez Dragó y que los de  “La Hora Chanante” decían que era como hacer el amor para adentro, algo raro, teoría, todo teoría… Tanto Maruchi como Paqui han cuestionado el erotismo que pueda tener el baile, después de darme su explicación resumida del mismo: dejas quieto el cuerpo y solo mueves el culo (léase caderas)  de un lado para otro y, confesarme que a ninguna de las dos les sale… han decidido hacerme una demostración en vivo y en directo, pero sin moneditas sonando, cosas que ha restado algo de encanto, todo hay que decirlo, de lo que ha sido su primera experiencia como  odaliscas. Terminado semejante ejercicio (de risa, sobre todo) y visto las horas que eran hemos decidido que ahora quien bailaría para ellas sería yo, pero sobre seguro… en la cocina y  con mi delantal puesto para preparar algo rápido:

PIZZILLAS FUSSION
 ( mitad pizza, mitad tortilla)



Ingredientes:

Tortillas de trigo: 2
Tortilla de maíz: 1
Mezcla de tres quesos: como 100 grs.
Queso gallego tierno : 200 grs.
Queso crema: 2 c.s
Cuitlacoche: 1 C.s
Sobrasada de Mallorca: una rodajita.
Jamón ibérico (o serrano): 3 ó 4 lonchas.
Níscalos: 4 ó 5.
Maíz en grano: 2 c.s
Rúcula: unas hojitas
Hojas tiernas de remolacha.  
Orégano y pimienta negra: al gusto.


Elaboración:

PIZZILLA DE CUITLACOCHE


Sobre una tortilla de maíz colocamos finas rodajas de queso tierno gallego (queso del país cremoso) y
encima colocamos los granos de maíz dulce, el cuitlacoche, el queso crema en pequeños montoncitos y unas hojitas de rúcula para darle el toque verde y fresco. Ponemos la tortilla en una sartén sin gota de aceite o en una plancha a fuego medio/bajo . Cuando el queso esté completamente fundido como el resto de los ingredientes no necesita cocción…Ya está!!!

PIZZILLA DE SOBRASADA


Cubrimos una tortilla de trigo con rodajas finas de queso tierno gallego y sobre el mismo colocamos un par de lonchas de jamón, mejor si es ibérico,  troceadas en tres o cuatro trozos y la lonchita de sobrasada picada en varios trocitos. Pasamos la tortilla a la plancha o sartén a fuego medio/bajo y cuando el queso esté completamente fundido y fusionado con la sobrasada estará listo (será cuestión de… 6, 7 minutos) al momento de servir ponemos unas hojas verdes.

PIZZILLA DE NÍSCALOS


La tortilla de trigo la cubrimos con la mezcla de quesos y ponemos encima nuestros níscalos y un par de lonchas u tres  de jamón ibérico cortadas a  “grosso modo”, espolvoreamos con orégano y pimienta negra recién molida y regamos con un chorrito mínimo de aove. Ponemos sobre la plancha o sartén a fuego medio/bajo y cuando el queso esté completamente fundido…lo dicho: tendremos un exquisito plato que acompañado de una ensalada será todo un lujo!!



Nota: Los níscalos deben ser muy frescos  y no excesivamente grandes para que queden en su justo punto.

                

domingo, 5 de octubre de 2014

Tarta Charritos World

La casa de Lola no está muy lejos de la escuela, a dos calles y dos vueltas: una a la derecha y otra vez a la derecha, dos rosales, una mata grande de lavanda y una gran adelfa plagadita de flores de distancia. Es su segundo día de clase y su padre le pregunta cómo va todo. Lola le cuenta que sigue en la misma clase del curso pasado con  los mismos compañeros, a excepción de Noelia que se ha ido y, por desgracia, también con la misma profesora. No entiende porque Doña Lucrecia es una mujer tan cruel. Es su soltería, eso la amarga, la volvió dura y hasta despiadada; tiene que vivir con la constatación de haber sido rechazada, le dice el padre. - Manuel, Cómo le dices eso a la niña? Y si no… Cómo fue? O no fue tu primo Gabriel el que después de años y  más años de noviazgo le espetó: lo siento pero he sentido la llamada del Altísimo y me hago cura.  Y ahí la dejo. Que  cantó misa y todo en el pueblo, nada más que pa darle otra vueltica de tuerca? Por supuesto, a favor de Doña Lucrecia he de decir que esto la convirtió en una profesora fantástica capaz de inculcar disciplina a los alumnos como ninguna otra. Todo tuyo, rey: “Lo que natura non da, Salamanca non presta”. Y tu hija, en asuntos del alma, amores y desamores a tu padre… ponlo en cuarentena  y del primo Gabriel, pues otro día hablamos que ahora vamos a disfrutar de algo que si nos da Salamanca:

