“No me
vengas con pamplinas”, anda que no habremos dicho tu y yo montones de veces
esta frase o la de “a mí, no me cuentes pamplinas”. Pues haciendo alusión
a la frase te diré, pamplinas a parte, que cuando estoy en Salamanca se que la
primavera se acerca, sin tener que hacer uso de calendario alguno, cuando
en el mercado se empiezan a ver las diminutas hojas que se muestran en pequeños
cestitos o cajas, las hojas de la pamplina o maruja (también se la llama así).
Unas pequeñísimas hojas, como brotes, con una textura muy agradable y un sabor
entre dulce y ácido tan delicado como la planta misma. Es un producto
estacional y más bien escaso (sólo dura un par de semanas o tres) que crece en
arroyos y regatos limpios. Lo fastidiado es limpiarlas, conviene darle un par
de aguas y revisarlas bien, para eliminar cualquier impureza, pero merece la
pena probarlas. Te propongo la siguiente forma de disfrutar de una rica
ensalada de pamplinas:
PAMPLINAS Y AHUMADOS EN UNA ENSALADA
Ingredientes
(2 personas):
150 grs de pamplina (bien
limpia).
1 naranja.
Un puñadito de frambuesas.
½ diente de ajo.
5 c.s de aove.
1 c.s de vinagre de cava.
1 paquete de Ahumados variados
(Salmón, Bacalao, Atún, Anchoa)
Elaboración:
Machacamos el ajo en el mortero
muy bien y ahí añadimos el aove y el vinagre mezclando bien este aliño.
Disponemos la maruja o pamplina
en una ensaladera, le añadimos las frambuesas y la naranja picada y distribuimos
por encima los ahumados. Con ayuda de una cuchara regamos la ensalada con el
aliño.
![]() |
| el ramito de pamplina |
Nota: Como los ahumados son de por sí salados, no necesitamos
añadir sal. Puedes triturar unas frambuesas junto con el aliño, aportarán una
agradable nota de color y como tienen su puntito ácido podrás prescindir del
vinagre.



Coño !! el otro día conduciendo en un largo viaje desde Bogotá hasta el valle del cauca y pasando por el eje cafetero le comente a mis acompañantes que en un lugar cercano a la alberca se comía jabalí con maruja, no supe explicar que era la maruja. El casarito o caserito era el lugar.
ResponderEliminarMe llevaban mis abuelos que en épocas primaverales íbamos algunos domingos a pasar el día a la sierra.