TARTA CHARRITOS WORLD


Ingredientes:


1 bolsa de obleas de Ciperez (Salamanca)
Crema de avellana (la cantidad necesaria, aproximadamente 1 tarro)
Crema de galletas maría (aproximadamente ½ tarro)
Crema de toffe (como ½ tarro)
1 cajita de macarons de colores sin relleno (Lidl).


Elaboración:

Untamos una primera oblea con crema de toffe y colocamos otra oblea encima que untamos igualmente con crema de toffe y esta misma operación la repetimos con una tercera oblea.

La cuarta oblea la untamos de crema de galleta maría y la quinta y sexta. El resto de obleas, hasta acabar con el paquete las vamos untando con crema de avellana. Cuando acabamos con todo el paquete (y si queremos, alguna más de otro que tengamos) recubrimos bien con crema de avellana toda la parte superior y los bordes de lo que será nuestra tarta o torta.



Decoramos “pegando” con un poquito de crema de galleta maría los macarons de colores alrededor y alguno por encima.  

vista aérea de la Tarta Charritos "encajonada"


Nota: Ha pasado un riguroso control ESO de calidad y mi más dura crítica gastronómica me ha pedido un "bis" lo antes posible, así que... no hay lugar a duda: Está requetegüenísima!!!





domingo, 6 de julio de 2014

Espiga de Salmón, Surimi y Queso

Helio es el dios del sol, que lo ve y lo sabe todo, pero no puede guardar secretos. En las guerras cósmicas entre los dioses y los titanes, los titanes le ahogaron en el mar oriental, pero Zeus le resucitó y le entregó un carro de oro, tirado por cuatro caballos blancos (Flegonte: Ardiente, Aéton: Resplandeciente, Pirois: Ígneo y Éoo: Amanecer) con alas, que echaban fuego por la boca. Cada mañana, las Horas, diosas de las estaciones, enganchan los cuatro caballos al carro de Helio y éste emprende su recorrido a través del cielo. La visión de su paso es tan cegadora, que los ojos humanos no pueden mantener la mirada. Surgen llamas de los hocicos de los caballos, el carro desprende millones de rayos de luz, y el casco (a través de cuyas ranuras Helio contempla el mundo) y la coraza brillan como el oro fundido. En cierta época, Helio tuvo una amante llamada Clitia, hija del rey de Babilonia. Esto no le impedía murmurar de los amoríos de otros dioses, y cuando Venus Afrodita le fue infiel a su esposo, a Helio le faltó tiempo para chismorrear. Venus se vengó infundiéndole a Helio una ardiente pasión por Leucótoe, hermana de Clitia.  Clitia se puso tan celosa que se lo contó a su padre, el cual ordenó que Leucóte fuera enterrada viva. Helio trató en vano de revivirla dando calor a su cuerpo ya frío; y Clitia, habiendo perdido su amor, se expuso desnuda al viento invernal, negándose a comer y beber. Pero su amor por Helio seguía siendo tan fuerte, que su cuerpo echó raíces y se convirtió en una hermosa flor, el heliotropo (o girasol), que aún sigue mirando a Helio cuando este hace su recorrido diario por el cielo. Y para que tu y los que acompañen tu mesa  hagáis también un recorrido con ojos enamorados, aunque sólo sea por el plato, a pesar de que Helio no está acompañándonos mucho con sus rayos (al menos en la mitad norte peninsular…):

ESPIGA DE SALMÓN, SURIMI Y QUESO







Ingredientes:

1 lamina refrigerada de masa para pizza.
1 bolsa de palitos de surimi refrigerados (175grs), cortados en rodajas finas.
1 puerro (la parte blanca) muy picado.
Unas hojitas de cilantro (o perejil) picado.
1 tarrina de queso crema (270 grs).
1 bolsa Mezcla 4 cresos rallados.
1 paquete de salmón ahumado (175 grs).
2 + 2 c.s de aove ecológico.
2 c.s de piñones.
Unas hojas de rúcula.

Elaboración:
En una sartén ponemos 2 cucharadas de aove y ahí rehogamos el puerro muy, muy picadito. No debe dorarse. Añadimos el salmón troceado, le damos un par de vueltas, incorporamos el cilantro  (o el perejil) removemos e inmediatamente echamos el queso crema. Con el fuego apagado, integramos todos los ingredientes bien. Mientras se enfría, vamos con el resto de la receta.
Extendemos la masa de pizza y le hacemos unos cortes, a derecha e izquierda, en diagonal, sin llegar al centro.

Sobre el centro de la masa, extendemos la mezcla de cuatro quesos rallados, encima colocamos las rodajas de los palitos de surimi y sobre estos la mezcla de salmón, queso y puerro.
Cerramos la masa, dándole la forma de una trenza, untamos con el aceite de oliva virgen extra (aove) ecológico y espolvoreamos por encima los piñones.


Precalentamos (10 minutos) el horno a 200º , introducimos nuestra trenza y cocemos durante 25/35 minutos a 180º.
Servimos acompañando de rúcula.
Buen provecho y que Helio... deje algunos de sus rayos por aquí cerquita!!!

domingo, 22 de junio de 2014

Ensalada de Judiones... Con Alma de Blues

A Rosalita le gusta la música, desde siempre. Desde muy niña toca el saxo. En las noches de verano se sentaba en el patio de su abuela y  alegraba las veladas de la vecindad con las notas de “La Tarara” que le enseñaba don Braulio en sus clases semanales. En la vecindad de la abuela de Rosalita había seis viviendas  distribuidas en planta baja, primera y segunda planta, que confluían a un hermoso y amplio patio interior lleno de macetas y flores a través de una balconada corrida. El verano en que Rosalita contaba 16 años no fue un verano como los anteriores, el saxo de Rosalita  ya no sonaba a las 10 de la noche, sino que lo hacía  a horas tardías, muy tardías…  los insomnes lo agradecían y mucho!!!  Algunos, se quedaban despiertos con  la ventana abierta y  la luz apagada esperando que llegaran las notas de blues, a las que de cuando en cuando el gato de doña Francisca acompañaba con un lacónico maullido. Y es que… Rosalita estaba enamorada, y no hay cosa que hable más del amor que las notas de un blues, por lo menos de los blues que salían del saxo de Rosalita.  Curiosamente  el patio de  la vecindad, ese mismo verano, empezó a despertarse con el suelo cubierto de pétalos de rosas blancas… Han pasado un montón de años. Ayer, al pasar  delante de la vecindad donde ahora  vive Rosalita y antes su abuela y la abuela del muchacho moreno y tímido que llegó aquel verano que Rosalita tenía 16 años,  esta me dijo: “Vente mañana a comer,  mi marido  cortará unas bonitas rosas blancas para adornar la mesa y yo prepararé  una ensalada con alma de blues… como a ti te gusta”. Y esta es la ensalada que Rosalita me  preparó y ahora yo comparto contigo, mientras suena John Coltrane.

 ENSALADA DE JUDIONES... CON ALMA DE BLUES




Ingredientes (4 personas):

1 bote de judiones de la granja cocidos (al natural)
1 paquete de salmón ahumado troceado (150 grs)
2 papayas medianas “al punto”.
1 mango.
½ cebolla morada, cortada pequeñita.
20 langostinos cocidos (en agua con sal y ¼ de limón) e inmediatamente refrescados en agua con hielo y pelados.




Salsa:
1 manzana Granny Smith.

1 yogurt natural.
½ limón verde (lima) el jugo.
Unas hojas de menta.
4 c.s de aove.
Pizca de pimienta blanca molida (opcional).

Elaboración:
Sacamos, lavamos y escurrimos los judiones. Reservamos.
Partimos las papayas longitudinalmente, les retiramos las semillas y con un sacabolas vamos retirando su pulpa, la vamos depositando en un bol grande. Las papayas vacías nos servirán de recipiente donde servir nuestra ensalada.


Pelamos el mango, lo cortamos en cubos pequeños y lo incorporamos al bol donde tenemos la papaya.
Picamos la cebolla pequeñita  y también la añadimos al bol.
Añadimos los langostinos pelados y el salmón  y cuidadosamente mezclamos todo.

Salsa:

Retiramos la pulpa de la manzana (usaremos la parte exterior de salsera), la rociamos con el zumo de lima y la trituramos con la batidora, le añadimos el yogur, el aove, la pimienta blanca y la menta picadita y mezclamos todo bien, bien.







Nota: La historia de Rosalita... era una excusa para regalarte este blues  por haber venido a verme hoy a mi cocina con vistas.

domingo, 13 de octubre de 2013

Bizcocho de Helado

Hace tiempo que te hablé de mi admiración por el gaditano Angel León (el cocinero del mar) ahora mucho más conocido por su participación en el programa Top Chef, pero desde hace años no deja de sorprender por su cocina basada en el mar y en el aprovechamiento de sus producto respetando al máximo tanto el medio como lo que de él obtiene. Pues bien, Angel León acaba de presentar en el Congreso San Sebastián Gastronómika el azúcar marino. Sí, has leído bien, todo lo opuesto a lo que siempre se ha sacado del mar y que en su momento sirvió de moneda de cambio  y fue objeto de guerras: La sal. Esperemos que no pase lo mismo con  el azúcar marino, el cual es un polvo verde intenso (más que el té verde en polvo) y con matices dulces de sabor, un nuevo ingrediente que aportará un nuevo mundo de posibilidades gastronómicas. El estudio sobre los detalles científicos del azúcar marino será presentado por la Universidad de Cádiz en  un congreso a principios de 2014 (te adelanto la primicia), los resultados están en proceso de patente, lo cual indica que pronto podremos disfrutar de este azúcar. Es tiempo de espera y mientras llega y se comercializa, de momento tendremos que seguir usando el azúcar que hay por casa para preparar:
  
BIZCOCHO DE HELADO



La receta original la vi en el blog de Carmen, yo le he añadido un poquito de mi parte. Es un bizcocho muy sencillo y que admite el sabor que tu prefieras.

He preparado dos versiones una con helado de tiramisú y la otra con helado de crème brûlée y pera.

Ingredientes:
Con Helado de Tiramisú:
½ litro de helado  de tiramisú.
1 huevo.
150 grs de harina.
2 c.c de levadura (tipo royal)
1 c.c de sirope de caramelo MONIN.
2 c.s de azúcar morena.






Con Helado de Crème Brûlée:
½ l de helado de Crème Brûlée
1 huevo.
200 grs de harina.
2 cc de levadura.
1 c.c de sirope de caramelo.
1 pera bien lavada pero con su piel.

 Elaboración:
Ponemos el horno a 180º.
La mezcla la he preparado en la thermomix (más rápido).
Dejamos el helado fuera del frigorífico un buen rato, que quede cremoso sin que llegue a estar derretido del todo. Lo ponemos en el vaso de la thermomix y le añadimos el huevo, la harina mezclada con la levadura, el sirope de caramelo  y el azúcar. Mezclamos todo bien y pasamos a un molde.

Metemos en el horno, 10 minutos a 180º y luego bajamos a 165º y dejamos cocer 20 minutos más (para más cantidad, más tiempo).
El procedimiento es el mismo para el de Crème B y pera, vertemos un poco en el molde, colocamos la pera y llevamos al horno. La pera se hará al mismo tiempo que el bizcocho.


Observaciones personales:
A pesar de que el elemento lácteo y graso lo aporta el helado, conviene ponerle el huevo, ayuda a ligar los ingredientes.
El azúcar le hubiera venido bien al bizcocho de crème B, hubiera potenciado un poco el sabor  y para mi gusto, un poco  menos de harina (unos 50 gramos menos).
Cociendo a dos temperaturas el bizcocho “esponja” más y los sabores se concentran mejor que a alta temperatura.
El tiempo de cocción en para un bizcocho pequeño.






Elige el que más te guste, aunque los dos están... requetebuenos.

martes, 11 de junio de 2013

Cerezas rellenas con Alubias Granja y Pesto Genovese

En los meses de abril y mayo suelo soñar con las primeras cerezas del verano, sueño con  el placer que produce romper su suave piel para abrir  paso a su dulce y carnosa pulpa y  no puedo imaginar que sean de otro lugar si no es  del Valle del Jerte. Sólo las cerezas del Jerte tienen esa falsa resistencia a ser mordidas, esa finísima piel como una película protectora que guarda toda la magia del color, textura y sabor de su carne.  Y me gusta quedarme jugando con el hueso de la  última cereza  rodando por  la boca, como diría M. Rivas “rodando en el teclado de los dientes como una nota musical silvestre”. Pero esto sólo me pasa con las cerezas del Jerte. Recuerdo una vez que me regalaron una cajita de cerezas que más parecían ciruelas por el tamaño, creo que eran de Chile y… todo lo que tenían de provocadoras y enormes les faltaba de textura y sabor… no eran cerezas del Jerte, como tampoco lo son las del resto de España. No sé que tiene, pero algo tiene este Valle y eso que tiene llega hasta sus cerezas.  Con las primeras cerezas del verano, mira lo que vamos a preparar:

CEREZAS RELLENAS Y ALUBIAS DE LA GRANJA CON PESTO GENOVESE


Ingredientes (4 personas):

40 cerezas del Valle del Jerte, grandes.
1 lata de anchoas en aceite de oliva (mejor si es de reducido contenido en sal).
1 trocito de queso de cabra (he utilizado feta).
1 bote de alubias  granja  cocidas  570 gr. (de buena calidad)
Unas hojitas de albahaca para decorar.
Pesto Genovese (suave):
50 grs de hojas de albahaca.
1 c.s  de piñones.
½ c.c de sal gruesa.
1 diente de ajo.
½ taza de aove.
4 c.s de Parmigiano Reggiano o Grana Padano, rallado.
1 c.s de queso fresco (opcional, yo no lo puse).

Elaboración:

Hay cosas para las que soy muy purista, una de ellas es para la preparación del pesto, no puedo concebir un pesto que no se haya elaborado  a mano, sin la intervención de aparatos eléctricos (batidora, thmx…) pues considero (y no soy la única)  que el calor que transmiten las cuchillas a la hora de triturar los ingredientes… altera su sabor. Por eso, el pesto siempre a mano.
Empezamos haciendo el pesto en un mortero de mármol (como manda la santa tradición) ponemos las hojas de albahaca, el ajo (sin el germen, si lo quieres más fuerte ponle 2 ajos, pero “te taparía”  un poco  los demás ingredientes del plato), la sal y los piñones y lo trituramos todo bien, bien, bien y bien. Añadimos el aove y removemos para que se integre y luego le incorporamos el queso rallado, mezclamos todo y ya tenemos un pesto Genovese que quita el sentido.  Reservamos hasta la hora de servir y si sobra… lo guardamos que en el frigorífico aguanta unos días.
Vamos con el resto del plato:
Con cuidado y ayuda de un deshuesador de cerezas, hacemos lo que el nombre del aparato indica, es decir; retiramos los huesos de las 40 cerezas, procurando que nos queden lo más enteras posibles (no es difícil).
Rellenamos 20 cerezas con unos trocitos de anchoa y otras 20 con un poquito de queso. (5 de cada por barba o por comensal).
Sacamos las alubias  (estas son las de tamaño XXL, vamos las que toma el Gasol) del bote, las lavamos bien con agua fría y las escurrimos mejor.
Podemos hacer una ensalada grande (pero el reparto de cerezas ya no será homogéneo) o servir en 4 platos (no falla: 5 de cada en cada plato).

Ponemos ¼ parte de las alubias en un plato de servicio, le colocamos las 5 cerezas de anchoa y las 5 de queso, aliñamos con unas cucharadas de pesto genovese y decoramos con unas hojitas de albahaca y algún piñón por aquí y otro por allá.

Versión mini....
Nota: Puedes rellenar las cerezas de queso azul, paté... y luego combinarlas con una salsa que "vaya con esos sabores", se me ocurre que a base de nata o... quesos crema por ejemplo... La idea ya la tienes, ahora te toca a tí...
Con esta receta voy a participar en el concurso que realiza, Cocinando Sabores y Cerezas del Jerte, por que si tengo suerte y me toca... disfrutaré de  muchas más cerezas del Jerte... este verano.

domingo, 31 de marzo de 2013

Pamplinas y Ahumados en una ensalada


“No me vengas con pamplinas”, anda que no habremos dicho tu y yo montones de veces esta frase o  la de “a mí, no me cuentes pamplinas”. Pues haciendo alusión a la frase te diré, pamplinas a parte, que cuando estoy en Salamanca se que la primavera se acerca, sin tener que hacer uso de calendario alguno, cuando  en el mercado se empiezan a ver las diminutas hojas que se muestran en pequeños cestitos o cajas, las hojas de la pamplina o maruja (también se la llama así). Unas pequeñísimas hojas, como brotes, con una textura muy agradable y un sabor entre dulce y ácido tan delicado como la planta misma.  Es un producto estacional y más bien escaso (sólo dura un par de semanas o tres) que crece en arroyos y regatos limpios. Lo fastidiado es limpiarlas, conviene darle un par de aguas y revisarlas bien, para eliminar cualquier impureza, pero merece la pena probarlas. Te propongo la siguiente forma de disfrutar de una rica ensalada de pamplinas:


PAMPLINAS Y AHUMADOS EN UNA ENSALADA



Ingredientes (2  personas):

150 grs de pamplina (bien limpia).
1 naranja.
Un puñadito de frambuesas.
½ diente de ajo.
5 c.s de aove.
1 c.s de vinagre de cava.
1 paquete de Ahumados variados (Salmón, Bacalao, Atún, Anchoa)

Elaboración:

Versión mini o tapa
Pelamos la naranja, le quitamos toda la parte blanca y la cortamos en trocitos.
Machacamos el ajo en el mortero muy bien y ahí añadimos el aove y el vinagre mezclando bien este aliño.
Disponemos la maruja o pamplina en una ensaladera, le añadimos las frambuesas y la naranja picada y distribuimos por encima los ahumados. Con ayuda de una cuchara regamos la ensalada con el aliño.

el ramito de pamplina

Nota: Como los ahumados son de por sí salados, no necesitamos añadir sal. Puedes triturar unas frambuesas junto con el aliño, aportarán una agradable nota de color y como tienen su puntito ácido podrás prescindir del vinagre.

viernes, 15 de marzo de 2013

Empedrado de alubias blancas con bacalao y anchoas


 ¡Mecagoentoloquesemenea y en gran parte de lo que permanece quieto también! no sé si la culpa la tuve yo,  la tuvo el carnicero, la tuvimos los dos o no la tuvo nadie, pero… que rabia  y cabreo que  me  entró ayer al llegar a casa pasada por agua, después de dos días lloviendo con todas las ganas y alguna más, sacar las bolsas de la compra, ir a colocar las cosas y ver que me habían dado... ¡un gato por una liebre!¡ que esa era  la compra de otra persona! .Tenía previsto hacer  la pechuga de pollo que  le había pedido al señor carnicero y,  acompañarla de una ensalada. Cuando abrí el paquete de la carnicería, se me transfiguró la cara, el rostro y el semblante, todo junto y a un mismo tiempo, al comprobar con mis propios ojos (sí, los míos y los propios) pues… como que me resultaría difícil poner a la plancha el pie de cerdo que me encontré,  sobre todo porque estaba en salazón. Para más inri, eran las 3, la carnicería estaba cerrada y malditas las ganas que tenía de salir a cambiar el pie, la pierna o lo que fuera aquello con la que estaba cayendo del verbo llover. Pues nada,  hoy (tercer día de diluvio) le devolví el pie al carnicero (dicho así como que suena... por lo menos raro) y ahora te mostraré lo que improvisé ayer con alguna lata y poco más, siguiendo la idea primera de la ensalada:

EMPEDRADO DE ALUBIAS BLANCAS CON BACALAO Y ANCHOAS



Ingredientes (4 personas):
250 grs de alubias blancas cocidas (de bote).
300 grs de bacalao desalado (en refrigerados).
4 anchoas.
2 huevo cocido.
2 tomates.
½ pimiento verde.
2 cebolletas.
1 diente de ajo.
½ c.c de alcaparras muy, muy picadas.
2 c.s Vinagre de Módena
6 c.s Aove.
Perejil.

Elaboración:

El bacalao no tiene que ser lomos, nos vale con el desmigado siempre y cuando esté desalado.
Sacamos las alubias del tarro y las lavamos bien con agua fría, escurrimos y reservamos.
En un bol preparamos un aliño mezclando el aove con el vinagre de Módena, las anchoas picadas (casi molidas), el ajo, el perejil  y las alcaparras.
Reservamos un poco de huevo duro y cebolleta picados para decorar, el resto junto con el tomate y  el pimiento muy picados los maceramos en el aliño.
Ponemos un aro de servir en el plato y colocamos una capa de alubias, encima el bacalao y encima la ensalada aliñada, rematamos con la cebolleta y el huevo duro y lo coronamos con unas aceitunas negras.


jueves, 7 de febrero de 2013

Raxo y Ñoquis caramelizados con un toque de menta


Estamos a mitad del invierno y mi calle ya se ha cobrado dos  de mis paraguas, uno era azul celeste, vale que era muy barato, pero era la tercera vez que lo sacaba de casa y lo abría. Salí con él en perfecto estado y a los diez minutos se voló todo, me quede sólo con la empuñadura y un trozo de metal, me sentí como  Mary Poppins, pero  en caída libre. El de hoy era más bonito, con un estampado de Monet, de damas con sombrillas en días de lluvia, muy en sintonía con su utilidad; esta mañana he salido, he hecho un par de recados bajo tan decorada protección  y en el camino de regreso, justo en el último contenedor que hay antes de llegar al portal de casa, pues ahí ha acabado sus día, sin dos varillas y con el estampado hecho unos zorros, ni Monet, ni Manet ni el mismísimo Miguel Angel, Capilla Sixtina incluída, aguantan semejantes  aires y vientos. Es lo que tiene vivir frente al noroeste, por donde entran todas las borrascas en este país. Esta es mi calle que, como dice mi vecina: “Desde que vine a vivir a aquí no he vuelto a estar peinada”. Con el disgusto que tengo ante la pérdida de  tan útiles utensilios para días de lluvia, pocas son las ganas que me quedan de cocinar, así que hoy vamos a hacernos un pasa la lata, rápido, sencillo y sabroso que nos levante el ánimo mientras esperamos que pase el temporal:

                RAXO Y ÑOQUIS CARAMELIZADOS CON UN TOQUE DE MENTA 



Ingredientes (2 personas):

250 grs de jamón de cerdo fresco (o lomo fresco)
225 grs de ñoquis de patata (sección pasta fresca del super)
2 c.s de azúcar.
1 c.s de aove
Agua salada para hervir los ñoquis.
Sal y pimienta.
Hojas de menta picadas.


Elaboración:

Picamos el jamón de cerdo en trocitos pequeños y los salpimentamos.
Ponemos el agua a hervir y cuando rompe el hervor añadimos los ñoquis. Los dejamos cocer 2 minutos (es el tiempo recomendado en la bolsa). Mientras, en una sartén ponemos a calentar el aceite y doramos la carne a fuego vivo por todos los lados un par de minutos (más tiempo si nos gusta más pasada, pero es mejor que quede “jugosita”).


Le añadimos el azúcar a la sartén y esperamos que se caramelice junto con la carne, aquí añadimos nuestros ñoquis escurridos para que se impregnen del sabor del caramelo (en dos minutos estarán).
Servimos en el plato y picamos unas hojas de menta por encima. 

 contraste de sabores dulce, salado y  la nota  fresca de la menta

sábado, 22 de diciembre de 2012

Tres en raya...para comer


Anda que no habré jugado yo al “3 en raya” en la playa dibujándolo en la arena, en un papel, sobre cartón, dibujado en el suelo, con tapones de colores, con piedrecitas… Mi má!! Apostaría  un puñado de gominolas a que tú también te has hecho algún que otro tres en raya. He visto que hay versiones comerciales, pero ya no son de 3 sino de “4 en raya”, me he dicho a mi misma: esto también ha cambiado, ya nada es igual ... así que  he pensado ¿por qué no una versión para comer? Además, ¿Quien dijo que con la comida no se juega? Con la comida también se juega, así que he preparado una versión comestible “a lo PASA LA LATA” de este juego al que algún que otro rato hemos dedicado. Vamos con ello y que gane el mejor:

TRES EN RAYA…PARA COMER


Ingredientes (para 4 juegos):

 250 ml de salmorejo.
250 ml de ajoblanco.
6­+1 hojas de gelatina neutra.
Salsa de tinta de calamar.

Elaboración:

Necesitamos un par de cubiteras (preferiblemente de silicona) que no tengan los “gujeros mu gordos”, también podemos hacer primero una preparación y luego la otra si solo tenemos una cubitera.
Nos sobrarán tanto salmorejo como ajoblanco, pero en unos chupitos no están mal o para otra preparación que se nos ocurra.
El mejor salmorejo (para mi gusto) es el de Santa Teresa (500ml) quizás un poco espeso de más, pero eso tiene fácil solución: añadimos agua hasta que esté a nuestro gusto.
Podemos utilizar el gazpacho de almendras o ajoblanco de Alvalle.
Conste en acta que ninguna de estas marcas se ha puesto en contacto conmigo para que los promocione, así que usar el que más os guste o más confianza os inspire.

La Salsa de  tinta de calamar: tenía una preparada y congelada que he utilizado, pero te digo como la hice, también te sobrará para el futuro:
¼ de cebolla.
1 ajo.
3 hilitos de azafrán.
Unas ramitas de perejil.
2 c.s de tomate frito.
1 bolsa de tinta de calamar.
½ vaso de vino blanco.
¼ vaso de agua (opcional).
2 almendras crudas.
2 c.s de pan rallado.
2 c.s de aove.
Sal y pimienta negra (opcional)
Ponemos a calentar en un cazo pequeño el aove y ahí pochamos durante 10 minutos  la cebolla. Mientras machacamos en el mortero el ajo, el perejil y las almendras y le ponemos el vino blanco. Incorporamos las hebras de azafrán a la cebolla dejamos un minuto y añadimos  el pan rallado damos una vuelta y ponemos  la salsa de tomate. Le echamos el contenido de la bolsa de tinta e inmediatamente la picada del mortero,  cocemos 10 minutos para que evapore el alcohol,  añadimos el agua dejamos cocer 5 minutos  rectificamos de sal y pimienta y vemos cómo está: si muy ligero añadimos una pizca más de pan rallado, si muy espeso un pizco más de agua;  no debe quedar aguado pero tampoco muy espeso. Trituramos la salsa con la batidora.

Ponemos a remojar las hojas de gelatina (por separado: 3: 3: 1) en agua fría 5 minutos.
 Calentamos ¼ vaso de agua unos segundos en el micro y disolvemos ahí 3 hojas de gelatina, una vez disueltas se las agregamos al salmorejo, lo mezclamos bien,  bien, lo pasamos a la cubitera y al congelador con ello para que se solidifique antes.
El mismo proceso con las otras 3 hojas  para el ajoblanco y al congelador.
De la salsa de tinta de calamar ponemos unas 8 o 10 c.s en un bol y la calentamos (si es que está fría) en el microondas  y directamente disolvemos en la salsa templada la hoja de gelatina.
Con la tinta pintamos el tres en raya en el plato, enseguida se solidificará y sobre él colocamos nuestras fichas.


Nota: “las fichas” las podemos dejar hechas de un día para otro, incluso se pueden congelar una vez hechas y sólo habrá que sacarlas con un poco tiempo de antelación.